sábado, 24 de marzo de 2012

Científicos crean filetes de carne con materia fecal humano


Voluntarios dicen que su sabor es muy parecido a la carne natural




Investigadores del Laboratorio de Okayama en Japón han propuesto una innovadora solución al creciente problema de la alimentación en el mundo, desarrollando filetes de carne fabricados a partir de excrementos humanos.

El proyecto se inició cuando una empresa encargada de controlar el alcantarillado de Tokio se dirigió a los investigadores para encontrar una manera de procesar el enorme exceso de desechos humanos acumulados en la superpoblada ciudad. Tras examinar el compuesto del lodo proveniente del alcantarillado, el investigador Mitsuyuki Ikeda descubrió que contiene una gran cantidad de proteínas debido a sus bacterias.

Así, los científicos extrajeron dichas proteínas del excremento y las combinaron con otras sustancias para crear un filete artificial. La ‘carne’ que se produce como resultado tiene un contenido del 63% de proteína, 25% de carbohidratos, 3% de grasas y 9% de minerales. Para hacer el producto semejante a una carne natural, los científicos lo colorearon de rojo y agregaron proteína de soja para mejorar su sabor.

Los primeros voluntarios que se atrevieron a probar la nueva ‘carne’ dijeron que su sabor es muy parecido al de la carne natural. No obstante, por el momento son pocos los voluntarios que desean probar las hamburguesas bautizadas como 'shitburgers'. Los científicos opinan que se trata de una barrera psicológica, ya que las personas saben de dónde ha salido dicho 'manjar'.

Pero los científicos esperan que las personas se den cuenta de los beneficios de este producto. El uso de la carne sintetizada podría reducir la contaminación del medioambiente y ahorrar algunos recursos necesarios para la ganadería. El precio de las 'shitburgers' aún es mucho más alto que el coste de la carne natural, porque incluye los gastos para las investigaciones, pero se espera que baje si el producto consigue una aceptación masiva

Artículo completo en: http://actualidad.rt.com/ciencia_y_tecnica/inventos/issue_25647.html

De la Historia Universal del Hombre a la Historia de las masculinidades


x Elva Rivera Gómez El androcentrismo en los estudios históricos :: La enseñanza patriarcal de la historia en el contexto del mercado neoliberal y de una cultura global
Si te agarro con otro, te mato / te doy una paliza y después me escapo / Dicen que soy violento, pero no te olvides que yo no soy lento / Dicen que yo soy celoso, pero no te olvides que yo fui tramposo
(Fragmento de la canción "Sí te agarro con otro te mato", interpretada por Cacho Castaño).
¿Qué modelo de masculinidad promueve este tipo de canción? ¿Qué relación guarda con la construcción sociohistórica de la/s identidad-subjetividad/es masculina/s tradicional/es?
"La Manzana" tiene su propia historia y quiere contribuir a la revolución del conocimiento social contemporáneo en torno a los estudios de las masculinidades para construir tanto ciencias como una sociedad más incluyente y democrática. Este número no es la excepción, por ello partimos de la interrogante ¿cómo innovar a partir de la historia? Desde hace muchos siglos la Historia Universal, que principalmente es la historia de Europa, es parte del árbol del conocimiento que tiene sus raíces en lo más profundo del suelo patriarcal. Desde la Sin razón Masculina, como menciona Víctor Siedler (2000), la Historia se construye y enseña como una disciplina de las Ciencias del Hombre que refuerza, bajo una aparente neutralidad, la dominación masculina. Más allá de proporcionar una lista de acontecimientos fechados, la “Historia Universal” reitera los relatos de las grandes guerras, de las invasiones y sangrientas revoluciones llevadas por grandes hombres conquistadores, dictadores, héroes revolucionarios y pensadores desde el punto de vista de los vencedores. La verdad que vale es la de los dominantes que provienen de las grandes potencias. Durante muchos siglos se ha reproducido este tipo de enseñanza e investigación de la historia.
Los artículos de este número contribuyen a romper varios paradigmas de la tradición histórica. Una primera manera es mostrar la no sutil obsesión por la preservación del modelo dominante de la masculinidad hegemónica tanto a nivel macro político como a nivel privado y muy íntimo. Tanto en los relatos de la historia oficial de los pueblos como en las historias de vida personal de los hombres aparece esta fascinación por la dominación viril que consiste en erigirse como seres superiores sometiendo a los grupos o las personas de su alrededor a su voluntad. Otra aportación de este número especial de "La Manzana" es evidenciar la subjetividad y el utilitarismo patriótico-patriarcal con el cual se han construido –y se siguen elaborando– las versiones oficiales de las historias “universales”, nacionales y regionales. En fin, hablar de procesos históricos obliga a pensar en los mecanismos ideológicos de la construcción y transmisión de los saberes históricos formales e informales, donde la ciencia, los medios y la sociedad juegan un papel muy importante en el tiempo presente.
En los últimos treinta años de siglo xx la disciplina histórica vivió una revolución de paradigmas; como sucedió en otras disciplinas sociales, la llamada “nueva historia”, según Burke, rompió con el paradigma tradicional. Le anteceden Febvre, Bloch y Braudel (de la Escuela de los Annales) quienes iniciaron los primeros trabajos de renovación de la historia. Ellos cuestionaron la interpretación de la historia tradicional que privilegió la historia política y económica, al destacar una historia narrativa de acontecimientos, mientras que los nuevos enfoques propusieron el análisis de estructuras. La historia tradicional presentó una interpretación desde arriba, es decir, de los grandes héroes. La Nueva Historia, en ese entonces, se propuso estudiar a las masas, es decir, a los grupos sociales que antes no eran sujetos de estudio, incorporando enfoques interdisciplinarios para reinterpretar los procesos históricos de cada uno de los periodos.
Escribir la historia desde abajo, rescatar las experiencias pasadas de la mayoría por parte de los historiadores, como apunta Thompson, significa: “el aire de enorme condescendencia de la posteridad”. La historia de la cultura popular ha sido objeto de considerable atención. El paradigma tradicional decía que la objetividad de la historia debería de fundamentarse en el documento, con los Annales este enfoque cambio y esta corriente fue más allá de los documentos (Burke, 2003: 41). Así, no sólo incorporó nuevas fuentes sino también temas como la vida cotidiana y privada, a las mujeres, la infancia, la juventud, entre otros, donde emergió muy lentamente el estudio de las identidades, principalmente la femenina.
Los aportes del feminismo al estudio de las identidades en los estudios históricos
El feminismo, en este sentido, proveniente de los movimientos culturales de la década de los sesenta del siglo xx, cuestionó el androcentrismo y la misoginia de la ciencia. Influenciadas por las teorías feministas, las historiadoras Michelle Perrot (1997), Joan Scott (1996, 1997) y Mary Nash (1984, 2004) cuestionaron el saber histórico tradicional e incorporaron a las mujeres como sujetos históricos. Las diversas corrientes del pensamiento feminista (Belucci, 1992; Miguel, 1995) que incursionaron en la academia y en los movimientos sociales a lo largo de últimas décadas del siglo xx contribuyeron al estudio de las identidades y subjetividades de las mujeres. Así fue posible conocer el ejercicio del poder patriarcal en el cuerpo y sexualidad femenina. Otro aporte del feminismo es la categoría de género que ha hecho hincapié en que tanto las mujeres como los hombres nos construimos socioculturalmente a partir de la diferencia sexual. En este sentido, desde esta corriente el feminismo irrumpe al proponer el estudio de las masculinidades. Disciplinas como la Antropología, la Sociología y la Psicología han dado los primeros pasos en el estudio de esta temática.
Los trabajos de Bourdieu, Foucault y Connell fueron pioneros al cuestionar la masculinidad hegemónica, y con ello la sociología, la filosofía, la psicología y la antropología contribuyeron a la historia. Sin embargo, en la disciplina histórica estos temas no han tenido la misma recepción y han sido seriamente criticados; son considerados, por algunos “expertos”, temas menores y de poco aporte a la disciplina, sobre todo cuando se les estudia desde el tiempo presente. A la par de esta constante descalificación, hasta ahora son escasos los estudios sobre la construcción sociohistórica de la identidad y subjetividad masculina y, en este sentido, ellos se inscriben en los llamados estudios culturales.
Todo lo anterior implica una disputa, no sólo académica sino también política, entre disciplinas y entre posturas teóricas que se reproducen en las universidades donde se enseña, investiga y divulga el conocimiento histórico. Por eso, intentar es tudiar la identidad de los hombres en pleno siglo xxi no es tarea fácil, sobre todo si nos proponemos buscar los antecedentes históricos del comportamiento machista, que ha estereotipado al hombre latinoamericano. Hoy, los hombres enfrentan problemáticas hasta cierto punto muy similares a las de los hombres del pasado, tanto en la vida pública como en la privada.
Los estudios históricos de la vida privada, de la vida cotidiana y de las mentalidades contribuyeron a visibilizar a nuevos sujetos y temas en la historia en el último tercio del siglo xx. El feminismo, en cada uno de sus periodos, puso en la mesa de la discusión el poder patriarcal. Los estudios de género develaron que la construcción de la diferencia sexual excluyó tanto a hombres como a mujeres de los espacios privados y públicos de forma distinta, privilegiando el poder masculino.
Es necesario estudiar desde una perspectiva sociohistórica la construcción del término varón-hombre. En la genealogía de las masculinidades (sí entendemos que éstas son diversas por los niveles de desarrollo que cada cultura tiene a partir de la raza, la etnia o la preferencia sexual) estos son elementos nodales que marcan una diversidad de identidades masculinas de carácter étnico, cultural y sexual a lo largo de la historia. De ahí la importancia de estudiar las masculinidad/es desde una perspectiva interdisciplinaria.
La historia y los estudios de las masculinidades
En torno a los hombres latinoamericanos, en especial de los mexicanos, se ha construido un estereotipo de masculinidad: ser “hombres muy machos”, luego entonces, surge una interrogante: ¿cuál es el contexto sociohistórico, ideológico y cultural en el que se ha construido la identidad masculina hegemónica y por qué se adula culturalmente al machismo como una representación de ésta?
Como bien sabemos, nuestros pueblos ancestrales tuvieron una representación dual de la humanidad, la cual fue borrada del imaginario “oficial” con la conquista espiritual de los españoles y, como resultado de ésta última, se configuró un nuevo modelo de identidad hegemónica masculina y femenina que pervive hasta nuestros días.
La cultura y la conquista religiosa en América Latina reprodujeron estereotipos y roles separados tanto en el espacio público como en el privado, donde los hombres y las mujeres ocuparon un lugar en cada uno de éstos. A los primeros se les asignó ser los “proveedores” y a ellas las “cuidadoras de la familia y de la prole”. Este modelo perduró por más de tres siglos hasta que cada uno de los países se independizó. Sin embargo, la conquista política-religiosa fue excluyente y racista, aún después de haber obtenido la independencia cada uno de los países que integran hoy el continente americano.
A este respecto, el historiador Carlos Aguirre (2009) sustenta que las sociedades latinoamericanas pos-independentistas fueron, en grados diversos, configuradas por estructuras altamente jerárquicas, excluyentes, racistas y autoritarias que, detrás de la fachada del liberalismo y la democracia formal, mantuvieron formas opresivas de dominación social y control laboral que incluían la esclavitud, el peonaje y la servidumbre. Los derechos ciudadanos fundamentales fueron negados a amplios sectores de la población. Profundas fracturas sociales, regionales, de clase y étnicas dividían a las poblaciones y pequeñas élites (terratenientes, financistas, empresarios exportadores, caudillos militares) gobernaban a las masas urbanas y rurales indígenas y negras. Esta situación implicaba una flagrante contradicción con los ideales republicanos de igualdad ciudadana e inclusión sobre los cuales se habían fundado, supuestamente, las naciones (Aguirre: 245). Acto seguido sustenta que en lugar de república de ciudadanos, como lo proclamaban las constituciones, las sociedades latinoamericanas constituyeron, durante la mayor parte del siglo xix, estructuras neocoloniales en las que el Estado operaba como un instrumento en manos de grupos oligárquicos (: 246).
Bajo esta tesis Aguirre afirma que, a principios del siglo xx, el crecimiento de las economías de exportación, los efectos combinados de la migración y la creciente urbanización, la emergencias de movimientos políticos radicales y de clase media, la implementación de reformas que buscaron ensanchar la participación política de la población y la consolidación de estructuras estatales relativamente modernas, trajeron consigo cambios significativos en la naturaleza de las relaciones entre Estado y sociedad. Se formularon e implementaron proyectos políticos y sociales más inclusivos que desafiaron la dominación de la oligarquía, cuyo poder había sido sostenido por estructuras políticas dictatoriales y modelos económicos exportadores (: 246). A pesar de los cambios políticos y económicos, no se modificaron las relaciones culturales, ni entre los géneros, y perduró el mismo modelo hegemónico de masculinidad.
En torno a los hombres de México se ha construido todo un “mito” y prototipo del machismo. Es importante apuntar que este modelo nos fue impuesto a la gran mayoría de los pueblos conquistados latinoamericanos a través de la religión y los sistemas políticos desde la conquista hasta la actualidad. En este sentido coincidimos con Izquierdo (2006) cuando apunta que, al revisar qué dicen los hombres de la masculinidad, observa una idea claramente dominante: “el sexismo genera sufrimiento en los niveles de la subjetividad de los hombres”. ¿Cuál es la raíz de este sufrimiento? ¿Por qué, históricamente, los hombres no han podido expresar y vivir sus sentimientos?
El antropólogo Gutmann, al indagar cómo se originó e institucionalizó el discurso machista en el caso mexicano, rescató que uno de los primeros estudios serios sobre el tema fue publicado en 1962. Mendoza estudió la “idiosincrasia mexicana” a través de docenas de canciones populares, corridos y cantares de finales del siglo xix y principios del siglo xx. Según éste, hay una distinción entre dos clases de machismo. El primero y auténtico se caracteriza por el valor, la generosidad y el estoicismo, mientras que el segundo, básicamente falso, se fundamenta en las apariencias: la cobardía se esconde detrás de alardes vacíos. Además, empleó el término machismo para referirse a los hombres rebeldes y cobardes del porfiriato (1877-1911), de la revolución posterior, etiquetando así todo un género de folclor como representativo del machismo (Mendoza, en Gutmann, 2000: 320).
En este análisis historiográfico Gutmann advierte que, en la década de los años sesenta del siglo xx, el trabajo de Américo Paredes (1967) ofreció varias claves relacionadas con la historia del término machismo, y en el proceso derivaron relaciones claras entre el advenimiento del machismo y el nacionalismo, el racismo y las relaciones internacionales. Paredes (1966), apunta Gutmann, encontró que en el folclor mexicano antes de los años treinta y cuarenta no aparecieron las palabras macho y machismo. Existía el término macho, pero casi como una grosería, parecida a las connotaciones posteriores del machismo. En tiempos de la Revolución Mexicana, distingue Paredes, se emplearon los términos hombrismo, hombría, muy hombre y hombre de verdad, así como valentía, muy valiente y otras más. A pesar de que durante la Revolución la frase muy hombre se utilizó para describir también a las mujeres valerosas, la relación de esa cualidad con los hombres se mantuvo (Paredes, en Gutmann: 321). Así, entonces, podemos distinguir el uso que se le dio a este término en un contexto determinado; ayer y hoy el significado de la masculinidad, por lo tanto, estuvo y sigue estando asociado a los términos macho y machismo, que se refrenda en los cantos, las películas y los modos de comportarse de los hombres de las diferentes clases y grupos sociales mexicanas y latinoamericanas.
A la propuesta anterior hay que incorporar el tema del género y la sexualidad, pues como bien apunta Mara Viveros (2006), ésta se encuentra inscrita en la cuestión racial y en la geopolítica del conocimiento que ubica a las sociedades latinoamericanas no sólo geográficamente sino epistemológicamente en el tercer mundo y en el Sur subdesarrollado. Por eso Viveros sustenta que la experiencia de género y sexualidad de mujeres y hombres latinoamericanos está afincada simultáneamente en el género, la sexualidad, la raza, el lugar epistémico de la diferencia colonial, los procesos de modernización y los proyectos de nación (Viveros: 17).
Bajo este contexto sociohistórico podemos comprender que los hombres decimónonicos y del siglo veinte convivieron con un sistema político-social-religioso que configuró una identidad “hegemónica” que se manifestó en cada uno de los países de América Latina de diversas formas y matices raciales. Las películas jugaron un papel definitivo en la reproducción de un modelo de dominación masculina que impregnó a toda la población hispana, principalmente, desde el hombre rico hasta el más pobre, y que estereotipó la identidad femenina: mujer-madre-sumisa-abnegada versus mujer-prostituta-transgresora.
Viveros, en el trabajo “El machismo latinoamericano, un persistente malentendido”, relaciona las especificidades de la dominación masculina en América Latina con las reflexiones que le suscita, como espectadora, la película "Hasta cierto punto" de Tomás Gutiérrez Alea, el cineasta cubano. El interés de explorar el tema del machismo desde el abordaje que hace de él una producción fílmica, está centrado en las posibilidades que éste abre para leer y comprender este fenómeno como una construcción sociocultural e histórica, diversa y compleja. Este trabajo pretende contribuir a aclarar el persistente malentendido que ha existido en torno de lo que se ha denominado (fundamentalmente por los medios de comunicación) “el machismo latinoamericano”, debido a que esta noción tiene muy poco alcance analítico y explicativo y, en segundo lugar, porque constituye un término mistificador que permite naturalizar el comportamiento de los varones de los grupos sociales subalternos (Viveros: 23).
La población integrada por las mujeres, la niñez, la juventud, l@s indígenas, fueron excluidos de la historia tradicional. A la luz de las nuevas corrientes historiográficas, como los estudios feministas, de la teoría Queer, de la historia de las mujeres y los estudios sobre las masculinidades y de género, estos sujetos sociales son incorporados a los estudios históricos en temas relacionados con la sexualidad, la violencia, el trabajo, la migración en la historia reciente y que se conocen como parte de los estudios culturales.
La enseñanza de la historia androcéntrica
No se podría presentar un número de "La Manzana" sobre procesos históricos sin cuestionar la enseñanza patriarcal de la historia en un contexto del mercado neoliberal y una cultura global. Como disciplina, la historia contribuye a la retransmisión del discurso masculino y del poder hegemónico en relación al trabajo de las mujeres, legitimando e institucionalizando al hombre como el centro del devenir histórico y, con ello, al androcentrismo en los libros de textos escolares, universitarios y de divulgación.
La enseñanza de la historia del siglo xxi en México, tanto en la educación básica como en la superior, se lleva a cabo predominantemente bajo perspectivas teóricas que destacan la vida política, económica, social y cultural de los hombres, las cuales excluyen a otros sujetos sociales: las mujeres, las personas jóvenes y adultas, con preferencias sexuales distintas, indígenas, entre otros. Por eso bien vale preguntarnos, ¿a qué obedece que, a pesar de los movimientos teóricos y sociales devenidos a lo largo de la segunda mitad del siglo xx y de las políticas públicas en materia educativa para la igualdad y equidad, se sigue reproduciendo una historia patriarcal en nuestras escuelas y universidades? La respuesta, desde nuestra perspectiva, se centra en la formación del alumnado, que después se incorpora como docentes, trabajadores/as y padre/madre de familia, y fundamentalmente está en el profesorado y las autoridades educativas.
La historia del presente se desarrolla en un contexto económico neoliberal y de la globalización, y ha tenido efectos muy degradantes para la calidad de vida de la mayor parte de la población mundial. Nuestro presente tiene una fuerte relación con el pasado y, en ese sentido, como especialistas y ciudadan@s, nos debe preocupar la violencia que domina al mundo –y en particular la que viven las mujeres–, el tráfico de personas, la pederastia, la homo/lesfobia, el narcotráfico, la corrupción, el incremento de la violencia y acoso escolar, en síntesis, la expresión al máximo del poder patriarcal ejercido en todos los espacios, tanto de la vida pública como privada.
Como casi todas las disciplinas, sino queremos que el conocimiento se vuelva una forma más de alienación, la formación en historia debe ser acompañada de una consciencia política que permita el desarrollo de un sentido crítico de los estudiantes frente a la información que se recibe y transmite. Esperamos que los artículos que contienen este número contribuyan a la discusión académica. Y que la diversidad geográfica, temática, teórica-metodológica y de los periodos presentados en este número estimule la investigación sobre las masculinidades desde una perspectiva histórica.
El número inicia con la contribución de Héctor Rojas Nolasco y Gloria A. Tirado Villegas, "Censura moral en las diversiones públicas". La ciudad de Puebla (México) en la primera mitad del Siglo xix. El trabajo presenta una reflexión acerca de la censura moral en las diversiones públicas en la primera mitad del siglo xix. Los reglamentos del Honorable Ayuntamiento así como las normas no escritas sobre lo permitido y prohibido que develan una doble moral sexista de aquellos años. En lo que concierne a la diversión y el tiempo libre vemos reiterados los privilegios para los hombres y el pudor para las mujeres, propios de estos años decimonónicos.
Del México colonial nos trasladamos a la España de finales de siglo xix y principios del siglo xx. Alejandro Martínez-González, en "Masculinidad hegemónica en el discurso del movimiento obrero madrileño de finales del siglo xix y comienzos del xx", aborda los modelos de hombría que emergieron en la prensa socialista, anarquista y del catolicismo social publicado en Madrid entre los años de 1898 a 1914. Cuando en España se vivió una profunda crisis política, económica y social, que contribuyó a cristalizar en este país el movimiento obrero socialista y anarquista y, más tarde, como reacción al crecimiento de éstos, el discurso auspiciado por el catolicismo social. L as publicaciones socialistas por ejemplo, propusieron a los obreros incorporar nuevos hábitos de comportamiento que enunciaron para ese momento un nuevo modo de “ser hombre”.
En este transcurrir por el tiempo histórico de España pasamos a Cuba, con el estudio intitulado "Masculinidad y migración: hombres gallegos y canarios en Cuba" (1902-1935), de Julio César González Pagés, Yonnier Angulo Rodríguez y Dayron Oliva Hernández. Los autores analizan el proceso migratorio de canarios y gallegos a tierras cubanas durante las tres primeras décadas del siglo xx en esta isla, durante el proyecto de construcción de la nación moderna. La identificación de ciertas características simbólicas asociadas a los varones inmigrantes sirvieron para justificar y favorecer la inserción de é stos en suelo cubano y posibilitaron, además, que a través de las sociedades regionales y la prensa escrita de ambas comunidades migratorias se reprodujeran imágenes culturales en torno a los modelos de masculinidad que supuestamente representaban a quienes venían y se establecían en Cuba. Así, se construyeron modelos representativos de la masculinidad gallega y canaria que se distinguen por particularidades a cumplir: los hombres canarios para trabajar la tierra y los gallegos para el comercio. Si bien al interior de las estructuras migratorias d el primer tercio del siglo xx, la prensa escrita y las sociedades regionales reprodujeron la masculinidad gallega y canaria como motivo de orgullo, desde la sociedad cubana se emitieron estereotipos discriminatorios como parte de las relaciones de poder que tipificaron el comportamiento masculino hegemónico, en general.
Otro estudio sobre la misma temporalidad versa sobre la región caribeña de Costa Rica. Mauricio Menjívar Ochoa, en "El género detrás del delito: masculinidad, conflicto y honor en el Caribe de Costa Rica, 1900-1930", estudia la relación entre delito y masculinidad en el Caribe de Costa Rica. El análisis del delito revela la identidad de los hombres por sus procedencias –principalmente las Antillas inglesas, el Istmo centroamericano y otras provincias de Costa Rica– así como las relaciones conflictivas en una región marcada por el influjo de la producción bananera. El autor presenta un análisis historiográfico y documental sustentado en los anuarios estadísticos y los archivos judiciales relacionados con las lesiones, homicidios e injurias. La persecución de este tipo de faltas puede entenderse como la penalización de algunas expresiones conflictivas de la identidad masculina de la época. Particular importancia adquirieron las concepciones sobre el honor que articularon masculinidad, relaciones de poder y conflicto, pero que evidencian una dinámica social más amplia promovida por las instituciones de control social y los sujetos particulares, en los procesos de construcción de la hombría.
De Costa Rica regresamos al México posrevolucionario. En el texto intitulado "Mestizaje, homoerotismo y revolución". Una trilogía de masculinidades mexicanas, de Jorge Gómez Izquierdo y Guitté Hartog, a partir de fuentes literarias se ilustra el aspecto performativo de la virilidad, retomando la propuesta de Judith Butler, en tres momentos cruciales de la historia mexicana donde la sexualidad se exacerba como una forma de dominación no solamente machista sino también racista, clasista y, desde luego, homofóbica.
En el siglo xx, en la historia latinoamericana, los regímenes militares impusieron formas de control político, económico y prácticas culturales al reproducir formas hegemónicas de vivir la masculinidad usando la violencia en todas sus manifestaciones, las formas de “ser hombre” propio de las fuerzas militares se impusieron a la población civil arguyendo el orden y la paz. La población de estos países se resistió de múltiples formas hasta lograr la transición a gobiernos más democráticos. Por eso la historia, desde diversos enfoques tiene una deuda pendiente: investigar qué transformaciones hubo en las subjetividades de los hombres en los países que vivieron bajo regímenes militares. Sobre este tema el presente número incluye dos trabajos. El primero intitulado El militarismo: ¿un refuerzo a la ideología patriarcal?, de la autoría de Irene Castillo y Claudio Azia que reflexionan sobre la contribución del movimiento de las mujeres a partir de la década de los años sesenta del siglo xx y su aportación a los estudios sobre varones y masculinidades. Además, revisan la crítica del feminismo sobre el poder y el control d el sistema patriarcal, similar al enunciado por movimientos antimilitaristas, y distinguen el origen de éste en la educación con fuerte sesgo militar de los varones. Asimismo, destacan las coincidencias entre patriarcado y militarismo, reforzando los señalamientos que aporta el feminismo para poder lograr soluciones en la construcción de una sociedad más justa de varones y mujeres unidos por la paz.
El tema sobre la construcción sociocultural de las masculinidades es estudiado por Darío Reynaldo Muñoz Onofre, en "Masculinidades bélicas como tecnología de gobierno en Colombia". En este trabajo presenta un análisis de las masculinidades bélicas como tecnología de gobierno en Colombia. L a disciplina militar en los grupos armados, la práctica paramilitar y de limpieza social y la promoción masiva de héroes de la patria son algunas de las tácticas que asocian la seguridad nacional con la violencia machista. Sin embargo, también destaca la manera como la hegemonía de este tipo de masculinidades es resistida mediante prácticas paródicas que deconstruyen la pasión bélica instaurada en la opinión pública colombiana durante los años de la Seguridad Democrática.
Y, finalmente, se presentan tres contribuciones relacionadas con la historia de los hombres contemporáneos. Éstas se sustentan en historias de vida que abarcan las mismas problemáticas de la dominación masculina en el terreno de la sexualidad, la intimidad y de la vida de pareja. Manuel Antonio Velandia Mora, en "El poder de la masculinidad hegemónica y la construcción de la masculinidad a partir del sometimiento sexual a otros hombres", presenta de manera muy ilustrativa como ciertos hombres construyen su virilidad a partir del sometimiento sexual a otros hombres. Mientras Patricia García Guevara, en "Nuevos ordenamientos en la intimidad masculina", desde la posmodernidad abarca los nuevos ordenamientos en la intimidad masculina a través de las cavilaciones de algunos hombres en su vida de pareja en el contexto urbano de la Ciudad de Guadalajara (México). Y, por último, cierra este número el trabajo colectivo de María de Lourdes Lidia Guzmán Ibáñez, María Esther Barradas Alarcón, Luz del Carmen Vargas López y Vanessa Gutiérrez Cotaita intitulado "Otras expresiones de violencia conyugal: la forma en que los hombres se adaptaron a los cambios". Las autoras reflexionan sobre los marcos jurídicos que, a pesar de que sancionan y castigan la violencia conyugal, no atacan el problema de fondo: erradicar la violencia hacia las mujeres. En su artículo, ellas muestran las otras expresiones de violencia conyugal así como la forma en que los hombres se adaptaron a los cambios culturales y jurídicos que condenan la violencia.
Para concluir, este número de "La Manzana", dedicado al tema de los procesos históricos, presenta investigaciones que nos muestran la construcción sociohistórica de la/s identidad/es y subjetividad/es masculina/s a lo largo de tres siglos que comprende la modernidad y el sistema capitalista: liberalismo, estado del bienestar y neliberalismo. Donde la historia de los hombres iberoamericanos es diversa por su condición social, racial, étnica y cultural, pero, dentro de ésta, encontramos un modelo hegemónico de masculinidad impuesta en los cuerpos y sexualidad masculina reproducida por el discurso ideológico y religioso dominante en estos siglos. Pone de manifiesto la emergente necesidad de promover más investigaciones de corte sociohistórico (para explicar los vacíos), dedicadas al estudio de los hombres y la dominación masculina desde la perspectiva ya sea feminista y/o de género, donde se incluyan las nuevas tendencias teóricas como los estudios Queer, donde dialoguen los discursos teórico-metodológico multidisciplinarios para intentar explicar la genealogía de nuestros problemas del presente y construir una sociedad más pacífica, democrática y equitativa en las relaciones entre los hombres y las mujeres, donde la ciencia histórica tiene mucho que aportar.

Bibliografía
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* Elva Rivera Gómez es Profesora Investigadora de la BUAP. Dra. en Historia y Estudios Regionales por la Universidad Veracruzana. Integrante del SNI, nivel I, contacto: elva.rivera@gmail.com

Emagen del dia - El Papa Nazinger


La crisis lleva a miles de portugueses a emigrar a ex colonias de Brasil y Angola



La crisis lleva a miles de portugueses a emigrar a ex colonias de Brasil y Angola
Ante el temor de desempleo y el deterioro en las condiciones de vida fruto de una crisis capitalista sin precedentes, muchos portugueses están optando por abandonaron el país.
Sólo en el año 2011, 150.000 portugueses emigraron al extranjero, según informa el rotativo luso Diário de Notícias citando fuentes oficiales publicadas este viernes por el Gobierno portugués. Según estos informes, se trata de una de las mayores oleadas de emigración que sólo es comparable al éxodo masivo de los años 70 del siglo pasado.
Además, en los últimos cinco años un total de 500.000 ciudadanos han abandonado el país.
A diferencia de los años 60 y 70, cuando los portugueses viajaban especialmente a Francia y Alemania en busca de mejores condiciones de vida, hoy los países de acogida son las ex colonias de Angola y Brasil.
“En ocasiones, muchas personas son a menudo víctimas de la explotación y el trabajo forzoso”, dijo el secretario de Estado portugués para las Migraciones al Diário de Notícias.

La homofobia no es un argumento de los revolucionarios y las revolucionarias



La homofobia no es un argumento de los revolucionarios y las revolucionarias
por Luis R Delgado J / Género con Clase 

Afortunadamente muchos de estos prejuicios vienen siendo superados, por lo cual el machismo, la homofobia y el racismo son cada vez más rechazados por las fuerzas de izquierda a nivel mundial, estas prácticas cada vez más son vistas como anacrónicas, típicas de las fuerzas de derecha más cavernarias
Para los militantes que hacen parte por el socialismo, existen ciertos principios que deben guiar su accionar político, una ética que debe ser inflexible aunque la táctica y la estrategia varíen de acuerdo al desarrollo de la lucha. Por tanto, para los y las socialistas no vale esa doble moral tan presente en la sociedad capitalista, esa discriminación, intolerancia e irrespeto que se desarrollan en las sociedades escindidas para justificar la explotación y opresión de diversas clases y sectores sociales.
En este sentido, históricamente la izquierda revolucionaria se ha venido sumando a la lucha contra toda forma de discriminación por origen étnico, racial, por razón del género u orientación sexual. Es así como los y las socialistas se han venido constituyendo como sujetos políticos anticapitalistas, antiracistas, antipatriarcales, antimachistas, antihomofóbicos. Mientras el fascismo y la derecha en general, reivindicó para si un discurso y una praxis de “superioridad racial”, de reservar a las mujeres el papel de madres-esposas, y considerar la homosexualidad como una patología social (aunque muchos cuadros del fascismo son homosexuales reprimidos), el movimiento socialista y comunista reivindicó la igualdad en derechos y oportunidades de todo el conjunto de la humanidad.
Ahora bien, para lograr este nivel de apertura y comprensión de las diversas formas de discriminación, las fuerzas de izquierda han tenido que superar progresivamente un conjunto de prejuicios heredados de la vieja sociedad, en el camino se han cometido errores, pero se ha impuesto la voluntad por construir sociedades donde el respeto a la diversidad este siempre presente. En el caso del enfoque de los revolucionarios y las revolucionarias sobre el tema de la diversidad sexual, más alla de la época gloriosa de la Revolución Bolchevique, se mantuvieron fuertes prejuicios practicamente hasta bien avanzado el siglo XX; en la URSS, China o Cuba, se impusieron criterios anticientíficos como que la diversidad sexual era un problema de la infiltración de la ideología burguesa o pequeño-burguesa, por lo cual eran pertinentes sistemas de reeducación.

Afortunadamente muchos de estos prejuicios vienen siendo superados, por lo cual el machismo, la homofobia y el racismo son cada vez más rechazados por las fuerzas de izquierda a nivel mundial, estas prácticas cada vez más son vistas como anacrónicas, típicas de las fuerzas de derecha más cavernarias.
Por esta razón, para nosotros es preocupante que muchos camaradas del proceso bolivariano, incluyendo algunas fíguras públicas, vienen centrando sus ataques al candidato de la derecha en el hecho de si este es maricón o lo vieron en la calle haciendo un acto lascivo, es decir, algunos camaradas estan usando los argumentos más conservadores e incovenientes para atacar a un candidato que a todas luces se le puede atacar por muchas otras razones más sustanciales.
Capriles debe ser atacado políticamente porque es el candidato del imperialismo, del paquete neoliberal, de la antipatria, del antidesarrollo, de la burguesía, porque es un personaje fascistoide y antipopular, ahi se ha centrado la argumentación del Comandante Chávez, y ese planteamiento es correcto porque es coherente con una política anti-imperialista, anti-capitalista, una política que expresa los intereses históricsos de los trabajadores y trabajadoras de Venezuela, de América Latina y el Caribe.
Por otro lado, atacar a Capriles por su orientación sexual solamente, es contraproducente, porque sería practicamente afirmar que no tiene aristas negativas a señalar. Y por otro lado es un argumento tan pueril y vacuo que no tiene incidencia social signficativa, ejemplo de ello, es que el actual gobernador de Carabobo ha sido señalado por su supuesta orientación sexual desde hace muchos años y eso no ha impedido que gane elecciones.
Finalmente, lo más esencial es que la homofobia no es un argumento de los revolucionarios y las revolucionarias, es un discurso y práxis de derecha de la peor calaña. Debemos vencer los prejuicios si de verdad estamos decididos a construir el socialismo, como sociedad más justa e incluyente, los sectores de la diversidad sexual que apoyan el Proceso Bolivariano no esperan menos de nosotros.
luis_educara@hotmail.com Publicado por Género con Clase

Las comunidades cristianas en la Revolución Popular Sandinista



Las comunidades cristianas en la Revolución Popular Sandinista
por Pedro José Madrigal Reyes 

“… la verdad es lo que es y sigue siendo verdad, aunque se piense al revés…” - Antonio Machado



Con frecuencia se apela a la participación de las comunidades cristianas en el proceso revolucionario sandinista como un elemento propio del cristianismo, tan es así que se entiende que el cristianismo es fuente de revolución en la realidad contemporánea… Así pues, estas líneas es un intento por introducirnos al debate; no obstante, ha de saberse que la participación de las comunidades cristianas nicaragüenses fue decisiva en el proceso revolucionario hasta llegar al triunfo de la revolución y en el proceso posterior, sin embargo, su integración responde a cuestiones generales y lógica estratégica y no a elementos coyunturales… De hecho, y al hacer un análisis del elemento ‘emancipador’ nacido en el seno de la iglesia –la teología de la liberación- resulta simple identificar elementos de inspiración marxista/leninista mezclados con elementos teosóficos, o lo que es lo mismo, la teología de la liberación es el resultado de la mezcla de dos corrientes filosóficas completamente contrapuestas, por un lado tenemos el idealismo propio de las religiones, judeocristianas en este caso, y el materialismo dialéctico como fuente de las ideas más avanzadas de emancipación social…, una mezcla contradictoria por el simple hecho que son formas contrarias de entender la forma en que fluye la realidad…, en tanto contemplan objetivos distintos…

Aclarar que el cristianismo fue una idea revolucionaria en su momento, en donde cada sujeto podía llegar a ‘dios’…, una idea completamente distinta en comparación con cultos anteriores en donde una élite por mandato divino –los ‘elegidos’- alcanzaban, detentaban y administraban el poder. Tiempo después, al ser adoptada por los ‘vencedores’ de los conflictos bélicos, y claro está, por sus propias características neoplatónicas, el cristianismo se convirtió en el peor enemigo del pensamiento articulado y racional, pues como toda corriente idealista entiende que todo fluye desde dios –la idea-, en cuanto no caben dudas y/o preguntas sobre la existencia pues se entiende que el hombre es pensado,  por un ser superior; esta es la razón por la que durante casi quince siglos el pensamiento filosófico y cientifismo, racional en definitiva, estuvo perseguido…

Volviendo al tema. El pueblo nicaragüense durante el proceso que llevó al triunfo de la Revolución tenía una confesión cristiano católica estimada en torno al noventa por ciento, en cuanto nueve de cada diez se decían pertenecer a esta religión –no hay estadísticas oficiales al respecto-, se deduce pues que la participación de cristianos será mayoritaria, lo mismo ocurriría si este porcentaje fuese de otra religión; por ejemplo…, en el caso del proceso revolucionario ocurrido en Irán, este estuvo y está impregnado de elementos islámicos que se deben a la participación activa de musulmanes…, aún cuando los elementos que llevaron al mismo estaban ubicados fuera de esa religión.

Se estima que en el proceso que llevó al triunfo de la Revolución Popular Sandinista participó en torno al veinte por ciento de la población nicaragüense; en cuanto, si determinamos que hay un diez por ciento de la población que no se definía como cristianos, en lo que hay que incluir a los marxistas y otros grupos políticos de tendencia libre pensadora y/o ateos que participaron activamente en el proceso, el porcentaje de cristianos involucrados decrece; a tenor de estos elementos se deduce que no todos los cristianos tomaron parte del movimiento revolucionario, incluso se trató de una minoría en comparación al total de cristianos existentes. Esto nos permite deducir fácilmente que el cristianismo no es fuente de revolución emancipadora; y de hecho el argumento toma una mayor dimensión cuando observamos que las organizaciones cristianas de bases fueron una realidad transversal para muchos países, y lo sigue siendo, y que no han comportado mayor trascendencia en la transformación de las relaciones sociales existentes haya donde se encuentras constituidas, salvo poquísimas excepciones casi reducidas a la individualidad, que como ya he mencionado anteriormente, fueron influenciadas por corrientes de pensamientos distintas al idealismo propio de la religión.

Aquí cabría volver a hacer la pregunta ya enunciada en algún momento: ¿Cuál fue el proceso por el cual los teólogos de la liberación (idealistas) se convirtieron al marxismo/leninismo (materialismo dialéctico), al menos por un tiempo…?

¿Entonces porque los cristianos participaron del proceso revolucionario nicaragüense convirtiéndose en una fuerza determinante en el triunfo? En realidad, cuando se articula el pensamiento revolucionario que terminaría por conformar lo que hoy conocemos como Sandinismo Ideológico, este se filtró en todas las esferas sociales, y muy especialmente en las organizadas, es así como la idea revolucionarias sandinista llegan a sindicatos, organizaciones estudiantiles, etc.;  y de estos a las organizaciones cristianas –recordemos que los integrantes de cualquier organización al interior de Nicaragua son presumibles cristianos dado el porcentaje estimado, y como ya se ha demostrado, muchos de estos estaban involucrados en las comunidades cristianas- como una extensión del campo ideológico en disputa…, y las organizaciones cristianas tienen la particularidad de ser extensas, una gran base social, es decir, en un momento determinado el discurso emancipador se filtró en estas organizaciones para poder llegar a todas la realidad social…

Aquí debe de observarse que todos los sujetos de confesión cristiana que se incorporaron al procesos histórico del sandinismo, lo hicieron como sujetos políticos –no como sujetos religiosos- insertados en una realidad dictada y ‘pensada’ por la dictadura, en cuanto, el discurso liberador sandinista, les permitió alcanzar una mayor conciencia de la realidad social que les excluía, discriminaba, e incluso asesinaba; y de la necesidad de la lucha armada contra la dictadura como única vía posible hacia la liberación…, recordemos que el idealismo cristiano propone que la trascendencia del individuo se alcanzará tras la muerte…

En definitiva, la participación cristiana dentro del proceso sandinista, se debe más a elementos demográfico-culturales, y en última instancia a aquellos elementos ideológicos provenientes de otras corrientes de pensamientos entremezclados con la tradicionalidad e irrefutabilidad del dogma…, y no a procesos de pensamiento revolucionarios propios del cristianismo.



Militante del FSLN
Comité de Solidaridad Sandinista
Casa Sandino
PLOMO

Un millar de israelíes marcha en Tel Aviv contra un ataque a Irán


Protestas en las calles de Tel Aviv. Foto: Nir Elias, Reuters
Alrededor de un millar de israelíes salió hoy a la calle en Tel Aviv para marchar en contra de un ataque militar de su país a Irán, en la primera manifestación de este tipo registrada en el país.
La protesta, que se inició esta tarde en la plaza Habima y concluyó en el parque Meir, según informó el servicio de noticias israelí Ynet, es la traslación a la calle de una campaña que se inició esta semana en las redes sociales.
Más de dos mil personas habían confirmado su asistencia en Facebook, la red social donde el matrimonio de Roni Edry y Mijal Tamir creó una página hace una semana con un vídeo y fotos con un mensaje muy sencillo: “Iraníes, os queremos. Nunca bombardearemos vuestro país”.
En los últimos días decenas de israelíes se sumaron a la iniciativa y colgaron en la red fotos con un colorido cartel con el mensaje de amor a los habitantes de Irán y más de 35.000 personas marcaron “me gusta” en la página del proyecto.
Los receptores del mensaje no se han quedado atrás: un iraní abrió una página con el mismo mensaje a la inversa, en la que decenas han añadido sus fotos y cartas y a la que más de 8.000 personas han dado su aprobación.
La incipiente red ciudadana contra un ataque a las instalaciones nucleares israelíes, que cada vez parece más probable en el medio plazo a tenor de las declaraciones del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y otros miembros del gobierno, convocó la protesta de hoy bajo el eslogan “israelíes contra una guerra con Irán”.
“Juntos, informaremos a Netanyahu y al mundo que no hay un mandato para meternos en una guerra con Irán”, declaró un portavoz del movimiento a Ynet.
La sociedad israelí está dividida en su posición ante una posible guerra con Teherán.
Según una encuesta publicada en noviembre por el diario Haaretz, un 41 por ciento están a favor de atacar Irán, un 39 por ciento en contra y un 20 por ciento se muestran indecisos.
Un estudio posterior realizado a principios de este mes muestra que un 58 por ciento de la población se opone a que Israel ataque a Irán en solitario, sin contar con el apoyo de EEUU, si bien más de la mitad de israelíes confía en la decisión que tomen al respecto Netanyahu y el titular de Defensa, Ehud Barak, que en los últimos meses han elevado el tono contra Teherán.
Israel considera el programa nuclear iraní una “amenaza existencial” y ha promovido el aumento de sanciones de la comunidad internacional contra el régimen de Teherán y advertido reiteradamente que no renuncia a una operación militar para frenar sus ambiciones nucleares.
Netanyahu ha alertado al presidente estadounidense, Barack Obama, de que se está cerrando la ventana de oportunidad para poder causar un daño significativo al programa nuclear iraní, lo que ha llevado a especular sobre una posible acción militar israelí este mismo año.
(Con información de  EFE)

Candidato francés acusa a reina de Inglaterra de tráfico de drogas


CheminadeUno de los candidatos de las próximas elecciones presidenciales de Francia, Jacques Cheminade, respecto al origen de la fortuna de la Reina de Inglaterra, acusó que proviene del tráfico de drogas.
“Atrajo su riqueza del tráfico de drogas”, “No toda la riqueza, hay varias otras fuentes. Sin embargo, se trata de una serie de tráfico en el que, existe el tráfico de drogas”, expresó Jacques Cheminade.
El candidato también manifestó sobre la “tradición” de los bancos judíos como la familia “Rothschild”, “que hizo todo tipo de tráfico” y también legalizó su riqueza.
Jacques Cheminade, es uno de los 10 candidatos de las elecciones presidenciales del próximo mes, quien debe competir con el actual presidente francés, Nicolas Sarkozy. Él declaró que no pertenece a ningún partido, que es independiente.
Cheminade, candidato presidencial por el partido “Solidaridad y Progreso”, aseguró en un canal de la TV francesa que la oligarquía de Wall Street (Nueva York) y la City (Londres) “han engendrado una suerte de fascismo financiero“. En principio, palabras que podrían denotar cierto progresismo en el personaje.
Cheminade, precisó : “La oligarquía financiera de ambos centros  están desarrollando la misma política económica que propuso Hitler en su época y que, desgraciadamente se ha extendido en el planeta”.  Más signos de “izquierdismo”, sin duda.
A los pocos minutos indicó que “estas fuerzas ya han creado el gérmen de un verdadero y real nazismo económico, un fascismo financiero”.
Pero Cheminade, que se define a sí mismo como un “gaullista de izquierda”, es tildado por la UMP de Sarkozy como antisemita y extremista de derecha.
Uno de los puntos más controvertidos de su programa político es la prohibición de los juegos que inducen a la violencia.
Entrevistado ante las cámaras de Canal +  unas horas después del tiroteo sobre una escuela de Toulouse que causó 4 víctimas mortales, el candidato Jacques Cheminade estimó que, aunque los autores del atentado no tengan relación alguna con ese tipo de entretenimiento, el abuso de tales prácticas entre niños y adolescentes “crean un clima propicio” para que la sociedad mantenga cierta indiferencia ante tales hechos.
Fuente: La Radio del Sur / Aporrea / Agencias

Cuba comenta declaraciones del papa: “Respetamos todas las opiniones”


papaCuba defendió este viernes como “democrático” su modelo socialista en respuesta a declaraciones del Papa Benedicto XVI sobre la “irrealidad” de la ideología marxista en el mundo actual incluida la isla caribeña.
El canciller Bruno Rodríguez dijo este viernes que su gobierno respeta todas las opiniones y considera “útil el intercambio de ideas”, pero señaló que el de Cuba es “un proyecto social democrático, escogido genuinamente”.
“Respetamos todas las opiniones, consideramos útil el intercambio de ideas. Nuestro pueblo tiene convicciones hondas, desarrolladas a lo largo de toda nuestra historia, que ha producido también muchos mártires; una historia, de más de un siglo de lucha por la independencia; por la abolición de la esclavitud; una historia de medio siglo enfrentando lo que el venerado Papa Juan Pablo II calificó de “medidas económicas restrictivas impuestas desde fuera del país, injustas y éticamente inaceptables” y que la Santa Sede consistentemente ha denunciado”, dijo el ministro.
“Nos parece que el proyecto social cubano tiene un acervo, muestra una obra construida, está abierto al intercambio de ideas, es un proyecto social democrático, escogido genuinamente, que se encuentra, al mismo tiempo, en constante perfeccionamiento”, precisó.
El Papa inicia este viernes en México su primer visita a países hispanoamericanos, que incluye una estancia en Cuba del 26 al 28 de marzo
En el avión que lo conducía este viernes a México, primera escala de su gira, el Papa afirmó que “es evidente que hoy día la ideología marxista como era concebida ya no responde a la realidad y así no se puede construir una sociedad. Deben encontrarse nuevos modelos con paciencia y de forma constructiva”.
Benedicto XVI dijo que viaja a Cuba siguiendo las huellas de Juan Pablo II en aquel histórico viaje de 1998 y que su visita a la isla “es de absoluta continuidad” con la del papa polaco.
Por su parte, el canciller cubano dijo que ”el proyecto social cubano está abierto al intercambio. “Las manipulaciones políticas fracasarán”, añadió.
Tras 40 años de enfrentamientos con la Revolución de Fidel Castro, la Iglesia cubana tiene hoy vocación de participar en las reformas de modernización del gobierno que, a cambio, le permite ampliar el campo de acción de sus actividades culturales y sociales.
Benedicto XVI, que oficiará dos misas campales, en Santiago de Cuba (sureste) el lunes y en La Habana el miércoles