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viernes, 23 de septiembre de 2016

COREAR “VIVA PALESTINA” EN ESCOCIA PODRÍA SER CONSIDERADO DELITO DE ODIO

Escocia podría calificar a los eslóganes propalestinos como ‘Viva Palestina’ como ideas que incitan a crímenes de odio y encarcelar a quienes los usen.
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Según informó el jueves la página Web Middle East Monitor, es altamente posible que muy pronto el uso del eslogan ‘Viva Palestina’ o ‘Viva Gaza’ lleguen a considerarse como crimen de odio en Escocia y que se pudiera castigar a quien los usen con penas de cárcel.
Un juicio que está en curso será decisivo para dejar claro si al final el sistema jurídico escocés opta por considerar “racistas” corear “viva Palestina” o no.
Alister Coutts, miembro de la Campaña Escocesa de Solidaridad con Palestina (SPSC, por sus siglas en inglés), es acusado de haber “actuado de manera agresiva y racista y causar alarma y angustia”, todo ello por haber gritado ‘Viva Palestina’ junto a un puesto de compras judío en Aberdeen, la tercera ciudad más poblada de Escocia.
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Los cargos que enfrenta Coutts, aseguran los miembros de la SPSC y los activistas, son absurdos y son evidencia de que algún grupo proisraelí está detrás de su arresto y que dicho grupo seguramente está presionando a las autoridades escocesas para procesar al acusado.
No obstante, correos electrónicos desclasificados del Procurador Fiscal de Escocia sobre el tema presentan evidencias de lazos cercanos entre el lobby proisraelí en Escocia y el fiscal público de este país.
SPSC asegura que dicho lobby presiona a las autoridades escocesas para que ellos aumenten sus presiones sobre los activistas palestinos y les acusen de racismo y discriminación a fin de obstaculizar sus actividades mediante leyes que consideren ilegal cualquier actividad propalestina.
“Es extremadamente siniestro que alguien sea acusado por expresar la idea de ‘¡Viva!’ a una comunidad (…) esto es algo nuevo en el sistema legal escocés, ya que significa que si dices ‘Viva Palestina’ estas atacando a otras personas”, dijo Mick Napier, cofundador de la SPSC.
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jueves, 1 de septiembre de 2016

LA POLICIA ESCOCESA APRUEBA LA INCORPORACIÓN DE HIJAB AL UNIFORME OFICIAL PARA ATRAER A LAS MUJERES MUSULMANAS

La Policía de Escocia ha anunciado que el hiyab se convertirá en parte de su uniforme oficial, ya que tiene como objetivo crear una fuerza policial más diversa culturalmente.
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La fuerza dijo que esperan que la medida “anime a las mujeres de las comunidades musulmanes, que quizás no han observado previamente la opción profesional de ser policias, como una opción a considerar”.
El anuncio fue bien recibido por la Asociación Escocesa de policía musulmán (SPMA), un grupo que tiene como objetivo construir vínculos entre las comunidades musulmanas en Escocia y la policía.
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viernes, 19 de agosto de 2016

Fútbol: hinchas escoceses ondean banderas palestinas (Vídeos)

Fútbol: hinchas escoceses ondean banderas palestinas (Vídeo)
Una iniciativa lanzada en Facebook “Celtic fans Palestine” que llamó a los simpatizantes del Celtic a salir con sus banderas y “ejercer sus derechos democráticos, asimismo para mostrar su oposición al apartheid israelí, al colonialismo y a las innumerables masacres sufridas por el pueblo palestino”. La UEFA prohíbe difusiones de mensajes o ideas políticas durante los encuentros, por lo que podría ser sancionado el club.
Leer la integridad del artículo en sofoot.com

martes, 10 de mayo de 2016

UN HOMBRE ES ARRESTADO EN ESCOCIA POR UN VIDEO EN BROMA EN EL QUE ENSEÑA A SU PERRO A HACER EL SALUDO NAZI

Un hombre de Escocia ha sido detenido tras subir a Internet un vídeo que muestra a un perro haciendo supuestamente un saludo nazi ante Adolf Hitler, que aparece en la televisión.
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El vídeo muestra a un perrito sentado frente a una pantalla que muestra imágenes del Führer, mientras que su amo le levanta la pata, imitando de tal manera el saludo nazi.
Las imágenes habían sido compartidas en internet por un hombre de 28 años de la ciudad de Coatbridge, y según ha reportado la policia, “han ofendido y herido a muchas personas en nuestra comunidad”.
Según las autoridades escocesas: “No hay lugar para los delitos de odio en Escocia y la policía toma todos los reportes de incidentes en serio.”
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Después de que el video se hiciera viral, el hombre reveló en una entrada de su blog que había sido despedido de su trabajo como trabajador temporal de un centro de llamadas.
En el video se puede ver al joven diciéndole a su mascota “¿quieres gasear a los judíos?” en diferentes circunstancias a lo largo del día. Curiosamente, el perro solo responde o actúa ante la “propuesta” de “gasear a los judíos” de su dueño.
Finalmente, el hombre pone a su perrito ante una pantalla que emite un discurso de Adolf Hitler y a continuación se le puede ver diciéndole al animal “Sieg Heil”, a lo que el animal responde levantando la pata como en un intento de saludo nazi.
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El hombre declaró que tan pronto como el video comenzó a acumular visitas (más de 12 millón), supo que “algo iba a suceder”, pero insiste en que el video era sólo una broma.
Su actitud fue tildada de “indignante” y el Consejo Escocés de Comunidades Judías desestimó sus afirmaciones de que era una broma.
Más tarde, el hombre emitió una disculpa a la comunidad judía, y dijo que nunca tuvo la intención de ofender a nadie.
“Estoy asustado porque todo el mundo va a pensar realmente que odio a los Judios. Honestamente, yo no odio a nadie, el propósito del video sólo era molestar a mi novia”
A continuación pueden ver imágenes del video para juzgar ustedes mismos…
COMENTARIO: El video tiene un evidente tono de broma, que quizás pueda calificarse de muy mal gusto.
Pero si el humor de mal gusto debe provocar un arresto policial, esperamos que no tarden en detener a humoristas como Adam Sandler o Sacha Baron Cohen, cuyos continuos insultos hacia otras comunidades y su humor zafio, barriobajero y de pésimo gusto, merecería también un arresto.

domingo, 5 de abril de 2015

Multitudinarias marchas en Escocia contra sistema nuclear británico

Manifestación antinuclear en Escocia.
Manifestación antinuclear en Escocia.
Miles de escoceses tomaron as calles de la ciudad de Glasgow, en Escocia para protestar contra la presencia del sistema nuclear británico conocido como ‘Trident’ en su territorio.
Los manifestantes, convocados por la coalición Scrap Trident, marcharon en las zonas céntricas de la mencionada localidad escocesa y exigieron la anulación del programa de armas nucleares Trident.
En la marcha, llevada a cabo bajo el lema de Bairns Not Bombs (Bairns en escocés significa niño), los manifestantes portaron la bandera de Escocia y pancartas en las que habían escrito consignas para mostrar su insatisfacción con el programa de armas nucleares, y urgieron a las autoridades de la corona británica a que pongan fin a ese programa.
Pese a que la Policía estimó que el número de participantes rondó las 2500 personas, los organizadores de la marcha aseguraron que cerca 4000 escoceses asistieron a la movilización callejera.
Durante esta jornada de protesta, la ministra principal de Escocia y líder del Partido Nacional Escocés, Nicola Sturgeon; Patrick Harvie, de los Verdes de Escocia; el líder del Partido Laborista de Escocia, Jim Murphy; y la laborista Katy Clark, entre otros, ofrecieron un discurso ante la multitud.
Dirigiéndose a los manifestantes congregados en la plaza George, Sturgeon calificó a Trident de “moralmente injustificable” y resaltó que una de las decisiones cruciales que tomarán los legisladores en el próximo Parlamento será despilfarrar o no 100 mil millones de libras esterlinas (149 mil millones de dólares) en renovar esas armas de destrucción masiva.
El próximo Parlamento se formará tras las elecciones generales que tendrán lugar el venidero mes de mayo.
Igualmente la ministra principal dejó en claro que el dinero podría destinarse a servicios sociales a lo largo del Reino Unido.
“Solo piensen en lo que se podría hacer con ese monto de dinero para la salud, la educación y otros servicios públicos, no solo en Escocia, sino en todo el Reino Unido”, apostilló.
Por su parte, Harvie hizo hincapié en que toda Escocia está enfadada con la idea de cortar mil millones de presupuesto destinado a apoyar a las capas más vulnerables de la sociedad y agregar ese monto a construir una nueva generación de armas de destrucción masiva.
De igual manera, urgió a conseguir la negativa de cada individuo en el país contra Trident.
Murphy, a su vez, al instar a un mundo sin armas nucleares, declaró que los manifestantes no solo piden la retirada de las armas de destrucción masiva del suelo escocés, sino de todos los países del mundo.
La marcha del 4 de abril fue la primera manifestación contra Trident, un sistema diseñado en la década de 1980. La segunda movilización está programada para el próximo 13 de abril
(Con información de agencias)

miércoles, 24 de septiembre de 2014

EMILIO MARÍN / En Escocia ganó el NO, pero Cameron no disfruta la victoria

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EMILIO MARÍNO – Recién el viernes 19 hubo resultados oficiales del referéndum escocés, que tenía un pronóstico de victoria del NO por 4 puntos. En la práctica ese resultado fue más amplio, de 55.3 puntos contra 44.7, en un comicio muy participativo ya que votó el 90 por ciento del padrón.
Tan alto nivel de participación evidenció que el motivo de la consulta interesaba vivamente a todos los escoceses. A los que ansiaban un curso independentista al cabo de 307 años de pertenencia que muchos juzgan como dependencia del Reino Unido. Y a los que por razones ideológicas opuestas, buscaban conservar determinadas ventajas de esa subordinación a Londres.
La campaña vivió momentos diferentes. Hace un mes los sondeos registraban un notable avance del SÍ. Quizás obedeció a que los soberanistas escoceses mostraban su euforia por la vecindad de una votación que muchas veces les habrá parecido apenas un sueño. Al ver ya los preparativos de la elección, previa ley impulsada por el gobierno local de Alex Salmond, del Partido Nacionalista Escocés (SNP), y autorizada por la administración conservadora-liberal de Cameron, los partidarios del SÍ aumentaron sus filas y creció su interés. En ese momento la “fotografía” de las encuestas mostraba que iban primeros.
Sin embargo la fuerza del NO no era desdeñable. Primero porque más de 300 años de pertenencia a una estructura estatal deja huellas políticas, costumbres, miedos y hábitos. Impone subordinaciones a Londres, que a su vez retribuye esa aceptación con algunas ventajas, reintegros, pensiones, etc., para algunos sectores de la región dependiente con capital en Edimburgo.
Quiere decir que dialécticamente, aquel avance primario del SÍ en los sondeos, despertó el miedo de las zonas y capas sociales más afines al gobierno británico –inglés podría decirse-, que temieron el salto al vacío y la pérdida de aquellos modestos beneficios.
Miedos de clase
Así fue que el bloque que votaría NO empezó a remontar en las encuestas, al punto que en los últimos días las encuestas lo daban como ganador por 4 puntos.
Que la diferencia fuera finalmente de más del doble de esa medición tiene que ver con la estrategia del miedo que montaron los tres partidos que militaban por el SÍ. Tanto David Cameron (Partido Conservador) como su viceprimer ministro Nick Clegg (Liberal Conservador), ambos del oficialismo británico, como el Partido Laborista, de Ed Miliband, en la oposición, montaron un operativo en pinzas que tuvo un buen resultado práctico.
Por una parte apretaron al electorado de Escocia alarmándolo con las consecuencias catastróficas que podría tener sobre la región y el país un triunfo “separatista”. La noticia de que los bancos ya atesoraban dinero en efectivo porque suponían que en caso de victoria soberanista muchos escoceses iban a retirar su plata de cajeros y bancos, sirvió para intimidar a una parte de los posibles votantes del SÍ.
“Si votan por el SÍ no será una simple separación sino un divorcio total”, sentenció el primer ministro británico, aludiendo a algo irreparable y triste.
Por otra parte el régimen inglés jugó su carta laborista, enviando a la zona al político más popular y ex primer ministro, George Brown, que gobernó el Reino Unido luego de los turnos de Tony Blair, de quien también fue ministro.
Esta fue la cara amable y componedora, que se puso al hombro la campaña por el NO en Escocia, un rol que no podían desempeñar Cameron ni Clegg, cuyos partidos son minoritarios en la zona que es la capital del whisky.
Y Brown fue vocero de una promesa electoralista, que luego además firmaron Cameron, Clegg y Miliband. Según esa carta de intención, que ayer iba a ser presentada ante la Cámara de los Comunes, en Londres, se concederá un mayor sistema de autonomía a Escocia, sobre todo en asuntos impositivos y de programas sociales.
Obviamente esas concesiones no alcanzarán a la soberanía, ni a tener su moneda, ni su ejército ni a manejar sus asuntos exteriores. Además la reina Isabel II seguirá en su palacio como hace 63 años, intocable.
Disputas entre vencedores
Esas concesiones autonómicas a la región que querían conservar íntegra, limitando sus aires soberanistas, han sido motivo de agrias disputas en el campo de los vencedores.
Es que –marcando un límite a esas concesiones- Cameron dijo que los escoceses ya habían hablado y puesto punto final al intento de separación, y que ahora era tiempo de escuchar a los ingleses. En ese marco desempolvó la idea de que sobre asuntos ingleses sólo opinen los ingleses, lo que tendría dos maneras de ejecutarse. O se forma en Inglaterra un parlamento regional que hoy no tiene, a diferencia de Escocia, Gales e Irlanda del Norte; o bien, que sería más inmediato, que en las leyes que se refieran a Inglaterra, sólo voten los miembros de la Cámara de los Comunes que hubieran sido electos por esa parte del país.
En medio de una situación económica que sigue siendo de crisis con magros resultados en producción, empleo y exportaciones, la colcha británica no alcanza a cubrir a todos. Si le ofrecen más cobertura a Escocia, las otras zonas creen que quedarán expuestas y reclaman lo suyo.
Y Cameron no puede desatender el frente escocés, donde logró un triunfo dificultoso que no fue plenamente suyo, por el rol de colectora que jugó el laborismo y su ex líder Brown. Si no cumplen con las promesas autonómicas es posible que pronto tengan allí un frente de reclamos que excederá el 44.7 por ciento de los votos que en esta ocasión logró el SÍ.
Ese sector soberanista fue derrotado electoralmente, y eso llevó al anuncio del primer ministro o ministro principal, Alex Salmond, de que presentará su renuncia en noviembre próximo. De todos modos el movimiento independentista no está derrotado para siempre. Cuando Salmond de un paso al costado en el SNP será reemplazado por la número 2 y ubicada más a su izquierda, Nicola Sturgeon. Es posible que ese nuevo liderazgo retome con más fuerza la demanda autonómica y en caso de chocar con negativas maniobras londinenses podría retomar la ruta más directa hacia la independencia.
Cameron deberá analizar muy bien qué hace con sus promesas hacia Edimburgo y otro tanto con los propios ingleses, galeses e irlandeses. Dentro de ocho meses hay elecciones legislativas generales y su coalición con los liberal-conservadores corre serios riesgos de ser desalojada del 10 de Downing Street por los laboristas. Estos están vistiéndose y maquillándose como si fueran una fuerza opositora. En la reciente batalla de Escocia disimularon muy bien esa supuesta condición opositora. Fueron la carta principal del gobierno británico, de poca inserción allí.
Dos referéndum, dos
Ya pasaron algunos días de la votación en Escocia y se han conocido algunos datos socioeconómicos. Una encuesta de The Guardian informó que “el 57 por ciento de los jóvenes de 25 y 34 años se inclinaba por la independencia, el 61 por ciento de los mayores de 65 años estaba con el NO”, recordó Eduardo Febbro desde París (Página/12, 20/9). En esa misma edición, Marcelo Justo, desde Londres, graficó: “las zonas más prósperas eligieron el NO. Las más pobres se inclinaron por el SÍ. En la sofisticada capital Edimburgo, con fuerte presencia del sector financiero y seguros, el 60 por ciento votó a favor de permanecer en el Reino Unido. En la más proletaria Glasgow el SÍ obtuvo el 53 por ciento”.
El sentido político y clasista de la votación fue confirmado en el despacho del enviado de “La Nación”, Martín Rodríguez Yebra, que el 19/9 comentó la sensación de alivio de la bolsa londinense: “la misma percepción de que se evitaría el abismo emergía de los mercados financieros en Londres al cierre de las operaciones”.
¿Cómo juzgar este referendo en Escocia, que algunos analistas han comparado con el que hace un tiempo realizaron los kelpers en Malvinas?
El cronista cree que hay que analizar caso por caso y no emitir respuestas genéricas.
La aspiración a la soberanía de una región postergada como Escocia, de un interesante potencial energético (genera la mayor parte de la producción de gas offshore del Reino Unido), con sus características culturales e históricas, parece una buena causa para un plebiscito. Y se lamenta el resultado, porque el SÍ habría significado un debilitamiento del imperio británico, el mayor socio político y militar del imperialismo norteamericano.
Los argentinos no debían ser neutrales porque en una pugna entre la región y un imperio que la oprime, lo más justo era el voto por salir de esa postergación de derechos. Sufriendo la Argentina una usurpación de los ingleses en Malvinas, había una cuota extra para desear la victoria de los escoceses.
En cambio el referéndum de los kelpers, una población implantada por Londres en las islas –nada que ver con los escoceses- buscó refrendar su ocupación de un archipiélago ocupado militarmente en 1833. Esa votación quería legalizar la usurpación del imperio inglés, la base de la OTAN y el robo de recursos pesqueros y petroleros. Debía ser impugnada, tal como lo hizo el gobierno argentino.

sábado, 20 de septiembre de 2014

El rechazo a la independencia de Escocia no frena Cataluña

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TELAM – El presidente del gobierno catalán, Artur Mas, afirmó que el ejemplo del referéndum de Escocia es el “único camino” para “resolver conflictos” porque, a su juicio, “votar une y no separa”.
Artur Mas habló en el Parlamento regional antes de que los diputados voten una ley para convocar a una consulta sobre la independencia de España pese al rechazo de Madrid.
Pese al triunfo del “No” en el referéndum celebrado ayer en Escocia para separarse del Reino Unido, Mas dijo a los legisladores catalanes que el proceso soberano de la norteña Cataluña “continúa” porque se siente “reforzado” tras la experiencia escocesa.
Según el presidente de la Generalitat, “votar une y no separa” y pidió al gobierno de Madrid que “entienda que lo que separa es no poder votar”, informó la agencia de noticias española EFE.
Añadió también que el ejemplo escocés mostró que “cuando se deja votar también se puede ganar”, pero que “se ha de ganar democráticamente”, y aseguró que cada día que pasa es más grande el “error de intentar bloquear un proceso electoral sólo por la arquitectura legal y las leyes, cuando en realidad el conflicto es político”.
“Con cada oposición de Madrid a la consulta se crea más animadversión”, señaló Mas apuntando al gobierno de Mariano Rajoy, al que recordó que “un demócrata auténtico no bloquea un referéndum”.
Según Mas, tras la “lección británica y escocesa”, el proceso soberano catalán “continúa hacia adelante”.
Por lo que, la apuesta del presidente del gobierno de Cataluña es realizar ahora una “opción parecida” al referéndum escocés con la consulta soberana del 9 de noviembre, ya que es “la manera europea, la manera del siglo XXI, de afrontar la resolución de conflictos”, aseguró.
Por su parte, la vicepresidenta del gobierno español, Soraya Sáenz de Santamaría, hizo hoy un llamado a la reflexión para “unir y no dividir” y recordó a quienes defienden el proceso soberano en Cataluña que “todos estamos obligados a respetar las leyes y la Constitución”.
El Parlamento catalán tiene previsto votar hoy una ley que permita la convocatoria de la consulta soberanista, que el gobierno español ya anunciado que la recurrirá ante el Tribunal Constitucional.
El Constitucional celebrará un pleno el martes próximo, día en el que una de sus primeras decisiones podría ser la suspensión de la consulta, según informó EFE.
En cualquier caso, previsiblemente, Mas tendrá todo listo para poder firmar el decreto de convocatoria de la consulta, una vez sea aprobada por el Parlamento regional.
El texto de la ley de consultas, que llega al Parlamento catalán con 95 enmiendas parciales al articulado, consta en su redactado inicial de 56 artículos y varias disposiciones adicionales, transitorias y finales.

Escocia , Països Catalans y Euskal Herria

x Iñaki Gil de San Vicente
La reivindicación soberanista escocesa no era radicalmente independentista, si por tal entendemos el proceso de independización socialista de la dominación capitalista


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A comienzos de 2014 la revista «Espineta Amb Caragolins» del colectivo Amigos del Che, de Tarragona, caracterizada por su militancia comunista e internacionalista, me pidió una serie de muy breves anotaciones sobre la evolución de la situación sociopolítica vasca. Hasta ahora la prestigiosa revista ha publicado los tres concisos análisis enviados –Febrero, Abril y Agosto– que presento a la lectura crítica en estos momentos. ¿Por qué ahora y no más adelante? Porque están confluyendo diversos procesos parciales en una gran corriente caracterizada por la ebullición de, al menos, cuatro contradicciones estructurales del imperialismo en el presente: su notoria incapacidad para abrir una nueva larga fase expansiva y la permanencia de una crisis nunca vista; la polarización de las diferencias y de los antagonismos a diversos niveles; la militarización imparable de la política, de la economía y de la cultura a escala mundial; y la tendencia al aumento de las resistencias de los pueblos a la ofensiva del capital con su correlato interno de la tendencia al aumento de la lucha de clases dentro de estos pueblos.
Las cuatro grandes contradicciones nos remiten a otra más básica y elemental en la que no podemos detenernos pero que sí hay que citarla siempre: las irracionales relaciones sociales de producción capitalistas están frenando como nunca antes el desarrollo racional y consciente de las fuerzas productivas potenciales. Cada zona o región del planeta sufre de manera específica esta explosiva tensión subterránea, sísmica, creciente. La Unión Europea es un ejemplo, y dentro de ella las naciones escocesa, catalana, vasca, etc., se enfrentan a esta dinámica incontrolable a la vez que la padecen internamente porque también ellas existen poderosos bloques burgueses euroimperialistas.
El resultado del referéndum escocés, el cada vez más perceptible pliegue a las exigencias españolas de una parte fundamental del bloque burgués soberanista en el Principat Catalá, la eterna postura claudicante de la burguesía vascongada y el contenido reformista explícito de EH Bildu, estas y otras «novedades» son ahora más palpables que a comienzos de 2014, pero sobre todo interactúan más estrecha e intensamente con las crisis sociopolíticas y económicas que azotan a la UE y en especial a Gran Bretaña y al Estado español. A pesar de las diferencias entre estas naciones oprimidas, hay tres constantes que las unifican: una, la opción de sus burguesías asumiendo la lógica del capital imperialista, negándose a ir más allá de lo permitido por sus aparatos de poder; otra, el agotamiento definitivo de la «vía política, democrática y pacífica de la sociedad civil y de la ciudadanía»; y por último, las advertencias contundentes de la UE y del capital financiero transnacional de que no es posible ninguna real y efectiva independencia dentro de sus dominios, sino sólo grados de dependencia según sea la inserción de cada una de sus burguesías en la jerarquía interna del euroimperialismo. Es muy significativa la experiencia de Quebec entre 1995, 2006 y la actualidad, que confirma lo fundamental en el comportamiento de las burguesías escocesa, catalana y vasca.
Pienso que antes de seguir es conveniente leer los tres articulitos publicados en «Espineta Amb Caragolins» para, mediante su crítica, aceptar o rechazar total o parcialmente el método que se va a emplear en lo que sigue:
1.- SOBRE LA SITUACION VASCA (27 de Febrero de 2014 )
Desde la perspectiva independentista y socialista, el proceso de liberación de Euskal Herria se encuentra en otro nivel de avance diferente al de los Països Catalans. Ni más avanzado ni menos avanzado, sino diferente en lo cualitativo. La izquierda independentista y en gran medida el soberanismo y el resto de fuerzas progresistas vascas, saben ya por experiencia propia lo que realmente es capaz de hacer el imperialismo español para aplastar o congelar los derechos elementales. Lo sabemos porque hemos llegado al punto crítico, esencial, de choque entre el imperialismo español y Euskal Herria, y ese punto crítico desencadenó una sistemática represión generalizada que no permite ya esperanzas reformistas de ningún tipo, por cuanto la realidad cotidiana ha destrozado todas las nebulosas y ambigüedades posibles.La derecha española ubicada en nuestro país, representada por PP/UPN, no acepta cambio alguno que no sea el del la rendición incondicional del independentismo de izquierdas y del soberanismo socialdemócrata y eurocomunista. El españolismo de centro-derecha, representado por las sucursales del PSOE, sólo está dispuesto a que esa rendición fuera menos humillante. La derecha autonomista representada por el PNV busca que sea «honrosa» pero dentro de la ley española. En cuanto a la parte de Euskal Herria bajo dominación francesa, el panorama es básicamente idéntico al de Hegoalde.No podemos exponer todas las razones que explican por qué no existen en Euskal Herria sectores burgueses dispuestos a presionar un poco a Madrid, y por qué son tan reducidos los sectores pequeño burgueses que sí lo hacen, comparado con el Principat Catalá, Sólo enumeraremos cuatro: la diferencia entre el capitalismo vasco y el catalán; la diferencia del independentismo político de sus pueblos trabajadores; la diferencia en sus niveles de organización y lucha; y la diferencia abismal, por ahora, entre el independentismo socialista vasco y el catalán. Como resultado, la burguesía vasca y gran parte de la pequeña burguesía tienen más miedo al pueblo trabajador vasco que al imperialismo español. El bloque social burgués catalán tiene, por tanto, más margen de maniobra, por ahora, y lo utiliza.La compleja y rica izquierda vasca debe atender a muchos frentes en un contexto de crisis nunca conocida antes. Hablamos de rica y compleja izquierda vasca porque es necesario reivindicar estas cualidades decisivas. Será difícil encontrar en el capitalismo imperialista, mal llamado Centro o Norte, un movimiento de izquierda tan amplio y a la vez tan cohesionado en lo esencial en este período histórico. Al ser amplio, múltiple y diversificado en sus campos de lucha, también lo son sus grados de radicalidad política, social, cultural, clasista, etc., como no podía ser menos. Pero al tener una cohesión sustantiva elemental que le enfrenta irreconciliablemente con el Estado burgués español, en esta medida las diversas intensidades se vuelven secundarias ante la unidad de objetivos históricos que la cohesiona.La apreciable fuerza electoral e institucional de la izquierda vasca es sólo una parte de su fuerza real, de masas, cultural, socioeconómica, moral, política…, parte importante desde luego pero sólo eso, una porción supeditada a la totalidad. No se trata sólo de Amaiur en el Parlamento español, de EH Bildu en las instituciones de Hegoalde y de otras fuerzas en las de Iparralde, tampoco se trata únicamente de SORTU, o del sindicato LAB, o de los medios de prensa critica, o de los movimientos populares y sociales, y un largo etcétera; no es únicamente esto, aun siendo importante. Además, y sobre todo, hay que tener en cuenta a las decenas de miles de personas explotadas, el pueblo trabajador en sí mismo con sus múltiples arraigos concretos en la nación vasca en su conjunto, con sus mediaciones diarias y sus redes cotidianas de todo tipo.El núcleo duro de esta polifacética izquierda vasca es el independentismo socialista y antipatriarcal, euskaldun e internacionalista, la históricamente conocida como izquierda abertzale. Pero no comprenderíamos nada de su situación presente, de sus perspectivas, si antes no la hubiéramos ubicado en su lugar correcto, como fuerza directriz en lo básico de esa amplia izquierda más general. Por esto necesitamos otro articulito para terminar de explicarlo.
2.- SOBRE LA SITUACION VASCA (2 de Abril de 2014)
En la actualidad, la izquierda independentista está sufriendo la peor desorientación estratégica y táctica de su historia y se encuentra al borde de una crisis interna de consecuencias muy graves porque, en primer lugar, carece de un proyecto revolucionario básico que unifique a toda la izquierda en el actual contexto de crisis generalizada del capitalismo en su conjunto; en segundo lugar, todo indica que no se va a organizar un debate colectivo intenso y profundo para elaborar esa alternativa más imprescindible cada segundo que pasa; en tercer lugar, mientras tanto sólo se ofrece ese «monumento a la nada» que es el documento oficial sobre la llamada «Vía Vasca» que es la vía a la integración en el sistema; y en cuarto lugar, mientras tanto sigue ampliándose la distancia que separa a crecientes sectores de la izquierda abertzale de Sortu, o de su dirección. Hasta ahora nunca en la historia del independentismo socialista se había producido tanto distanciamiento.En situaciones similares a las presentes la izquierda vasca siempre dispuso de dos o más documentos estratégicos, teóricos y políticos que presentaban perspectivas diferentes. La militancia y los amplios sectores que la ayudaban accedían así a una riqueza de debate decisiva para su correcta orientación y su praxis. Muchas de esas discusiones se realizaron en la dura clandestinidad franquista, y las posteriores, hasta el presente, en la muy vigilada y recortada democracia que padecemos. No sirven por tanto las excusas al uso según las cuales las ilegalizaciones y detenciones, y el cerco de la prensa, han imposibilitado la realización de un debate colectivo. Por el contrario, llevamos varios años en los que el independentismo socialista está mostrando una muy peligrosa indiferencia teórica si tenemos en cuenta la excepcional gravedad de las crisis que nos azotan.Lo malo radica en que semejante despreocupación estratégica y teórica se simultanea con pasos prácticos de largo calado en modo alguno argumentados a la militancia compleja y diversa. Por argumentar entendemos lo que se entiende por argumentar: dar razones coherentes, asentadas en análisis rigurosos y abiertos a la crítica. Por ejemplo, el documento que habla de la «Vía Vasca» carece de todo argumento ya que sus pocas páginas están repletas de hueras vaciedades al gusto de la palabrería pequeño burguesa. Otro tanto podemos decir, en lo básico, sobre el programa a llevar a la UE, programa que debe sustentar la campaña electoral de EH Bildu para la UE. Si exceptuamos la muy poca información que se ha pasado, la única opinión sistematizada disponible para la generalidad de la izquierda abertzale y para las bases más amplias de EH Bildu es una entrevista al candidato oficial.Lo peor radica en que Euskal Herria se enfrenta ahora a un futuro que exige respuestas diferentes a las acostumbradas en el pasado: por un lado, el definitivo alto el fuego de ETA ha espoleado el triunfalismo prepotente de la burguesía multiplicando sus exigencias de rendición incondicional; por otro lado, las diversas crisis que confluyen en una total, sinérgicamente superior a las precedentes, plantean interrogantes específicos que exigen debates más profundos; además, dado que el ataque burgués es contra todo el pueblo trabajador, las preguntas e inquietudes populares conciernen a la totalidad de la existencia social, lo que supone un tremendo reto intelectual a la izquierda vasca; por último, este panorama se enrarece y complejiza por el hecho de que dentro del independentismo se habían generado expectativas sobre la recuperación del tiempo perdido en lo teórico-político, esperanzas que se diluyen rápidamente.Los tiempos de crisis son tiempos de preguntas y debates. No estar a la altura de las necesidades psicopolíticas del pueblo trabajador, de sus preocupaciones por el futuro, que no sólo por el presente, esta incapacidad abre un abismo entre la izquierda y sectores de sus bases y del pueblo más concienciado. Esta es la experiencia histórica, y Euskal Herria no una excepción. El abismo es recortado en la medida de lo posible por la iniciativa de colectivos y grupos que organizan sus propias conferencias con asistencia superior a lo esperado. Una autoorganización intelectual muy creativa pero que, a la vez, muestra también el distanciamiento entre un sector de la izquierda vasca y las necesidades político-teóricas de otro sector.La desafección intelectual es mala siempre, pero es más dañina cuando se ha iniciado una fase política caracterizada por dos niveles: agudización de la lucha de clases interna y de la opresión nacional y ciclo electoral con tres consultas importantes en muy poco tiempo, lo que tiende a exacerbar las tensiones vistas. Pero hemos acabado el espacio disponible para hoy así que tal vez en un futuro podamos seguir analizando la situación vasca.
3.- SOBRE LA SITUACIÓN VASCA (14 de Agosto de 2014)
Las elecciones europeas del pasado mes de mayo mostraron que la llamada «izquierda soberanista» sufre una creciente tensión interna: por un lado, el reformismo de EH Bildu y Amaiur, pese a la radicalidad verbal de algunos de sus portavoces y a logros de la acción municipal e institucional, choca con el empeoramiento objetivo de la realidad; por otro lado, el clamoroso silencio público de Sortu en muchas cuestiones y su incapacidad para llegar a ser y significar lo que fue y significó HB en condiciones represivas cualitativamente más duras, choca con las críticas de mucha militancia independentista y socialista combativa que, sin embargo, valora la importancia de la unidad pese al mal trato que recibe por parte de la burocracia; por último, el mensaje reformista de la coalición electoral en la que ha participado, EH Bildu, agudizó estos y otros problemas, entre ellos el distanciamiento creciente entre Sortu como proyecto no consumado y el malestar de amplias bases independentistas y socialistas, que no «soberanistas», felices estos últimos por el chollo propagandístico y político que han encontrado teniendo en cuenta su enana base militante y popular.Viendo esto, los resultados de las elecciones europeas son lógicos: la «izquierda soberanista» mantuvo el tipo pese a su mensaje reformista gracias a la fidelidad del «voto crítico» interno de la izquierda independentista y a que no se le fue más voto de esta izquierda. El europeísmo de EH Bildu es muy preocupante por tres razones fundamentales: porque reflejó una visión errónea del euroimperialismo, lo que desmovilizó a mucha militancia; porque confirmó su lejanía de la lucha de liberación nacional de clase y de una estrategia socialista, lo que explica en parte, que no en todo, la fuerza inicial del reformismo nacionalista español de Podemos e IU al tocar problemas sociales abandonados por la «izquierda soberanista»; y porque muestra lo dañino de la política de Sortu de no dar a conocer públicamente los resultados del debate fundacional, ocultándolos al Pueblo Vasco.La afirmación de que en las próximas elecciones municipales y forales la «izquierda soberanista» recuperará e incluso ampliará su fuerza institucional –avance deseado por todos y todas– no anula las tres razones vistas sino que puede agudizarlas al tenor de la evolución posterior. Si bien algunos comentarios de Sortu y de EH Bildu fueron incluso ligeramente autocríticos con los resultados, el mensaje general y la dinámica subsiguiente fueron triunfalistas y orientadas hacia la creación de algo parecido a un partido de masas electoralista y pacifista. Ya ha surgido el siempre necesario debate sobre las posibles identidades entre el menchevismo y la socialdemocracia de la II Internacional y el por ahora borroso, ambiguo e impreciso «proyecto organizativo» de la «izquierda soberanista». Lo cierto es que la indiferencia de la dirección de Sortu por la formación teórico-política de su militancia, y en especial por la readecuación del socialismo y del marxismo inherente a la identidad histórica del independentismo desde mediados de la década de 1960, esta dejadez, está aumentando la distancia entre las contradicciones objetivas y subjetivas y la capacidad de respuesta y de explicación por parte de Sortu.Entre los muchos ejemplos disponibles vamos a poner sólo cuatro: uno, ante el posible cierre de 111 locales de la izquierda independentista, la versión oficial ha sido cierta pero muy superficial al centrarse casi en exclusiva en la tesis del «botín de guerra» y del debilitamiento económico del movimiento abertzale, sin aportar una perspectiva global, histórica y revolucionaria del proceso represivo en su conjunto. Dos, la ausencia total de un estudio riguroso de la composición clasista vasca y de la existencia o no de una supuesta «burguesía nacional vasca» con la que hay que aliarse táctica o estratégicamente. Tres, la ausencia total de un estudio de la inserción objetiva y estructural del capitalismo vasco en el mundial, europeo y franco-español. Y cuatro, la importancia cualitativa que tiene la industria político-cultural imperialista y sus ramales en Euskal Herria, como armas de desnacionalización y aburguesamiento que deben ser combatidas diariamente, en especial durante la capitalidad cultural europea de Donostia en 2016.Frente a esta situación del reformismo soberanista y de parte del independentismo socialista, los Estados español y francés y sus fuerzas colaboracionistas empezando por las medianas burguesías regionalistas y autonomistas, dan forma en secreto a varías alternativas sociopolíticas de «salida de la crisis» que tienen una unidad básica que se plasma en cuatro puntos elementales: fortalecer el imperialismo occidental liderado por EEUU; aceptar la supremacía euroalemana y moverse siempre dentro de sus cauces; reformar aspectos secundarios de la unidad estatal franco-española dentro de los dos puntos anteriores; y derrotar al independentismo socialista. El reformismo nacionalista franco-español no cuestiona radicalmente esta unidad básica, sino sólo sus formas más duras e inadmisibles desde eso que llaman la «ciudadanía democrática». Las fuerzas socialdemócratas, eurocomunistas y democristianas de la «izquierda soberanista» avanza en esta crítica: la defensa de los «derechos nacionales vascos».Ahora comprendemos que una parte muy significativa del independentismo socialista histórico haya leído con alivio y esperanza el anuncio de ETA en su último Agiri de que estaba tomando las medidas adecuadas para intervenir como fuerza política activa en el devenir de Euskal Herria. Todavía es pronto para valorar en su justo alcance este comunicado, pero la realidad palpable es que podemos encontrarnos ante una serie de aportaciones vitales que ayuden a dar cuerpo por fin a la estrategia nacional de clase, antipatriarcal, euskaldun e internacionalista que necesita urgentemente el pueblo trabajador vasco. Sabemos que la represión hará lo imposible por destruir este proyecto imprescindible, pero también sabemos que la represión fracasará.
La euforia con la que el capital financiero y la UE han recibido su victoria en Escocia es tanto más significativa cuanto que sabemos que el la reivindicación soberanista escocesa no era radicalmente independentista, si por tal entendemos el proceso de independización socialista de la dominación capitalista, es decir, que las fuerzas productivas materiales y culturales pasasen al manos del pueblo trabajador escocés, y que éste pudiera crear un Estado obrero. Era inicialmente una reivindicación de mayor autogobierno dentro de las estructuras existentes, con la salvedad de que Inglaterra forzó el órdago para poder aplicar sin cortapisas la pedagogía del miedo según las tácticas de la manipulación psicopolítica inserta en las doctrinas de contrainsurgencia. La gran experiencia histórica de la burguesía británica, cualitativamente superior a la ceguera miope de la española, le ha permitido mantener la suficiente sangre fría como para no tener que pasar de la pedagogía del miedo a su siguiente fase en las doctrinas de la contrainsurgencia: el uso preventivo del terror potencial aplicable si llegase el caso.
La diferencia entre las dos fases consiste en que la primera «explica» públicamente, en los debates abiertos de la campaña, por medios de prensa «democrática», mediante informes asépticos y fríos de la gran banca y grandes corporaciones transnacionales, etc., explica los duros efectos negativos sobre la calidad de vida, el empobrecimiento social y el aislamiento internacional que sobrevendrán si el pueblo vota por mayores libertades. La pedagogía del miedo integra el chantaje colectivo y el egoísmo individual al prometer al pueblo que se le concederán mejoras y derechos si acepta seguir dentro del marco legal establecido, si limita sus reivindicaciones a lo posible dentro de unas conversaciones con el poder: el palo y la zanahoria. Los grupos sociales conformistas, alienados por la forma burguesa de vida aun considerándose a sí mismos como progresistas con una visión política basada en el mero posibilismo democraticista y legalista, es decir la «mayoría silenciosa», son especialmente receptivos a la zanahoria que evita el golpe del palo: querrían dos zanahorias o incluso angulas con kokotxas, pero se contentan con la promesa de una zanahoria.
La segunda fase advierte que el Estado aplicará represiones cada vez más duras hasta llegar al terror si fuera necesario. Un ejemplo lo tenemos en la escalada de advertencias del PP contra el Principat Catalá: desde la prohibición de la consulta hasta la suspensión de la Autonomía, pasando por el control desde Madrid de áreas decisivas como educación, hacienda, etc. Una de las cualidades del terror potencial preventivo es que muchas de sus advertencias no tienen por qué salir de estamentos oficiales del Estado sino que provienen de poderes para-estatales y extra-estatales como asociaciones de militares u organizaciones de extrema derecha con lo que se multiplica el efecto paralizante del terror aleatorio preventivo: «grupos incontrolados» golpeando a placer a la población mentalmente paralizada e indefensa. La advertencia del terror potencial aplicable puede ir de la amenaza difusa a la concreta, forzando a la imaginación que se desplome de la incertidumbre al pánico: el comunicado del General Mola de verano de 1936 emitido por radio y lanzado por decenas de millares desde aviones militares, y reeditado y difundido por los golpistas la noche del 23 de Febrero de 1981.
Que nadie crea que la burguesía británica no estaría dispuesta en caso extremo a pasar de la pedagogía del miedo a la advertencia del terror potencial, y en caso desesperado a su aplicación. Como todos los demás capitalismos, el británico se ha construido sobre masacres atroces internas y externas ¿o tenemos que releer la escalofriante descripción del «terrible terror inglés» hecha por un eminente historiador? ¿Tenemos que olvidar sus brutalidades en Irlanda, o las acciones invisibles de sus servicios secretos por medio mundo? ¿O las represiones policiales de la lucha de clases en la segunda mitad de los 80 y la imparable militarización policial actual? De hecho, el poder británico ha recurrido a la pedagogía del miedo contra el pueblo escocés al comprobar la ineficiencia de los métodos propagandísticos comunes para contener el ascenso del voto independentista: es peligrosamente iluso, es suicida, creer que la burguesía británica respetará la «democracia» en una situación crítica en la que Escocia o el mismo pueblo inglés, por no hablar de Irlanda del Norte o Gales, estén al borde de acabar con la propiedad privada de las fuerzas productivas. Ha recurrido a la pedagogía del miedo para evitar una pequeña crisis que no amenazaba al sistema imperialista, ¿y en el futuro? Todo dependerá de factores como el cumplimiento de las promesas realizadas, el agravamiento de la crisis global británica y mundial, la fuerza del independentismo socialista escocés, etc.
Catalunya empieza a sufrir advertencias suaves por ahora de terror potencial, dosis que recuerdan a muchas personas cómo se inició el sistema represivo ascendente aplicado a finales de los 80 y comienzos de los 90 contra Terra Lliura y el independentismo socialista. Pero entonces la burguesía catalanista y el reformismo estatalista no sufrían el desprestigio actual, ni tampoco el pueblo padecía la dura crisis sistémica, por lo que la decapitación de la lucha fue relativamente fácil. Ahora mismo el PP no tiene tantos colaboracionistas como entonces para facilitarle la tarea represiva. Hablamos del Gobierno del PP y no del Estado en sí mismo: este matiz es importante porque entra dentro de lo probable que después de no realizarse la consulta el próximo 9 de Noviembre se inicie un pulso de ofertas y contraofertas entre Madrid y Barcelona sobre todo si el Estado ha elaborado un plan entre el PP y el PSOE, dinámica que puede ir acompañada de represiones contra el independentismo socialista y de amenazas contra Catalunya. La militancia independentista catalana está más fogueada y organizada que la escocesa, el Estado español no tiene los recursos de consenso e integración que todavía le quedan al británico, además de que la quiebra económica española no permite apenas concesiones significativas que mermen las arcas del Estado, y el panorama se complejiza al encontrarnos en pleno calendario electoral.
En cuanto a Hego Euskal Herria es ya un hecho reconocido incluso hasta por los defensores de la «movilización ciudadana» que no ha cuajado el proyecto presentado alrededor de hace dos años, y que hay que desbloquear el impasse mediante un «Frente Amplio» reformista al estilo del uruguayo, de Syriza y de Die Linke, con la participación destacada de la prensa, de la burocracia académica, de la «élite política», de la patronal y de los sindicatos, etc.: del lenguaje del soberanismo ha desaparecido incluso el viejo concepto eurocomunista de «fuerzas del trabajo y de la cultura» lo cual nos da una idea de su deriva. Se busca convencer a la mediana burguesía vascongada, al PSOE y probablemente al reformismo estatalista de Podemos para que apoyen al «Frente Amplio» tal cual ha sido diseñado sin debate serio alguno en las amplias bases militantes. Mientras tanto, la crisis golpea con interminable fuerza al pueblo trabajador, a las mujeres y a la juventud, a la tercera edad lo que hace que se refuerce la tendencia a la formación en red o de manera específica de grupos y colectivos de izquierda independentista.
Para concluir, una lección que hay que extraer de las recientes luchas nacionales es que crece la importancia de la organización de vanguardia tal cual empezó a tomar cuerpo en la segunda mitad del siglo XIX a nivel internacional y dio un salto decisivo en el debate entre la forma organizativa amplia y amorfa de la socialdemocracia y el menchevismo, y el partido marxista de cuadros experimentados y formados que militan en el interior de los múltiples campos de batalla del capitalismo contemporáneo. La irrupción de Podemos como nueva fuerza estatalista a costa del PSOE y con el apoyo entusiasta de sectores del reformismo duro desgajados de la izquierda abertzale hace mucho tiempo, agudiza la necesidad de un debate práctico sobre el sistema organizativo y el programa socialista del indeependentismo.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Ultima Hora - Violentos enfrentamientos entre nazis unionistas y independentistas en la cuidad escocesa Glasgow (+ Imagenes y Videos)










Los agentes de la policía se interpusieron entre ambos grupos para mantenerlos separados cuando los manifestantes fascistas comenzaron a lanzar objetos a los independentistas, al término de una jornada en la que se conoció la victoria del "no" en el referéndum sobre la independencia de Escocia, celebrado el jueves.
La Policía escocesa ya ha detenido a varios manifestantes de la derecha . Algunos saludaron la Policía con gestos nazi. Un manifestante fascista se jactó de que “Glasgow ardería por haber votado a favor del sí”, alegando que había llegado el “momento de vengarse”.