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viernes, 10 de octubre de 2014

El Golpe Suave en América Latina





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Durante el siglo XX, Washington logró imponer su agenda por toda Sudamérica, instalando dictaduras bajo su mando y luego gobiernos neoliberales que seguían las órdenes del Fondo Monetario Internacional y el Consenso de Washington. Aislaron a Cuba con un bloqueo económico, y después de las guerras sucias en Centroamérica en los años setenta y ochenta contra los Sandinistas en Nicaragua, la "amenaza comunista" en la región estaba contenida.  
El siglo XXI trajo nuevos desafíos para el dominio estadounidense. Con sus ojos puestos en el otro lado del mundo con sus guerras en Irak y Afganistán, no vieron con precisión el renacimiento de las revoluciones populares por toda América Latina. Subestimaron las capacidades de los pueblos latinoamericanos y la visión de sus líderes. 

Cuando se voltearon, ya Venezuela había tomado un camino irreversible, y las raíces de la Revolución Bolivariana estaban extendiéndose por todo el continente. La semilla de esperanza, de dignidad y de liberación que Estados Unidos intentó contener en Cuba estaba germinando por toda la región. Los pueblos se estaban levantando, la llama de la libertad soberana estaba prendida de nuevo.  
De inmediato, Washington activó sus redes al sur de la frontera, donde ya desde décadas mantenía grupos paramilitares, organizaciones políticas, medios de comunicación, instituciones y agencias a su servicio. Reiniciaron la maquinaria de agresión, esta vez de una escala mayor. Las garras imperiales intentaban sumergirse en las tierras libres de Venezuela, Bolivia, Ecuador, Honduras, Nicaragua, y en cualquier rincón que olía a revolución.  
 
GOLPE TRAS GOLPE 
 
El siglo XXI ha traído varios golpes de Estado de diferentes estilos a la región, comenzando en Venezuela (2002)1 . Luego hubo otras rupturas constitucionales en Haití (2004)2 , un intento de golpe en Bolivia (2008)3 , Honduras (2009)4 , otro intento de golpe en Ecuador en 20105  y Paraguay en 20126 . El golpe en Venezuela en abril 2002 fue la primera señal del retorno de la mano agresiva de Estados Unidos en América Latina. Durante los años noventa, había sido relativamente controlada y asegurada la "estabilidad" y la dominación de la agenda estadounidense en la región. No obstante, con la llegada de la Revolución Bolivariana, Venezuela salió del cuadro, y Washington respondió con furia.  
La elección de Hugo Chávez en 1998 fue un duro golpe para Washington que buscaba el control a largo plazo de las reservas petroleras de Venezuela –certificadas como las más grandes del planeta.

En abril de 2002, la administración de George W. Bush apoyó un golpe de Estado contra el Presidente Chávez, dirigido por la misma élite que había estado en el poder antes en Venezuela7 . El golpe de Estado utilizó marchas masivas en las calles de Caracas, integradas por la clase media y la clase alta, pidiendo el derrocamiento de Chávez. Utilizaron francotiradores para disparar a la gente en las marchas, creando violencia y caos, y luego responsabilizando a Chávez por la masacre8.  La televisión, radio y los periódicos en Venezuela se unieron a los esfuerzos de golpe de Estado, manipulando las imágenes y distorsionando los hechos para justificar al derrocamiento del Presidente.

Lo convirtieron en el villano, el malvado dictador, el 'asesino brutal', según los medios de comunicación internacionales, aunque, en realidad, los opositores apoyados desde Washington fueron los responsables de la muerte y la destrucción causada durante esos días9.  Después Chávez fue secuestrado el 11 de abril de 2002 e iba a ser asesinado, y los empresarios, dueños de medios y dirigentes opositores detrás del golpe tomaron el poder e impusieron una dictadura. Disolvieron todas las instituciones democráticas del país, incluyendo la Asamblea Nacional y el Tribunal Supremo de Justicia. 
 
La mayoría que había votado por Chávez se había convertido en protagonista del proceso político, y estaba determinado a defender su democracia. Cientos de miles de personas salieron a las calles horas después de la desaparición de Chávez para exigir el retorno de su presidente. Cuarenta y ocho horas después, Chávez fue rescatado por sus seguidores y las Fuerzas Armadas leales. El golpe fue derrotado y la revolución sobrevivió, pero las amenazas continuaron. 
 
Cuando el Presidente Hugo Chávez regresó al poder, las agencias de Estados Unidos tuvieron que reformular sus tácticas para seguir con sus planes de neutralizar la revolución en Venezuela. Meses después, hubo un fuerte paro petrolero y sabotaje económico que causó miles de millones de dólares en daños al país, junto al inicio de una brutal guerra psicológica y mediática10.  No obstante, toda la fuerza de Washington y sus aliados en ése momento era incapaz de derrotar al carismático Presidente venezolano y los millones que abogaban por grandes transformaciones en su país. 
 
Al mismo tiempo, la región ya estaba comenzando a cambiar. Había insurrección en Bolivia y Ecuador. Los movimientos indígenas, los cocaleros y campesinos estaban ganando fuerzas tras el liderazgo de Evo Morales. Ecuador pasaba por grandes momentos de inestabilidad y descontento social que dieron lugar al nacimiento de la Revolución Ciudadana y el liderazgo del Presidente Rafael Correa. El momento de contener el gran despertar en América Latina había pasado; no había vuelta atrás.  
 
LA SUBVERSION DE LA USAID Y LA NED 
 
Durante ese periodo, Washington buscaba la fórmula de neutralizar la expansión revolucionaria en la región. Estaba moviendo sus piezas, aumentando el financiamiento a los partidos políticos y las organizaciones no gubernamentales (ONG) que promovían su agenda. Las dos principales agencias financieras de Estados Unidos establecidas para realizar gran parte del trabajo de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) pero con una fachada legítima, ampliaron su presencia por toda América Latina.11  La Agencia del Desarrollo Internacional de Estados Unidos (USAID), el brazo financiero del Departamento de Estado, y la National Endowment for Democracy (NED), cuadruplicaron los fondos entregados a sus aliados en Venezuela, Bolivia, Ecuador y Cuba durante la última década. 

Sólo en Venezuela, invirtieron más de 100 millones de dólares en ése tiempo para alimentar a los grupos de la oposición, promoviendo adicionalmente la creación de más de 300 nuevas organizaciones no gubernamentales (ONG) y programas para filtrar y canalizar el dinero.12  A diferencia de Cuba, Washington tenía entrada directa dentro de Venezuela a través de su Oficina de Iniciativas hacia una Transición (OTI) de la USAID, tanto como en Bolivia y Ecuador, y comenzó a ampliar las redes de penetración e infiltración dentro de las comunidades populares, intentando debilitar y neutralizar a los procesos de cambio en esos países desde adentro. 
 
BOLIVIA 
 
En el caso de Bolivia, del 2005 al 2006, la USAID reorientó más de 75% de sus inversiones en el país andino a los grupos separatistas que buscaban socavar al gobierno de Evo Morales. Para el año 2007, el presupuesto de la USAID en Bolivia llegó a casi 120 millones de dólares. El financiamiento a los partidos políticos de oposición y los movimientos separatistas era su trabajo principal. Tan cruda y evidente era la injerencia de la USAID en Bolivia que el gobierno de Evo Morales expulsó al embajador estadounidense, Philip Goldberg, del país en septiembre 2008. Las constantes conspiraciones e intentos de desestabilizar al gobierno de Evo Morales habían sido bien documentados y evidenciados.13   
 
Desde luego, movimientos sociales por toda Bolivia comenzaban a demandar la salida de la USAID del país debido a sus actividades injerencistas. Las amplias evidencias que confirmaban como la USAID utilizaba su fachada de trabajo ecologista, altruista y en pro a la democracia para desestabilizar al gobierno de Evo Morales y al movimiento que lo apoyaba, eran innegables. Finalmente en 2013, el Presidente Morales anunció la explusión indefinida de la USAID de Bolivia. Su salida fue la marca de una Bolivia soberana, ya no subordinada a la agenda estadounidense.14   
 
ECUADOR  
 
La estrategia de subversión a través de las agencias financistas de Washington también tuvo su fruto en el Ecuador. El gobierno estadounidense veía con descontento el acercamiento de Ecuador a Venezuela, Cuba y Bolivia y su entrada en la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) en 2009. La popularidad y éxito político del Presidente Rafael Correa y su reelección contundente después de la ratificación de una nueva constitución en 2009, provocaron la ira de Washington y el peso de su injerencia. En el 2010, el Departamento de Estado aumentó el presupuesto de la USAID en Ecuador a más de 38 millones de dólares15.  Un total de $5.640.000 en fondos fueron invertidos en el trabajo de “descentralización” en el país, con enfoque en la desintegración del gobierno central16.  

Uno de los principales ejecutores de los programas de la USAID en Ecuador era la misma empresa que canalizaba fondos y coordinaba el trabajo de las agencias estadounidenses con la oposición en Bolivia: Chemonics, Inc. Chemonics tuvo un papel principal en la alimentación del conflicto separatista en Bolivia del 2007-2008 con la intención de provocar la ruptura del estado y el debilitamiento del gobierno de Evo Morales.17    Al mismo tiempo, desde un presupuesto acerca de un un millón de dólares anualmente, la NED otorgó un convenio de $125.806 al Centro para la Empresa Privada (CIPE) para promover los tratados de libre comercio, la globalización y la autonomía regional a través de la radio, televisión y prensa ecuatoriana, junto con el Instituto Ecuatoriano de Economía Política.18  Organizaciones en Ecuador como Participación Ciudadana, Fundamedios y Pro-justicia han dispuesto del financiamiento multimillonario de la USAID y la NED, tanto como miembros y sectores de CODEMPE, Pachakutik, la CONAIE, la Corporación Empresarial Indígena del Ecuador y la Fundación Qellkaj.19 

Durante los acontecimientos del jueves 30 de septiembre en Ecuador, cuando varios sectores intentaron derrocar al Presidente Rafael Correa, uno de los grupos con financiamiento de la USAID y NED, Pachakutik, emitió un comunicado respaldando a los golpistas y exigiendo la renuncia del Presidente Rafael Correa, responsabilizándolo por los hechos.20  Casi todos los grupos involucrados en ese intento de golpe tenían vínculos con agencias estadounidense, desde el expresidente Lucio Gutiérrez, quien había pedido ayuda de Washington para “salir” del Presidente ecuatoriano, hasta los sectores policiales que violentaron los derechos de Correa, quienes recibían entrenamiento en intercambios con Estados Unidos.21   
 
Aunque el golpe contra el Presidente Correa no tuvo éxito, el trabajo para socavar a su gestión continuaba.  
En 2012, la USAID canalizaba un total de $22.869.000 a grupos y programas en Ecuador con la mayoría de los fondos entregados a temas de “gobernabilidad”, económia y desarrollo.22  Para el 2014, esa cifra bajó casi por la mitad a $11.810.000.23  La reducción del financiamiento de la USAID en Ecuador no se debía a una minimización de las acciones injerencistas de Estados Unidos en el país suramericano, sino más bien porque el Estado ecuatoriano ya había hecho claro que no quería más colaboraciones con la agencia intervencionista. De hecho, el gobierno de Rafael Correa anunció a finales del 2013 que el viejo convenio que tenía el país con la USAID ya estaba terminado y no iba a ser renovado.24   
 
Con menos presencia de la USAID, la NED se fortalece como canal de financiamiento a actors políticos, mediáticos y sociales que promueven la agenda de Washington.  Así ha sido el caso en Ecuador. Durante el año 2013, la NED canalizó $1.032.225 a diferentes grupos y proyectos en Ecuador para debilitar el poder de la gestión del Presidente Correa.25   
 
Dentro de esos fondos, $65.000 fueron dados a grupos opositores al gobierno ecuatoriano para contrarrestar la propaganda del Estado durante las elecciones locales en febrero 2014. Según el informe anual de la NED de 2013, el recipiente de esos fondos, provenientes de una agencia extranjera, estaba encargado de “controlar el uso de los recursos públicos en publicidad en medios de televisión, radio y prensa escrita y el uso de los datos generados para difundir información sobre el gasto público para los medios de comunicación y organizaciones de la sociedad civil.”26  En otras palabras, el gobierno de Estados Unidos estaba usando organizaciones ecuatorianas para intentar denunciar el uso de fondos públicos del Estado ecuatoriano durante una campaña electoral con el objetivo de desacreditar al gobierno del Presidente Correa. 
 
Más de $200 mil dólares fueron canalizados desde la NED a esfuerzos para influir directamente sobre las leyes y debates en la Asamblea Nacional de Ecuador, donde existe una mayoría que apoya al gobierno actual. Otros $157.896 fueron entregaron a una ONG para “alentar el liderazgo juvenil, los valores democráticos y el espíritu empresarial”.27  Según la NED, este proyecto buscaba “promover la democracia, la participación ciudadana y el libre mercado y el liderazgo entre los jóvenes”.28

 En un país en donde el gobierno apoyado por la mayoría promueve un modelo fundamentado en conceptos socialistas, las agencias estadounidenses y sus contrapartes en Ecuador buscaban fomentar el modelo capitalista, neoliberal del mercado libre, que ya había causado graves daños económicos, políticos y sociales durante la década anterior. 
El grupo Fundamedios, ONG crítica de las políticas del Presidente Correa y con amplio financiamiento y asesoría desde Washington, recibió $75.000 de la NED en 2013 para “defender y proteger a los periodistas y la libertad de expresión” en Ecuador.29 

Esta organización, parecida a la ONG que fue creada en Venezuela por la NED y USAID, Espacio Público, realiza un trabajo de denuncia parcializada en contra del Gobierno, intentando proyectar la percepción de un país sin libre expresión.30 Todo estos millones de dólares de la USAID y la NED, además de otras agencias externas que financian ONG y campañas opositoras en el Ecuador, fomentan y alimentan conflictos en el país. La táctica de subversión a través de las ONG y la llamada “sociedad civil” forma parte de una estrategia más amplia de debilitar al Estado o al líder del país poco a poco, con el objetivo de neutralizar su base de apoyo y finalmente, derrotarlo.  
 
EL GOLPE SUAVE 
 
Una revolución de colores, un golpe suave, un coup d’etat o simplemente un cambio de régimen, no existe ninguna duda que detrás de la estrategia de la supuesta “no violencia” o la “promoción de la democracia” están los intereses de Washington. Fue en el año 1983 que éste concepto fue creado que luego ha instalado gobiernos subordinados al poder imperial desde Suramérica al Cáucaso y al Asia. A través de la creación de una serie de “fundaciones” cuasi-privadas, como el Instituto Albert Einstein (AEI), la National Endowment for Democracy (NED), el Instituto Republicano Internacional (IRI), el Instituto Demócrata Nacional (NDI) y Freedom House, entre otras, el gobierno de Estados Unidos comenzaba a filtrar financiamiento y asesoría estratégica a partidos políticos y organizaciones sociales que promovían su agenda en países con gobiernos no alineados con los intereses estratégicos de Washington.31   
 
Alrededor de todas estas “fundaciones”, siempre está la USAID que hoy en día funciona como parte del eje de seguridad y defensa de Washington. El Pentágono se encarga de las acciones tradicionales militares, el Departamento de Estado ejerce la diplomacia y la USAID penetra, infiltra y controla a las poblaciones civiles. La USAID funciona para promover a los intereses económicos y estratégicos de Estados Unidos en casi todo el planeta. Sus departamentos dedicados a transición, reconstrucción, gerencia de conflictos, desarrollo económico, gobernabilidad y democracia son los principales viaductos a través de los cuales filtran los miles de millones de dólares que desde Washington se envía a los partidos políticos, ONG, grupos juveniles y sociales que promueven sus intereses en el mundo.

En cualquier país donde ha habido un golpe de Estado, una revolución de colores o un cambio de régimen favorable a los intereses de Estados Unidos, se encuentra la USAID y su lluvia de dólares. 
En los casos de Serbia (antes Yugoslavia), Ucrania, Georgia y Kirguistán, donde primero fueron enseñadas la estrategia de las “revoluciones de colores”, siempre había un factor en común: recursos estratégicos. Gas, petróleo, gaseoductos, oleoductos, bases militares, fronteras estratégicas – todos estos son factores presentes en estos países. Serbia tiene gas natural y petróleo; Georgia, comparte bases militares con Rusia y Estados Unidos y está en la vía de los gaseoductos más importantes del Medio Oriente hacia el mundo Occidental; Ucrania está ubicada estratégicamente entre los productores más grandes de energía en Rusia y la región del Mar Caspio, y los consumidores en Eurasia; y Kirguistán tiene una frontera estratégica con China, bases militares de Rusia y Estados Unidos y también está ubicada en la vía de estos importantes gaseoductos que Washington y sus empresas del Complejo Militar Industrial quisieran controlar.  
 
A parte de los intereses estratégicos, dentro de esta estrategia hay un enfoque ideológico. Los movimientos detrás del golpe suave son principalmente anti-comunistas, anti-socialistas, pro-capitalistas y pro-imperialistas. Donde hay un gobierno con tendencia socialista anti-imperialista en un país con recursos estratégicos y naturales, sin duda habrá un plan de golpe suave para derrocarlo. 
 
En todos los países donde se ha ejecutado esta estrategia, los grupos que la han dirigido emplean las mismas recetas. Involucran a estudiantes y jóvenes para dar una cara fresca a su movimiento y también para hacer el trabajo de las fuerzas de seguridad más dificil (a la hora de arrestar un niño de 14 años por una acción ilegal de calle, el Estado parece el ente represor) y realizan un proceso de marketing para diseñar un logo del movimiento y/o un color (en Serbia fue el puño cerrado en blanco con negro del OTPOR32 , en Ucrania, el mismo logo pero con el color naranja, en Georgia, también el mismo puño pero con rosa, en Kirguistán, rosada, y en Venezuela, en lugar del puño de OTPOR utilizan la mano blanca con fondo negro).

Se planifican las acciones cerca de un proceso electoral en el país, donde preparan una red de observadores, una organización electoral paralelo (Súmate33 , en el caso de Venezuela) y operaciones psicológicas para crear un escenario de fraude y rechazo de los resultados en caso de perder. Utilizan el mismo material de formación del ideólogo anti-comunista estadounidense Gene Sharp y su Instituto Albert Einstein, y siempre reciben fondos y asesoría estratégica y política de las agencias de Washington, incluyendo la USAID, la NED, el IRI, el NDI y Freedom House.   La estrategia consiste en un intento de debilitar y desorganizar a los pilares del poder y neutralizar las fuerzas de seguridad, normalmente en el contexto de un proceso electoral. Según el Coronel Robert Helvey del Instituto Albert Einstein, uno de los diseñadores de esta estrategia, su objetivo no se trata de destruir las fuerzas armadas y cuerpos policiales, sino convertirlos – convencerlos de dejar al gobierno actual y hacerles entender que hay lugar para ellos en el gobierno de mañana.34 

 Utilizan a los jóvenes para intentar debilitar al ánimo de las fuerzas de seguridad y para cambiar su sumisión al régimen. Realizan contactos con los militares para intentar negociar, ejecutando operaciones psicológicas en su contra. Según Srdja Popovic, uno de los fundadores de OTPOR en Serbia, Helvey les enseñó “…cómo seleccionar personas dentro del sistema como policías y mandarles constantemente el mensaje que todos somos víctimas, tanto ellos como nosotros, porque no es el trabajo de la Policía arrestar un niño de 13 años, por ejemplo…”35   
Esta estrategia está dirigida hacia las Fuerzas Armadas, la Policía, los funcionarios públicos y el público en general, a través de una guerra psicológica, la subversión y una presencia en la calle que da la impresión de un inminente estallido social.  


viernes, 3 de octubre de 2014

Suecia será el primer país dentro de la UE en reconocer el Estado palestino


El nuevo Gobierno de centro-izquierda de Suecia reconocerá al Estado palestino, lo que la convertirá en el primer país europeo de peso en tomar esta decisión, anunció el primer ministro, Stefan Lofven, el viernes."El conflicto con Israel solo puede ser resuelto con una solución de dos Estados negociada en conformidad con el derecho internacional", dijo el primer ministro, sueco Stefan Lofven, cita Reuters. 

"Una solución de dos Estados requiere el reconocimiento mutuo y la voluntad de convivencia pacífica. Por lo tanto, Suecia reconocerá el Estado de Palestina", agregó. 

Según Reuters, la decisión puede obligar a otros países a prestar atención al asunto en un momento en que los palestinos están advirtiendo de movimientos unilaterales hacia la condición de Estado.  

Es probable que la decisión de Suecia sea criticada por Israel, así como por Estados Unidos y la Unión Europea.  

Si el Gobierno de Lofven cumple sus planes, Suecia será el primer país en reconocer a Palestina siendo miembro de la Unión Europea. Dentro de la Unión Europea, Hungría, Polonia y Eslovaquia han reconocido a Palestina, pero lo hicieron antes de unirse al bloque.  

En 2012 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución para otorgar a la Autonomía Palestina el estatus de Estado observador no miembro en el organismo internacional.  




lunes, 29 de septiembre de 2014

‘Made in Palestine’: la estrategia israelí para eludir el boicot

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Gustavo Veliz-Palestina/Resumen Latinoamericano/Middle East Monitor/,25/9/2014.-  Empresas israelíes están reenvasado sus productos con la etiqueta (en árabe e Inglés) “Made in Palestine” con el fin de comercializarlos a nivel local, en los estados Árabes y en Europa.
A lo largo de una de las carreteras de la ciudad de Ariha en el norte de la Cisjordania,  los comerciantes Khaldoun y Hassan reciben regularmente 30 toneladas de dátiles producidos en las colonias agrícolas israelíes,  para su traslado a una de las fábricas de envasado construidas en las afueras de la ciudad, informó la agencia de noticias Anadolu.
En la fábrica, cerca de 13 personas trabajan revisando los dátiles  y en el reenvasado en bolsas con la etiqueta (en árabe e Inglés) “los dátiles de Tierra Santa” y “Made in Palestine” con el fin de comercializarlos a nivel local, en los estados Árabes y en Europa.
Esto es lo que una de las granjas, propiedad de los colonos israelíes, hace con el fin de comercializar sus productos en los países de la Unión Europea después de la resolución de principios de este año que obliga a etiquetar esos productos como procedentes de colonias israelíes en Cisjordania.
La agencia Anadolu citó un comunicado emitido por el ministro de Economía nacional palestino indicando que se han encontrado decenas de toneladas de productos originados en las colonias y etiquetados como procedentes de Palestina con el fin de comercializar los productos en la Unión Europea.
Producción de dátiles en Cisjordania – Foto de Archivo

lunes, 22 de septiembre de 2014

Científico brasileño sostiene que HAARP podría estar manipulando el tiempo

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SEGÚN EL FÍSICO BRASILEÑO, FRAN DE AQUINO, EL PROYECTO MILITAR HAARP CUENTA CON LA CAPACIDAD NO SÓLO DE GENERAR TERREMOTOS O HURACANES SINO DE ALTERAR LA DIMENSIÓN TEMPORAL PARA VIAJAR A FUTUROS ALTERNATIVOS.

El proyecto HAARP (High Frequency Active Auroral Research Program)  del ejército de Estados Unidos es sin duda uno de los blancos favoritos de las teorías de conspiración. Con un enorme y un tanto misterioso presupuesto y una poderosa panoplia de antenas capaces de disparar ondas electromagnéticas de alta y baja frecuencia a la ionósfera, posiblemente modificando el clima, HAARP ha sido acusado de todo tipo de actos bélicos secretos –casi contranatura– como generar terremotos, huracanes y provocar el calentamiento global.
Hay que decir que más allá de tener la capacidad de modificar el clima, no se tienen pruebas contundentes de que HAARP esté siendo utilizada como un arma militar; sus instalaciones en la nieve de Alaska constituyen un nuevo mito moderno, tierra fértil para la especulacion científica y, también, para la ciencia ficción.
Recientemente el sitio Before Its News, uno de los menos confiables y consistentemente desinformativo de Internet, publicó un artículo sobre el trabajo de un científico brasileño, Fran de Aquino, quien en su investigación High-power ELF radiation generated by modulated HF heating of the ionosphere can cause earthquakes, cyclones and localized heating, sostiene que HAARP no sólo es capaz de provocar una serie de desastres naturales lanzando ondas electromagnéticas de baja frecuencia, sino que teóricamente podría alterar la dimensión temporal, permitiendo que, por ejemplo, una nave viaje hacia una línea de tiempo alternativa.
De Aquino de la Universidad de Maranhao tiene un trabajo publicado en el sitio de la Universidad de Cornell Arvix, donde planeta un nuevo tipo de nave espacial, una nave gravitacional, que podría viajar por los recovecos del tiempo canalizando la correlación entre la masa gravitacional y la masa inercial y un factor electromagnético.
Esta misma correlación, la afectación de un campo electromagnético uniforme de alta frecuencia sobre la gravedad –a su vez vinculada con la estructura del tiempo-espacio según la relatividad de Einstein– es  lo que según  De Aquino podría propiciar que una aeronave volando por la ionósfera atravesrá el espejo dimensional del cielo hacia otra secuencia temporal, una especie de universo paralelo doblado en el telar del espacio.
Es importante notar que el campo electromagnético, además de ser uniforme,  debe de permanecer con la nave durante el tiempo de transición. Si no es uniforme cada parte de la nave realizará transiciones hacia distintos tiempos en el futuro… Personas dentro de la nave relizarían transiciones a distintos tiempos en el futuro porque su conductividad y su densidad serían distintas.
De Aquino considera que HAARP podría disparar una onda electromagnética de alta frecuencia uniforme capaz de hacer que un avión cruzara a otro tiempo en el futuro. ¿Debemos de tomar en serio esta teoría?  Primero sería importante comprenderla cabalmente, algo que supera personalmente la capacidad del autor de este post –dilucidar una supuesta conciliación de la relitividad con la teoría cuántica en medio de un lenguaje que evoca la ciencia ficción de Thomas Pynchon. Mostrándole este paper a un asesor con estudios en física su respuesta fue que dicha teoría carece de sustento sólido para tan extraordinaria proposición, y que sería necesario investigar los trabajos a los que hace referencia este físico especializado en el estudio de la gravedad cuántica.
Más apropiado parece tomar esta teoría como un cautivador ensayo de ciencia ficción –y no por eso menos o más real.  Seamos o no capaces ya de hacerlo, una civilización suficientemente avanzada seguramente desarrollaría tecnología para manipular el tiempo (ya no solo el clima).  Nuestra imaginación empieza a desbaratarse como un bólido que se acerca a la velocidad de la luz de solo pensar en las posibilidades de manipular el espacio-tiempo, de habitar todos los jardines de los senderos que se bifurcan. Tiempos que se entrelazan, se superponen y se desanudan. Las claúsulas del infinito.
Antes que la  popular serie Fringe empezará a hacer excursiones imaginarias a otros universos, Phillip K. Dick, en su novela Wait for Last Year, elucubró una droga, JJ-180, desarrollada por una civilización extraterrestre que permitía de manera adictiva y espeluznante a un usuario viajar a universos alternos. El dictador planetario Molinari incluso utilizaba esta droga para obtener información sobre futuros posibles en otras líneas de tiempo, para así manipular  el conjunto de los tiempos hacia una concrescencia en la que se salvara a la humanidad de la más abyecta esclavización.
La tecnología para manipular el tiempo evidentemente tiene el potencial de crear una vertiginosa concatenación de alucinaciones y simulacros, hasta el punto de que ninguna realidad primaria sería distinguible o afirmable.
Sería fascinante hablar con Phillip K. Dick sobre HAARP, un aparato conjurado por la imaginación (o la alucinación) humana para englobar muchas de sus más temibles y hermosas paranoias. Hay cierta poesía en disparar un rayo de luz invisible (una onda electromagnética uniforme) a la bóveda celeste y alterar el flujo del tiempo, descubriendo, como de una nube cuántica, un nuevo universo en el que somos otros, siendo los mismos. Aunque esto igualmente podría ser la sustancia de una atroz pesadilla (con reptiles indterdimensionales, sociedades secretas, vampiros energéticos y tecnología de la Atlántida). De cualquier forma resulta estimulante  meditar sobre la posibilidad de encontrar, parafraseando a Paul Eluard, otros mundos dentro de este.
Fuente: pijamasurf.com

lunes, 15 de septiembre de 2014

"Estado Islámico es el pretexto de EE.UU. para entrar en Irak y Siria"

El ayatolá Alí Hoseiní Jameneí, líder supremo iraní. (Foto: Archivo)

El ayatolá Alí Hoseiní Jameneí, líder supremo iraní, afirmó este lunes que el gobierno de Barack Obama solo quiere incrementar sus posiciones militares en Oriente Medio y puso en duda la intención de sus combates contra el Estado Islámico.

El líder supremo iraní, ayatolá Alí Jameneí, aseguró este lunes que el Gobierno de Estados Unidos (EE.UU.) utiliza como excusa la supuesta guerra contra el autodenominado Estado Islámico (EI) para incrementar sus posiciones militares Oriente Medio.
"El objetivo de Estados Unidos de luchar contra Daesh es mantener su presencia militar en la región", expresó el ayatolá.
El Ayatolá dijo que EE.UU. pidió a Irán que participase en la coalición que impulsa para luchar contra el autodenomindo Estado Islámico (EI), pero que Teherán lo rechazó.
"En los primeros días de Daesh (acrónimo en árabe del Estado Islámico) los estadounidenses, por medio de su embajador en Irak, pidieron nuestra colaboración. Yo lo rechacé porque sus manos están manchadas",aseguró Jameneí al canal de noticias nacional iraní en una entrevista concedida tras salir del hospital, donde fue operado hace una semana.
"El secretario de Estado de EEUU (John Kerry), también se lo pidió personalmente al doctor Zarif (ministro de Exteriores iraní) y él también lo rechazó", añadió el máximo jefe de Irán, según explica una nota en su página web oficial.
Las declaraciones de Jameneí tienen lugar al tiempo que se celebra unaconferencia internacional en París para la formación de una coalición contra el EI impulsada por Washington pero rechazara por Irán y Siria.
Este fin de semana, el Gobierno de Turquía denunció este sábado que las armas que actualmente posee el Estado Islámico fueron dejadas por EE.UU. en Irak.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Estados Unidos ha apoyado a terroristas en todo el mundo



El apoyo de los Estados Unidos, a los ultraderechistas y al reciente golpe de Estado en Ucrania es solo un ejemplo más del respaldo estadounidense al fascismo, al narcotráfico o al terrorismo a lo largo de la historia contemporánea.
El portal de RT, retoma un artículo publicado en el portal AlterNet, don de el periodista Nicolas J. S. Davies hace un repaso a la historia del siglo XX y XXI y demuestra cómo fascistas, dictadores, narcotraficantes y señores de la guerra de todo el globo han gozado del patrocinio de EE.UU. en su implacable lucha por detentar el control mundial.
A continuación, los 35 países más destacados cuya historia reciente ha sido explícitamente perfilada por la ‘mano’, a veces no tan invisible, de EU.
1. Afganistán
 En la década de 1980, EE.UU. trabajó con Pakistán y Arabia Saudita para derrocar el Gobierno socialista de Afganistán. Además, la CIA fundó, entrenó y armó a las fuerzas dirigidas por los líderes tribales conservadores, cuyo poder se vio amenazado por el progreso en la educación, los derechos de la mujer y la reforma agraria que se estaban llevando a cabo en el país. Tras la retirada de las tropas soviéticas de Afganistán en 1989, los señores de la guerra apoyados por EE.UU. ‘desgarraron’ el país e impulsaron la producción de opio a un nivel sin precedentes —entre 2.000 a 3.400 toneladas por año—. El Gobierno talibán redujo la producción de opio en un 95% en dos años, entre 1999 y 2001, pero la invasión de EE.UU. en 2001 restauró a los señores de la guerra y a los narcotraficantes en el poder. Afganistán ocupa en la actualidad el puesto 175 de los 177 países más corruptos del mundo, el puesto 175 de 186 en desarrollo humano, y desde 2004, detenta el récord en producción de opio (5.300 toneladas al año).
 2. Albania
 Entre 1949 y 1953, EE.UU. y el Reino Unido se propusieron derrocar al Gobierno de Albania, el país comunista más pequeño y vulnerable de Europa del Este. Numerosos exiliados albaneses fueron reclutados y entrenados para volver a Albania con el objeto de incentivar la disensión y planificar un levantamiento armado. Muchos de los que participaron en el plan eran excolaboradores de la ocupación italiana y alemana durante la Segunda Guerra Mundial. Entre ellos estaba el exministro del Interior, Xhafer Deva, quien supervisó las deportaciones de “judíos, comunistas, afines y personas sospechosas” (tal como se describe en un documento nazi) a Auschwitz.Documentos desclasificados de Estados Unidos han revelado que Deva fue uno de los 743 criminales de guerra fascistas reclutados por los EE.UU. después de la guerra.
 3. Argentina
 Documentos estadounidenses filtrados en 2003 revelaron las conversaciones entre el secretario de Estado de EE.UU. Henry Kissinger y el canciller argentino Almirante Guzzetti en octubre de 1976, poco después de que la junta militar tomara el poder en Argentina. Kissinger aprobó explícitamente la “guerra sucia” de la junta, la cual mató en total a 30.000 personas, la mayoría de ellos jóvenes, y robó 400 bebés de familias cuyos padres había asesinado.
 4. Brasil
 En 1964, el general Castelo Branco lideró un golpe de Estado que estableció una brutal dictadura militar de dos décadas. Vernon Walters, a la sazón agregado militar de EE.UU., y más tarde director de la CIA y embajador adjunto ante la ONU, tenía buena relación con Castelo Branco desde la Segunda Guerra Mundial en Italia. La CIA proporcionó todo el apoyo necesario para asegurar el éxito del golpe de Estado, incluida la financiación de la mano de obra de la oposición y grupos de estudiantes en las protestas callejeras, como está ocurriendo en Ucrania y Venezuela recientemente.
 5. Camboya
 Cuando el presidente Nixon ordenó el bombardeo secreto e ilegal de Camboya en 1969, los pilotos estadounidenses recibieron la orden de falsificar sus registros para ocultar que mataron a al menos medio millón de camboyanos, dejando caer sobre le país más bombas que en Alemania y Japón juntas en la Segunda Guerra Mundial. A medida que los Jemeres Rojos se fortalecían en 1973, la CIA informó que su “propaganda había sido más eficaz entre los refugiados víctimas de los ataques de los [bombardeos] B-52″. Después de que los Jemeres Rojos mataran a al menos 2 millones de sus compatriotas y fueran expulsados por el Ejército vietnamita en 1979, el grupo especial estadounidense Kampuchea, con sede en la Embajada de EE.UU. en Bangkok, se dispuso a mantenerlos y a armarlos durante al menos otra década más como “resistencia” oficial al nuevo Gobierno camboyano que contaba con el respaldo de los vietnamitas. 
 6. Chile
 Cuando Salvador Allende llegó a la presidencia en 1970, el presidente Nixon prometió “hacer chillar a la economía” chilena. EE.UU., principal socio comercial de Chile, cortó radicalmente el comercio con el país andino para causar la escasez y el caos económico. El Departamento de Estado y la CIA habían realizado sofisticadas operaciones de propaganda en Chile desde hacía una década, financiando a los políticos conservadores, a los sindicatos, a los grupos de estudiantes y a todos los medios de comunicación, mientras estrechaba sus lazos con los militares. Después de que el general Pinochet tomara el poder, la CIA mantuvo a funcionarios chilenos en nómina y trabajó en estrecha colaboración con la agencia de inteligencia de Chile DINA, mientras el Gobierno militar mataba a miles de personas y encarcelaba y torturaba a decenas de miles más.
 7. China
 A finales de 1945, 100.000 soldados estadounidenses lucharon junto a las fuerzas del Kuomintang de China en áreas tomadas por los comunistas en el norte del país. Chiang Kai-shek y el Kuomintang fue probablemente el más corrupto de todos los aliados de Estados Unidos. Un flujo constante de asesores estadounidenses en China advertía de que la ayuda de EE.UU. estaba siendo robada por Chiang y sus compinches, algunos de ellos incluso la vendían a los japoneses, pero el compromiso de EE.UU. con Chiang continuó durante mucho tiempo.
 8. Colombia
 Cuando las fuerzas especiales estadounidenses y la Administración de Control de Drogas ayudaron a las Fuerzas Colombianas a perseguir y aniquilar al capo de la droga Pablo Escobar, trabajaron con un grupo de justicieros llamado ‘Los Pepes’. En 1997, Diego Murillo Bejarano y otros líderes de la banda fundaron la AUC (Fuerzas de Autodefensa Unidas de Colombia) que fueron las responsables del 75% de las muertes violentas de civiles en Colombia durante los 10 años siguientes. 
 9. Cuba
 EU apoyó la dictadura de Batista al crear las condiciones represivas que mataron a 20.000 personas. El exembajador de EE.UU. Earl Smith testificó ante el Congreso estadounidense que “EE.UU. era tan abrumadoramente influyente en Cuba que su embajador era el segundo hombre más importante, a veces incluso más importante que el presidente cubano”. Después de la revolución, la CIA lanzó una larga campaña de terrorismo contra Cuba, formando a los exiliados cubanos en Florida, América Central y la República Dominicana para cometer asesinatos y sabotajes en la isla. Las operaciones respaldadas por la CIA contra Cuba incluyen el intento de invasión de Bahía de Cochinos, en el que murieron 100 exiliados cubanos y cuatro estadounidenses, decenas de intentos de asesinato contra Fidel Castro y los asesinatos de diversos funcionarios, varios bombardeos en 1960 y los atentados terroristas contra turistas en fecha tan reciente como 1997, además del aparente bombardeo de un buque francés en el puerto de La Habana (con al menos 75 muertos), un ataque con gripe porcina biológica que mató a medio millón de cerdos, y el atentado terrorista contra un avión cubano (78 muertos) planeado por Luis Posada Carriles y Orlando Bosch, quienes permanecen libres en EE.UU.
 10. El Salvador
 La guerra civil que asoló El Salvador en la década de 1980 fue un levantamiento popular contra un régimen que gobernaba con la mayor brutalidad. Al menos 70.000 personas murieron y miles más desaparecieron. La Comisión de la Verdad de las Naciones Unidas establecida después de la guerra, encontró que el 95% de los muertos fueron asesinados por las fuerzas del Gobierno y los escuadrones de la muerte, y solo el 5% por la guerrilla del FMLN. Las fuerzas gubernamentales fueron creadas, entrenadas, armadas y supervisadas casi en su totalidad por la CIA, las fuerzas especiales de Estados Unidos y la Escuela de las Américas.
 11. Francia
 En Francia, Italia, Grecia, Indochina, Indonesia, Corea y Filipinas a finales de la Segunda Guerra Mundial, el avance de las fuerzas aliadas se encontró con que las fuerzas de resistencia comunistas se habían hecho con el control de grandes áreas o incluso de países enteros cuando las fuerzas alemanas y japonesas se retiraron o se rindieron. En Marsella, el sindicato comunista CGT (por sus siglas en francés) controlaba los muelles que eran clave para el comercio con EE.UU. y llevar a cabo el plan Marshall. La Oficina de Servicios estratégicos de EE.UU. (OSS, por sus siglas en inglés), había trabajado con la mafia estadounidense-siciliana y los gánsteres de Córcega durante la guerra. Después de que la OSS se convirtiera en la nueva CIA tras la guerra, utilizó sus contactos para restaurar a los mafiosos corsos en el poder en Marsella, con el objeto de romper las huelgas portuarias y el control de los muelles por parte de la CGT. La CIA protegía a los corsos, ya que estos creaban laboratorios de heroína. El envío de dicha droga a Nueva York se disparó, mientras la mafia siciliana-americana también florecía bajo la protección de la CIA.
 12. Ghana
 No parece que haya líderes nacionales inspiradores en África estos días. Y eso puede ser culpa de Estados Unidos. En los años 1950 y 1960, hubo una estrella en ascenso en Ghana: Kwame Nkrumah, que fue primer ministro bajo el dominio británico desde 1952 hasta 1960; cuando Ghana se independizó, se convirtió en presidente. Era socialista, panafricano y antiimperialista, y en 1965 escribió un libro llamado ‘Neocolonialismo: la última etapa del imperialismo’. Nkrumah fue derrocado en un golpe de la CIA en 1966. La CIA negó su participación en el mismo, pero la prensa británica informó más tarde de que 40 agentes de la CIA operaban fuera de la Embajada de EE.UU. El exagente de la CIA John Stockwell reveló más sobre el papel decisivo de la CIA en el golpe de Estado en su libro ‘En busca de enemigos’.
13. Grecia
 Cuando las fuerzas británicas desembarcaron en Grecia en octubre de 1944, se encontraron con que el país estaba bajo el control efectivo de ELAS-EAM, el grupo guerrillero de izquierdas formado por el Partido Comunista de Grecia en 1941 tras la invasión italiana y alemana. ELAS-EAM dio la bienvenida a las fuerzas británicas, pero los británicos se negaron a cualquier acuerdo con ellos e instalaron un Gobierno que incluía monárquicos y colaboradores de los nazis. Cuando ELAS-EAM celebró una gran manifestación en Atenas, la Policía abrió fuego y mató a 28 personas. Los británicos reclutaron a miembros de los Batallones de Seguridad entrenados por los nazis para perseguir y detener a los miembros de ELAS, quienes se rearmaron como un movimiento de resistencia. En 1947, inmersos en una violenta guerra civil, los británicos, que estaban en bancarrota, pidieron ayuda a EE.UU. para hacerse cargo de la ocupada Grecia. El apoyo de EE.UU. al Gobierno de corte fascista instalado en Grecia entonces estaba consagrado en la Doctrina Truman, vista por muchos historiadores como el comienzo de la Guerra Fría. Combatientes ELAS-EAM entregaron las armas en 1949 después de que Yugoslavia les retirara su apoyo, y 100.000 de sus miembros fueron ejecutados, exiliados o encarcelados.
 14. Guatemala
 Después de su primera operación para derrocar a un Gobierno extranjero en Irán en 1953, la CIA lanzó una operación para eliminar al Gobierno liberal electo de Jacobo Arbenz en Guatemala en 1954. La CIA reclutó y entrenó a un pequeño ejército de mercenarios bajo el mando del exiliado guatemalteco Castillo Armas para invadir Guatemala, con 30 aviones, sin símbolos estadounidenses, de apoyo aéreo. El embajador Peurifoy, enviado de EE.UU. en Guatemala, preparó una lista de los guatemaltecos que debían ser ejecutados, y Armas fue instaurado como presidente. El reinado del terror que siguió durante su presidencia condujo a 40 años de guerra civil, en la que al menos 200.000 personas murieron, la mayoría de ellos indígenas. Documentos de La CIA detallan la masacre y la destrucción de pueblos enteros.
15. Haití
 Casi 200 años después de la rebelión de esclavos que creó la nación de Haití y derrotó a los Ejércitos de Napoleón, el pueblo haitiano, que tanto había sufrido, pudo elegir finalmente un Gobierno verdaderamente democrático dirigido por el padre Jean-Bertrand Aristide en 1991. Sin embargo, el presidente Aristide fue derrocado por un golpe militar apoyado por Estados Unidos después de ocho meses en el cargo, y la Agencia de Inteligencia de Defensa de EE.UU. (DIA, por sus siglas en inglés) reclutó una fuerza paramilitar llamada FRAPH para atacar y destruir el movimiento Lavalas, creado por Aristide en Haití. La CIA contrató al líder del FRAPH, Emmanuel ‘Toto’ Constant, enviándole armas desde Florida. Cuando el presidente Clinton envió una fuerza de ocupación de EE.UU. para restaurar a Aristide en el poder en 1994, los miembros del FRAPH detenidos por las fuerzas estadounidenses fueron liberados por orden de Washington, y la CIA mantuvo al FRAPH para socavar a Aristide y su movimiento. Después de que Aristide fuera elegido presidente por segunda vez en el año 2000, una fuerza especial estadounidense con 200 efectivos entrenaron a 600 exmiembros del FRAPH en la República Dominicana para prepararse para un segundo golpe de Estado. En 2004, lanzaron una campaña de violencia para desestabilizar Haití, que proporcionó el pretexto para que las fuerzas estadounidenses entraran en el país caribeño y quitaran a Aristide del cargo.
 16. Honduras
El golpe de Estado de 2009 en Honduras ha causado represión y múltiples asesinatos de opositores políticos, sindicalistas y periodistas. Si bien los funcionarios estadounidenses negaron cualquier participación en el mismo, rehusaron, no obstante, cortar la ayuda militar desde EE.UU. violando lo establecido en sus propias leyes para estos casos. Sin embargo, dos cables de Wikileaks revelaron que la Embajada de los EE.UU. tuvo un papel capital en la gestión del golpe de Estado contra Manuel Zelaya y la formación de un Gobierno que, según denuncian asociaciones de derechos humanos, está reprimiendo y asesinando a sus habitantes.
 17. Indonesia
 En 1965, el general Suharto asumió el poder tras el derrocamiento del presidente Sukarno, y su mandato desató una ola de asesinatos en masa que terminó con la vida de por lo menos medio millón de personas. Los diplomáticos estadounidenses admitieron posteriormente que proporcionaron listas con los nombres de 5.000 miembros del Partido Comunista que debían ser asesinados.
 18. Irán
 Puede que Irán sea el caso más ilustrativo de los golpes de Estado de la CIA y sus consecuencias a largo plazo. En 1953, la CIA y el MI6 del Reino Unido derrocaron al Gobierno democráticamente elegido de Mohamed Mosadegh. Irán había nacionalizado su industria petrolera por el voto unánime del Parlamento, poniendo fin al monopolio de la compañía Anglo Iranian Oil, la actual BP, que solo pagaba a Irán un 16% del valor de su petróleo. Durante dos años, Irán resistió el bloqueo naval británico y las sanciones económicas internacionales. Después de que el presidente Eisenhower asumiera el poder en 1953, la CIA accedió a la petición británica de intervención. Tras el fracaso inicial del golpe y de que el sah de Persia y su familia huyeran a Italia, la CIA pagó millones de dólares para sobornar a militares y contratar a gánsters para desatar la violencia en las calles de Teherán. Mosadegh fue finalmente retirado del cargo y el sah volvió a gobernar con gran brutalidad como títere de Occidente hasta la revolución iraní de 1979.
 19. Israel
 Desde 1966, EE.UU. ha utilizado su veto en el Consejo de Seguridad para proteger a Israel en 83 ocasiones, más que los otros cuatro miembros permanentes combinados, y 42 de esos vetos han sido sobre resoluciones relacionadas con Israel y/o Palestina. Recientemente, Amnistía Internacional publicó un informe denunciando que “las fuerzas israelíes han mostrado un cruel desprecio por la vida humana, matando a decenas de civiles palestinos, entre ellos niños, en la ocupada Cisjordania en los últimos tres años, con una impunidad casi total”. Por su parte, Richard Falk, Relator Especial de la ONU sobre Derechos Humanos en los Territorios Ocupados, calificó el asalto de 2008 sobre Gaza de “violación masiva del derecho internacional”, y agregó que EE.UU. “ha suministrado armas y apoyado el asedio, por lo que son cómplices de los crímenes”. La Ley Leahy requiere que EE.UU. corte la ayuda militar a las fuerzas que violan los derechos humanos, pero nunca se ha aplicado en contra de Israel. 
 20. Irak
 En 1958, después de que la monarquía respaldada por los británicos fuera derrocada por el general Abdul Qasim, la CIA contrató a un iraquí de 22 años de edad, llamado Sadam Husein para asesinar al nuevo presidente. Husein y su banda no pudieron completar el trabajo y huyeron al Líbano. La CIA les alquiló un apartamento en Beirut y luego Husein fue trasladado a El Cairo, donde fue contratado como agente de la inteligencia egipcia, que frecuentaba con asiduidad la Embajada de EE.UU. Qasim fue asesinado durante un golpe de Estado baazista apoyado por EE.UU. en 1963, y al igual que en Guatemala e Indonesia, la CIA dio al nuevo Gobierno una lista de al menos 4.000 comunistas que debían ser “eliminados”. Pero, una vez en el poder, el Gobierno revolucionario baazista rehusó ser un títere occidental, y nacionalizó la industria petrolera de Irak, adoptó una política exterior nacionalista árabe y construyó los mejores sistemas de educación y de salud en el mundo árabe. En 1979, Sadam Husein se convirtió en presidente, llevó a cabo purgas de opositores políticos y lanzó una guerra desastrosa contra Irán, por lo que Donald Rumsfeld y otros funcionarios estadounidenses le dieron la bienvenida como un aliado eficaz contra Teherán. Cuando Irak invadió Kuwait, Husein se hizo más útil para EE.UU. como un enemigo que como aliado. Entonces el país americano comenzó su campaña propagandística mundial de descalificación del presidente irakí, el “nuevo Hitler”, lo que facilitó la invasión de Irak por EE.UU. y sus aliados internacionales en 2003.
 21. Corea
 Cuando las fuerzas estadounidenses llegaron a Corea en 1945, fueron recibidas por funcionarios de la República Popular de Corea (RPC), formada por grupos de la resistencia que se desarmaron al rendirse las fuerzas japonesas y comenzaron a establecer la ley y el orden en toda Corea. El general Hodge los expulsó y colocó la mitad sur de Corea bajo la ocupación militar de EE.UU. Por el contrario, las fuerzas rusas en el Norte reconocieron la RPC, lo que llevó a la división de Corea a largo plazo. EE.UU. trajo de vuelta al país asiático a Syngman Rhee, un exiliado coreano conservador, y lo colocó como presidente de Corea del Sur en 1948. Rhee se convirtió en un dictador guiado por la cruzada anticomunista, que detuvo y torturó a miles de personas acusándolas de ser comunistas y reprimió de forma brutal las revueltas, matando a 100.000 personas. Finalmente fue obligado a renunciar durante las multitudinarias protestas estudiantiles de 1960.
 22. Laos
 La CIA comenzó a proporcionar apoyo aéreo a las fuerzas francesas en Laos en 1950, y continuó su actividad allí durante 25 años más. La CIA ideó al menos tres golpes de Estado entre 1958 y 1960 para mantener alejados del Gobierno al izquierdista Pathet Lao. La CIA trabajó con capos de la droga laosianos de derecha como el general Phoumi Nosavan, transportando opio entre Birmania, Laos y Vietnam, y protegiendo su monopolio del comercio de opio en Laos. En 1962, la CIA reclutó un ejército mercenario clandestino de 30.000 veteranos de anteriores guerras de guerrillas de Tailandia, Corea, Vietnam y Filipinas para luchar contra Pathet Lao. Como un gran número de soldados estadounidenses en Vietnam se enganchó a la heroína, la compañía Air América, al servicio de la CIA, transportó opio del territorio Hmong a los laboratorios de heroína del general Vang Pao en Long Tieng y Vientiane para su envío a Vietnam. Después de los fallidos intentos de la CIA por derrocar a Pathet Lao, EE.UU. bombardeó el país asiático con dos millones de toneladas de bombas.
 23. Libia
 La intervención de la OTAN se justificó de manera fraudulenta ante el Consejo de Seguridad de la ONU como un esfuerzo para proteger a los civiles libios. Sin embargo, la OTAN llevó a cabo 7.700 ataques aéreos, durante los que entre 30.000-100.000 personas murieron, pueblos enteros fueron reducidos a escombros y se llevó a cabo una limpieza étnica. El país continúa sumido en el caos mientras las milicias islamistas entrenadas y armadas por Occidente se apoderan de las instalaciones de petróleo del país y compiten por el poder.
 24. México
 El número de muertos en las guerras de la droga de México ascendió recientemente a 100.000. El más violento de los cárteles de la droga es el de los Zetas. Funcionarios estadounidenses llaman a los Zetas “el cártel más avanzado tecnológicamente, sofisticado y peligroso de drogas que opera en México”. Sin embargo, el cártel de los Zetas fue formado por las fuerzas de seguridad mexicanas entrenados por las fuerzas especiales de Estados Unidos en la Escuela de las Américas en Fort Benning, Georgia, y en Fort Bragg, Carolina del Norte.
 25. Birmania
 Después de la Revolución China, los generales del Kuomintang se trasladaron hacia el norte de Birmania y se convirtieron en poderosos señores de la droga, con la protección del Ejército tailandés, la financiación de Taiwán y el apoyo aéreo y logístico de la CIA. La producción de opio en Birmania aumentó de 18 toneladas anuales en 1958 a 600 toneladas en 1970. La CIA mantuvo a estas fuerzas como baluarte contra la China comunista, pero transformó el ‘triángulo de oro’ en el mayor productor de opio del mundo. La mayor parte del opio era transportado en recuas de mulas hasta Tailandia, donde otros colaboradores de la CIA lo enviaban a laboratorios de heroína en Hong Kong y Malasia. 
 26. Nicaragua
 Anastasio Somoza gobernó Nicaragua como su feudo personal durante 43 años con el apoyo incondicional de EE.UU., y su Guardia Nacional cometió inimaginables crímenes, torturas, extorsiones y violaciones con total impunidad. Después de que la Revolución Sandinista derrocara a Somoza en 1979, la CIA reclutó, entrenó y financió a mercenarios de la ‘contra’ para invadir Nicaragua y realizar actos de terrorismo para desestabilizar el país. En 1986, la Corte Internacional de Justicia condenó a EE.UU. por enviar a la ‘contra’ y minar los puertos nicaragüenses. El tribunal ordenó a EE.UU. que pusiese fin a su agresión y pagase reparaciones de guerra a Nicaragua, lo que nunca se ha producido. La respuesta de EE.UU. fue declarar que dejaba de reconocer la competencia de la Corte Internacional de Justicia, saltándose las reglas del Derecho Internacional. 
 27 Pakistán. 28 Arabia Saudita. 29 Turquía.
 De acuerdo con el excolaborador de la CIA y del Departamento de Estado de EE.UU. experto en terrorismo Larry Johnson: “El principal problema con respecto a la evaluación de la amenaza terrorista es definir con precisión el patrocinio del Estado. Los mayores culpables hoy, a diferencia de lo que pasaba hace 20 años, son Pakistán, Arabia Saudita y Turquía. Irán, a pesar de los desvaríos de su sector de derechas/neocon, no es tan activo en el fomento o facilitación del terrorismo”. En los últimos 12 años, la ayuda militar de EE.UU. a Pakistán ha sumado 18.600 millones de dólares. EE.UU. acaba de negociar el mayor negocio de armas en la historia con Arabia Saudita. Y Turquía es un miembro de larga data de la OTAN. Los tres principales patrocinadores del terrorismo en el mundo hoy en día son aliados de Estados Unidos.    
 30. Panamá 
 Funcionarios de la agencia antidrogas estadounidense querían detener a Manuel Noriega en 1971, cuando era el jefe de la inteligencia militar en Panamá. Si embargo, aunque tenían evidencias de sobra para condenarlo por tráfico de drogas, Noriega hacía mucho tiempo que actuaba como colaborador e informante de la CIA, por lo que era intocable. Aunque la CIA prescindió temporalmente de sus servicios durante el Gobierno de Carter, Noriega siguió recibiendo al menos 100.000 dólares por año del Tesoro de EE.UU. Cuando se alzó con el poder como gobernante de facto de ser Panamá, volvió a ser de gran valía para la CIA, ya que pudo informar sobre las reuniones con Fidel Castro y Daniel Ortega de Nicaragua y apoyó las guerras encubiertas de Estados Unidos en América Central. Noriega probablemente dejó el tráfico de drogas en 1985, mucho antes de que EE.UU. lo acusara de este delito en 1988. La acusación fue un pretexto para la invasión de Panamá por parte de EE.UU. en 1989, cuyo objetivo principal era dar obtener un mayor control sobre el país latino, si bien su intervención costó la vida de al menos 2.000 personas.
 31. Filipinas
 Desde que EE.UU. lanzó su llamada guerra contra el terrorismo en 2001, una fuerza especial con 500 efectivos de EE.UU. ha llevado a cabo operaciones encubiertas en el sur de Filipinas. Ahora, bajo la política de Obama de “pivotar hacia Asia”, la ayuda militar de EE.UU. a Filipinas está creciendo rápidamente, pasando de los 12 millones de dólares en 2011 a 50 millones en este año. Pero activistas filipinos de derechos humanos han reportado que el aumento de la ayuda coincide con el aumento de las operaciones militares de los escuadrones de la muerte contra la población civil. Los últimos tres años al menos 158 personas han sido asesinadas a manos de estos escuadrones.
 32. Siria
 Cuando el presidente Obama aprobó el envío de armas y milicianos desde Libia hasta la base del Ejército Libre de Siria en Turquía en aviones de la OTAN no identificados a finales de 2011, pensó que EE.UU. y sus aliados podrán replicar el ‘exitoso’ derrocamiento del Gobierno libio. Unos meses más tarde, los líderes occidentales socavaron el plan de paz de Kofi Annan con su ‘Plan B’, que lejos de buscar la paz, supuso un incentivo a la escalada de la violencia al ofrecer apoyo financiero y armamentístico a los yihadistas en Siria para asegurarse de que ignoraran el plan de paz de Annan y siguieran luchando. Ese movimiento selló el destino de millones de sirios. Las conversaciones de Ginebra II fueron un esfuerzo a medias para reactivar el plan de paz de Annan de 2012, pero la insistencia occidental de que una “transición política” significa la renuncia inmediata de Al Assad revela que los líderes occidentales aún dan más valor a un cambio de régimen que a la paz.
 33. Uruguay
 En Uruguay, en 1970, cuando el jefe de Policía Alejandro Otero se opuso a que los estadounidenses entrenaran a sus agentes en tácticas de tortura, fue degradado. El funcionario de EE.UU. sobre el que Otero emitió varias quejas era Dan Mitrione, que trabajaba para la Oficina de Seguridad Pública de EE.UU., una división de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional. Se informó de que las sesiones de Mitrione incluían la tortura de personas sin hogar a quienes maltrataban hasta la muerte con descargaseléctricas para enseñar a sus alumnos hasta dónde podan llegar con estas técnicas.
 34. Yugoslavia
 El bombardeo aéreo de la OTAN en Yugoslavia en 1999 fue un delito flagrante de agresión que viola el artículo 2.4 de la Carta de las Naciones Unidas. Cuando el ministro de Relaciones Exteriores británico, Robin Cook, dijo a la secretaria de Estado de EE.UU., Madeleine Albright, que el Reino Unido estaba teniendo “dificultades con sus abogados” por el ataque planeado, esta sugirió a los británicos “buscar nuevos abogados”, según reveló James Rubin, secretario de Estado adjunto. El aliado de la fuerza terrestre de la OTAN en su agresión contra Yugoslavia fue el Ejército de Liberación de Kosovo (ELK), liderado por Hashim Thaci. Tanto un informe de 2010 del Consejo de Europa como el libro ‘La caza’, de Carla Del Ponte, exfiscal del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia, respaldaron las denuncias de que durante la invasión de la OTAN, Thaci dirigía una organización criminal llamada ‘el Grupo de Drenica’ que envió más de 400 serbios a Albania para asesinarlos y extraer sus órganos para venderlos en el mercado negro. Hashim Thaci es ahora el primer ministro del protectorado de la OTAN de Kosovo.
 35. Zaire (República Democrática del Congo)
 Patrice Lumumba, el presidente del Movimiento Nacional pan-africanista del Congo, participó activamente en la lucha del país por la independencia y se convirtió en el primer ministro elegido por primera vez en el Congo en 1960. Fue depuesto por un golpe respaldado por la CIA dirigido por Joseph-Desire Mobutu, el jefe del Estado Mayor del Ejército. Mobutu entregó a Lumumba a los separatistas y mercenarios respaldados por los belgas contra los que había estado luchando en la provincia de Katanga, quienes lo fusilaron. Mobutu abolió las elecciones y se autoproclamó presidente en 1965, cambiando el nombre del país por el de República del Zaire y gobernando con el apoyo de EE.UU. como dictador conocido por su brutalidad durante 30 años. A pesar de que el presidente Carter se distanció públicamente del líder africano, Zaire continuó recibiendo el 50% de toda la ayuda militar de EE.UU. al África subsahariana. En la década de 1990 el apoyo de EE.UU. a Mobutu empezó a flaquear hasta que el mandatario fue derrocado por Laurent Kabila en 1997. Poco después falleció.