George Bush Bailando en Funeral de Policías de Dallas. Baila, ríe y bromea en plena ceremonia. G. Bush la ha vuelto a liar bailando, sonriendo y bromeando en un funeral . Tras la vergüenza del show del ex presidente de EEUU buscando armas de destrucción masiva debajo de su mesa, ahora le toca esta nueva salida de tono en julio de 2016. En el momento más protocolario de la ceremonia, el coro cantaba la canción "Glory Glory Hallelujah" en homenaje a los policías abatidos por las balas de dos francotiradores en las protestas de Dallas. Liderando la ceremonia, se encontraba el presidente Barack Obama y Michelle, escoltados por el vicepresidente Joe Biden y su cónyuge así como por George y Laura Bush.
Mientras todos se encontraban recordando a los caídos, Bush bailaba y se partía de risa agarrado a su esposa y a Michelle Obama, acabando la canción con un golpecito en el hombro a su mujer y una amplia sonrisa en señal de satisfacción. Otro espectáculo lamentable de George Bush.
Definitívamente ESTE HOMBRE NO TIENE REMEDIO y lo peor de todo es que ha gobernado los Estados Unidos de América entre 2001 y 2009.
Por si alguien no lo sabía, George Bush reconoció que fué adicto al alcohol y se comenta que también consumió cocaina, en varias ocasiones, antes de ser presidente.
Acongojante personaje que ha llegado a lo más alto, no por sus méritos sino por quien manejaba los hilos
El principal sospechoso del tiroteo de Dallas, en el sur de Estados Unidos, que dejó cinco policías muertos, ha sido identificado como Micah X. Johnson, de 25 años, según fuentes policiales.
Según las primeras informaciones, Johnson vivía en Mesquite, un suburbio de Dallas, y no contaba con antecedentes penales. La Policía de Dallas anunció que el principal sospechoso fue abatido tras atrincherarse en un estacionamiento. Johnson era un reservista que sirvió en Afganistán entre noviembre de 2013 y julio de 2014.
Distintos medios estadounidenses destacan que la foto de perfil de Johnson en la red social facebook —que ya fue cerrado— lo muestra levantando su puño derecho, un símbolo asociado al movimiento de autodefensa racial ‘Black Power’ de los años 60. Además, en otra fotografía se lo aprecia junto a otra persona que luce la bandera roja, negra y verde, propia del panafricanismo, un movimiento político, filosófico, cultural y social que promueve el hermanamiento africano, la defensa de los derechos de las personas africanas y la unidad de África bajo un único Estado soberano, para todos los africanos. Se trata de un movimiento de corte antiimperialista seguido, por ejemplo, por líderes como Thomas Sankara, en Burkina Faso, o Patrice Lumumba, en el Congo.
El ataque de Dallas se produjo cuando una manifestación, al igual que ocurría en otras grandes ciudades del país como Nueva York, Los Ángeles o Atlanta, protestaba en Dallas por los últimos asesinatos de afroamericanos a manos de la policía. En concreto, la protesta se debía a la muerte de Alton Sterling, un hombre negro al que dos policías blancos dispararon el pasado martes a quemarropa cuando lo tenían sometido en el suelo en Baton Rouge, en Luisiana, y del joven Philando Castile, muerto el miércoles en Falcon Heights, en Minesota, al dispararle un policía que le detuvo en su vehículo por una infracción de tráfico.
El tiroteo de Dallas, Texas, donde murieron cinco policías, no ha sido obstáculo para el desarrollo de nuevas protestas.
Las grandes ciudades de Estados Unidos vuelven a vivir nuevas jornadas de protestas contra la violencia policial, que por el momento transcurren de forma pacífica, después del tiroteo en Dallas, Texas, en el transcurso de una de estas marchas que se saldó con la muerte de 5 agentes y otros 7 heridos.
Los manifestantes colmaron las calles de Nueva York, Washington, Atlanta y Baton Rouge (Luisiana) quienes gritaban “Las vidas negras importan” y “Manos arriba, no disparen” en franco rechazo a la violencia policial contra los negros que en los últimos días se ha cobrado dos víctimas mortales más.
En Nueva York, en una marcha mucho menos masiva los manifestantes recorrieron las calles del sur de Manhattan, mientras que en Washington se concentraron frente a la Casa Blanca y en Atlanta, una de las grandes ciudades de EEUU con mayor proporción de población negra, y en Baton Rouge, donde murió uno de los negros a manos de la Policía, sendos cordones policiales tuvieron que ser desplegados para evitar que los manifestantes invadiesen la calzada y cortasen el tráfico.
En el transcurso de la protesta de ayer en Dallas, el ex militar negro que sirvió en Afganistán Micah Xavier Johnson, de 25 años, disparó contra varios policías, asesinando a 5 de ellos e hiriendo a otros 7.
El ataque, en el que un civil también resultó herido, fue llevado a cabo por al menos dos francotiradores armados con rifles en el distrito financiero de la ciudad, informaron las autoridades.
Tres personas están bajo arresto y un hombre que estuvo intercambiando disparos con la policía aparentemente murió luego de dispararse a sí mismo, según reportes de medios locales. Entre los agentes heridos, algunos se encuentran en condición
Según cifras del National Law Enforcement Officers Memorial Fund, se trata del día más letal para las fuerzas del orden en Estados Unidos desde el 11 de septiembre de 2001. Ese día murieron 72 agentes.
Las autoridades inspeccionaron el centro de la ciudad para determinar si había explosivos, después de que un sospechoso dijera que había “plantado” bombas.
Max Geron, funcionario de la policía, señaló que tras dos búsquedas no se han encontrado explosivos.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, condenó la muerte de los cinco agentes y calificó lo ocurrido como un ataque “vicioso, calculado y despreciable” contra la aplicación de la ley.
“No tiene justificación alguna”, dijo Obama, quien se encuentra en Polonia para participar en la cumbre de la OTAN.
“Una docena de tiros”
El tiroteo comenzó el jueves a alrededor de las 20:45 hora local de jueves (01:45 GMT de este viernes) a medida de que los manifestantes marchaban por la ciudad.
Según testigos que hablaron a los medios locales, durante la protesta se escucharon alrededor de una docena de tiros.
“No sabíamos de dónde venían los tiros. No vi que más nadie, aparte de lospolicías, recibiera los disparos. Sólo les dispararon a policías”, dijo uno de los participantes de la manifestación.
El jefe de la policía local ,David O. Brown, dijo que se cree que los atacantes operaron de forma coordinada y que usaron rifles para perpetrar el ataque mientras que la manifestación se desarrollaba.
Según Brown, los francotiradores se posicionaron de forma triangular para rodear a los agentes policiales en el momento del ataque.
El funcionario dijo que parecía que los atacantes planearon herir y matar a tantos agentes como podían.
Luego del ataque, la policía mantuvo acorralado durante varias horas a uno de los sospechosos en el segundo piso de un garaje de un edificio en el centro de Dallas.
Brown dijo que el sospechoso no quiso cooperar con los negociadores y estuvo intercambiando disparos “durante 45 minutos”.
Según el jefe policial, el sujeto dijo que seguiría matando a más policías.
El sospechoso también les dijo a los agentes que “el final se acerca” y que había bombas puestas en los alrededores del edificio y por toda la zona.
“Es por eso que estamos siendo muy cuidadosos con nuestra táctica. No queremos que se comprometa a los ciudadanos ni a la policía”, advirtió el jefe de la policía de Dallas.
La noticia de estas últimas horas ha sido el asesinato de 5 policias norteamericanos a manos de un grupo de francotiradores en Dallas, durante una manifestación contra los crímenes de la propia policia norteamericana contra los ciudadanos afroamericanos.
Según ha indicado la cadena RT, un presunto grupo de radicales que se hace llamar “Organización Política de Poder Negro” ha publicado en Facebook un anuncio alegando que habría más ataques en los próximos días.
Se cree que fueron al menos cuatro francotiradores los que abrieron fuego contra las fuerzas de seguridad.
Según informaciones policiales, uno de los sospechosos, que fue acorralado en un parquing, declaró al negociador policial que su objetivo era matar a gente blanca y especialmente a los policías.
Dicho sospechoso acabó muriendo. Las primeras noticias afirmaron que el atacante murió de un disparo tras suicidarse, aunque posteriormente, otros medios sostienen que la policia lo mató utilizando un robot usado para detonar explosivos cerca de su posición.
Sea cual sea finalmente la versión oficial, no deja de ser curioso el habitual baile de datos contradictorios que estamos viendo en todos estos casos.
¿Por qué razón siempre hay versiones contradictorias y confusas sobre lo que va aconteciendo? Quizás la explicación más razonable para ello, sea la mala praxis periodística.
Otro curioso dato contradictorio acerca de la muerte de este asaltante muerto en el parquing, es lo que el sospechoso en cuestión le dijo al negociador policial que trataba de convencerlo para que se rindiera mientras estaba atrincherado.
Por lo visto, el asaltante declaró que actuaba en venganza por los recientes asesinatos policiales contra la población negra y que el objetivo principal del ataque, era matar a blancos, especialmente a agentes de policía.
Además el sospechoso afirmó que actuaba en solitario y que no formaba parte de ningún grupo.
Sin embargo, la propia policia, en voz del jefe de policia de Dallas, David Brown, ha afirmado que los francotiradores estaban “trabajando en equipo y que triangularon sus posiciones en lo alto de puntos estratégicos del centro de la ciudad por los que transcurría la manifestación”.
Es decir, según la policia, el ataque estaba perfectamente organizado para hacer el máximo daño posible a la policia. Y realmente, debía estarlo, puesto que consiguieron matar a 5 policías y herir gravemente a otros seis, a pesar de que la presencia policial era numerosa y la policia iba fuertemente armada.
¿Qué sentido tiene pues que el tirador acorralado en el párquing afirmara que actuaba solo y que no formaba parte de ninguna organización, cuando a la vez, el ataque estaba perfectamente coordinado entre varios atacantes, con una eficiencia casi militar?
Supongamos que el atacante mintió al negociador policialm, tratando de convencerlo de que actuaba en solitario.
¿Qué sentido tendría que mintiera sobre la evidente participación en el ataque de otros miembros?
A esas alturas, todo el mundo ya sabía que había varios tiradores y cualquier mentira sobre ello resultaría insostenible.
Además, ¿qué sentido tendría reducir la importancia de un ataque perfectamente coordinado, de venganza contra la policia y los blancos, que teóricamente debería simbolizar un levantamiento organizado de parte de la población negra contra “sus opresores blancos”, afirmando que él actuaba en solitario, como si fuera simplemente un tipo enfadado que improvisaba?
Esta es una de las contradicciones más absurdas que hemos visto en estas primeras horas.
Lo miremos por donde lo miremos, no tiene sentido que el atacante afirmara actuar en solitario.
Y recordemos que dichas contradicciones en la narración, proceden del portavoz del jefe de policia, haciendo alusión a las declaraciones del sospechoso acorralado y abatido.
Pero más allá de esta extraña contradicción, que pronto será olvidada como ya viene siendo habitual en estos casos, lo cierto es que los crímenes realizados por la policia norteamericana contra la población afroamericana y especialmente los acaecidos en las últimas horas, resultan tan espeluznantes como indignantes.
Recordemos que en los últimos dos días, la policia de EEUU ha asesinado a dos ciudadanos negros indefensos, de forma tan espeluznante, que solo podía esperarse una reacción de fuerte indignación por parte de la población afroamericana.
Dos días antes de este tiroteo, Alton Sterling, de 37 años, fue asesinado a sangre fría por un agente de policia en Baton Rouge, Luisiana. El altercado fue grabado en video por un amigo de la víctima que lo hizo público.
Al día siguiente, se repitió el mismo patrón. Un joven llamado Philando Castile, era asesinado a sangre fría en un control policial en la ciudad de Falcon Heights, Minesota. La terrible escena fue grabada por la propia novia de la víctima, que la publicó en Facebook en directo.
Aunque ambos asesinatos parecen evidentemente reales, deberíamos hacernos algunas preguntas sobre cómo el timing en que se han desarrollado los acontecimientos y sobre algunos detalles relativos a la narración de los hechos, que podríamos llegar a considerar como sospechosos.
Para empezar, tenemos un mismo patrón repitiéndose en tan solo 24 horas: dos asesinatos de ciudadanos negros, a sangre fría y sin ninguna justificación, grabados por personas próximas a las víctimas, que consiguen subir las imagenes inculpatorias y altamente indignantes a las redes.
En ambos casos, tenemos imágenes claras sobre el abuso. En ambos casos, han sido grabadas por personas allegadas. En ambos casos, las imagénes son publicadas rápidamente sin que la propia policia se oponga a ello. En ambos casos, se genera una oleada de indignación ante lo acontecido. Y en ambos casos, las personas próximas a las víctimas…tienen una extraña actitud fría a pesar de estar viendo como matan ante sus ojos a un ser querido.
El caso concreto del asesinato de Philando Castile dentro del coche, es especialmente llamativo. Su novia transmite en vivo vía Facebook, con extraordinaria sangre fría, todo lo que está aconteciendo, mientras su novio agoniza a su lado bañado en sangre.
¿Alguno de ustedes se imagina cómo reaccionaria si mataran a un ser querido a su lado?
Habrá quien esgrima que la novia del fallecido no podía hacer gran cosa: si intentaba socorrerlo se arriesgaba a ser asesinada por el policia y se arriesgaba a no dejar constancia gráfica del crimen. Sin duda, la joven ha tenido una sangre fría excepcional para aguantar el tipo y valorar la situación mientras ésta se desarrollaba.
Pero nadie podrá negar que tanta sangre fría (casi inhumana), como mínimo, invita a abrir la puerta a la sospecha…
Además, veamos que la grabación se inicia con el joven ya herido. Resulta lógico pensar que la joven empezó a grabar después de que su novio recibiera el disparo, para dejar constancia de lo sucedido.
Pero a la vez, la propia escena, tal y como nos ha sido mostrada, no elimina en absoluto la posibilidad de que sea una mera escenificación.
No obstante, no tenemos ninguna prueba que nos permita sustentar una sospecha como ésta, por lo tanto, solo podemos dejarlo al criterio y la interpretación de cada uno.
Solo podemos decir, que no sabemos si los hechos son reales o no.
Hay otro aspecto, sin embargo, que invita a la sospecha. Y es el timing de los acontecimientos.
Ya antes hemos indicado nuestras sospechas ante los paralelismos entre ambos asesinatos y su difusión mediática, que podrían invitar a sospechar de 2 escenificaciones.
Ahora pongamos las 2 escenas en un marco temporal.
Se produce un indignante asesinato a sangre fría, el de Alton Sterling, ejecutado en el suelo. Provoca una oleada de indignación entre la población afroamericana.
Justo en el zenit de la indignación ante este asesinato, se produce un segundo asesinato policial, también grabado y hecho público rápidamente, que provoca una segunda oleada de indignación, que al coincidir con el punto álgido de la rabia provocada por el asesinato anterior acaecido unas pocas horas antes, provoca un efecto multiplicador en la rabia y la indignación.
Dicho en otras palabras: si alguien quisiera provocar o justificar una reacción violenta por parte de la población negra, debería utilizar este timing para conseguir un efecto máximo.
Y es que he aquí donde se produce la tercera escala de esta conveniente sucesión de hechos: 24 horas después del segundo asesinato, se produce el ataque de los francotiradores contra la policia, como si fuera una respuesta de indignación irrefrenable contra el asesinato de ambos ciudadanos negros.
El timing y la rabia provocada, justifican la posibilidad de que se produzca este ataque.
Sin embargo, hay algunos aspectos que llaman poderosamente la atención sobre este ataque contra la policia.
El primero es que los atacantes son capaces de organizar lo que parece casi una operación militar en pocas horas. Determinan con precisión por donde se desarrollará la marcha de protesta en Dallas y estudian con precisión cómo deben realizar el ataque, qué posiciones deben tomar para causar el máximo daño posible. y no solo eso, sino que consiguen entrar en todos los edificios en los que se han apostado, acceder teóricamente a las azoteas sin levantar sospechas ni ser vistos y realizar toda la operación con enorme precisión. Y todo ello en apenas unas horas, tras el asesinato de philando Castile y la manifestación que ello provoca contra la policia.
Cualquiera concluiría que se trata de una operación realizada por experimentados profesionales, con amplios conocimientos en operaciones militares y sobre los operativos policiales. Pero hay otro aspecto que también llama la atención, en este caso relativo al simbolismo del ataque y su posible efecto sobre la opinión pública norteamericana.
El ataque se produce específicamente contra la policia durante una manifestación pacífica contra la brutalidad y los abusos de la policía; con ello, el ataque consigue revertir los roles de manera muy sospechosa: los agresores policiales se convierten en víctimas de un ataque “criminal”, mientras que las víctimas que protestan, se convierten en los agresores.
¿No es un curioso giro narrativo?
¿No resulta muy sospechoso y sintomático que los agresores que matan a sangre fría ahora sean vistos como “pobres víctimas inocentes” por culpa de un ataque tan simbólicamente mal elegido?
Recordemos que todo esto se produce justo enmedio de una creciente campaña por el control de armas en EEUU, circunscrita además en una creciente división social y racial de la sociedad norteamericana, encarnada en las figuras de Barack Obama y del polémico candidato representante de las mayorías blancas indignadas, Donald Trump.
Todo este asunto, tiene el potencial de generar un gran caos social dentro de los EEUU, que desemboque en enfrentamientos raciales, en un incremento acusado del poder policial para poder controlar la situación y finalmente en un intento por impulsar un control de las armas dentro de EEUU, algo que solo podría conseguirse a través de un caos considerable.
Añadamos a ello, la deriva en la política exterior norteamericana.
Podemos equivocarnos mucho con lo que expondremos a continuación, pero es una forma de ver la situación real, que no deberíamos desdeñar.
Y es que a pesar de que a la vista de muchos, EEUU y Rusia están cada vez más próximos a un enfrentamiento militar, lo cierto es que en los últimos meses, EEUU ha reducido notablemente su presencia directa en Oriente Medio, ha entregado prácticamente de facto el control de Siria a Rusia, con la que colabora, y ha hecho las paces con enconados enemigos históricos como Irán o Cuba, de forma sorprendente.
Ahora estamos inmersos en lo que parece una retórica belicista de la OTAN y de EEUU contra Rusia, cuyo máximo símbolo es el envío de tropas norteamericanas al este de Europa…pero que nadie se engañe: enviar mil soldados a Polonia o un total de 4.000 soldados a las repúblicas bálticas y el Este de Europa para hacer frente a Rusia, es solo un gesto simbólico que roza el ridículo.
Enfrentar 4000 soldados al ejército ruso para defender Europa, es como tratar de parar una estampida de elefantes con un cazamariposas.
Es puro teatro y postureo.
Y lo mismo podemos decir sobre la “creciente tensión” en el Mar de China. Aparte de la retórica, las declaraciones y los gestos de gallito de unos y otros, ¿ha sucedido algo que pueda invitar a pensar que habrá un enfrentamiento militar inminente entre ambas potencias?
Observando fríamente la política exterior norteamericana real (no las declaraciones y la gestualidad) de los últimos 2 o 3 años, uno podría llegar a pensar que Obama está cortando todo problema exterior de su país, en vistas a concentrar todas sus energías de puertas para adentro.
Podríamos llegar a interpretar (es muy opinable y discutible y solo entra en el campo de las hipótesis), que EEUU se está retrayendo hacia dentro de sus propias fronteras, para afrontar un gran conflicto interior que requerirá de todos los medios disponibles.
Obviamente, todo lo que decimos en este artículo, son básicamente hipótesis que hacemos y interpretaciones propias sobre los hechos, cuyo objetivo es invitar al debate y a la reflexión. Es un ejercicio que creemos que es sano y necesario, para desarrollar una mirada crítica sobre todo lo que acontece.
Ciertamente, a estas alturas no podemos saber qué hay de verdad y qué hay de mentira alrededor del tiroteo de Dallas…pero sí podemos ver que hay aspectos que resultan sospechosos y que como mínimo, permiten poner en duda la versión oficial de los acontecimientos.
¿Qué opinais vosotros?
¿QUÉ PIENSAS SOBRE EL TIROTEO CONTRA LA POLICIA EN DALLAS?