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viernes, 2 de septiembre de 2016

La historia de la atleta que morirá después de los Paralímpicos (+ Video)

Marieke Vervoort desea morir a sus 37 años. Foto: Karim Jaafar/ AFP.
Marieke Vervoort desea morir a sus 37 años. Foto: Karim Jaafar/ AFP.
Detrás de cada participante en unos Juegos Paralímpicos hay sin duda una dura historia de sufrimiento y superación personal, pero la de Marieke Vervoort llama la atención porque está a punto de llegar a su fin… por voluntad propia. A sus 37 años, esta atleta belga ya tiene firmados los papeles para la eutanasia, y tiene decidido incluso el sitio donde quiere que sus cenizas sean esparcidas.
No tiene decidido exactamente cuando quiere abandonar este mundo, pero le tranquiliza saber que está todo en regla para hacerlo en cuanto sienta que es el momento. Por ahora, quiere ganar una medalla más: competirá en Rio de Janeiro como velocista en silla de ruedas en las pruebas de 100 y 400 metros. Acumula dos medallas olímpicas, la última de ellas conseguida en los Juegos de Londres, en 2012, de oro, con récord paralímpico incluido. En 2015 se convirtió en la campeona del mundo en Doha, Catar. 
Marieke tiene la mitad inferior del cuerpo paralizado, una visión reducida al 20 por ciento y sufre dolores tan intensos que en muchas ocasiones le impiden dormir por la noche. A veces tiene que tomar morfina incluso durante los entrenamientos. Son los insoportables síntomas de una enfermedad degenerativa que a los 20 años le obligó a permanecer para siempre en una silla de ruedas, y que sigue empeorando su condición de vida con el paso del tiempo. Por eso Marieke Vervoort ha decidido que los Juegos Olímpicos de Río serán su último reto deportivo.
“Para poder estampar su rúbrica en el documento que protege su derecho a morir, Marieke tuvo que convencer a un psiquiatra de que su decisión no respondía a un estado de ánimo puntual y probar a tres médicos diferentes que los dolores son tan intensos que no puede vivir con ellos y no hay ninguna esperanza de mejorar”, explica un diario español. Incluso en uno de los países más permisivos con la eutanasia -hay que recordar que en Bélgica está permitida también la eutanasia a menores de edad desde el año 2014- los requisitos legales no son sencillos.
A nivel personal, tener los trámites resueltos ha supuesto cierto tipo de alivio: “La certitud de poder elegir el momento del adiós ha sido un estímulo para seguir su vida sin la inquietud de pensar en el suicidio. Antes de lograr la autorización para la eutanasia en su cabeza solo estaba el final. El doloroso proceso que tendría que atravesar hasta la muerte. Ahora es diferente”. Las declaraciones de Marieke al respecto son verdaderamente explícitas: “Cuando quiera puedo coger mis papeles y decir ¡es suficiente! Quiero morir. Me da tranquilidad cuando tengo mucho dolor. No quiero vivir como un vegetal”.
Sus familiares y amigos relatan que entre la enfermedad y el deporte, Marieke lleva una especie de doble vida. Una vida deportiva alegre y otra vida de sufrimiento y angustia en la intimidad. Ella misma señala que “la gente siempre me ve sonriendo y haciendo deporte, pero no ve lo que pasa cuando estoy en casa”.
A su alrededor, todos aceptan su decisión, nadie trata de hacerla cambiar de idea. Marieke no es creyente y no espera nada después de la muerte. Sus expectativas con el proceso de la eutanasia sin sencillas, basadas en lo que ella sabe al respecto: “Te duermes lentamente y no te vuelves a despertar nunca”. Por ahora, el deporte la mantiene con vida y con ilusión; después de los Juegos de Río, habrá que tomar decisiones prácticas difíciles. En Bélgica, cinco personas al día deciden morir de esta manera.
(Con información de Russia Today)

Carrera de Londres-2012, donde Vervoort impuso récord

miércoles, 7 de octubre de 2015

Cien mil personas se manifiestan contra la austeridad en Bélgica (VIDEO)

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La manifestación fue convocada por los sindicatos para protestar contra las medidas de austeridad del gobierno conservador de Bélgica, en particular contra el aumento de la edad de jubilación y la subida del IVA. La marcha fue seguida por una huelga con gran impacto en el transporte y los centros educativos.
Este miércoles, cien mil personas marcharon en la capital de Bélgica contra las políticas de austeridad del gobierno conservador de Charles Michel.
El frente común sindical, con la participación de la FGTB, CSC y CGSLB, llamaron a esta manifestación para protestar a un año de las políticas neoliberales este gobierno (asumió el cargo el 11 de octubre, 2014). La protesta tuvo como tema principal “Para nosotros sólo migajas” y se criticó el aumento de la desigualdad social y el empeoramiento de la brecha entre ricos y pobres.
CSC, por ejemplo, señala que este año el gobierno de Michel fue “muy rentable” para el negocio  de los ricos y grandes empresas y que era un “año negro” para la gran mayoría de la población, “los trabajadores, los pensionistas, los enfermos, los desempleados, las mujeres y los jóvenes “.
La manifestación protestó igualmente por el aumento de la edad de jubilación a 66 años en 2025 y 67 en 2030. Los trabajadores también denuncian el aumento del 6% en el IVA y del 21% en la electricidad, así como la intención del gobierno de aumentar el impuesto diesel  y al consumo como el tabaco, el alcohol y las bebidas gaseosas.
Las alternativas a las medidas de austeridad
El Frente sindical presentó un conjunto de medidas alternativas para el gobierno en materia de empleo, el poder adquisitivo, las pensiones, la fiscalidad y la seguridad social. Los sindicatos han propuesto, en particular, “el respeto a la indexación automática de los salarios y las prestaciones sociales y la libertad de negociación”, “la restauración de la edad de jubilación a los 65” y una “contribución más importante de las rentas del capital y los ingresos de bienes raíces en lugar de aumentar los impuestos sobre el consumo”.
La manifestación fue seguida por una huelga que afectó principalmente al transporte público y a las escuelas en todo el país. Para el viernes, se llama una huelga ferroviaria.
La protesta también estuvo marcada por algunos incidentes entre grupos de manifestantes y la policía al final de la manifestación.

viernes, 7 de noviembre de 2014

En imágenes: Disturbios en Bruselas por políticas antiobreras del gobierno

Más de 100.000 personas, según fuentes policiales, participaron este jueves en una gran manifestación en Bruselas contra las políticas capitalistas del nuevo Gobierno federal belga, que concluyó con violentos enfrentamientos entre algunos participantes y los antidisturbios.
Los choques produjeron una veintena de heridos, incluidos manifestantes y policías, según un portavoz de la Cruz Roja de Bélgica.
Los sindicatos convocaron la marcha en Bruselas y otras protestas contra el acuerdo logrado por la coalición de derechista que gobierna en Bélgica desde el pasado 11 de octubre.
En concreto, los sindicatos se oponen al retraso de la edad de jubilación, a las reformas en las pensiones o a suspender la indexación salarial anual, medidas incluidas en el pacto gubernamental.
El primer ministro de Bélgica, Charles Michel, que se ha reunido por la tarde con representantes de los sindicatos, explicó que propondrá a los interlocutores sociales una “hoja de ruta” que ofrezca un “espacio para la concertación”.
Michel ha dicho en el Parlamento belga que entiende las dudas y “la rabia” que sienten los manifestantes y se declaró dispuesto a llevar a cabo una labor pedagógica para explicar a la población la necesidad de estas reformas. Los manifestantes iniciaron su marcha por la mañana desde la estación de trenes del norte de la capital y llegaron al sur de Bruselas, después de atravesar el centro de la ciudad, lo que provocó serios problemas al transporte público.

Adoquines, huevos y otros objetos

Los altercados se produjeron en el tramo final de la manifestación, que concluyó en la estación de trenes de Midi, cuando un grupo formado por varios centenares de manifestantes se enfrentó a la policía antidisturbios con adoquines, piedras, huevos y otros objetos. Entre otros incidentes, se produjo el vuelco de un turismo en mitad de la carretera, el incendio de vehículos, incluidas varias motos de la policía, y numerosos desperfectos en la calle.
El cordón policial desplegado respondió con gases lacrimógenos y agua a presión para dispersar a los manifestantes violentos, que no cesaron de encender petardos y bengalas durante toda la marcha. Las acciones convocadas este jueves afectaron al transporte público, incluidos autobuses, tranvías y metro de Bruselas, al igual que al servicio de taxis, y también a la administración y a los sectores comercial e industrial, donde las protestas obligaron a la suspensión de la actividad.
El secretario general del sindicato CGSLB, Oliver Valentin, dijo que el objetivo de las protestas es transmitir al nuevo Gobierno el mensaje de que “hay medidas inaceptables para los trabajadores y para los interlocutores sociales”.

Recortes sociales

“El Gobierno ha decidido aplicar unas políticas neoliberales y todos los países europeos han visto que ese tipo de políticas no funcionan; lo que hace falta es relanzar el empleo y el crecimiento (…). Van a reducir el poder adquisitivo de los trabajadores”, advirtió.
Por su parte, el portavoz del sindicato CSC, David Amberlinguen, señaló que el acuerdo del nuevo Gobierno “no es nada equilibrado”, ya que “demanda un gran esfuerzo a los trabajadores (…) y no pide nada a la patronal y a las grandes fortunas”.
Kalisa Abadik, una trabajadora social que participó en la marcha, aseguró que lo importante es que todos los ciudadanos belgas “se unan para no perder sus derechos”, mientras que Paul Cornilis, conductor de tren, denunció que el Gobierno de Michel “ha decidido recortar a costa de la gente normal y de los servicios públicos y los servicios sociales”.
A la manifestación de este jueves está previsto que sigan una serie de huelgas que se celebrarán en las provincias del país empezando el 24 de noviembre por las convocadas en Lieja, Luxemburgo, Limburgo y Amberes, para seguir en diciembre en Namur, Hainaut, Flandes Oriental y Occidental, Bruselas y los dos Brabantes, hasta concluir el 15 de diciembre en una huelga general.
La coalición gubernamental, que prestó juramento el 11 de octubre, está formada por el partido liberal francófono MR, liderado por Michel, y tres formaciones flamencas (los nacionalistas del N-VA, los democristianos del CD&V y los liberales Open VLD).
LibreRed/EFE