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lunes, 26 de marzo de 2018

Honduras. Periodista sufre electrochoques, golpes y palabras soeces para obligarlo a borrar material sobre represión

Mientras ocurría un manifestación en Choloma, en el departamento de Cortés, en el norte de Honduras, a eso de las 4 y 15 de la mañana, el corresponsal de Mega Red Nacional,  Carlos Wayne, transmitía en vivo lo que ahí estaba aconteciendo. Al pasar los minutos llegaron miembros de la Policía Nacional, militares,Escuadrón COBRAS, Policías […]
Mientras ocurría un manifestación en Choloma, en el departamento de Cortés, en el norte de Honduras, a eso de las 4 y 15 de la mañana, el corresponsal de Mega Red Nacional,  Carlos Wayne, transmitía en vivo lo que ahí estaba aconteciendo. Al pasar los minutos llegaron miembros de la Policía Nacional, militares,Escuadrón COBRAS, Policías TIGRES y miembros de la Policía Militar del Orden Público (PMOP) para conminarlo a borrar su material informativo.
A menos de tres meses de la toma de posesión del mandatario Juan Orlando Hernández los cuerpos represivos siguen realizando ataques a la libertad de expresión, es  una clara evidencia que Honduras vive una de las fuertes crisis políticas, económicas y sociales, siendo el ejercicio periodístico una labor muy peligrosa para desarrollarse.
La orden para Wayne era que apagará su celular y borrara la transmisión que hacía.”Apaga esa mier… y quítate el chaleco que andas.. hoy te toca la madrugada de la muerte”, a la vez lo golpearon en el pecho y lo lanzaron al piso donde habían restos de llantas quemadas y le apuntaron en la cabeza con un arma de fuego. En su relato ha manifestado que sintió mucho temor por su vida
Me dieron electrochoque con un bastón
Wayne denunció  a pasosdeanimalgrande.com  que le aplicaron descargas eléctricas y le dieron electrochoques en la espalda lo que le ha dejado con temblores en todo su cuerpo y teme que algo grave pueda pasarle a su salud.
Además lo despojaron de su chaleco de prensa y del carnet que lo identificaba como periodista del canal de TV  Mega Red Nacional. Asimismo los policías y militares le tomaron varias fotografías y eso lo hace sentir en un gran riesgo.
La ciudad de Choloma ha sido una de las más beligerantes contra el fraude electoral y la población realiza protestas constantes lo que ha dejado ya víctimas mortales y muchos ataques contra comunicadores sociales que llevan a cabo su labor informativa.

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http://www.pasosdeanimalgrande.com/index.php/es/amenazas-a-la-libertad-de-expresion/item/2077-periodista-sufre-electrochoques-golpes-y-palabras-soeces-para-obligarlo-a-borrar-material-sobre-represion

martes, 17 de octubre de 2017

ASESINAN EN MALTA A UNA PERIODISTA QUE DESTAPÓ LOS PAPELES DE PANAMÁ

Daphne Caruana Galizia, una periodista cuyas investigaciones sobre la corrupción fueron fundamentales en los conocidos como Papeles de Panamá de WikiLeaks, murió en Malta al explotar una bomba situada en su coche.
La periodista y bloguera murió el lunes 16 de octubre por la tarde muy cerca de su casa, cuando su auto, un Peugeot 108, fue destruido por un poderoso dispositivo explosivo que hizo saltar en pedazos el vehículo.
Galizia era conocida por las publicaciones en su blog, que atraían a más lectores que la circulación combinada de los periódicos del país. Recientemente fue descrita por el sitio web Politico como “una mujer-WikiLeaks”. Sus blogs fueron una espina para las figuras del ‘establishment’ y del ‘inframundo’ de Malta.
Ningún grupo o individuo ha asumido la responsabilidad del ataque.
Por su parte, el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, ha ofrecido una recompensa de 20.000 euros a cualquier persona que tenga información relacionada con el asesinato de la periodista.

jueves, 27 de julio de 2017

Facebook censura periodista dominicana por publicación que denuncia la violencia fascista quemando gente vivo por parte de la derecha venezolana (Vídeo con imágenes fuerte)

Facebook eliminó la publicación de la periodista y bloqueó la cuenta por 3 días

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La periodista dominicana Maribel Núñez denunció en el día de ayer que la prensa Dominicana y la prensa internacional se hacen la vista gorda antes la violencia derechista en Venezuela y publico en su cuenta privada de Facebook el vídeo donde dos personas fueron quemadas vivas por opositores mientras intentaban pasar por una barricada en el estado de Zulla, al occidente de Venezuela. Facebook eliminó la publicación de la periodista y bloqueó su cuenta por 3 días. 







martes, 16 de mayo de 2017

El horror sigue en México: sexto periodista asesinado en lo que va del 2017

Jesús Javier Valdez Cárdenas, fundador del semanario Ríodoce y corresponsal del diario La Jornada, fue asesinado el 15 de mayo al mediodía en Culiacán, Sinaloa y vuelve a prender la alarma de la libertad de expresión y los derechos humanos en México. "El periodismo valiente y digno que se hace en México no tiene sociedad alrededor, está solo”, había dicho la víctima en reportajes anteriores.

El periodista Jesús Javier Valdez Cárdenas, fundador del semanario Ríodoce y corresponsal del diario La Jornada, fue asesinado ayer al mediodía en Culiacán, Sinaloa. De acuerdo con información de testigos, el autor del libro “Narcoperiodismo” fue interceptado por un individuo armado, quien lo despojó de su vehículo Toyota rojo y le disparó en repetidas ocasiones.

El cadáver de la víctima quedó tendido a unos metros del semanario donde trabajaba, con disparos en la cabeza y cuerpo. Luego del ataque motal, el vehículo de Javier Valdez supuestamente fue localizado a unas calles del lugar del crimen, donde también se hallaron 12 casquillos de arma corta.
De esta manera, Valdez Cárdenas se convirtió en el sexto periodista asesinado en lo que va de 2017 en México. El pasado 2 de marzo fue ejecutado Cecilio Pineda Brito, periodista independiente en Guerrero y colaborador de La Jornada, y el 19 del mismo mes, en Veracruz, le quitaron la vida al columnista Ricardo Monlui, director del diario El Político y columnista de temas de la industria cañera en el Diario de Xalapa.
Cuatro días después, el 23 de marzo, mataron a Miroslava Breach, reportera del periódico La Jornada en la capital de Chihuahua. El 14 de abril fue asesinado en La Paz, Baja California Sur, Maximino Rodríguez, y el 2 de mayo Filiberto Álvarez, reportero de una radio de Morelos.
Ese mismo lunes 15 de mayo, antes de morir asesinado, Valdez envío a La Jornada una nota sobre la protesta de maestros que exigían justicia por sus compañeros asesinados. A principios de mayo, tal como señala el portal El proceso, el periodista sinaloense –también corresponsal de la agencia francesa AFP– había enviado un reportaje al mismo rotativo con el título: “El compadre de El Chapo, su peor enemigo”, donde narraba cómo Dámaso López Núñez, El Licenciado, había ayudado a Joaquín Archivaldo Guzmán Loera a escapar del penal de Puente Grande, Jalisco.
Apenas en octubre pasado, Valdez dijo a la agencia EFE que el periodismo “valiente” y “digno” que se hace en México “no tiene sociedad alrededor, está solo”, y por eso cada vez es más escaso en un país donde el crimen organizado y los gobiernos corruptos imponen el silencio a punta de bala o dinero.
Por su parte, el presidente Enrique Peña Nieto condenó desde su cuenta de Twitter el asesinato, e informó que giró instrucciones a la Fiscalía Especial de Atención a Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE) para que apoye en las investigaciones de las autoridades sinaloenses. “Reitero nuestro compromiso con la libertad de expresión y prensa, fundamentales para nuestra democracia”, escribió.
¿Hasta cuándo el mundo mirará para otro lado ante la delicada situación que se vive en México y la libertad de expresión en manos del crimen organizado y el narcotráfico?

jueves, 11 de mayo de 2017

DETIENEN A UN PERIODISTA EN EEUU POR PREGUNTAR AL SECRETARIO DE SALUD

Un periodista estadounidense fue detenido en el Capitolio del Estado de Virginia Occidental cuando trataba de hacer una pregunta a Tim Price, secretario de Salud y Servicios Humanos, sobre el plan sanitario de Donald Trump.
Según explicó Dan Heyman, un periodista con 30 años de experiencia que actualmente trabaja para Public News Service, en una rueda de prensa posterior a su detención,
“Esperé a que entrara en el edificio. Estaba grabando el audio en mi teléfono y lo acerqué hacia él, pasándolo a través de su personal y otras personas que estaban con él. Le hice la pregunta repetidamente y no respondió”.
La pregunta que Heyman le hizo varias veces al secretario de Salud fue si la violencia doméstica sería considerada una condición preexistente bajo el nuevo plan sanitario que plantea la administración estadounidense.
Según el reportero,
“En algún momento creo que la Policía del Capitolio recibió una indicación… Creo que decidieron que yo era demasiado persistente en hacer esta pregunta y tratar de hacer mi trabajo. Y por eso me arrestaron”.
Heyman fue encarcelado bajo la acusación de “interrupción deliberada de los procesos del Gobierno estatal”, y más tarde puesto en libertad bajo fianza de 5.000 dólares.
A pesar de que el reportero afirma que la Policía en ningún momento le dijo que estaba en un área restringida, la denuncia contra él subraya que fue arrestado después de “traspasar agresivamente a los agentes del Servicio Secreto.
La Unión Americana de Libertades Civiles, ACLU, ha calificado el arresto de Heyman como un “intento flagrante de enfriar a una prensa libre e independiente”, asegurando que los cargos contra él son “escandalosos” y que “la libertad de prensa se está erosionado cada día” en EEUU.

martes, 28 de marzo de 2017

“En México te matan por ser periodista, y te matan también por ser mujer”

Por más de 20 años Miroslava Breach, reportera de 54 años, corresponsal de La Jornada en Chihuahua no guardó silencio: trabajó, investigó, reporteó.
Pero hoy está muerta: el terror que “hace que las familias callen y se resignen a enterrar a sus muertos” –ese del que escribió el 6 de agosto pasado– la alcanzó y la tarde de este sábado periodistas, ciudadanos, activistas y académicos se reunieron en el Ángel de la Independencia para clamar justicia por su muerte.
Luego de una convocatoria difundida en redes sociales con el hashtag #NoMásPeriodistasAsesinados, decenas de personas se reunieron para exigir justicia y el esclarecimiento del asesinato de la reportera de La Jornada, quien el 23 de marzo pasado recibió ocho disparos de arma de fuego afuera de su casa, cuando esperaba en su camioneta a su hijo menor para llevarlo a la escuela.
Los últimos reportes señalan que Miros –como era conocida en la redacción del diario– había recibido amenazas anónimas luego de la publicación de un texto sobre el desplazamiento de familias de la Sierra Tarahumara a causa del crimen organizado.
Por eso, aquí, en la capital del país entre coros de “¡Justicia, justicia!”, “No más balas” y “Prensa libre”, inició al movimiento. Pasadas las cuatro de la tarde, el contingente de periodistas avanzó por el carril lateral izquierdo de Paseo de la Reforma hacia la Procuraduría General de la República.
“Normalmente en las protestas que organizamos cada vez que matan a un periodista hemos tenido poco respaldo de la sociedad. Si la sociedad quiere enterarse de lo que está ocurriendo, quiere saber cuáles son las amenazas que penden sobre ella, tiene que comprometerse con sus periodistas de la misma forma en que los periodistas tenemos que comprometernos con nuestra sociedad”, lamentó Témoris Grecko, reportero independiente y colaborador de Proceso.
Durante el recorrido los motivos de la marcha fueron claros: Judith Calderón Gómez, reportera de La Jornada y secretaria general del Sindicato Independiente de Trabajadores de ese diario, aseguró que la movilización responde al interés de “lo que está pasando desde hace tiempo.
“Es demasiado, no se puede quedar esto callado. Miroslava dejó dos hijos, si haces recuento de los huérfanos y de la cantidad de periodistas que han sido atacados, es demasiado. La libertad de expresión es un derecho que tenemos los periodistas, pero además es un derecho que tiene la ciudadanía de estar informada. Pedimos justicia, investigación a fondo, castigo a los responsables y no más asesinatos”, dijo la también colaboradora de la casa de los derechos de periodistas.
Por su parte, la politóloga y académica Denise Dresser dijo que en México ser periodista entraña jugarse la vida, implica ser agredido en cualquier momento; significa estar en peligro de muerte.
“Yo tengo hijos, el saber que Miroslava fue asesinada en frente de su hijo es algo que me tocó profundamente y debería tocar a cualquier mexicano porque en su caso la afrenta es doble: en este país te matan por ser periodista, y te matan también por ser mujer. Es tiempo de decir “¡basta!”, es tiempo de exigirle al gobierno que pare este ciclo de impunidad que permite que periodistas sean agredidos, asesinados y que los crímenes queden impunes”, acusó.
En la marcha, periodistas entrevistaban a periodistas; periodistas hablaban de periodistas.
“La gente se pregunta: ¿y esos quiénes son? somos periodistas exigiendo solución”, coreaban los manifestantes.
En las pancartas de los inconformes se leía: “Prensa viva libre”. Incluso fotografías de una Miroslava, sonriente, tranquila, junto a las palabras repetidas de “Justicia” y “Fue el Estado” se levantaron. También los rostros de Rubén Espinosa –uno más de los cien periodistas mexicanos asesinados desde el año 2000–, y de algunos de los estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, resaltaron.
Alrededor de las cinco de la tarde el contingente llegó a las inmediaciones de la PGR. Afuera de las puertas cerradas, de los barrotes bien atrancados, se instalaron los reporteros.
Nuevamente Témoris Grecko tomó la palabra. Luego de pasar lista a Cecilio Pineda, Ricardo Monrui, Adrián Rodríguez, Moisés Sánchez, Regina Martínez –todos, parte de los 123 periodistas acaecidos que ha contabilizado la CNDH desde el 2000–, precisó que “En el 2016 asesinaron periodistas a un ritmo de uno por mes, en el mes de marzo del 2017 están matando periodistas a un ritmo de uno por semana. Lo que queremos es que el gobierno haga su trabajo. Los mecanismos que el gobierno federal y los gobiernos de los estados han implementado para proteger a los periodistas no funcionan. La Fiscalía Especializada para la Atención de estos delitos es una simulación. Cada caso que ha tomado la Fiscalía nos representa a los contribuyentes un gasto de millón 600 mil pesos, para un nivel de eficacia de 0.25%. La Fiscalía Especializada –desde que está el actual fiscal– se ha especializado en poner obstáculos para los periodistas que son víctimas de agresiones, en lugar de que sirva para tener un acceso a la justicia, incluso hasta se vuelve una amenaza para los periodistas. El mecanismo de protección a periodistas también es un problema. El periodista amenazado tiene que demostrar que está en riesgo y cuál es la mejor manera: que al periodista lo maten. Si la Fiscalía no puede o no quiere cumplir con su trabajo entonces que entregue sus recursos y su infraestructura para que se cree una fiscalía ciudadana, una fiscalía independiente que sí pueda y sí quiera hacer su trabajo”, sentenció.
Detrás, otros periodistas colocaban periódicos manchados de pintura roja entre los barrotes de la PGR.
Luego de varias participaciones, Arturo Cano, reportero de La Jornada tocó un último tema: “Todos los periodistas que hemos trabajado en distintos Estados de la República sabemos que los más expuestos a las agresiones tanto de la autoridad como del crimen organizado son nuestro colegas de los Estados, aquellos que viven en los lugares más pequeños, que son bien conocidos por aquellas personas sobre las que reportan, sobre las que están informando. Ellos son los más expuestos porque también trabajan para medios que no se hacen cargo de su protección, que les pasan en caso extremo. De esta forma no se puede sobrevivir”.
Por separado, Mardonio Carballo, reportero de temas indígenas y hablante de la lengua náhuatl, dijo que todo lo que ocurre en el interior del país es mucho más fuerte, más terrible, porque la colusión entre las autoridades y el crimen organizado es aguda. “Eso los hace mucho más susceptibles, además tampoco tienen derechos laborales básicos”.
En la marcha también participaron Balbina Flores Martínez, de Reporteros Sin Fronteras; Daniela Pastrana, de la Red de Periodistas de a Pie; Patricia y Alma Espinosa, hermanas de Rubén Espinosa; Felipe de la Cruz, padre de uno de los estudiantes desparecidos de Ayotzinapa; reporteros de La Jornada en la Ciudad de México; periodistas de Proceso, entre otros.
A las seis de la tarde y ante un cielo que amenazaba con lluvia, se dio por terminado el mitin. Minutos antes de las primeras gotas de cielo se dispersaron los participantes, se perdieron las voces.
De acuerdo con la Federación Internacional de Periodistas (FIP), en 2016 México ocupó el tercer lugar por asesinatos a periodistas y profesionales de los medios de comunicación; tan sólo por encima se colocaron Irak con 15 muertes y Afganistán con 13.
Miroslava Breach Velducea, reportera del El Diario de Chihuahua, El Heraldo de Chihuahua y portales digitales, cubría temas sobre violaciones a derechos humanos, luchas por la tierra de comunidades indígenas, derechos de la mujer y crimen organizado. Después de los disparos, de perder la vida al instante, su agresor dejó una nota: la habían matado “por lengüona”.

CENCOALT
Centro de Comunicación Alternativa
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jueves, 12 de enero de 2017

¿La periodista más peligrosa del mundo?

¿La periodista más peligrosa del mundo?

Margarita Simonián, directora de Sputnik y RT, ha sido apuntada por la inteligencia de EEUU como la cabeza de una "campaña de influencia" para favorecer la elección de Donald Trump. "¡Qué poder!", ironizó Maria José Braga, representante de los periodistas de Brasil.

“Al canalizar en la periodista que dirige esos medios de comunicación rusos una crítica como si ella fuera la responsable por una eventual interferencia rusa en las elecciones, se le está otorgando un poder a un profesional que normalmente no existe, ya que uno solo no define la política de un Estado”, dijo a Sputnik Maria José Braga, presidenta de la Federación de Periodistas de Brasil (Fenaj, por sus siglas en portugués).
El informe de los servicios de inteligencia estadounidenses menciona el nombre de Simonián 27 veces y la acusa de haber actuado a través de Sputnik y RT “como una plataforma para acercar el mensaje del Kremlin a las audiencias extranjeras”. Para la presidenta de la Fenaj, es natural que existan políticas editoriales “pero no hay nada que signifique una intervención política directa como lo que se quiere establecer”.
Braga sostuvo que los contenidos del documento han sido difundidos a través de comunicados de prensa y no ofrecen pruebas. “No hay ninguna comprobación de que haya habido realmente una interferencia o un intento de interferir en las elecciones”, resaltó.
“Todos los Estados tienen sus políticas de comunicación. Y obviamente que una nación como Rusia tendrá la propia y tiene derecho a hacerlo”, aseveró la periodista brasileña.
Las repercusiones de las acusaciones de Estados Unidos hacia los medios rusos se han multiplicado en noticias que presentan a Simonián como “la periodista más peligrosa del planeta”, como el diario argentino La Nación. En ese sentido, Braga resaltó el sexismo de las notas protagonizadas por mujeres en cargos de visibilidad.
“El texto de La Nación, escrito por una periodista mujer, es un ejemplo del anti-periodismo. No tiene informaciones concretas, tiene adjetivaciones, tiene juicios de valor sobre una profesional que en ese caso es una mujer. Y cuando hay figuras públicas femeninas el sexismo está siempre presente, a empezar por la descripción física que absolutamente no interviene en su ejercicio profesional”, concluyó.

jueves, 22 de diciembre de 2016

Un periodista que envió un ‘último mensaje de Alepo’ aparece junto a un terrorista suicida

“Eso es un chaleco bomba” y “muchos militantes lo llevan”, afirma este periodista ‘independiente’ en su cuenta de Twitter.
Parece que varios de los activistas de la oposición siria que grabaron videos —difundidos en muchos medios de comunicación occidentales— en los que ofrecieron su supuesto último adiós desde Alepo (Siria) se encuentran en buen estado.
Una de esas personas, que aseguró que iba a morir por los bombardeos de las tropas gubernamentales sirias en los barrios orientales de esa ciudad en una entrevista a CNN, ha publicado en su cuenta de Twitter un documento gráfico en el que aparece con un militante que viste un chaleco explosivo.
En las imágenes se aprecia cómo el periodista Bilal Abdul Kareem se encuentra con un hombre enmascarado y armado con un fusil de asalto AK-47 y un posible chaleco suicida y asegura que muchos militantes poseen artículos similares porque “no sienten que puedan confiar” en que el Gobierno de Bashar al Assad vaya a garantizar su evacuación de Alepo, con lo cual “están listos para luchar”.
Sin embargo, en las últimas dos semanas decenas de miles personas abandonaron la urbe, según el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR). Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Turquía ha estimado que alrededor de 37.000 personas han sido evacuadas en el marco de esta operación humanitaria.
RT

viernes, 4 de noviembre de 2016

Video - Una periodista en las protestas anti-petroleras en Standing Rock recibió un disparo por la policía sin ninguna razón


A medida que las protestas pacíficas sobre el controvertido oleoducto, llamado Dakota Access nuevamente se tornan violentas, un periodista cerca de la reserva Sioux de Standing Rock india en Dakota del Norte capturó un impactante video que muestra a sí misma que es tirado por la policía de la nada mientras se lleva a cabo una entrevista. Erin Schrode, activista y periodista, estaba haciendo una entrevista en el borde de la Cantapeta Creek cuando la policía le dispararon con una bala de goma. En su video del incidente, Schrode se puede oír gritando, “Ow!”, Antes de que caer al suelo


martes, 13 de septiembre de 2016

Ordenan detención contra periodista que cubrió protestas indígenas en EE.UU. (VIDEO)

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Amy Goodman, periodista de Democracy Now! grabó el momento en que guardias de seguridad usaron perros y gas pimienta para reprimir a los manifestantes contra la construcción del oleoducto Dakota Access.
Autoridades de Dakota en Estados Unidos dictaron orden de detención contra la periodista norteamericana Amy Goodman, acusada del delito menor de invasión de propiedad ajena, mientras cubría las protestas contra la construcción del oleoducto Dakota Access.
Junto a un equipo de prensa, la Presentadora y productora ejecutiva de Democracy Now! viajó la semana pasada al mencionado estado para dar cobertura periodística a la actividad, donde pudieron grabar el momento en el que los guardias de seguridad, contratados por la empresa del oleoducto, utilizaron perros y gas pimienta para atacar a los manifestantes.
El material audiovisual fue procesado posteriormente en un reportaje que al poco tiempo de ser publicado se volvió viral en Internet y fue retransmitido en numerosos medios de comunicación.
En este contexto, y tras conocer de la orden de detención, Amy Goodman denunció a través de un comunicado que se trata de “una inaceptable violación de la libertad de prensa (…) Estaba realizando mi trabajo, cubriendo cómo los guardias de seguridad del oleoducto atacaban con perros y gas pimienta a los nativos estadounidenses que estaban manifestándose”.
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lunes, 1 de agosto de 2016

Brutalidad policial de Chile en la mira mundial: El caso del periodista Leonel Retamal

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Al joven periodista Leonel Retamal, corresponsal de la cadena HispanTV, Carabineros de Chile (policía militarizada) lo acusa no sólo de agresión, sino también de una imbecilidad extrema, suicida. Y de seguir prosperando la acusación, Carabineros tomaría por imbéciles también a la Fiscalía, los abogados, los jueces, los periodistas, el Gobierno, los organismos de derechos humanos y el público de todo el planeta.
He aquí por qué: Retamal, -dice la denuncia- se abalanzó velozmente -en solitario y en medio de una manifestación estudiantil- sobre un grupo de efectivos de Fuerzas Especiales, para golpear con un “bastón” (léase monópode) al capitán Nelson Bersezio Toro en el pecho…¡tres veces!. El uso de la palabra “bastón” no es casual: equipara un instrumento de trabajo periodístico de material ligero con el garrote que usa la policía.
La denuncia es del propio capitán, que incluye unas “fotos” -capturas de video- que impresionaron este viernes 29 a la jueza Ely Cecilia Rothfeld, tanto como para avalar la detención y formalización del periodista en medio de la incredulidad de decenas de colegas, familiares y amigos reunidos en el Centro de Justicia de Santiago.
Repitamos: La denuncia del capitán Bersezio no habla de sacudidas, tirones ni forcejeos durante un arresto. No dice eso. Dice que Retamal, quien usa anteojos, sobrepasó deliberadamente a un pelotón de Fuerzas Especiales (equipados con cascos, corazas, escudos, garrotes y armas de fuego), con el propósito de propinar tres certeros golpes en el pecho del oficial, sin que éste, ni sus subordinados alcanzaran a reaccionar.
Si esto es cierto, quiere decir en primer lugar que el capitán Bersezio Toro no tiene siquiera los reflejos más básicos, y que sus hombres no están entrenados.
¿Y cuál fue el daño que habría producido este Bruce Lee del siglo XXI? Las sujeciones de una cámara GoPro, que el capitán avaluó en 30 mil pesos (46 dólares). Una suma ridícula, pero que -como veremos más adelante- no es porque si. O sea, Retamal con un monópode rompió a golpes sujeciones presumiblemente de material textil o plástico, pero no la cámara, que es lo más frágil y prominente en el pecho de estos sujetos, y por tanto lo más fácil de destruir.
Todo indica que en el proceso aparecerán unas huinchas rotas, o algún anillo plástico quebrado como “evidencia”, porque sería bastante más riesgoso destruir una cámara de 500 dólares sólo para fregar a Leonel Retamal, con la certeza de que después en el proceso se demuestre el montaje, como ha ocurrido ya varias veces y en casos mucho más complejos. Que es lo que seguramente ocurrirá, pues hay testigos y videos -incluido el de la propia policía- que evidencian la farsa.
Lo sintomático es que el episodio del arresto había sido precedido por golpes y jalones al camarógrafo de HispanTV, Hugo Fuentes, quien estaba grabando la detención de un joven que tomaba fotografías de la represión (y que le lanzó la cámara a un amigo, quien escapó corriendo).
Como suelen hacerlo, con sus escudos los policías golpearon la cámara y empujaron al Fuentes. En el video de HispanTV, y en el propio video policial, aparece el camarógrafo mostrando sus credenciales y se escucha a un carabinero gritando “no me interesa”. Más tarde, los mismos policías se burlarían de Fuentes- con frases misóginas como “¡ay, ella, la prensa..!”.
Toda la diligencia judicial fue una película de los Tres Chiflados. La fiscal Ximena Cocca abrió la carpeta y comenzó a balbucear la acusación, delatando así que ni siquiera la había revisado antes de sentarse a acusar penalmente a un ciudadano. Cuando mencionó los 30 mil pesos, la jueza abrió los ojos y le preguntó si esa suma era delito o simple falta. La fiscal pasó entonces varios tensos minutos buscando en el código penal, hasta que fue interrumpida por la jueza, quien había encontrado en su computador que esa suma -los 30 mil- es el mínimo para imputar un delito. Hubo risas en el público. Más tarde la fiscal encontró la “foto”, que impresionó a la jueza más que un video que claramente muestra a Retamal aplastado debajo de un ramillete de cascos verdes.
Habían pasado ya 24 horas desde la detención. El jueves, tras el arresto, el periodista fue conducido a la Tercera comisaría, junto a otros detenidos, la mayoría estudiantes secundarios. El abogado Cristián Cruz se presentó a la comisaría, y allí negaron que estuviese o hubiese estado. No hay registros tampoco de su paso por el lugar en el libro de partes, pero muchos testigos lo habían visto. Una dirigenta de Corpade (Corporaciòn de Padres y Apoderados) le había prestado el teléfono, y el propio Retamal logró enviar una foto del grupo. Pero los carabineros negaban. Un escolar recién liberado y que había escuchado conversaciones de los policías nos dijo: “al periodista se lo quieren cargar”.
Olor a dictadura
Un tufo a dictadura y a desaparecido empezó a inundar las puertas del cuartel, y se activó una búsqueda.
En la sección de prensa internacional de la Secretaría General de Gobierno (donde estamos acreditados como corresponsales extranjeros) manifestaron sorpresa, comprensión y simpatía, pero dejaron claro que nada podían hacer. Elaboramos una declaración y carta al ministro Marcelo Díaz (secretario general de Gobierno), que suscribieron todos los organismos gremiales, movimos contactos, la noticia salió en radios y portales, y los estudiantes que iban saliendo nos informaban de la agitación que iba cundiendo entre los Carabineros por “el periodista”. Pero nadie pudo decirnos donde estaba preso Retamal, y en qué estado.
Varias horas después, tras una llamada de la Presidencia a la comisaría, y otras averiguaciones informales, más el instinto -clave- de los observadores de derechos humanos, nos enteramos extraoficialmente de que Retamal había sido llevado a “constatar lesiones” y luego trasladado a la décimo novena comisaría de Providencia. Pero a los abogados, y a la prensa, les seguían negando toda información.
Un abogado del Instituto Nacional de Derechos Humanos logró entrevistarse con Retamal en el cuartel, ya en la noche. Y allí comenzó una nueva batalla del absurdo, esta vez para hacerle llegar unos antibióticos que el preso debía tomar para combatir una quemadura infectada.  Más tarde vino un fiscal, quien determinó que debía quedarse detenido toda la noche, para presentarse al día siguiente en el Centro de Justicia, hasta donde llegó esposado y con un chaleco amarillo de “imputado”.
Exactamente igual que Miguel Krassnoff dos días antes en un procedimiento judicial, un sanguinario oficial que lleva acumulados 380 años de prisión por sus atrocidades. Es el reglamento, dirán, pero no se entiende.
El fiscal no identificado que fue al cuartel no vio, no habló, no interrogó a Retamal, no le preguntó qué había pasado. Se basó en la “prueba” del monópode y la versión del capitán, y se hizo así parte del baile de máscaras. Después se habrá ido probablemente a su casa a cenar y ver tele al lado de la estufa, con su familia.
La farsa se había convertido ya en una pequeña tragedia, que todos pensábamos terminaría con lo más lógico y racional: que la jueza descartase las acusaciones absurdas y liberara sin cargos a Retamal. Pero no: la “foto” sacada de un video en que Retamal tiene el monópode en la mano (aprisionado de ambos brazos por dos robocops) -dijo la jueza Rothfeld con aire de profundo compromiso con la justicia y la ley- “es un argumento muy sólido”. Y procedieron a formalizar a Bruce Lee Retamal Muñoz.
Ya a estas alturas, la noticia había dado la vuelta al mundo. Amigos de Europa y América Latina nos contactaron para preguntar por Retamal. Se habían interesado por el caso, además de los medios locales y organismos gremiales y profesionales, la Relatoría de Naciones Unidas para la Libertad de Expresión, Amnesty International y otras organizaciones.
Carabineros de Chile -a través de la conjura mediocre de un obscuro capitán- había logrado, una vez más, poner a Chile y su “democracia plena” en la mirilla mundial. Porque la pregunta es ¿quién manda realmente a Carabineros? ¿Sobre qué doctrina consideran ellos a los estudiantes, periodistas, manifestantes, pobres,flaites o vendedores ambulantes como sus enemigos? ¿Qué hace que cualquier carabinero se considere con derecho a gritonear y abusar de cualquier civil, en cualquier situación?
Gestiones de alto nivel ante la Segegob y el ministerio del Interior en la noche del arresto no lograron mover una sola pieza para sacar a Retamal de su celda. Presumimos que nadie se arriesgaría a pedir una excarcelación basada en la ridiculez del “delito” y encontrarse con un fiscal como Ximena Cocca, o un capitán como Bersezio que sencillamente dice no y buenas noches. Dirán, seguramente, que eso demuestra que “las instituciones funcionan”, y que los poderes del Estado son independientes.
Moraleja
Toda esta historia -una más, en realidad- no es sobre si Retamal pasó frío en la celda de la comisaría. Hay quienes lo pasan peor, en celdas peores, y por muchos años. Es sobre el ejercicio del periodismo, primero, y más allá, sobre la democracia y la libertad. Si el arresto de un periodista despierta una preocupación internacional y aun así se le somete impunemente a toda clase de maltratos y acusaciones absurdas, ¿qué le espera, por ejemplo, a un estudiante secundario de un barrio popular, o a esa chica de 14 años que detuvieron por venderle cuchuflíes (golosinas) a los manifestantes?
Si un periodista graduado en una universidad importante, con acreditación del Colegio Nacional de Periodistas y del Gobierno es sometido a estos maltratos, ¿qué le espera al comunicador popular de una radio comunitaria? Pía Matta, la presidenta de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias, nos decía que los periodistas de esas radios ya no van a cubrir las marchas, porque siempre los golpean, maltratan y detienen.

Los periodistas que cubrimos las marchas ya hemos incorporado como normal que seremos golpeados, insultados, amenazados, mojados, que se burlarán de nuestras credenciales de prensa. Que incluso – como nos ocurrió una vez -seremos acusados de “obstrucción a la labor de carabineros” por escondernos del chorro del ‘guanaco’ (carro lanza-aguas) detrás de un árbol. O de “agresión”  por protegernos de un bastonazo o de los empujones arbitrarios.
Es el maltrato convertido en hábito. Aquello que hace normal que una ciudad esté llena de vallas por todos lados, que se estacionen en las calles buses verdes (de tropas policíacas), guanacos (carro lanza-agua), zorrrillos (carros lanzagases), pelotones de policías con armadura en las esquinas, y que todo eso a nadie le extrañe (salvo a los turistas). Que para desalojar a niños de un liceo se corte una calle, se movilicen FFEE y unidades de comandos con armas largas y blindajes, y que busquen con perros a los alumnos escondidos en entretechos o pasajes de los colegios.
Los periodistas debemos convertir el juicio contra Retamal en una épica para cambiar las reglas. Que policías furiosos no tengan poderes omnímodos para amedrentar y golpear a quien se les ocurra, incluidos niños, censurar a la prensa, burlarse de sus credenciales. O sea, violar su propio juramento profesional, y con él todos los derechos civiles, todas las leyes y convenios internacionales firmados por Chile.
El capitán Bersezio y el inmenso y desconocido aparato de las FFEE debieran estar cuidando ciudadanos, no persiguiendo niños ni gastando recursos del Estado en manipular -mal, además- los videos para tratar de inculpar a un periodista. Parece simple, bastaría una orden de la Presidenta o de su ministro del Interior, pero no lo es, porque detrás de este obscuro capitán y su fuerza hay una doctrina institucional jamás derogada o repudiada: la del “enemigo interno”, que en algún momento incluye a cualquiera que se tome en serio esto de la democracia. Ya hubo un Presidente asesinado por eso y hasta ahora nadie ha pedido perdón por el crimen.
 *) Alejandro Kirk, periodista chileno, corresponsal de medios extranjeros en Chile.