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miércoles, 11 de abril de 2018

Prisioneros de la FARC inician huelga de hambre

Los prisioneros políticos de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC) se declararon hoy en ”desobediencia pacífica” y huelga de hambre por tiempo indefinido, en solidaridad con el dirigente del partido Jesús Santrich.
A través de un breve comunicado publicado en las redes sociales, los exguerrilleros encarcelados añadieron que el ayuno fue decretado también en protesta por el incumplimiento de los acuerdos de paz, en lo relativo al derecho a su liberación.
La víspera el Consejo Político Nacional de la FARC trasmitió un mensaje de solidaridad a Santrich, uno de los principales líderes de la agrupación, luego de haber sido arrestado por la Fiscalía colombiana por supuesta implicación en el delito de narcotráfico.
La dirección fariana, que calificó el arresto de un montaje orquestado por Estados Unidos con el concurso de la fiscalía local, respaldó la decisión de Santrich de iniciar una huelga de hambre y llamó a que esa medida fuera acompañada por el resto de los exguerrilleros encarcelados.
‘Libertad para Santrich. Todos somos Santrich’, declaró el dirigente de la FARC Iván Márquez, al dar a conocer la posición del partido en relación con lo sucedido.
‘Nuestra solidaridad con Santrich. Su voluntad es de acero. Todo nuestro apoyo a la huelga de hambre que ha iniciado y a su llamado a que sea acompañada por los prisioneros y prisioneras de guerra que aún se encuentran en las cárceles del régimen’, agregó Márquez.
Unos mil excombatientes de la FARC permanecen aún en prisión, pese a la ley de amnistía vigente desde diciembre del 2016.
El exjefe de la delegación de paz en La Habana citó la locución latina ‘Pacta sunt servanda’ (lo pactado obliga), para indicar que ‘no cumplir el acuerdo es engañar’.
‘No queremos engaños, queremos que se cumplan los acuerdos. Nosotros hemos cumplido totalmente’, recalcó Márquez en una rueda de prensa.
PL

viernes, 19 de enero de 2018

Colombia: “No dejamos las armas para que nos maten”, señalan las FARC

Iván Márquez, uno de los jefes de ese grupo, afirmó que la desmovilización de la guerrilla se dio con base en la promesa de que podrían hacer política con la protección necesaria de parte del Estado

En la más reciente reunión de la Comisión de Seguimiento y Verificación de los acuerdos de paz, el partido Farc pidió al Gobierno de Colombia implementar estrategias efectivas que les garanticen seguridad.
Iván Márquez, uno de los jefes de ese grupo, afirmó que la desmovilización de la guerrilla se dio con base en la promesa de que podrían hacer política con la protección necesaria de parte del Estado para salvaguardar sus vidas, señala RCN Radio.

“Entonces estamos reclamando del Gobierno una acción concreta que permita frenar esta carrera de muerte que se ha iniciado”, señaló.
“Nosotros hicimos un acuerdo de paz para dejar las armas y poder participar en política, pero no para que nos maten, la dejación de armas no es para que nos maten”, reclamó Márquez.
Por su parte, Jesús Santrich, solicitó que se active la unidad de persecución de organizaciones paramilitares, que fue acordada en La Habana.
“Creo que el Gobierno está haciendo lo posible pero hay que intensificar las medidas y proponemos que se cumpla con el acuerdo y activar ya la unidad de investigación del paramilitarismo, yo creo que la Fiscalía no debe bloquear más eso”, indicó.
La Farc asegura que se trata de un reclamo justo a las autoridades y al Gobierno colombiano.

sábado, 25 de febrero de 2017

Brigadas de voluntarios llevarán ayuda a guerrilla colombiana

La representante del movimiento colombiano Voces de Paz Imelda Daza confirmó hoy que brigadas de voluntarios llegarán mañana y el domingo a muchos de los puntos y zonas transitorios para entregar donativos a los guerrilleros de las FARC-EP.
Se trata de un gesto de solidaridad al que se sumarán de manera espontánea mujeres integrantes de varias agrupaciones, campesinos, obreros y otros ciudadanos quienes desean respaldar a esos insurgentes en esta etapa cuando levantan sus propios campamentos temporales para desarmarse, declaró a Prensa Latina la también dirigente del partido Unión Patriótica.
Según Daza la mayor parte de la ayuda estará destinada a las mujeres embarazas y a las que amamantan a sus pequeños en medio de condiciones difíciles por el retraso en la adecuación de dichas zonas y puntos (menores que las primeras).
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) pusieron el hombro para levantar la infraestructura de tales lugares, confío en que dentro de unos 15 días estén prácticamente terminadas las faenas, añadió.
Unos siete mil miembros de esa guerrilla, la mayor del país, ocupan esos escenarios en 14 departamentos con el objetivo de comenzar la dejación de armas y prepararse con vistas a su reintegración en la vida civil.
Ambas medidas están contempladas en el pacto definitivo suscrito el 24 de noviembre por el presidente Juan Manuel Santos y el líder de las FARC-EP, Timoleón Jiménez, para terminar los enfrentamientos y hostilidades entre ambas partes.
En numerosas regiones del país organizaciones, grupos de diversos perfiles, decidieron unirse a fin de realizar esa movilización de solidaridad y de rechazo al descuido gubernamental, insistió Daza tras comentar que los antiguos combatientes han recibido alimentos en mal estado.
Vamos a llevar ropa, sobre todo para las madres y sus niños, cobijas, también comida, explicó.
Al referirse a la solicitud de las FARC-EP encaminada a reprogramar el calendario de desarme frente al atraso en la habilitación de las zonas y puntos, la activista aseguró que aún no hay una respuesta oficial pero espera que pronto lleguen a un acuerdo sobre ese tema.
La creación de las brigadas es una de las iniciativas promovidas por la campaña ciudadana Venga esa mano por la paz, que busca impulsar la implementación de las disposiciones previstas para la llamada etapa de postconflicto.
PL

lunes, 12 de diciembre de 2016

Timochenko: “Los que se oponen a la Paz son los que vivieron de la guerra”


Colombia está en guerra desde hace 52 años. El conflicto se desató tras un bombardeo ordenado por el gobierno para sofocar a un grupo de campesinos que reclamaban por la política agraria.Esa decisión, que funcionó como un catalizador para que 48 campesinos y campesinas decidieran conformar las proto Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), fue apoyada por Estados Unidos. Medio siglo después, el delegado por Estados Unidos que participa de los diálogos de paz, Berni Aronson, reconoció que “fue una equivocación política”, dice a Página12 el jefe de las FARC, Rodrigo Londoño, que se rebautizó como Timochenko hace 40 años, cuando se sumó a la guerrilla campesina.
Esa “equivocación” le costó a Colombia 60 mil desaparecidos, más de 200 mil muertos –de los cuáles sólo el doce por ciento son responsabilidad de las FARC, según la ONU–, siete millones de campesinos desplazados y unos cuatro millones de colombianos exiliados. Fue, también, una jugada que aceitó la creación de grupos paramilitares financiados por los sectores económicos más concentrados de Colombia, que sobre la base de esa crisis acumularon extensiones de tierra y se beneficiaron con la industria de la guerra.
Todo eso se puso en discusión durante los últimos seis años. Fue un proceso complejo, que incluyó el asesinato del máximo dirigente de las FARC antes de Londoño, Guillermo León Sáenz Vargas, alias Alfonso Cano. Esa muerte no frustró la negociación, que había iniciado el presidente Juan Manuel Santos. Así se llegó a un primer Acuerdo de Paz pero fue rechazado en un plebiscito: tuvo una abstención superior al sesenta por ciento y volteó la negociación por menos de medio punto de diferencia (50,21 contra 49,78 por ciento).
Eso tampoco dinamitó la mesa: volvieron a sentarse a negociar, incorporaron algunos de los cuestionamientos de quienes militaron contra el acuerdo y firmaron un nuevo compromiso de paz, que el primero de diciembre fue refrendado por el Congreso. Ahora se abre, coinciden los distintos actores de la negociación, la etapa más difícil: la implementación, que debe incluir una ley de amnistía, una reforma agraria, la vuelta a la vida civil de los guerrilleros y el funcionamiento de un fuero judicial especial que juzgará las responsabilidades de guerrilleros, paramilitares y los miembros del Ejército.
–Hubo varios intentos por lograr la paz pero todos fracasaron. ¿Cómo comenzó esta última negociación?
–Santos mandó una “carta razón”. Le dijo al intermediario “dígales esto y esto” y el hombre escribió textualmente, entre comillas. La carta la mandó el facilitador pero fue entrecomillado lo que Santos quería decir. Lo primero fue una reunión en Colombia, secreta y en la frontera con Venezuela. Los delegados del gobierno entraron por Venezuela.
–¿Qué se habló allí?
–Se definieron los parámetros: dónde se iba a hacer, cuántos y quiénes iban a negociar. Y eso fue duro. Nosotros planteamos que fuera en Colombia. El gobierno dijo que fuera en Suiza, en Brasil. Nosotros cedimos y dijimos Venezuela. Y ellos dijeron que nooo. Y tipo cuatro de la tarde el helicóptero tenía que irse porque empezaba a oscurecer. Nos habíamos puesto de acuerdo en todo menos en el sitio de la negociación. Y teníamos como última carta Cuba. Y cuando lo soltamos, los tipos pegaron el brinco de felicidad y listo (sonríe).
–¿El gobierno prefería Cuba antes que Venezuela?
–Sí. Lo que pasa es que Venezuela sirvió de apoyo. Porque estábamos en plena confrontación y había mucha desconfianza. Y ahí empiezan Cuba y Noruega como garantes. Después se hacen dos o tres reuniones más en la isla La Orchila, en Venezuela.
–¿Aún era todo secreto?
–Sí. Estábamos creando las condiciones para iniciar la etapa exploratoria. Después avanzamos con los levantamientos de las órdenes de captura para que los cuadros se pudieran desplazar. Y estando en eso viene el asesinato de Alfonso Cano (jefe de las FARC, muerto el 4 de noviembre de 2011). Eso nos dejó paralizados. Pero reiniciamos. Ahí es dónde Santos le pide a Hugo Chávez que hable conmigo. Viajé a Venezuela y estuve toda una noche, desde las 8 hasta las 4 de la mañana hablando con Chávez. Buscándole fórmulas y el compromiso de él de trabajar por la paz.
–¿Y por qué creen que asesinaron a Alfonso en medio de las conversaciones?
–Eso deberá explicarlo Santos ante la historia. Hace poco, en Cartagena, recuerdo que charlamos un momento con él y no sé cómo surgió el tema del Alfonso y me dijo “algún día nos sentamos y nos contamos un poco de verdades”. No sé qué me quiso decir con eso pero es una pregunta que tenemos y esperamos alguna respuesta. Si este proceso hubiera contado con la participación de Alfonso hubiera sido mucho más enriquecedor.
Antes de llamarse Timochenko, Rodrigo Londoño era un niño campesino. Vivía en La Tebaida, un pueblo pequeño, que en la década del 60 tenía unos 5 mil habitantes. Su padre, Arturo, era un campesino semianalfabeto, que había aprendido a leer solo. Había sido liberal y se había vuelto comunista. En las primeras imágenes que ese niño tiene de su padre, lo ve junto a otros hombres, alrededor de una radio de válvulas y escuchando atentamente Radio Habana. Primero seguían el noticiero y luego “Voces de la revolución”. Rodrigo se lamenta de que nunca le preguntó a su padre cómo se hizo comunista pero aún recuerda –sonríe cuando lo hace– que se memorizaba los discursos que Fidel Castro daba en 1964, cuando se iba consolidando la revolución cubana y él tenía 7 años.
“Me memorizaba pedacitos de discurso y me paraba en la puerta de la casa y repetía los discursos de Fidel a la gente que pasaba”, dice Timochenko y se ríe, sentado en un hotel de La Habana, tomando un “tinto”, como le dicen al café bien negro, que es una de las cosas que intentó que nunca faltara en medio del monte. Se tomará más de tres cafés durante la entrevista. Y cuando pida cada uno, lo hará con una sonrisa: pareciera que sólo pensar en el café le provoca placer.
–¿Esa fue la génesis de su comunismo?
–Confluyeron varios factores. Uno era ese. En la escuela primaria empecé a interactuar con un grupo social más grande. Empecé a ir a las casas de mis compañeros. Nosotros éramos pobres pero las necesidades básicas estaban resueltas. Pero iba a casas donde veía que no se almorzaba o no se desayunaba, compañeros que venían con la misma ropa o con ropa remendada. Y veía que había otros que estaban mucho más cómodos. Eso me impactaba. En ese medio voy creciendo.
A los 12 o 13 años ingresé a la Juventud Comunista. Y la militancia implica adquirir conciencia, estudiar, entender el porqué de las cosas. Me gustaba mucho leer. Cuando entré a la escuela ya sabía leer. Mi mamá me enseñó. Desde muy jovencito me leí todas las obras de Marx, Lenin y Engels. Me imagino que entendí muy poco (se ríe) pero sí la explicación de lo que es la explotación.
–Para ese momento las FARC ya eran una organización en pleno funcionamiento.
–Ya escuchaba hablar de Marulanda. Y no se me olvida nunca que mi papá me ponía a leerle el diario El Tiempo y recuerdo que una vez le leí la historia de un combate, que era narrado por el Ejército. El título era “Mi cabo se batió como un tigre” y era un tipo contando cómo habían peleado con la guerrilla. Estaba el gobierno de Salvador Allende, en Chile, que alentó mucho la lucha popular. Pero después vino el golpe y vino la decepción. Y ya empezaba a estar en las campañas electorales del Partido. Y me había ido de mi casa. Consideraba que debía dedicarme a pelear por esas ideas pero no tenía en claro cómo. Ya escuchaba sobre los desaparecidos. Un día escuché a un compañero diciéndole a otro que “eso de las elecciones para qué, que había que ir a la lucha armada”. Tuvieron una discusión. Yo estaba al margen pero escuché que le dijo “bueno pero si quiere echar plomo dígalo que lo mandamos para allá”. Ahí me llamó la atención eso. Entonces le dije que quería ir.
–¿El PC era parte de las FARC?
–Tenían los contactos. Sabían con quién había que hablar. No eran lo mismo pero el PC colombiano apoyó los inicios de la lucha guerrillera.
–¿Y qué pasó?
–Eso generó inquietud (en el Partido). Yo ya era miembro de la Dirección Regional de la Juventud Comunista de El Quintío. Tenía 17 años. Estaba en el segundo bachillerato. Y ahí es dónde tomé la decisión. Y me mandaron un guerrillero de unos 30 años a que hablara conmigo. Me dio una charla como para que yo no fuera para allá: “eso es muy duro, van a aguantar hambre, se tiene que olvidar de la familia”. Yo dije “ya la decisión está tomada, yo me voy”. Así llegué a la guerrilla.
Cuarenta años después de que entró al monte, Timochenko tiene la posibilidad de volver a llamarse Rodrigo Londoño. Lo mismo le ocurre a otros siete mil guerrilleros, a un número indefinido de militantes del Partido Comunista Clandestino de Colombia (la organización política que las FARC crearon hace unos años) y a otros tantos grupos de apoyo. “Ninguna guerrilla puede sostenerse sin apoyo de masas”, dice Timochenko para dejar en claro que su supervivencia no fue obra del destino sino de “hacer política y utilizar las armas”.
Pero lo que puede cambiar en los próximos años es la realidad colombiana. Por eso hay tantos actores jugando en favor de la paz. Y, por los mismos motivos, hay otros que operan en contra.
–¿La Iglesia colombiana participó?
–Uno de los factores que me llamó la atención fue el poco compromiso de la Iglesia a lo largo del desarrollo del proceso. Ahora, después del plebiscito vino a Cuba la alta cúpula de la Iglesia, monseñor Luis Augusto Castro Quiroga vino acompañado de otros obispos. Fue una charla importante, interesante.
–Pero ya con el proceso bien avanzado.
–Sí. Pero hace falta. Y aseguraron que se van a meter en función de la implementación. Y hace falta porque Colombia es de tradición católica y en todo pueblo hay un cura y su papel es muy importante.
–En Colombia tuvo fuerza al Movimiento de Curas del Tercer mundo. Allí se hizo la conferencia de Medellín.
–Hay diversas tendencias. El obispo de Cali, Rubén Darío Monsalve, estuvo comprometido.
–¿Y el papa Francisco?
–Nos ha respaldado. Se ha mantenido una relación más o menos fluida con el Vaticano. Se han mandado cartas y ha mandado el apoyo en distintos momentos. Incluso tenemos entendido que, pese a que fue invitado por Santos, dijo que el compromiso de ir a Colombia es si se logra la paz. Y ahora iba a ir Santos a Roma de regreso de Oslo.
–Después de recibir el Premio Nobel de la Paz.
–Sí.
–El premio se lo dieron sólo a Santos pero hay dos partes en la negociación.
–(Se ríe.) Eso tendrán que explicarlo los que lo han hecho. A nosotros no nos motiva eso. El mejor premio que uno, como revolucionario, puede tener es lograr los objetivos que nos hemos propuesto: si logramos consolidar este proceso, si logramos la implementación de los acuerdos y se generan las condiciones para erradicar la violencia de la vida política del país, ese es el mejor premio que le podemos dejar a las futuras generaciones.
–¿Quiénes se oponen a este acuerdo?
–Los que han vivido de la guerra. La guerra es un negocio que produce mucha plata, ha permitido mantener el dominio y ha impedido el surgimiento de movimientos sociales y populares. Y como se han beneficiado tanto de la guerra es normal que no quieran que eso salga a la luz. Hay gente que se ha enriquecido. Se apropiaron de extensiones de tierras, la industria armamentista. Esos sectores están resistiendo al proceso.
Durante la negociación, el ex presidente Uribe fue el principal crítico del acuerdo. Hizo una campaña fuerte en contra del proceso que inició su ex funcionario y actual mandatario, Santos. Incluso se negó a sentarse a la mesa de negociaciones para sumar sus críticas y buscar caminos de consenso.
Lo que se juega en estos días no es sólo la paz, es la posibilidad de que las FARC entren al sistema político y disputen poder en las próximas elecciones de 2018. Para ello falta aún poco más de un año, que será bastante largo pero ese tiempo permitiría también organizar algún tipo de fuerza electoral.
–¿Cuándo será el momento de volver a dialogar con Uribe?
–Eso está en el campo de la especulación. De todas maneras, depende de él mismo. Desde el inicio del proceso, a través de terceros, insistimos en que se vinculara pero siempre se negó. Hasta último momento, que se le hizo un llamamiento público. Incluso después del plebiscito él dijo que no tenía nada que venir a hacer a La Habana. Pero después comenzó a pedirnos que lo recibiéramos pero ya le dijimos que no. No había nada que hablar. Las cosas tienen su momento pero no descarto que en la dinámica de la política nos pongamos a buscar acuerdos en función de sacar adelante este proceso.
–¿A qué se refiere con una “paz verdadera con justicia social”?
–Por ejemplo, el desarrollo del campo. Tenemos un potencial agrícola de 14 millones de hectáreas pero sólo se usan 4 millones. Y un potencial ganadero de 19 millones de hectáreas y se usan 30 millones, y eso debe cambiar. Están usando la tierra que es para agricultura en ganadería extensiva. Estamos importando el 50 por ciento de la comida cuando en los años ‘80 no necesitábamos importar un sólo kilo de comida. Eso fue un debate porque el gobierno hablaba de “seguridad alimentaria” y nosotros hablábamos de “soberanía alimentaria”: una cosa es tomar la comida de dónde uno quiera y otra, muy distinta, es producir la propia comida.
–Los partidarios del No no querían que puedan acceder a cargos electivos.
–(Se ríe.) No tiene sentido. Vamos a dejar las armas a un lado para dedicarnos a hacer política.
–Van a tener 5 cargos en Cámara de Representantes y 5 en el Senado. ¿Eso es automático?
–Sí, un mínimo de 5 y 5.
–Para el 2018 propone un “gobierno de transición”.
–Es una idea que lanzamos a la discusión porque los del NO ya están haciendo campaña. Álvaro Uribe está por Estados Unidos presionando y buscando apoyos. Por eso, los que queremos la paz debemos empezar ya. Y uno de los grandes problemas que tenemos en el movimiento popular es que estamos muy dispersos. Pero, además, en esta confluencia por la paz hay muchos sectores, que confluyen en eso pero tienen intereses distintos o visiones distintas. Unámonos en función de este objetivo.
Página12

sábado, 23 de mayo de 2015

FARC suspenden cese al fuego tras matanza de 26 guerrilleros a manos del Ejército

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) han anunciado este viernes la suspensión del cese al fuego unilateral, que regía desde el 20 de diciembre de 2014, como consecuencia de los 26 guerrilleros abatidos este jueves en un bombardeo de las Fuerzas Militares en una zona selvática del suroeste de Colombia.
“No estaba en nuestra perspectiva la suspensión de la determinación del cese al fuego unilateral e indefinido proclamado el 20 de diciembre de 2014 como un gesto humanitario y de desescalamiento del conflicto, pero la incoherencia del Gobierno de Santos lo ha logrado luego de 5 meses de ofensivas terrestres y aéreas contra nuestras estructuras en todo el país”, ha declarado las FARC en un comunicado.
Como causa establecen “el ataque conjunto de la Fuerza Aérea, el Ejército y la Policía ejecutado en la madrugada del jueves contra un campamento del 29 Frente de las FARC en Guapi (Cauca)” en el que, según fuentes oficiales, resultaron asesinados 26 guerrilleros del grupo.
“Contra nuestra voluntad tenemos que proseguir el diálogo en medio de la confrontación. Aunque Santos anuncia que mantendrá la ofensiva, insistiremos en la necesidad de acordar cuanto antes, para la salud del proceso de paz y evitar nuevas victimizaciones, el cese bilateral del fuego que con tanta insistencia han reclamado las mayorías nacionales”, sentencia el informe.
Y el coordinador del Observatorio sobre Conflictos Armados, Ariel Fernando Ávila Martínez, opina que este paso atrás no afectará mucho al proceso de paz que lleva a cabo el Gobierno y las FARC en Cuba, sin embargo en varios puntos habrá que empezar de cero.
RT

jueves, 7 de mayo de 2015

Sepa quién es el general asesino Kelly quién asimila FARC a Al-Qaeda

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CI- Publicado por primera vez en marzo del año pasado, este texto del investigador canadiense Jean-Guy Allard traza un retrato del general norteamericano que asimiló, en una carta al Miami Herald, la guerrilla colombiana las grupos terroristas del Medio Oriente – de los cuales se sospecha que fueron iniciados, armados y financiados por los propios Estados Unidos.
Asesino en Irak, verdugo en Guantánamo y
difamador de Venezuela: conozca  a John Kelly
JEAN-GUY ALLARD – Guerra contra el terrorismo, lucha contra el narcotráfico, ayuda humanitaria, cooperación militar: todos los pretextos usados por el Comando Sur norteamericano para resforzar su presencia a lo largo del América Latina se cayeron de un solo golpe, cuando el General John Kelly, agredió ante el Congreso de EEUU a la nación de Hugo Chávez al contribuir groseramente a la campaña internacional de desinformación contra Venezuela con mentiras entre las más violentas oídas en esta presunta “crisis”.
En una reciente intervención en el Congreso reportada repetidamente, con una evidente satisfacción, por la “Voz de América” (VOA), la radio de propaganda del gobierno norteamericano, Kelly fue hasta hablar del “abismo” frente el cual se encontraba la nación sudamericana. Insistió que Venezuela se hallaba al borde de una verdadera catástrofe “en términos económicos y de democracia”.
Con la complicidad de las agencias de prensa internacionales que retomaron sus declaraciones como palabra de Evangelio, y apoyándose sobre el pretendido  prestigio del uniforme de US Marine que viste, el veterano oficial,  alineó una larga serie de “observaciones” que, al analizarse con minucia, se revelan pura ciencia ficción para consumo de clientes de MacDonald’s.
Interrogado sobre la eventualidad de que EE.UU. imponga sanciones “a militares implicados en violaciones de derechos humanos en ese país” (sic), Kelly señaló que “mientras más se pueda restringir su libertad de movimiento o sus cuentas bancarias” más podría influirse en la manera en que ellos enfoquen el futuro de Venezuela.
VERDUGO EN JEFE DEL CAMPO DE GUANTANAMO
Mientras hablaba de derechos dumanos, el alto oficial del Pentágono omitió recordar que es el más alto responsable del campo de concentración de Guantánamo – en territorio cubano ocupado – la siniestra instalación donde se mantiene  presos en condiciones infra humanas desde años, torturando, llevando al suicidio, y últimamente, sometiendo a una alimentación forzada a decenas de “sospechosos” nunca condenados por un tribunal de justicia.
En sus numerosos recorridos – ampliamente publicizados por las distintas embajadas yanquis – en América Latina, JohnKelly, no deja de elogiar la supuesta “misión” del Comando Sur que dirige. Constantemente repite ante prensa  que “la principal prioridad” de sus tropas es “la lucha contra el narcotráfico”, una tarea que se reveló en el curso de los años un inmenso fracaso en un continente donde la actividad criminal no deja de extenderse.
En varios países, subsidia cuerpos de policía represivos bajo pretextos humanitarios de ayuda a la reinserción social, distribuyendo equipos, vehículos de todos tipos y potentes armas cuando no recorre en nombre de la cooperación militar las naciones del continente más adquiridas donde exhibe o disimula su personal y sus instalaciones.
800px-US_Navy_080901-M-7660L-090_Major_General_John_Kelly_signs_the_Memorandum_of_Understanding_(MOU)_with_Mr._Mamoun_Sami_Rasheed_Al_Awani
John Kelly firmando un convenio con el gobernador proamericano de la provincia de Al Anbar, en Iraq,_Mamoun_Sami_Rasheed_Al_Awani, a quién ofreció el extraño “recuerdo” que se observa a su derecha.

¿SE RECORDARÁ DE ZORIAH  MILLER?
El pasado de John Kelly y su ascensión en la jerarquía militar imperial revela, sin embargo, a un hombre deprovisto de escrúpulos humanitarios lo que lo llevó a ejecutar las tareas más sangrientas en nombre del poder imperial.
Kelly fue oficial de combate en Bagdad y Tikrit en 2003 y luego en Fallouja en 2004 donde se “distinguió” por su eficiencia letal.
En 2009, Kelly alcanzó el tope de sus aventuras de asesino de élite cuando dirigió las operaciones de 25 000 soldados norteamericanos en Iraq en medio de amplias misiones de “limpieza” que dejaban sobre el terreno a decenas de víctimas civiles de todas las edades.
Un incidente confirma el carácter sucio de su trabajo de sicario jefe del Nobel de la Paz en el mundo árabe.
El 26 de junio de este año, Zoriah Miller, una fotógrafa freelance  tomó imágenes de marines muertos en un ataque suicidio y las puso en su sitio de Internet.
Informado, Kelly le hizo prohibir todo acceso a las zonas del territorio iraquí ocupadas por sus tropas y luego pidió al Pentágono que fuese excluida de todas las instalaciones militares norteamericanas en el mundo.
Recompensa por su fanatismo integral, Kelly se desempeñó a partir de 2011 como asesor militar superior en la Secretaría de Defensa antes de verse confiar el puesto de jefe del Comando Sur, responsable de la presencia militar norteamericana en América Latina y el Caribe, con base en Miami.
“LOS TENEMOS VIGILADOS”
Cuentista profesional además de matón uniformado, a Kelly le encanta su tarea propagandística  al referirse  a la supuesta “presencia iraní en Latinoamérica”, un plato que sus compatriotas – en sus rachas anti islámicas  – se tragan con delicia.
El general observa por supuesto a iraníes “especialmente en países como Venezuela” aunque confiesa que “no representan una amenaza real”.
“Pero los tenemos vigilados”, agrega con fervor en una cándida admisión del trabajo de injerencia y de espionaje desarrollado en territorio venezolano por su gente.
Kelly es el promotor del concepto descabellado de la presencia de  personas vinculadas con la milicia chií libanesa de Hizbulá que, naturalmente, actúan en Venezuela, Argentina, Brasil y “la frontera con Paraguay” (sic).
Cuando no se dedica a la injerencia,  Kelly disfruta en Coral Gables (Miami) de  una mansión llamada Casa Sur  que cuesta 160 000 dólares al año en alquiler y aún mucho  más en salarios del personal y abastecimiento.

sábado, 25 de abril de 2015

FARC a Santos: No tema a la verdad ¡abra los archivos!

Las FARC-EP han sido claras al manifestar que la paz es un imperativo. Y que están en La Habana para cumplir con lo acordado con el gobierno el 26 de agosto de 2012.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) solicitaron este viernes en una carta abierta al presidente Juan Manuel Santos que se muestren los archivos de información de Colombia durante el largo conflicto político y armado que lleva más de medio siglo en ese país para que la sociedad pueda aproximarse a la verdad.
Las FARC aseguran que el proceso de paz hay que sacarlo sin recurrir a artilugios mañosos y sin dilaciones injustificadas ya que en la agenda se encuentran los instrumentos requeridos para llegar a la meta deseada.
“Ya que el balón está de nuestro lado, al decir del doctor Santos, se propone que aceleremos el proceso en el entendido sí, de que hay tiempos que no se pueden obviar. La consecución de la paz no se logra con cronómetro en la mano, sino evacuando temas. Si de celeridad se trata, desde el ciclo 34 de conversaciones tenemos todas las propuestas referidas a víctimas sobre la mesa”, señalan.
En la carta abierta piden al Presidente difundir el informe de la Comisión Histórica del conflicto y sus víctimas y que conozca de manera detallada dicho documento denominado “Contribución al Entendimiento del Conflicto Armado en Colombia”, de febrero de 2015, e invite a su gabinete ministerial y funcionarios con capacidad de decisión a que se ocupen de su lectura y estudio.
Asimismo, afirman que no se ha dado un proceso de paz en el mundo en el que no se haya conocido la verdad de lo ocurrido antes de la firma del acuerdo final, por tanto, “pensando en las víctimas y en el derecho nacional e individual a la verdad, solicitaremos todos los días y seguiremos insistiendo cada vez que nos encontremos con los plenipotenciarios del gobierno, en que se abran los archivos”.
“Se deben dar a conocer las actas de los consejos de ministros que desde los años veinte del siglo pasado se guardan en secreto como si la historia fuera necesaria taparla para que no se juzgue. Que se abran los archivos de la policía secreta, de los agentes de inteligencia del Estado (SIC, DAS, fuerza pública en general, Ministerio de Guerra, hoy de Defensa, en lo relacionado al conflicto interno, y de Gobierno, hoy del Interior). ¡Que se abran los archivos!”, enfatizaron.
Por su parte, el presidente Juan Manuel Santos, aseguró este viernes desde Cartagena que espera que las Farc pidan perdón por los hechos ocurridos en el Cauca el pasado 14 de abril, donde 10 soldados profesionales perdieron la vida.
Telesur

sábado, 10 de enero de 2015

FARC: “Son miles los militares que anhelan paz”

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Los negociadores de las FARC en La Habana advirtieron hoy de que la “continúa ofensiva militar” del Ejército colombiano contra unidades guerrilleras ponen “en serio riesgo” la continuidad de la tregua unilateral e indefinida que la insurgencia decretó el pasado 20 de diciembre.
Se trata del tercer comunicado en la última semana divulgado por la delegación de paz de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en el que denuncian estas acciones militares y se dirigen al Frente Amplio por la Paz, en su calidad de verificadores de la tregua.
“Esta actitud de insensata hostilidad, en momentos en que desde el mismo gobierno se ha insistido en buscar acuerdos para desescalar el conflicto, además de contradecir el mayoritario clamor nacional de paz, pone en serio riesgo la continuidad de la medida que para evitar nuevas víctimas y amainar los dolores de la guerra”, afirman.
En el comunicado la guerrilla enumera nuevas ofensivas militares ocurridas después del 20 de diciembre, que se suman a las ya denunciadas en anteriores notas.
Según la guerrilla, el pasado 1 de enero, tropas del ejército colombiano abrieron fuego contra un campamento guerrilleros en el departamento del Cauca, en el que murieron seis militares y resultó herido un guerrillero.
Además, indican que el 31 de diciembre una patrulla del ejército asaltó una columna guerrillera del departamento de Huila, incursión en la que fueron capturados dos guerrilleros, uno de ellos gravemente herido.
Las FARC insisten en que todas sus acciones militares han tenido carácter defensivo.
EP

domingo, 14 de diciembre de 2014

Las FARC contestan a Santos: “Somos rebeldes, no narcotraficantes”

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) reprocharon este domingo al presidente Juan Manuel Santos que les describiera como una organización dedicada al narcotráfico y han reivindicado su carácter revolucionario así como su rechazo categórico a lo que describieron como “un negocio capitalista nocivo”.
La guerrilla describe que el narcotráfico como “un fenómeno complejo”, merecedor de un amplio debate social, que simplemente ha sido un medio para alcanzar sus objetivos revolucionarios. En este sentido, el grupo apunta como culpables a “verdaderas organizaciones y redes criminales transnacionales, cuyo nido es el poder financiero mundial” y al propio Gobierno colombiano, que según la guerrilla se ha beneficiado de este comercio ilegal.
“Para el caso de Colombia este poder se ha cristalizado en grupos de la banca, en cúpulas económicas y políticas ligadas al lavado de activos, a la especulación, a la construcción, a la industria, al latifundio, al paramilitarismo, desde los tiempos del Director de la Aeronáutica Civil, de enero de 1980 a agosto de 1982, que concedió cientos de licencias para circulación de aeronaves y pistas de aterrizaje de capos del narcotráfico”, según la nota.
Así, y de acuerdo con la guerrilla, “(Santos) confunde en la mente de los colombianos y de muchos en el mundo la imagen del guerrillero con la del narcotraficante, incurriendo en una distorsión conceptual de fondo, que en vez de concitar apoyo a la causa de la paz, genera confusión”, han hecho saber en el comunicado.
La nota reitera que desde las FARC “se ha planteado y asumido siempre, con responsabilidad e interés, el debate público sobre el fenómeno del narcotráfico, como un problema social y global, que requiere del concurso de las naciones del mundo para su solución”.
“Los razonamientos de los altos funcionarios del Estado (…) en el fondo lo que buscan es el desprestigio de una fuerza rebelde que por principio considera nociva la existencia del negocio capitalista del narcotráfico”, añaden.
Las FARC insisten en que “todas las actividades realizadas, todas, se han ejecutado en función de la rebelión, y así ha quedado consignado y superado en lo pactado sobre el punto 4º del Acuerdo General, ‘Solución al problema de las drogas ilícitas’”. De tal manera, “las acusaciones que nos liguen al narcotráfico son pérfidas e inútiles en el proceso de la reconciliación”.
“Nunca hemos admitido ni admitiremos ser narcotraficantes o que los hechos que configuran el complejo fenómeno del narcotráfico se asimilen, en su conjunto, al carácter que tienen el delito político y la rebelión”, hace saber el grupo.
EP

lunes, 1 de diciembre de 2014

Colombia: General Alcate con la guerrilla: las imagenes de las FARC

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El comandante guerrillero Pastor Alape junto con el general Alzate el domingo pasado 30 de noviembre en un corregimiento del departamento del Chocó. El general fue entregado sano y salvo a la Cruz Roja Internacional. Foto: Delegación de Paz de las FARC-EP.

BOLETIN DE PRENSA No 7 – El general Rubén Darío Alzate, el suboficial José Rodríguez y la abogada Gloria Urrego, han sido liberados por el Bloque Iván Ríos de las FARC en el caserío de Vegaez, a orillas del río Arquía, al norte de Quibdó.
Rodeados de la población humilde de la zona, el general y sus acompañantes fueron entregados, personalmente, por el comandante Pastor Alape a una misión humanitaria integrada por representantes de Cuba y Noruega-países garantes del proceso de paz-, y del CICR. El líder insurgente viajó desde La Habana hasta las selvas del Chocó, mandatado por Timoleón Jiménez, comandante de las FARC, para garantizar una liberación pronta y sin sobresaltos de los prisioneros, misión lograda con las más altas calificaciones.
Igualmente, informamos a los colombianos que en la concreción del Acuerdo Humanitario Especial, que el 25 de noviembre pasado condujo a la liberación exitosa de los soldados profesionales, Paulo César Rivera y Jonathan Andrés Díaz, en las sabanas de Arauca, participó directa y activamente, el comandante Carlos Antonio Losada.
Mil gracias a los gobiernos de Cuba y de Noruega y al Comité Internacional de la Cruz Roja, por su abnegación humanitaria y porque su participación en las liberaciones, de alguna manera salva un proceso de paz que avanzaba en medio de la esperanza.
Ahora tendremos que rediseñar las reglas del juego, porque un proceso de paz que ha llegado al nivel donde se encuentra, y que se apresta a discutir los temas más decisivos de la paz, no puede estar sometido a ningún tipo de actitudes precipitadas e irreflexivas que aplacen el advenimiento de nuestra reconciliación.
Invitamos al Presidente Santos a que, con el corazón en la mano y la mente plena de sentido común, piense que no podemos darle más largas al absurdo de unos diálogos de paz en medio de la guerra. Es hora del cese bilateral del fuego, del armisticio, para que ningún suceso bélico en los campos de combate sirva para justificar la interrupción de una tarea tan hermosa y tan histórica, como es la de acordar la paz para una nación que anhela ese destino. Zafémonos de la incoherencia de hablar de reconciliación y de reconocimiento de las víctimas, sin apagar el fuego de los fusiles y sin detener las políticas económicas neoliberales generadoras de miseria, que atizan la guerra y la victimización de un pueblo al que le ha llegado la hora de la justicia.
DELEGACIÓN DE PAZ DE LAS FARC-EP
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El general Rubén Darío Alzate en compañía de la abogada Gloria Urrego, la delegación de las FARC y representantes de los países garantes Cuba y Noruega.
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La abogada Gloria Urrego caminando en el sector de Quibdó, en compañía del secretariado de las FARC y el general Alzate. Foto: Delegación de Paz de las FARC-EP.
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El general Alzate saludando a un integrante de la Cruz Roja Internacional. Foto: Delegación de Paz de las FARC-EP.