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viernes, 27 de julio de 2018

Noticias falsas provocaron la muerte de 20 personas en dos meses

Una de las desventajas de las redes sociales y las aplicaciones de mensajería es que son catalizadores de noticias falsas, el verdadero tipo de noticias falsas, no el que Trump suele promover. Se han hecho vagos esfuerzos por abordar un problema que se vuelve monstruoso y sin precedentes, pero como lo ha puesto de relieve una triste historia sobre WhatsApp, la guerra contra las mentiras virales puede terminar en tragedia.
El New York Times explicó recientemente que los falsos rumores sobre secuestros de menores en India se extendieron de manera tan fácil y descontrolada, que han dado lugar a múltiples asesinatos, muchos de ellos conducidos por mobs (en los últimos tiempos), y muchas de las noticias falsas que los desencadenan se envían a través de WhatsApp.
Según informó The Guardian, al menos 20 personas han sido linchadas en India en los últimos dos meses, como resultado de rumores infundados.
El servicio de mensajería (propiedad de Facebook) ahora restringirá a las personas al reenvío mensajes a un máximo de 20 personas, en un intento de evitar que las noticias falsas se propaguen tan rápido. Gizmodo captó que en India el límite es aún más bajo, con solo cinco personas. Aunque esto no significa que las noticias no se puedan comunicar de otras maneras, como tomando una captura de pantalla o tipeándola de nuevo.
El cambio en WhatsApp fue provocado por un informe de noticias del Canal 4, que a través de la filmación encubierta reveló que los moderadores del servicio estaban contraviniendo las propias políticas de Facebook. Sin embargo, no está claro si la medida finalmente será efectiva.
CREATIVE COMMONS
Las noticias falsas son terriblemente complejas; es como un jefe de final de juego de video con varios estilos de ataque peligrosos pero sin el punto débil tradicional. Los estudios actuales solo están revelando en qué medida se propaga y cómo es resistente a la corrección.
Está quedando claro que la ignorancia voluntaria y los engaños intencionales son como enfermedades, para lo cual los antibióticos de la información fáctica son cada vez más ineficaces.
Las noticias falsas se propagan mucho más rápido -y más en las redes sociales- que la información genuina. Los terraplanistas, por ejemplo, sufren de un efecto psicológico que implica que no es suficiente con mostrarles la verdad si antes no abandonan el exceso de confianza en sus propias opiniones.
Tergiversar los hechos o popularizar la ciencia falsa también tiene un costo: rumores infundados de desastres inminentes o condiciones médicamente inducidas, se extienden a través de la web como si fueran infecciones virales, a veces alterando drásticamente la vida de las personas. Lo mínimo que hacen es poner en entredicho los esfuerzos por informar con seriedad y rigurosidad científica, ya que las noticias falsas a menudo conducen a una menor confianza pública en el periodismo en general.
Como han demostrado estos ejemplos en partes de la India, las noticias falsas también pueden conducir directamente a asesinatos. Lamentablemente, es 2018: las personas más poderosas del mundo a menudo se dedican a difundir noticias falsas, ya sea para asustar a la gente con fines de lucro o para alterar el equilibrio político. Las noticias falsas no pretenden desaparecer y las estrategias para defenderse de ellas deben fortalecerse de alguna manera.
Fuente: IFLScience

miércoles, 17 de mayo de 2017

¿Todas las víctimas son de oposición? Lo que no le dicen sobre las protestas violentas en Venezuela

Ninguna muerte es justa. En el último mes, cuarenta y dos familias han sido enlutadas en el contexto de las protestas violentas convocadas por la oposición y la mayoría de ellas no eran parte de las manifestaciones que piden la salida del presidente Nicolás Maduro. ¿Por qué se omite esa realidad?
¿Todas las víctimas son de oposición? Lo que no le dicen sobre las protestas violentas en Venezuela
Max Rossi / ReutersAlmelina Carrillo pasaba cerca de una marcha pro-gubernamental cuando Jesús Albi le lanzó una botella con agua congelada, después que un opositor llamara a "neutralizar" así al chavismo.
Brayan Principal, de 14 años, recibió un disparo mortal cuando un grupo de derecha irrumpió violentamente en un urbanismo, construido por el chavismo, en Lara, en el occidente de Venezuela. A Miguel Castillo, opositor, lo asesinaron con un disparo a quemarropa, presuntamente dentro de la misma marcha en la que participaba. A Niunar Sanclemente, efectivo de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), lo mataron con un disparo en el tórax mientras controlaba el orden público en una manifestación contra el presidente Nicolás Maduro. La lista continúa y ya acumula 42 víctimas fatales.
Desde que la oposición llamó a las calles a exigir la salida de Maduro, a quien tildan de "dictador", la Fiscalía contabiliza más de 700 heridos y más de cuatro decenas de víctimas fatales, entre ellas, sólo cuatro por exceso de las autoridades y cuyos responsables ya han sido condenados por la justicia. Pero la mayoría de las personas que fallecieron ni siquiera participaban en las movilizaciones de derecha. ¿Por qué se omite esa realidad?

Río revuelto

Hace seis semanas inició la escalada ininterrumpida de la oposición para mantener a sus adeptos en las protestas: "Otro día de resistencia. Otro día más de problemas para Maduro. De esto se trata: que termine de entender que no va a poder gobernar así", escribió el 20 de abril en sus redes el vicepresidente de la Asamblea Nacional y quien ha tomado la batuta de las convocatorias, Freddy Guevara. El mismo día de su tuit murieron 14 personas, nueve de ellas electrocutadas mientras intentaban saquear una panadería en una zona popular de Caracas.
Sin embargo, todas las víctimas han sido presentadas por medios internacionales como "muertos por la represión" y la derecha ha señalado sin miramientos al gobierno de ser responsable de cada uno de los fallecidos. La omisión de las circunstancias en las que ocurrieron los hechos, como la presunta actuación de bandas armadas dentro de la derecha, al menos, da qué pensar.
El defensor del Pueblo, Tareck William Saab, ha sido una de las voces más enfáticas en denunciar la presencia de sujetos armados en las manifestaciones de la oposición que tienen un propósito claro: "ocasionar víctimas mortales, desnaturalizar las marchas y enlutar la nación".
Para Saab, en casos como el del GNB asesinado Niumar Sanclemente en Lara; del adolescente Brayan Principal, en Caracas; de los jóvenes opositores Carlos Moreno, Juan Pernalete, Armando Cañizalez y Miguel Castillo, también en la capital venezolana; así como de Paola Ramírez, cuyo homicida es Iván Alexis Pernía Pérez, un militante del partido opositor Vente Venezuela en Táchira; "se revela el sistemático uso de pistoleros y francotiradores". 
De las 42 víctimas fatales, al menos 27 fallecieron con disparos certeros; la mayoría en la cabeza o en el tórax. En la lista de Saab también figuran los nombres de Jesús Sulbarán, Luis Alberto Márquez y Anderson Dugarte, quienes compartían un denominador común: eran chavistas, murieron por acción de un arma de fuego y residían en el estado Mérida, en la región andina de Venezuela.

Funcionarios condenados

El balance más reciente del Ministerio Público contabiliza a 844 personas lesionadas, de las cuales 408 fueron reportadas "en investigaciones de delitos comunes". Los funcionarios de las fuerzas de orden público, responsables de agresiones, han sido imputados por la Fiscalía y, varios de ellos, sentenciados como el sargento segundo del Ejército, Elvis Manuel López Hidalgo, de 21 años, condenado por atropellar a la estudiante de medicina Aliz Whaskier (25), durante una protesta opositora en Guárico, en el centro del país.
En los casos de Daniel QuelizGruseny CanelónChristian Ochoa Soriano, manifestantes opositores que fallecieron por la comprobada acción desproporcionada por las fuerzas de orden público, la Fiscalía ha imputado a los señalados por la comisión de estos hechos y los tribunales han emitido las órdenes de aprehensión correspondientes. 
"Se ha hablado de abuso y todas las pruebas que se han consignado se han procesado. De esos 105 detenidos, hay 21 funcionarios, porque está comprobado que cometieron abuso del uso de las fuerzas de seguridad. Serán enjuiciados y van a quedar en la cárcel como tiene que ser", declaró a mediados del mes pasado el presidente Maduro, citado por Notitarde.

Sin color político

Pero si algo ha pasado de manera soterrada del ojo público al abordar el conflicto en Venezuela ha sido la cantidad de víctimas fatales que no formaban parte de los "bandos" políticos que han tomado las calles: amas de casa que regresaban de compras, como Almelina Carrillo; jóvenes como Paola Ramírez, que cometieron el "error" de estar en el blanco de un hombre que pretendía disparar contra supuestos "colectivos chavistas"; o adolescentes como Brayan Principal, quien fue alcanzado por una bala mientras hacía un mandado a sus padres -residentes de un urbanismo de vivienda social construido por el gobierno que resultó atacado por militantes de derecha-, engrosan el parte luctuoso.
No eran manifestantes de color político alguno, no murieron mientras se enfrentaban a la policía o fueron "reprimidos". No. Todos ellos, 12 hasta ahora, estaban en el lugar desafortunado de la historia cuando pasaron a convertirse en los "saldos" utilizados por la oposición para justificar más violencia en la calle.
En redes sociales, voceros de la derecha como el diputado Henry Ramos Allup o la líder de Vente Venezuela, María Corina Machado, han instado a sus seguidores a "honrar a los caídos" con llamados  a nuevas acciones de calle porque, supuestamente, fallecieron por la culpa de agentes de orden público.
Machado admite abiertamente que el objetivo venidero es salir de Maduro y que la derecha requiere, para ello, el respaldo del Ejército: "con tu apoyo tu apoyo lo lograremos más rápido y con menos dolor. Estás a tiempo", escribió en su cuenta de Twitter a los soldados.
El plan de la oposición es mantener la mecha de las protestas encendidas, aunque es evidente el declive de la convocatoria por la menguada participación en las últimas acciones de calle. Paralelamente, sus dirigentes se mueven en la región para solicitar una intervención internacional, que ya cuenta con la anuencia de EE.UU. Este miércoles, puertas adentro, han llamado a "desafiar la noche" con una movilización, ha dicho Guevara.
El lunes, en Caracas, la derecha hizo un "trancazo" que impidió el libre tránsito en varias arterias viales principales, obstruidas por escasos manifestantes sentados en sillas, como en un picnic. En un lujoso café del este capitalino, un dirigente de la derecha decía con sorna: "La Mesa de la Unidad (MUD) ha sido secuestrada por Freddy Guevara. Esto es una cagada". 
Pero lejos la "aritmética" política de un bando u otro, lo cierto -y abrumadoramente real- es que 42 familias venezolanas intentan superar las ausencias de los suyos, de los que amaron, de los que extrañan. A esos que, ni con el mayor esfuerzo de abstracción, pueden reducir a miembros de una lista, de un "balance".
Nazareth Balbás

lunes, 8 de mayo de 2017

La verdad sobre el caso del violinista muerto en Venezuela

Músicos del Sistema Nacional de Orquestas Infantiles y Juveniles de Venezuela rinden un homenaje musical en el velorio de Armando Cañizales | Foto: EFE

El diario español La Vanguardia reafirma que la víctima recibió el impacto de una esfera metálica de plomo que fue disparada por los propios manifestantes. No murió por el impacto de una bomba lacrimógena como difundieron el resto de los medios.
El portal del periódico catalán La Vanguardia publicó este domingo las verdaderas causas de la muerte del joven violinista venezolano Armando Cañizales, de 17 años, quien fue asesinado durante una de las jornadas violentas de los grupos más radicales de la derecha venezolana.
En la nota se reconoce que las primeras noticias que se viralizaron en las redes sociales fue culpar al Gobierno de la muerte del joven músico a causa de una bomba lacrimógena de la policía, que el violinista era “la última víctima de la violencia desproporcional de las fuerzas paramilitares de la dictadura chavista”, según se repetían en medios de oposición digitales como La Patilla o Dólar Today.
La Vanguardia, cuya línea editorial no es afín a la Revolución Bolivariana, admite en esta nota que la narrativa de los medios de comunicación internacionales sobre “una juventud heroica masacrada por la dictadura bolivariana” no se atiene a los hechos en el caso de Armando Cañizales destacando que la realidad de la muerte del músico es mucho más compleja.
“En un video se ve al joven músico desafiando a los anti disturbios -escribe La Vanguardia-, brazos levantados, con el pañuelo tapando la cara y la máscara anti gas colocada. Luego se le ve llevado en brazos hacia una ambulancia y se oyen gritos de ‘¡Armando! ¡Armando!’.
“Mataron a un chamo de 17 años mientras Maduro bailaba”, tuiteó el diputado de derecha Freddy Guevara, quien horas antes había animado a los jóvenes a ser más atrevidos con la policía. “El gas lacrimógeno no hace daño”, dijo.
El ministro del Interior de Venezuela, Néstor Reverol, informó el jueves que la causa de la muerte no era una bomba lacrimógena sino que se había descubierto una rolinera –una pequeña esfera metalica cromada ocho milímetros de diámetro- empotrada en el cuello del violinista.
Este proyectil no fue disparado por la policía, escribe La Vanguardia, sino por los propios manifestantes. “Ya se sabe que algunos de estos han fabricado armas caseras para su enfrentamiento diario contra la policía. El Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) descubrió seis rolineras iguales en el lugar de las manifestaciones aquel día”.
“Esos seis plomos fueron disparados contra la policía nacional con una arma no convencional que podría ser una arma de fabricación casera”, explicó el vicepresidente venezolano el viernes. Un fotógrafo de Reuters publicó imágenes de una de estas armas caseras en el momento de ser disparada en la manifestación del primero de mayo.
En la nota, La Vanguardia recuerda que Cañizales “se había formado como músico en el famoso Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela- gracias al cual decenas de miles de jóvenes de barrios pobres han aprendido a tocar instrumentos y participar en la creaciones la música clásica”.
La nota igualmente reconoce que la orientación socialista y bolivariana ha permitido que, a pesar de la situación económica, los gobiernos tanto de Hugo Chávez como de Nicolás Maduro hayan mantenido el respaldo a este sistema igualitario de enseñanza de la música.
También informa que cinco efectivos policiales, y de la guardia nacional han muerto de tiros durante las manifestaciones.
“Hay un grupo legítimo de manifestantes pero lamentablemente hay también grupos extremistas en las protestas y me consta que la oposición les paga; yo conozco a algunos de ellos”, escribe La Vanguardia, citando a Aarón Troconiz, de 27 años, estudiante de la Universidad Bolivariana de Venezuela.
“Al músico lo mataron y luego la oposición dijo que fue el gobierno -continúa la cita de Troconiz-; hay una manipulación sin límites; y para los líderes de la oposición cuantos jóvenes muertos mejor”.

 | Armando Cañizales, otra víctima de la violencia opositora. Conoce las verdaderas causas de la muerte del joven violinista.