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martes, 29 de agosto de 2017

Ucrania: EEUU Financiando a grupos Neonazis - Parte 2

Resultado de imagen para neonazi ucraniaEste documental narra detalles sobre las actuaciones violentas de los grupos neonazis y de extrema derecha en Ucrania y también el respaldo que les ofrece EE.UU.

jueves, 12 de enero de 2017

El tirano ucraniano buscó ayudar políticamente a Hillary Clinton

El tirano ucraniano buscó ayudar políticamente a Hillary Clinton

El régimen nazi de Poroshenko trató de ayudar políticamente a la demócrata Hillary Clinton durante su campaña electoral y socavar las posiciones del presidente electo de EEUU, Donald Trump, escribió el medio Politico citando los resultados de su propia investigación.

Los datos del periódico revelan que funcionarios ucranianos cuestionaron públicamente la competencia de Trump para asumir el cargo y, junto con asistentes de Clinton, buscaron información que pudiese afectar a Trump y sus asesores.
El medio mencionó que las autoridades ucranianas difundieron documentos relacionados con Paul Manafort, ex jefe de la campaña de Trump y ex asesor del expresidente de Ucrania, Víctor Yanukovich.
En agosto de 2016, durante la campaña electoral en EEUU, el Buró Nacional Anticorrupción de Ucrania publicó copias de los documentos que indicaban que Manafort pudo haber llegado a recibir 12,7 millones de dólares de la ‘cuenta B’ del Partido de Regiones ucraniano, algo no fue confirmado por los investigadores ucranianos.
Tras haber sido acusado de tener negocios con Rusia y Ucrania, Manafort dimitió el mismo mes de agosto.
Según Politico, Ucrania también intentó encontrar lazos entre Trump, Manafort y Rusia. Por su parte Trump declaró este 11 de enero que Rusia nunca intentó ejercer influencia sobre él y que no tiene nada que ver con Rusia, “ni pactos, ni favores, nada”.
Anteriormente, la cadena CNN, citando a unos funcionarios estadounidenses anónimos, comunicó que los servicios secretos de EEUU informaron al presidente saliente, Barack Obama, y a Trump que sospechan que “unos agentes rusos” tenían datos comprometedores sobre el multimillonario.
El futuro presidente indicó que estas noticias “falsas” no son nada más que un intento de sus oponentes de “menospreciar” su victoria en las elecciones de 2016.
Por su parte, el Kremlin también desmintió tener informaciones comprometedoras sobre Trump, tachando de absolutamente falsas las declaraciones de CNN y destacando que Moscú trabaja solo para garantizar la paz global y la seguridad.
Con información de Sputnik / Al Manar

sábado, 7 de enero de 2017

La Junta fascista de Ucrania atacó más de 3.000 veces Donetsk en una semana

La Junta fascista de Ucrania atacó más de 3.000 veces Donetsk en una semana

El Ejército fascista atacó en más de 3.000 ocasiones en una semana las localidades controladas por la República Popular de Donetsk (RPD), declaró este viernes el subjefe del mando operativo de la RPD, Eduard Basurin.

“Esta última semana se detectaron en total 3.365 ataques; en 804 ocasiones el territorio de la república fue atacado con artillería, tanques y morteros”, dijo a los periodistas.
Basurin precisó que los militares ucranianos abrieron fuego contra 15 localidades de la RPD.
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Ucrania continúa desde abril de 2014 una operación militar en varias áreas de las regiones de Donetsk y Lugansk donde se proclamaron repúblicas populares en respuesta al golpe neofascista en Kiev, realizado en febrero del mismo año con el apoyo de Estados Unidos la Unión Europea.
Los acuerdos de Minsk, suscritos en septiembre de 2014 y en febrero de 2015, sentaron las bases para una solución política del conflicto pero no han derivado hasta ahora en el cese de la violencia cuyo resultado la ONU estima en más de 10.000 muertos y unos 22.800 heridos.
Con información de Sputnik
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sábado, 31 de diciembre de 2016

Investigada por corrupción la activista ucraniana que impulsó el golpe



Yulia Marushevska, la joven activista ucraniana que dio la vuelta al mundo, con su vídeo impulsando el golpe de estado fascista en Ucrania, está siendo ahora, dos años después, investigada por corrupción, según publica en exclusiva Reuters.
El jefe del Servicio Fiscal de Ucrania, que dirige la investigación, confirmó que sospechaba que la activista había cometido delitos de corrupción, aunque se negó a especificar cuales.
En junio de 2015, a los 24 años de edad, Marushevska se unió al gobierno de Odessa, interpuesto por Kiev en la región, y fue nombrada jefa de aduanas, en octubre de 2015.
La investigación se inicia cuando detectan que los ingresos de Yulia habían crecido en un 30%, mientras desarrollaba su cargo al frente de la sección de aduanas de Odessa. Actualmente en sus cuentas figuran unos 11 millones de dólares.
En una entrevista con Reuters, Marushevska ha negado cualquier implicación en delitos de corrupción, y acusó al fiscal jefe de Ucrania de ser “un perro guardián de un sistema corrupto”.
“La investigación no tiene ningún sentido”, aseguró. “Simplemente demuestra que este sistema no está listo para cambiar.”

jueves, 8 de septiembre de 2016

Petro Simonenko: En Ucrania se está instaurando un régimen fascista


En noviembre de 2013, después de la decisión del gobierno ucraniano de no firmar el acuerdo de asociación con la Unión Europea, estalló en el país un golpe de Estado que se produjo tras a un aumento de la violencia y estaba apoyado e incitado por unos partidos y “ONG” que tenían relación directa con las potencias occidentales.
Los movimientos neofascistas parecen haber desempeñado un papel fundamental en el golpe que les permite estar en el primer plano de los acontecimientos al restablecer su legitimidad en el nuevo orden estatal ocupando unas funciones clave en el aparato gubernamental e incidir en la reestructuración de las relaciones de fuerza internas.
Paralelamente al realineamiento de Ucrania con los intereses estratégicos del imperialismo (apertura económica, asociación con la UE, asociación de facto con la OTAN, oposición a Rusia), asistimos al inicio de un proceso de fascistización ideológica Para entender este proceso y examinar la realidad política actual Investig’Action ha entrevistado al secretario general del Partido Comunista de Ucrania Petro Simonenko.
-La crisis política en Ucrania fue portada de los periódicos en 2014 y 2015 pero hoy ya no se habla de ella, al menos en Europa occidental. ¿Cuál es la situación actual de Ucrania?
-Desde mi punto de vista, no hay que considerar una crisis política los acontecimientos que se produjeron en el centro del poder en 2014-2015. La gente no luchó para cambiar la política ni para hacer reformas ni para sustituir a unos responsables políticos por otros que hubieran podido llevar a cabo estas reformas. En realidad quienes llegaron al poder en Maidan tras el golpe de Estado de 2014 ya habían organizado la lucha desde el interior. Se trata de los mismos oligarcas, pero esta vez luchaban por una redistribución de los recursos en el propio seno de su reducido grupo que había llegado al poder.
Por consiguiente, no se trataba de luchar para cambiar las cosas y realizar lo que se había prometido en Maidan con el fin de mejorar la situación en interés de los ciudadanos ucranianos, sino de repartirse los recursos financieros y los bienes. Por supuesto, ya estaban pensando en las siguientes elecciones y todo eso se calificó de crisis política.
Al mismo tiempo, no podían hacer lo que hubieran debido hacer porque el nuevo gobierno se formó siguiendo las instrucciones de Estados Unidos y estuvo compuesto sobre todo por ciudadanos originarios de otros Estados. Este gobierno no llevó a cabo una política nacional, sino la exigida por el FMI. No organizó la economía para que sirviera a los intereses de Ucrania: solo se ocupó de encontrar medios para financiar la guerra civil y utilizó el pretexto de esta guerra para justificar todos los crímenes que se había cometido.
La corrupción se multiplicó por dos o por tres y en el contexto del régimen que acabo de mencionar se convirtió en una corrupción total. La política de precios se estableció en interés del gran capital y de las oligarquías, lo mismo que la política social. Por ello me gustaría subrayar una vez más que esta supuesta crisis política es testimonio de la ausencia de profesionalismo de quienes llegaron al poder tras el Maidan, de la ausencia de un programa concreto respecto a lo que era preciso hacer y cómo hacerlo, y, naturalmente, no hablemos ya de cualquier tipo de responsabilidad respecto a las promesas hechas al pueblo ucraniano. El único resultado de esta política es la usurpación del poder por parte de Poroshenko, que utiliza supuestas reformas constitucionales y judiciales para hacer que esta usurpación sea completa y definitiva.
-¿Qué consecuencias tiene esta situación para usted mismo y para su partido, el Partido Comunista de Ucrania?
– En la medida en que Ucrania está instaurando un régimen nacional-oligárquico y, hay que decirlo, esencialmente fascista, es evidente que una de las prioridades de este régimen fue desde el principio aniquilar al Partido Comunista de Ucrania. Para ello no han reculado ante ningún método, hasta el punto de que el régimen actual se comporta respecto a nuestro partido como se comportaron los fascistas durante la ocupación.
El representante de este régimen, en este caso Turtchinov, que entonces tenía la función de Presidente, exigió públicamente desde la tribuna del Parlamento al ministerio de Justicia que prohibiera las actividades del Partido Comunista en violación burda de la Constitución y la legislación de Ucrania. Se hicieron más de 400 denuncias contra el Partido y a título individual contra nuestros camaradas. Se envió una delegación oficial del ministerio de Justicia y de los servicios de seguridad a los tribunales para acusar a nuestro partido de actividades ilegales, de colaboración con los separatistas y de apoyo a los terroristas.
Todo eso se desinfló como un globo. No prosperó ninguna denuncia ni se consideró al Partido culpable de nada. Más tarde cambiaron de técnica y adoptaron una llamada Ley “de descomunización” que prevé sobre todo la prohibición de las actividades de nuestro partido porque nos llamamos “comunistas” y nuestros símbolos son la estrella, la hoz y el martillo, y la bandera roja. Eso fue lo que sirvió de pretexto a la prohibición.
Demuestra además que el poder actual de Kiev se niega categóricamente a plegarse a las condiciones de la Comisión de Venecia que consideró que la ley de descomunización no era democrática y que había que abolirla. Tampoco respeta las resoluciones adoptadas por las Naciones Unidas respecto a la propaganda a favor del nazismo y del fascismo, porque esta ley de descomunización no solo hace apología del fascismo y del nazismo, sino que también eleva al rango de héroes nacionales a quienes hace 70 años combatieron al lado de Hitler y cometieron crímenes.
Así es como se lanzó una campaña inmunda contra el Partido Comunista con vistas a prohibirlo. El tribunal de primera instancia decidió prohibir el Partido, ¿por qué? El juez que tomó esta decisión estaba a su vez sometido a una investigación judicial, de la que se libró tomando oportunamente esta decisión que le imponía el régimen a cambio de su impunidad. La sociedad está atemorizada y asustada, pero nosotros, los comunistas, seguimos luchando. Hoy lo hacemos en los tribunales, haciendo recursos y, por supuesto, acudiremos al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que ya ha examinado situaciones similares y ha tenido que adoptar decisiones. El Partido Comunista está decidido a luchar porque hoy nuestra lucha es impedir que Ucrania se vuelva fascista.
-Tengo entendido que también se ha emprendido un proceso contra usted. ¿Es exacto? ¿De qué se le acusa?
-Por lo que a mí se refiere, decidieron asustarme y obligarme a renunciar a mis actividades políticas. La acusación consta de cuatro puntos: “traicionar a la patria”, “financiar a terroristas”, “financiar a separatistas” y “preparar grupúsculos organizados que lucharon en Donbass”. Me acusaron de haber hablado en abril de 2014 en Bruselas ante los eurodiputados para dar testimonio de la situación en Ucrania, lo que hizo que los servicios de seguridad me acusaran en internet de llevar a cabo actividades antigubernamentales. Es un montaje completo.
Nosotros, los comunistas, somos un partido internacionalista, pero también un partido de gobierno gracias a la situación engendrada por la territorialidad de Ucrania. Por consiguiente, todas estas acusaciones carecen de fundamento, pero los servicios de seguridad me han sometido a unos interrogatorios que duraron nueve horas en una ocasión y once en otra, lo que constituye una violación de todas las normas y de mis derechos.
-¿Podría ponernos algunos ejemplos de esta estrategia de “descomunización” y decirnos qué significa, no solo para el Partido Comunista, sino también para las demás fuerzas progresistas de Ucrania?
-Querría señalar aquí que comparto la inquietud suscitada por estas leyes en el seno de la Comisión de Venecia. ¿En qué sentido amenazan estas leyes a Europa y a la comunidad internacional? En primer lugar, pretenden que el periodo histórico comprendido entre 1917 y 1991, y que tanto los acontecimientos que sucedieron en el territorio de Ucrania como la política que se llevó a cabo ahí fueron obra de un “régimen criminal”. Esto significa que se debe considerar criminal que la región de Ucrania occidental se uniera a Ucrania tras el pacto de Molotov-Ribbentrop, criminal también la adhesión de Ucrania a la Organización de las Naciones Unidas, criminal también la proclamación de independencia de Ucrania bajo el comunismo en 1991… Y, por supuesto, todo esto amenaza seriamente a Europa.
Así, en Polonia se iniciaron gestiones para restituir unas propiedades que habían pertenecido antes a este país, pero también al imperio Austro-Húngaro y a Rumanía. Y actualmente algunas personas trabajan muy activamente para preparar estos documentos concernientes a unas tierras que en la región de Lvov y en otras regiones pertenecían a ciudadanos polacos que también podrían recuperarlas. También se baraja la posibilidad de que Hungría entregue pasaportes de doble nacionalidad a los habitantes de la región de Transcarpacia (que antes era húngara) y que los rumanos hagan lo mismo en lo que les concierne. Además, Rumanía esta tratando de reclamar su posesión de una parte de la región de Odessa: se trata de los territorios de Rumanía y Moldavia llaman Besarabia. Además de que la integridad de Ucrania se encuentra amenazada, también hay un riesgo de conflictos regionales que pueden llevar a la guerra. En lo que concierne a la propia Ucrania, estas leyes prevén, como hemos visto, la legalización de quienes lucharon al lado de Hitler y convertirlos en héroes.
Las condecoraciones concedidas por Hitler se reconocen como condecoraciones nacionales y los títulos militares obtenidos bajo la Alemania nazi también se reconocen como títulos militares de un movimiento de liberación nacional. Adoptando estas leyes en contradicción con las resoluciones de las Naciones Unidas concernientes a la propaganda en favor del nazismo y del fascismo, el poder de Kiev se niega a reconocer lo que es una norma europea e internacional. Igualmente se niega a reconocer las decisiones del Tribunal de Nüremberg a propósito de los crímenes contra la humanidad cometidos por los nazis.
-¿Cómo reaccionan los movimientos progresistas y revolucionarios ante este proceso de fascistización y cuales son los principales obstáculos para una resistencia eficaz contra este fenómeno?
Los acontecimientos de Ucrania llaman a reforzar urgentemente la unión de todas las fuerzas progresistas contra el fascismo y sus reapariciones, incluida Ucrania, por desgracia. Respecto a cómo nos apoya la comunidad internacional europea y las fuerzas políticas, y cómo se expresa esa solidaridad, hay que decir en primer lugar que hemos dedicado mucho tiempo, y yo mismo lo he dedicado, a explicar (y no solo a nuestros colegas de los movimientos de izquierda en Europa y en el mundo, sino también a otros responsables políticos) que los acontecimientos de Ucrania constituyen un problema interno de Ucrania, que se trata de una guerra civil organizada por el gran capital en unas condiciones concretas determinadas por los intereses geopolíticos de Estados Unidos.
Las personas de izquierda que hemos encontrado en Europa nos apoyan activamente por medio de sus declaraciones de solidaridad y por medio del análisis que hacen de los actos del régimen de Kiev, presionando a sus parlamentos y gobiernos. Y es que en este momento hay que hablar muy seriamente de sanciones, no de sanciones económicas sino de sanciones políticas contra el poder de Kiev, ya que no respeta ningún compromiso, ni los acuerdos de febrero de 2014 ni los de abril de 2014 en Ginebra ni los acuerdos de Minsk, lo que no hace sino enconar el conflicto. He recibido las mismas expresiones de solidaridad de parte de nuestras personas de izquierda, las cuales se expresan acerca de estos acontecimientos desde la tribuna del parlamento y desde la del parlamento europeo.
Hay que decir que la opinión pública europea también empieza a evolucionar a propósito de los acontecimientos de Ucrania. También estoy agradecido a mis compañeros de los movimientos de izquierda que han enviado a sus juristas a defender al Partido Comunista en los tribunales ucranianos. Es evidente que los jueces ucranianos escuchan atentamente lo que dicen las personas que vienen de Europa, sobre todo de la Federación de Juristas Demócratas, que apoyan nuestra lucha por los valores europeos y por los principios de la democracia. Y nosotros, comunistas, trabajamos no solo con quienes defienden unas ideas cercanas a las de nuestro partido, sino que también hemos ampliado mucho nuestros contactos con vistas a unir todas las fuerzas frente a la amenaza real y cada vez mayor del neofascismo que ya comienza a concretarse en unas medidas que ha empezado a tomar el poder de Kiev contra el pueblo ucraniano.
También le estoy agradecido a todos los camaradas en Europa y en el mundo que se esfuerzan por hacer comprende mejor a sus conciudadanos lo que ocurre en Ucrania. Nuestros esfuerzos comunes empiezan a dar frutos. Por ejemplo, hace seis meses que los tribunales de apelación son incapaces dar curso a las veleidades del poder de prohibir las actividades de nuestro partido. Pero sea cual sea la decisión seguiremos la lucha y estamos convencidos de que, debido al peligro real que amenaza Europa y al mundo entero, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos examinará de manera objetiva la situación en Ucrania y apoyará nuestra lucha en favor de los derechos democráticos, incluido el derecho a ejercer actividades políticas.
-Muchas personas, sobre todo en Europa, no quieren ver el peligro que los fascistas suponen en Ucrania. Señalan que el partido neonazi Svoboda obtuvo unos resultados muy pobres en las últimas elecciones. ¿Qué les responde y cómo explica que este partido que cuenta con tan poco apoyo tenga semejante influencia en el proceso político ucraniano?
-Quisiera pedir a estas personas que no sean indiferentes y se interesen más por lo que ocurre en nuestra sociedad. También quisiera recordarles que la primera gran crisis mundial se terminó con la Primera Guerra Mundial en el momento preciso en que los representantes del gran capital trataron de salir de la crisis aprovechándose de la agitación del mundo y de la reducción de la población, y también desviando la atención de los ciudadanos ordinarios y de los obreros del proceso que ya se estaba desarrollando en Europa (no en vano se decía entonces que el fantasma del comunismo recorría Europa) cuando muchas personas se preguntaban por qué los Estados y los pueblos eran tan pobres.
Por consiguiente, la primera crisis mundial se terminó con la Primera Guerra Mundial. Más tarde, cuando estalló la segunda crisis mundial, la única solución que encontró el gran capital para salir de ella fue otra vez organizar la Segunda Guerra Mundial. Y hemos visto la traición que supuso la firma por parte de Francia e Inglaterra de los Acuerdos de Munich con Alemania, que permitieron a Hitler lanzar esta nueva agresión y esta nueva guerra que costó la vida de decenas de millones de personas, no solo en Europa sino también en otros continentes. Hoy vivimos la tercera crisis económica mundial. Todos los economistas reconocen su extrema gravedad porque no solo está vinculada a la sobreproducción de tal o cual producto, sino también a la aparición de nuevas pirámides financieras organizadas en interés del gran capital para que las multinacionales se apropien de pueblos y naciones enteras, y reduzcan a la nada el papel de los Estados.
Por consiguiente, esta tercera crisis mundial debe llevarnos a plantear cómo vamos a salir de ella. Mire lo que ha ocurrido en el norte de África: decenas, incluso cientos de miles de muertos, y lo mismo ocurre en Oriente Próximo, de nuevo con cientos de miles de muertos. Ahora vemos que es Europa quien soporta las consecuencias de esto con la llegada de millones de migrantes que buscan protección o una vida mejor, lo que genera nuevas tensiones sociales. Y al mismo tiempo, los acuerdos de paz de Helsinki han desaparecido prácticamente, lo que se traduce sobre todo en la aparición de reivindicaciones territoriales por parte de determinados Estados.
Así pues, una vez más somos testigos de que el gran capital no quiere salir de la crisis consagrando sus propios recursos para resolver los problemas sociales, sino azuzando a la guerra a quienes sufren precisamente sus políticas con la esperanza de salvar sus riquezas a costa de esas vidas. Se está produciendo un nuevo reparto del mundo. Sin embargo, si bien durante la segunda crisis mundial y la Segunda Guerra Mundial había dos bloques antagónicos, el mundo soviético y el mundo capitalista, hoy solo hay uno, el sistema capitalista.
Es una situación extremadamente peligrosa, como demuestra una vez más la situación de Ucrania. El gran capital se beneficia de la existencia de una capa “parda”, es decir, fascista y neofascista que, efectivamente, en algunos países solo representa entre el 2 y el 3 %, pero que en unas condiciones de “lumpenización” y de miseria social alcanzará porcentajes de dos cifras y bajo la cobertura de una aparente democracia electoral llegarán al poder unos defensores de la violencia y de superioridad racial. Por ello quisiera pedir a quienes lo dudan que no se muestren indiferentes. La indiferencia es precisamente lo que permite la llegada al poder de criminales. Y si se nos dice que lo que ocurrió en Kiev en 2014 es una “revolución de la dignidad”, pido a todos nuestros opositores que respondan a la siguiente pregunta: ¿por qué esta supuesta revolución de la dignidad ha llevado al poder a unas personas despreciables?
Raffaele Morgantini | Investig’Action
Traducido del francés por Beatriz Morales Bastos

viernes, 31 de julio de 2015

Las autoridades de España no detienen a los neonazis españoles del Batallón Azov

Ocho jóvenes voluntarios españoles, recién retornados de la guerra en Ucrania,fueron arrestados por participar en combates al lado de las milicias separatistas prorusos.

combatientes españoles
Los ocho combatientes españoles fueron arrestados luego de su retorno a España.Horas más tarde los ocho detenidos quedaron en libertad con cargos tras prestar declaración en dependencias policiales, con la obligación de comparecer periódicamente a la espera de ser interrogados por el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz.
«No soy un terrorista. Mi detención es algo mediático. Se me está acusando de terrorismo y no es por eso, es por mi estancia en Ucrania y al estar allí dice que se incumple la neutralidad de España», ha dicho uno de los detenidos en una entrevista con el diario Hoy de Extremadura.
El militante comunista de 33 años de edad, y que ha estado dos meses en Ucrania, cree que está viviendo una situación similar a la de las personas que venían a luchar a España en la Guerra Civil, en las Brigadas Internacionales. «Están matando niños, mujeres y ancianos», sentencia.
Tras su liberación, este extremeño ha declarado que la policía ha hecho un registro en su vivienda y no han encontrado «nada», por que «no soy un terrorista», ha repetido.
La Policía les acusa de «delitos de cooperación o complicidad en asesinatos y homicidios» llevados a cabo «por los grupos y batallones a los que se unieron», además de «tenencia y depósito de armas y explosivos».
Más polémica aún es la segunda batería de ilícitos que el departamento que dirige Jorge Fernández imputa a los arrestados: participar en «actividades que pueden ser constitutivas de delitos que comprometen la paz o la independencia del Estado», al tratarse «de españoles que, al participar en el conflicto armado, violentan la neutralidad que España ha de mantener en relación con la comunidad internacional».La Policía cree que podrían haber incurrido en un delito contemplado en el artículo 591 del Código Penal (casi jamás utilizado) que pena con hasta ocho años de cárcel al que, «durante una guerra en que no intervenga España, ejecutare cualquier acto que comprometa la neutralidad del Estado o infringiere las disposiciones publicadas por el Gobierno para mantenerla».
combatientes espanoles
Totalmente distinto y alcahuete es el trato para los mercenarios neonazis españoles que combatieron en las filas del ejercito de Ucrania y en las Batallones voluntarios como el Batallon ”Azov” con presencia alta de neonazis del varios países. Las autoridades españoles no ordenaron ninguna detención de los involucrados por tenencia y depósito de armas y explosivos y tampoco registros de viviendas por el mismo delito y participar en un conflicto armado violando la neutralidad de España.
Azov es el nombre que utiliza el batallón especial que congrega a simpatizantes neonazis en Ucrania. Está compuesto por unos 300 efectivos, entre ellos varios soldados voluntarios provenientes de toda Europa y también neonazis españoles. La unidad es reconocida por el gobierno de Ucrania, sin embargo, no obedece al ejército nacional y reporta a los jefes de los partidos ultranacionalistas. La gran paradoja de su existencia es que el batallón, manchado de sangre hasta los codos, es patrocinado por Ígor Kolomóiski, un multimillonario ucraniano de origen judío….
combatientes espanoles
Aunque el gobierno español esta aparentemente ciego para verdades incomodas, existen pruebas de envíos de suministros por parte de simpatizantes y neonazis españoles a combatientes de las batallones voluntarios y el ejercito de la Ucrania.En una copia de una reciente transferencia bancaria del 13.01.2015 desde el banco español “Bankia” sobre 1.450 € y con una foto fue documentado el pago, envío y la entrega de un visor térmico para la artillería del 3-er Batallón de la Brigada 80 en la Ucrania.
Combatientes espanoles
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Combatientes espanoles
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neonazis espanoles
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En otro informe del 03.02.2015 fueron publicados extractos bancarios sobre los saldos disponibles para la ayuda y envios de dinero con Moneygram y tambien los pagos hechos para ropa termica y interior,calcetines,uniformes y alimentos.En otros fotos se se observa el suministro de alimentos y productos españoles a combatientes de un conflicto en un otro pais.Supuestamente estos aportes no violan la neutralidad de España como en el caso de los ocho combatientes de la izquierda.
facturas españoles
Fuente: Informador.in

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Video del dia - Una marcha con antorchas y eswastikas en Ucrania , al más puro estilo nazi

El régimen nazi convocaba este tipo de marchas nocturnas con antorchaspara celebrar fechas señaladas.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Esquivando la “N” de nazi en Ucrania

The New York Times, en su incesante sesgo anti-ruso sobre la crisis de Ucrania, ahora quiere que cada uno utilice la “I” – de “invasión” – al describir la interferencia de Rusia en Ucrania a pesar de la evidencia de apoyo débil para en tal cometido presentado por Kiev y la OTAN.
La evidencia, incluyendo fotos satelitales comerciales que carecen de coordenadas, era tan poco convincente que los ex analistas de inteligencia de Estados Unidos lo compararoncon el caso del engaño en Irak sobre las armas de destrucción masiva. Sin embargo, haciendo caso omiso de las preocupaciones sobre la calidad de la prueba, el Times publicó un artículo en primera plana el viernes burlándose de los líderes políticos occidentales, entre ellos la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente Barack Obama, por no pronunciar la “I-palabra”.
El artículo de The Times, por Andrew Higgins, esencialmente azuzó a Merkel y Obama a adoptar una dialéctica más hiperbólica sobre la crisis por riesgo por riesgo de aparentar debilidad. The Times, con su redactada crítica usando su lengua “circunspecta” – o también se le podría llamar “terminological fudges ” (terminología confusa)- lo presentó como una victoria para el presidente ruso, Vladimir Putin.
Pero el Times y otros medios noticiosos dominantes de EE.UU. han participado en sus propios “terminological fudges” con respecto a la “N-palabra” al ocultar o enterrar el hecho de que el régimen de Kiev ha desplegado a sabiendas milicias neonazis en la sangrienta lucha callejera contra los rusos étnicos en el este de Ucrania.
Esta triste realidad se ha convertido en uno de los hechos más sensibles que la propaganda del Departamento de Estado y la cobertura de los medios han tratado de evitar. Sin embargo, para comprender plenamente el papel de estos extremistas neonazis, los estadounidenses necesitan un traductor para los circunloquios utilizados por el Times y otros medios de prensa estadounidenses. Por lo general, en la prensa estadounidense, los neonazis de Ucrania son llamados “nacionalistas”, un término asociado a un concepto más patriótico y positivo. Dejando a un lado el hecho de que estos “nacionalistas” llevan banderas nazis y remontan su linaje ideológico a Adolf Hitler, la SS, y el colaborador de los nazis  Stepan Bandera.
Otras referencias de los “medios de comunicación” a los nazis son aún más oscuras. Por ejemplo, las milicias neonazis son a veces llamadas brigadas de “voluntarios”, lo que hace que suenen como los Boy Scouts. Pero por lo general es sólo la simple omisión “N-palabra.” El jueves, The Times publicó un artículo polémico que criticaba el plan de Putin para resolver la crisis de Ucrania al tiempo que señaló que las conversaciones de paz enfrentan obstáculos de elementos de ambos lados: “Moscú no controla totalmente a los separatistas, ni está claro que Kiev pueda frenar a las milicias armadas que se encuentran con su ejército en el este”. El filtrado de esa frase fue la “N-palabra”. La razón de que esas “milicias armadas” puedan resistirse a la paz es debido a que consisten en neo-nazis que quieren una Ucrania racialmente pura. No son personas razonables que favorezcan la convivencia en la diversidad étnica.  Las milicias de Ucrania incluyen batallones abiertamente neonazis como la brigada de Azov, que enarbola la bandera “wolfangel” propia de las SS nazis. Los líderes de Azov defienden las teorías de supremacía racial considerando a los rusos étnicos como “Untermenschen” o subhumanos.
Pero The Times deja de lado la “N-palabra” nazi porque de lo contrario los lectores pueden empezar a dudar de la narrativa –malo/bueno- que el Times ha tejido desde el comienzo de la crisis el pasado invierno. Por lo general, cada vez que se mencionan a los neo-nazis de Ucrania, se realiza en el contexto de que su presencia es un mito o simplemente como “propaganda rusa”. Otras veces, la realidad es enterrada tan profunda en los artículos que son muy pocos los lectores que puedan llegar tan lejos. Por ejemplo, en un artículo del 10 de agosto de Andrew E. Kramer en TheTimes,  mencionó el papel paramilitar neonazi emergente en los tres párrafos finales de una larga historia en otro tema.
Había que llegar casi al final del artículo para poder leer: “La lucha de Donetsk ha adquirido un patrón letal: El ejército regular bombardea posiciones separatistas, seguido por asaltos violentos caóticos por algunos de la media docena de grupos paramilitares que rodean Donetsk que están dispuestos a sumergirse en el combate urbano”.
Y a continuación acababa diciendo: “Los funcionarios de Kiev dicen que las milicias y el ejército coordinan sus acciones, pero las milicias, que cuentan con unos 7.000 combatientes, están enojados y, a veces, incontrolables. Azov, que se hizo cargo del pueblo de Marinka, enarbola  un símbolo neonazi que se asemeja a una esvástica”. [Ver de Consortiumnews.com "NYTDiscovers Ukraine's Neo-Nazis at War. "]
Recientemente, en la ciudad portuaria de Mariupol, el reportero de Política Exterior, Alec Luhn también se encontró con los neo-nazis de Azov y otras milicias del Gobierno de Ucrania. Él escribió :
“El azul y amar de las banderas ucranianas sobrevuelan el quemado edificio de la administración de la ciudad de Mariupol y en puestos de control militares alrededor de la ciudad, pero en una escuela de deporte cerca de una enorme planta metalúrgica, otro símbolo es igual de importante: el símbolo Wolfsangel que era ampliamente utilizado en el Tercer Reich y ha sido adoptado por grupos neonazis. …
“Las fuerzas pro-rusas han dicho que están luchando contra los nacionalistas ucranianos y« fascistas »en el conflicto, y en el caso de Azov y otros batallones, estas afirmaciones son esencialmente ciertas.”
Pero esta verdad incómoda no es algo que el Departamento de Estado de Estados Unidos y la corriente principal de los Estados Unidos de prensa quieren que sepas. En su lugar, han tejido una falsa narrativa donde toda la culpa de la crisis de Ucrania recae en el Presidente de Rusia Putin y su diseño diabólico para reclamar los países a su oeste para un renacimiento de la Unión Soviética. La realidad actual es que Putin quería mantener el status quo en Ucrania mediante el apoyo del elegido presidente Viktor Yanukovich. Fue Occidente el que suscitó los problemas en Ucrania con funcionarios neocon estadounidenses como la subsecretaria de Estado, Victoria Nuland, y el senador John McCain; así como grandes adinerados como el señor Soros apoyando activamente un golpe de Estado – encabezado por luchadores callejeros neo-nazis – que derrocó a Yanukovich el 22 de febrero.
Después del golpe de Estado, en el reconocimiento del papel fundamental que desempeñaron los neonazis, se les dio varios ministerios y sus milicias fueron más tarde incorporadas en el ejército de Ucrania para la ofensiva en el este de Ucrania para aplastar la sublevación de los rusos étnicos que habían apoyado a Yanukovich y favorecido lazos económicos más estrechos con Rusia. [Ver "deConsortiumnews.com IgnoringUkraine's Neo-Nazi Storm Troopers.  "]
Pero ese relato más matizado – reconociendo la complicada realidad de la historia y la política de Ucrania – destruiría la historia “bueno/malo” favorecida por el New York Times y demás medios, en donde el régimen golpista en Kiev son los “chicos buenos” y Putin y los rusos étnicos son “los malos”.
Para proteger esa narrativa, todo el mundo no puede pronunciar la “N-palabra” cuando se habla sobre Ucrania.
Visto en  :  Conjugando adjetivos

miércoles, 27 de agosto de 2014

Fotos - Conoce Artyom Bonov , uno de los cerdos neonazi del "Batallón de Azov" en Ucrania

Conoce Artyom Bonov, uno de los miembros neonazi del "Batallón de Azov" en Ucrania.
Desde su creación, el "Batallón de Azov" ha sido solamente conocido como un batallón, que consta sólo cerdos de la extrema derecha - los nazis.
¿Quién habría pensado que un día Ucrania se vería comprometida con los nazis y los psicópatas? Y el gobierno de facto de Kiev lo entrega  medallas y lo llama "héroes".
Esto es realmente una vergüenza.
Original de VK:
http://vk.com/wall-63334102_90722









domingo, 24 de agosto de 2014

Lider fascista ucraniano abatido por un anciano de 82 años

Mijniuk era un conocido neonazi, fue jefe de una de las centurias  fascistas de la Plaza Maidan que asaltó el Palacio Presidencial tras el golpe de estado de febrero. El pasado jueves, el servicio de inteligencia militar ucraniano comunicó que Mijniuk ”murió como héroe en la liberación de Lugansk”, donde estaba combatiendo a los rebeldes al mando del grupo paramilitar ultraderechista Batallón Aidar.
En realidad el desenlace real del sujeto en cuestión fue totalmente diferente a como lo presentó la escueta nota del Ministerio de defensa de Kiev. La realidad es que Mijniuk se encontraba en una aldea de la región de Lugansk que había sido tomada por su unidad. El citado paramilitar y parte de sus hombres celebraron la toma del pueblo emborrachándose y dedicándose al saqueo y pillaje contra la población civil. Mijniuk y tres de sus hombres por su parte acorralaron a una joven en un establo con intención de abusar sexualmente de ella. Fue entonces cuando apareció el abuelo de la menor de 82 años, que con su escopeta de dos cañones descerrajó los dos cartuchos abatiendo a dos de los violadores de su nieta.
Un tercero consiguió huir y fue en busca de refuerzos, afortunadamente la familia de la chica consiguió escapar antes de que llegaran teniéndose que contentar los fascistas con quemar el hogar familiar. Este es el “triste” final de un “héroe” que será enterrado en Kiev este sábado con honores millitares.