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lunes, 27 de febrero de 2017

Conozca el país que planea prohibir la comida chatarra

Por RT
Las autoridades de esta nación insular proyectan implementar la medida como una respuesta al drástico aumento de casos de diabetes.
En un grupo de islas del Pacífico Sur prevén prohibir las importaciones extranjeras de comida chatarra a favor de una dieta orgánica de productos locales. La provincia de Torba, parte de la República de Vanuatú, pretende imponer restricciones oficiales a la importación de productos alimenticios occidentales y aprovechar en su lugar sus tierras agrícolas y sus ricos recursos naturales, informa ‘The Guardian‘.
Además de ser un esfuerzo para promover la agricultura local, dicha medida es una forma de combatir problemas de salud y una respuesta al drástico aumento de casos de diabetes y otras enfermedades que se han registrado en el país insular. Actualmente se está elaborando un plan para introducir una legislación en los próximos dos años prohibiendo la importación de toda comida extranjera.
Situada en la parte norte de Vanuatú, Torba es a menudo descrita como la “provincia olvidada” y la mayoría de sus 10.000 habitantes son agricultores. Torba pretende ser la primera provincia orgánica de Vanuatú para el año 2020.
El padre Luc Dini, líder de la comunidad y jefe del consejo de turismo local, ha afirmado que su provincia tiene abundancia de alimentos cultivados localmente para sostener a su población incluyendo pescado, cangrejos, mariscos, así como una variedad de verduras y frutas. Los alimentos importados más populares consumidos en Torba son arroz, dulces, conservas de pescado y galletas.
Dini insiste en que la prohibición de las importaciones de alimentos extranjeros mejorará la salud y el bienestar de los isleños. Con el respaldo de las autoridades locales, ya ha ordenado que los establecimientos turísticos sirvan a los huéspedes únicamente alimentos orgánicos locales.

martes, 4 de octubre de 2016

La alimentación que nos enferma y la que no


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Por Miguel Jara
Buena parte de nuestros problemas de salud vienen dados por la mala alimentación. La comida insana ha ido desplazando a la saludable y el problema ya es epidémico. Un polémico anuncio que denigra las verduras en la infancia y una campaña contra la comida tóxica y a favor de modelos alimentarios saludables nos traen las siguientes reflexiones.

screenshot108Hace tiempo que la industria alimentaria copia las estrategias de marketing de las farmacéuticas.
Usan los estudios clínicos para justificar la ingesta de determinadas comidas o pagan a sociedades supuestamente científicas para que avalen en público sus productos.
Tener más de 200 y no bajarlo es un error”, nosdice el ex entrenador de la selección española de fútbol,Vicente del Bosque.
Pero resulta que tenerlo alto es cuando se pasa de 240 mg/dl. Así lo explica la Sociedad Española de Cardiología (SEC) nada sospechosa de ser crítica pues además de recibir financiación de los laboratorioscertifica la eficacia de Danacol.
Conocido también es el caso de la Asociación Española de Pediatría (AEP) promocionando los cereales para el desayuno, bien cargados de azúcar, de una multinacional.
La penúltima polémica ha sido el anuncio del producto Sojasun que con el título de La pruebafomenta el desprecio de los niños hacia el consumo de verduras y ofrece como “alternativa” la ingesta de dicho yogur elaborado con soja.
El sobrepeso y la obesidad son factores de riesgos de sufrir problemas de salud como enfermedades cardiovasculares, diabetes, cáncer y enfermedades respiratorias que representan en su conjunto el 77% de la morbilidad y casi el 86% de la mortalidad prematura. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha constatado en un estudio que la obesidad infantil es el doble que hace 30 años.
Por ello, dicha organización ha pedido la retirada del mencionado anuncio.
A casi nadie se le escapa que nuestro modo de alimentarnos ha cambiado mucho en las últimos décadas y a peor. Los datos están ahí, como los mencionados.
Como escribí al principio la alimentaria se parece mucho a la industria farmacéutica pero la primera como vemos tiene una ventaja y es que puede anunciar sus productos cosa que los fabricantes de medicamentos que necesitan receta para ser consumidos NO pueden hacer. Si encendemos nuestro televisor cualquier noche en horario de máxima audiencia veremos un rosario de anuncios de comida (y escribo comida) que son justo lo que no debemos usar para alimentarnos.
Se anuncio lo contrario de lo que se recomienda y esa es una de las claves para entender porqué nos alimentamos tan mal.
screenshot109El 70% de lo que comemos son alimentos procesados, nos cuentan los responsables de la campaña La alimentación que nos enferma, que lleva por lema Dame veneno. Nuestra dieta ha cambiado y hoy en día consumimos un exceso de azúcares, grasas insalubres y sal.
Estos ingredientes críticos viajan a través de la alimentación procesada. En el Estado español se ha incrementado muy considerablemente el consumo de dichos ingredientes, a pesar de que la inmensa mayoría de la población sabe que hay que reducirlos. Esta aparente contradicción es el resultado de uno de los grandes trucos de magia de la industria alimentaria, con la indispensable ayuda de las Administraciones implicadas: están en todas partes, pero nadie los ve. Son los ingredientes B, están en la sombra”, comentan.
Los sectores de alimentación y distribución invierten en publicidad más de 1.000 millones de euros anuales. Esto significa que uno de cada cuatro euros gastados en publicidad está relacionado con los alimentos. En el último año los dos sectores que más han incrementado su gasto publicitario han sido el de la alimentación (13%) y el de las bebidas (10%).
La alimentación está industrializada. La mayor parte de nuestros alimentos ya no vienen del campo. La dieta insana avanza en buena medida porque se ha ido abandonando la agricultura sostenible, campesina y familiar, centrada en la producción de alimentos saludables, cercanos, diversos y de temporada. Ahora es la gran industria alimentaria la que fabrica los alimentos y los procesa con una buena carga de componentes insanos.
screenshot110Es necesario un cambio de concepto. Desde la política hay que regular las actividades de los fabricantes de alimentos malsanos y ofrecer ayudas y promoción a quienes se esfuerzan por ofrecer alimentación sana. La población tiene mucha fuerza pues la cesta de la compra puede ser un “carro de combate” en el que se echen abundantes hortalizas (si son ecológicas mejor).
Una compra “bien hecha” es un acto político que cambia estas dinámicas perversas.
En cuanto al modelo de distribución creo que debemos ir abandonando la comodidad de ir al “super”, cuyas estanterías están abarrotadas de comidas insanas y apostar por cooperativas de consumo como las que ya existen en numerosos puntos de nuestro país.
Son asociaciones entre consumidores y productores a los que se compra a un precio justo de manera directa y cuyo reparto realiza la cooperativa entre sus socios (en el enlace están ordenadas casi todas las de España por orden alfabético).
Siempre queda mirar en nuestro entorno y buscar la inspiración. Como Dinamarca que quiere ser referencia mundial en materia de alimentación orgánica, ecológica y sostenible antes de 2020. Con ese objetivo en mente, Dinamarca ha trazado un plan con 67 puntos, entre los que se incluyen subvenciones a los agricultores que quieran sumarse al cambio de modelo o medidas drásticas como que el 60% de las cosechas orgánicas se entreguen a hospitales, escuelas y comedores comunitarios.
No discuto la idoneidad del preparado, sí que no parece que con la epidemia de obesidad infantil que hay en nuestra sociedad (el 43% de los niños en edad escolar sufren sobrepeso u obesidad, según un estudio llevado de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición) se denigre así precisamente a la que puede ser una de las soluciones a dicha crisis.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Alimentos transgénicos y procesados Vs. Alimentos naturales y orgánicos

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Alimentos transgénicos y procesados Vs. Alimentos naturales y orgánicos

sábado, 13 de agosto de 2016

Evite estos seis alimentos para proteger su cerebro

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Por RT
Neurólogos especializados advierten sobre los efectos negativos que algunos alimentos tienen sobre nuestro cerebro.
Probablemente haya escuchado que los alimentos más sanos para nuestro cerebro son los arándanos, el salmón, las verduras o el aceite de oliva, que ayudan a la memoria y mantienen la vitalidad neuronal. Sin embargo, ¿qué comidas deberíamos limitar si queremos evitar dañar nuestro sistema nervioso? Según el sitio especializadoPrevention, los neurólogos recomiendan disminuir el consumo de:

1. Edulcorantes

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Unos estudios recientes que han realizado científicos israelíes han demostrado que el consumo de los sustitutos del azúcar aumentan de manera drástica el riesgo de padecer diabetes que, a su vez, incrementa la probabilidad de sufrir degradación cerebral y enfermedades como el mal de Alzheimer.

2. Pescados con mercurio 

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Los especialistas advierten que el consumo de mercurio, que se puede encontrar en alimentos como el pescado, representa uno de los mayores riesgos de daño cerebral. De manera específica, este elemento puede afectar al cerebelo, una región que controla el equilibrio, la coordinación y la visión.
Gail Saltz, profesor de Psiquiatría de la Universidad Cornell y médico del Hospital Presbiteriano de Nueva York (Estados Unidos), procura “no comer atún más de una vez por semana” y prefiere hacerlo “en pequeñas cantidades, como en rollos de sushi”.
Además, algunos nutricionistas recomiendan abstenerse de comer tiburón, pez espada o blanquillo y limitar el consumo de atún blanco, camarón y bagres, también conocidos como peces gato.

3. Galletas

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En particular, las galletas de hojaldre porque, para generar su textura, los fabricantes suelen emplear grasas saturadas. En el apartado de los tentempiés perjudiciales también se encuentran la margarina y las palomitas de maíz de microondas.
Las grasas saturadas causan contracciones neuronales, inflamación e interrupción de la transmisión nerviosa del cerebro y perjudican a la memoria.

4. Bebidas azucaradas

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Los expertos han concluido que el sistema de regulación de nuestro peso parece que no trabaja de la mejor manera cuando asimila el contenido de estas bebidas.
Algunos estudios han demostrado que estos líquidos ‘engañan’ a nuestro cerebro porque no reducen la sensación de hambre de nuestro organismo cuando consumimos calorías, circunstancia que provoca que comamos más de lo que necesitamos. 

5. Gluten

Evitar una dieta con este conjunto de proteínas que contienen ciertas harinas de cereales de secano puede contribuir a aclarar la mente, aunque también ayuda a mejorar la digestión y hasta al crecimiento del cabello. De hecho, existen casos registrados en los que una dieta libre de gluten ha contribuido a que algunos pacientes superaran psicosis y enfermedades depresivas.
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El efecto dañino del gluten se debe a que, durante su crecimiento, los cereales son irrigados con herbicidas tóxicos y tratados con productos genéticamente modificados. En este caso, la recomendación es reducir los productos que contengan harina.

6. Comida procesada

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Se trata de otra fuente de grasas saturadas que, principalmente, perjudican al cerebro y al corazón, pues contienen altas cantidades de azúcar e ingredientes artificiales. Además, estos ‘alimentos artificiales’ aumentan las opciones de padecer obesidad, que también resulta muy perjudicial para nuestro cerebro. 

lunes, 18 de mayo de 2015

Familia produce 2700 kg de comida al año en 370 mts2

No hace falta vivir lejos de una gran ciudad ni poseer grandes extensiones de tierra; la familia Dervaes cultiva su propio alimento maximizando el espacio.
Todos los integrantes de la familia ayuda en la tarea, que no es su principal fuente de vida. Pero no solo han logrado organizar el espacio para potenciar su valor, sino que todos los utensilios que usan son manuales y toda la energía que necesitan la obtienen de paneles solares, lo cual ha reducido notablemente sus cuentas de luz. En promedio, por mes, pagan unos 12 dólares por ese servicio. Tampoco queman combustibles fósiles de ningún tipo y alimentan a su auto a base de biodiesel que ellos mismos generan a partir de grasa de cocina usada, que los restaurantes de la zona les donan.
La familia come según la estación, conserva cuidadosamente su producción y solo vende de manera local, a restaurantes de la zona o a vecinos, muchos de ellos deseosos de contar con mercadería sana y de primera calidad. Este ingreso ayuda a la dedicada familia a proveerse de los alimentos que no pueden producir en su pequeña residencia urbana. No crean que los problemas del campo les son ajenos: las pestes y las sequías también son problemas con los que hay que lidiar, pero el voluntarioso clan siempre tiene soluciones a mano para sostener su modo de vida único y admirable.
visto en BuenDiario

jueves, 2 de octubre de 2014

Hospital cultiva comida orgánica para ofrecerla como medicina

El hospital  de St. Luke University en Pennsylvania, Estados Unidos, ha anunciado la creación de una granja de cinco acres en la que planea cosechar más de 20 mil kilos de alimentos orgánicos. Los alimentos serán distribuidos en los seis hospitales de su red para que sus empleados, visitantes y especialmente sus pacientes puedan beneficiarse de una dieta orgánica.
“Una dieta basada predominantemente en plantas es una medicina extremadamente poderosa, a veces mejor que la medicina que tomamos”, dijo la Dra. Bonnie Coyle, la directora de salud comunitaria de St. Luke. Coyle alabó los beneficios de los alimentos orgánicos.
Más allá de que St. Lukes pueda obtener beneficios económicos de vender su comida orgánica más cara –como un lujo dentro de la mala fama que tiene la “comida de hospital” y la moda de la comida orgánica– la medida es una señal prometedora en un industria de salud que tiene el mal hábito de recetar enormes cantidades de fármacos y descuidar el poder de la comida para sanar el cuerpo. La mayoría de los doctores ha olvidado el postulado fundacional de Hipócrates, a quien se le atribuye la frase “que tu alimento sea tu medicina”. Quizás no haya ninguna señal más evolutiva y armónica que una sociedad que no necesita otra cosa que lo que come (y lo que cosecha) para mantenerse sano, más allá de utopías futuristas de medicina genética o nanotecnológica. 
Un estudio reciente mostró que la comida cultivada bajo métodos orgánicos es más nutritiva. Quizás debido a métodos como el monocultivo, el uso de pesticidas y demás ingredientes tóxicos, hemos dejado de recibir los efectos medicinales de los alimentos. La comida-medicina a fin de cuentas es resultado de una tierra sana, rica en minerales y oligoelementos, la cual a su vez se traduce en un cuerpo sano. Esto se ha perdido, por eso es tan importante retomar prácticas de cultivo orgánico.