domingo, 30 de abril de 2017

Iº de Mayo (de Venezuela a Corea pasando por Siria… ¡el yanqui, he ahí el enemigo!)

EEUU asesinó 1500000 civiles desarmados para “salvar Iraq” de Saddan Husein. Desde su fundación han participado en más de 200 conflictos, 239 años en guerra permanente, invadido 70 países y asesinado a más de 1300 millones de personas.
Por Maité Campillo
Fue en EEUU donde se masacró a los obreros que dio origen al 1º de Mayo
El yanqui tiene una larga culebra metálica-nuclear que se pasea libremente por mares y océanos, es su sexta, séptima… o décima flota de la muerte. Sus marines de la muerte, simulacro de pacificación. Pacifican asesinando, violando, robando e intimidando a los pueblos del mundo. No por ser marines USA, soldaditos de la orden Calatrava o legionarios alcoholizados aborregados a drogas de la Isla Perejil, psicópatas a las órdenes de Isabel II (galardón Beefeater en diseño “rock and rol”). No, es por la tecnología de guerra que manejan, con tanta abundancia de derroche y de tan “refinado diseño” que podrían hacer desaparecer a toda la humanidad, a todo bicho viviente en cuestión de segundos. Es allá, donde se acerca la sibilina en descomposición “culebra”, que sus habitantes se ponen en alerta ante la impotencia y tiemblan de terror. No son ajenas las barbaridades macabras de sus destrucciones, harto conocidas, sobre el maltratado planeta en el que vivimos.
Tiempos sombríos diría Bertolt Brecht, que nos ha tocado vivir infecto del millonario gringo sangriento, eligiendo turno electoral como portavoz, carnaza a imagen y semejanza para dirigir el mundo, y poner orden los intereses de quién le enriquece. Unos países pasan de largo “no se entrometen” solo embolsan recompensas, y otros pasan a ser objetivo a destruir. Los nuevos sátrapastiranos de la Casa Blanca, con su nuevo nazi bravucón de pistolero del Oeste, o mafioso del Chicago de los años 20… Nada cambia entre ellos los tienen clonizados. Alemania con sus nazi-sionistas aportó mucho a Gringolandia, y como no podía ser de otra manera, los psicópatas que adornan el cuerpo gubernamental de guerra refuerzan el crimen organizado, sobre los pocos países que aún no han destruido y devastado.
Venezuela, Siria, Corea del Norte, Irán… están en la diana del pálido blanco. Cuba no, a Cuba, han dicho los que realmente mandan, que la dejen “tranquila”, por ahora; el gringo sigue desarrollando una “caribeña infiltración de poder más tropical… ventaja de ser vecino” (?), ¡cuidadito, ojo al gringo!… Cuba la solidaria con los países de Asia, África y América como el que más. Cuba, pueblo de la primera revolución socialista en el Continente Americano, que bajo la dirección del PCC y su secretario general, camarada Fidel, constituyó todo un ejemplo de dignidad y valor, de clase frente a la tiranía, para los pueblos del continente y del despectivamente llamado tercer mundo, de que los países “pobres” hostigados por el imperialismo y sus terrorismos de Estado impuestos en el mundo, pueden y deben ser libres.
Cuando Estados Unidos invadió a Puerto Rico, también ocupó Cuba, en el Caribe, y a Filipinas, en el Pacífico. La isla de Puerto Rico es una atalaya militar del imperio yanqui. Ocuparon la isla y ahí siguen… fue un 25 de julio de 1898, cuando desembarcaron tropas estadounidenses en el puerto de Guánica, en el sur de Puerto Rico. Los yanquis llegaron con una invasión, ocuparon la isla, y más nunca se fueron, usándola a antojo y escarnio para lanzar invasiones a otros países, base de escucha de espías y centro de entrenamiento de escuadrones de la muerte, blanco de pruebas militares y puesto de mando para preparativos nucleares. Ahí sigue… ¡el yanqui, el enemigo principal del mundo, infectando la isla de instalaciones militares, reprimiendo los movimientos de independencia! 1903-1904, el Escuadrón del Caribe sale de la cercana isla de Culebra para amenazar a Venezuela, a la República Dominicana, y robar a Panamá de Colombia. Las bases militares de Puerto Rico jugaron un papel clave cuando Estados Unidos ocupó Haití en 1915, y a la República Dominicana en 1917. La isla era una especie de “Gibraltar” caribeño para controlar las vías marítimas y la entrada al canal de Panamá, construido en tierras robadas a Colombia. Octubre de 1950, cuando el pueblo puertorriqueño se levantó en la rebelión armada de Jayuya, lo bombardearon aviones de la Guardia Nacional. Cuando capturaron a los revolucionarios en Utuado, la Guardia Nacional y el ejército los asesinó a sangre fría. 1954, bases yanquis de Puerto Rico, juegan un papel clave en la desestabilización del gobierno de Guatemala. Esas mismas bases fueron usadas para invadir la República Dominicana en 1965 y aplastar el levantamiento popular.
Las bases militares de Puerto Rico están profundamente integradas en los preparativos para guerra nuclear. El investigador William Arkin dijo en los años 80: “Hay indicios de que Estados Unidos quiere traer armas nucleares a Puerto Rico en tiempos de crisis o durante una guerra”. Durante los años 80, la administración Reagan redobló la militarización de la isla. Varias incursiones de la Marina en aguas nicaragüenses durante los 80 salieron de Roosevelt Roads y de Vieques. 1981, ‘el Obrero Revolucionario’, saca a la luz unas maniobras secretas en la isla de Vieques, en las cuales participan unas 20.000 tropas, y buques y helicópteros de EEUU, Brasil, Venezuela, Canadá, Holanda y otros países. Realizaron “simulacros de invasión” en las playas, y unas 2500 tropas bajaron en paracaídas a zonas civiles de la isla “en ejercicios para recapturar instalaciones clave”. Ahora sabemos que esas maniobras fueron un ensayo de la invasión a Granada en 1983, y que usaron las playas de Vieques, como base de operaciones. 1986, en una maniobra de la Marina estadounidense que se llamó Ocean Venture 86, unos 20.000 efectivos ensayaron seis escenarios para intervención. Activistas puertorriqueños desenmascararon uno de los escenarios, digno de enarbolar internacionalmente en 1º de Mayo: lucha de clases… “En Puerto Rico, la producción agrícola está estancada. Hay miles de desempleados”
1984, Alvaro Magaña (presidente de El Salvador), revela que el FBI tenía una escuela de entrenamiento en la base Roosevelt para la policía de El Salvador, República Dominicana, Costa Rica, Honduras y Puerto Rico. En el campo Santiago, el ejército realiza ejercicios anuales para entrenar y adoctrinar a oficiales y tropas de República Dominicana, Jamaica y Barbados. El fuerte Buchanan supervisa la Guardia Nacional, la rama de las Fuerzas Armadas responsable de imponer la dominación yanqui en Puerto Rico. Hasta 1985, la Escuela de las Américas estuvo en Puerto Rico, donde entrenó a oficiales de los ejércitos latinoamericanos a dar golpes de Estado, y organizar escuadrones de la muerte.
Las islas de Vieques y Culebra son campos de prueba para bombas y artillería. Y de esas bases militares, irradian 194.000 millas cuadradas de mar que la Marina llama el “campo de prueba exterior”: Universidad de guerra naval del imperio norteamericano. En la costa de Puerto Rico está el principal campo de prueba de los submarinos estadounidenses en el océano Atlántico. La Marina expulsó a miles de viequenses de sus casas, cañaverales y zonas de pesca. Bombardearon la isla de Vieques y machacaron arrecifes de coral, lagunillas, manglares, playas y pesquerías. Grandes extensiones de esta isla se parecen a la superficie de la luna. Durante la guerra de Vietnam, los pilotos perfeccionaron aquí la técnica de arrasar con bombas. Más de 6000 aviones realizaron más de 35.000 bombardeos. También hicieron pruebas masivas con napalm, la gelatina incendiaria que se usó contra el pueblo vietnamita. El cáncer sigue aumentando en Vieques desde finales de los años 70; según las encuestas más recientes, supera en 26% la tasa de todo Puerto Rico. Muchos creen que eso se debe a que los residuos tóxicos de los bombardeos se filtran al agua. Los planes para una importante instalación en Vieques, supuestamente para la “guerra contra las drogas”, es un avanzado sistema de radar que permite monitorear aviones hasta en Bolivia y Perú.
Al pueblo venezolano, sus líderes intermedios y su economía, la tienen martirizada. El yanqui no cesa de hostigarlo a través de sus mercenarios del país hasta que el fanatismo demente fascista no se instale y ejerza “democráticamente” el poder absoluto, devuelva el control del petroleo y resto de materias primas al gringo imperialista. Su estrategia de guerra es siempre la misma. Ensayada con éxito en otros países como sucedió en Chile, Iraq, Libia… la diferencia es que en Venezuela, la mayoría de los militares “no” están por la labor (por ahora), ¿razón?… No, no es que sean revolucionarios socialistas, es porque Chávez los “colocó” en puestos estratégicos de la economía venezolana y están ganando millones de dólares. Con un gobierno de fascistas controlado por el yanqui, tendrían muuucho más que perder ¡Pero nunca se sabe hasta que nivel está dispuesto el gringo al reparto del pastel! Para comprar a una buena partida mayoritaria de milicos, determinante en cargos, y otra sin tanta importancia de entrada, de los gobiernos de Maduro, que por desgracia, son bastante flojos en eso de tirar p`alante un proceso revolucionario.
Pero una cosa es ser críticos de la flojera del Gobierno, frente al fascismo a sus anchas, y otra antagónicamente distinta es la de atacar a Maduro, a su gobierno, desde posiciones imperialistas, de extrema derecha, desde el lado del anticomunismo que pulula por el mundo capitalista fundamentalmente en Europa y también por casa de Bolívar. Cuando los medios de “comunicación” repiten machaconamente, como Goebbels, que Maduro está asesinando a manifestantes “opositores”, cuando la cruda realidad que muy bien se ve en vídeos, si uno no cierra los ojos tapando los oídos, y en las investigaciones judiciales, es que son los fascistas y sicarios pagados por la “oposición” los que asesinan a esa parte del pueblo luchadora. … ¿Porqué llora padre?
Porque los “amos” nos quitaron la tierra.
¿Y porqué no pelean contra ellos?
Porque son poderosos.
¡Pues cuando yo sea grande haré que las devuelvan!
(Nueve años tenía Emiliano Zapata cuando cruzó estas palabras. Fiel a ella, tomó conciencia y luchó contra los grandes hacendados que habían despojado a las comunidades de sus tierras, cumplió su promesa)
EL ASALTO E INCENDIO CRIMINAL (por sicarios) de un hospital materno infantil durante más de tres horas. No entiendo que ningún tipo de fuerza: policía, militar, o chavista acudieran ¡en tres horas de asalto!… a socorrer a los sitiados y detener a los criminales. Los asesinatos selectivos en aumento, de líderes comunales, de militantes de izquierdas, misma táctica fascista que se utiliza en Colombia, asesinar a los luchadores más destacados para amedrantar a los que realmente se enfrentan a los poderes económicos, criminales y corruptos. Mal veo el proceso bolivariano en Venezuela, si la militancia no “despierta del letargo contemplativo” que la tiene maniatada, y toma decisiones cruciales, para cuanto menos intentar parar de una vez por todas, el avance terrorista del fascismo a manos del imperio. Del otro lado del mundo capitalista, cada vez más, se oyen voces de venezolanos y colombianos fascistas (abundan los mentados “emigrantes”) que Maduro está a punto de caer, que el ejército dará el golpe, y que habrá muchos muertos y encarcelados, es para alarmarse.
Lo de Siria raya el esperpento. Los yanquis-sionistas no pueden permitir que el pueblo sirio, su gobierno y aliados venzan. Derroten a los títeres criminales y mercenarios. Para ello no parará de provocar, inventándose falsos ataques como ha hecho y hace siempre. Ataques despiadados contra la población indefensa como el último caso de armas químicas ¡Hasta los “inspectores de la ONU”!, han declarado que el gobierno sirio no ha utilizado armas químicas, por la razón de que no las tiene. Pero todo el “mundo” se creyó las mentiras yanquis-sionistas. Y eso supuso un bombardeo de los imperialistas contra una base aérea del ejército sirio… y otros bombardeos cobardes por parte sionista: esa unión fundamentalmente sionista-yanqui como imperio genocida. Y ya de “risa”, el lanzamiento como advertencia (¿…?) de la gran bomba madre (que debe ser como la declaración de la renta, pero en formato femenino) en Afganistán, total, para destruir unos túneles que ellos mismos financiaron. Ahora, parece, que todos los que acusaron al gobierno sirio de bombardear un asentamiento con armas químicas asesinando a no se cuantos niños, no quieren que se investigue… no sea que salga brotando la verdad verdadera, con alas de libertad: la única verdad.
A diferencia de Vietnam que ha caminado hacia el monstruo capitalista de economía imperial que aniquiló millones de vietnamitas (al igual que China)… Corea del Norte, lejos de sucumbir a ese mundo de explotados y explotadores, mantiene con cierta dignidad los ataques incesantes bajo las riendas de los que globalizan millonarios apoyando holocaustos humanos. COREA DEL NORTE NUNCA A INVADIDO NI ATACADO A PAÍS ALGUNO. Pero mantiene una forma de sociedad que no les gusta “¡Por ir en contra del orden mundial!”… Y ese camino crea conciencia. Ese camino abre ventanas a la cultura y avance propio, su justicia y libertad. Es como si tuviera un vecino que no se mete con nadie, que vive su vida… pero es raro, no sé, a mi no me gusta porque no tiene televisión ni coche ¡ni ancho sofá donde inflar la barriga a gases!, ni le gusta el fútbol, ni la música que a mi me gusta, pizzas y hamburguesas… ¡Pero se le ve siempre feliz con la sonrisa y amabilidad por delante! Le odio por eso. Y organizo al resto de vecinos para hacerle la vida imposible. Le amenazamos, le insultamos, le sacamos cuchillos, dientes y pistolas para que se vaya, para que desaparezca de una vez… es un peligro social!!!
¡Pero resulta que este pequeño país aparte de avance social, ha tenido que desarrollar defensa, ante el acoso del descuartizador! Tiene algunas armas nucleares (para desgracia del gringo) capaces de destruir parte del imperio y sus lacayos. Y eso lo saben los yanquis-sionistas. Y eso lo sabe el bufón actual, bueno, él igual no, pero los que realmente mandan en los EEUU, sí, esos sí lo saben, entienden el peligro que supone a su expansionismo, que por muchas provocaciones y bravuconería militar, no se atreverán a una invasión o un ataque destructivo, ¿o si?… Mientras tanto, su famoso portaaviones nuclear se pasea de arriba abajo y de abajo arriba, y los pueblos tiemblan ante la arrogancia de “el pistolero del Oeste” amo de la muerte anunciada. El imperio norteamericano está gobernado por criminales ¿Qué se puede esperar de un país que fue colonizado por desclasados, lumpen, presos comunes de la sociedad inglesa e irlandesa… mismo proceso llevado a cabo en Israel. Parece ser que el ADN de los primeros colonizadores de uno y otro país, continua afectando a las neuronas criminales de los actuales herederos sobre el poder absoluto del mundo en sus manos.
¡Viva el 1º de Mayo! Su historia emotiva y su bandera… ¡Amor a los que luchan por su libertad, agua que mueve el barco internacional hacia la revolución de los pueblos!
NOTA
(Del historiador y explorador cubano Antonio Núñez Jiménez)
El expansionismo imperial que caracteriza a Estados Unidos se ampara desde el siglo pasado (escribe en el siglo XX, nota mía) en el llamado Destino Manifiesto, doctrina expuesta y desarrollada en una alucinante carrera de sangre, abuso y pillaje. Se fundamenta como un designio de dios para civilizar a los pueblos que consideran inferiores o para aniquilar indios, negros y criollos de los países latinoamericanos.
El águila imperial que aligera y rapaz figura en el escudo de armas de la República de Estados Unidos de América, posee fuertes garras para aprisionar a sus presas, y pico duro para destruir la libertad de los pueblos (…) Han transcurrido más de 200 años y el número de estrellas de la constelación norteamericana de aquella bandera llega ahora a cincuenta, y en verdad que allí, en el rectángulo está graficada la historia de uno de los mayores despojos de la humanidad”

Maité Campillo (actriz y directora de teatro)

Turquía bloqueo de forma permanente el acceso a Wikipedia en todo el país


El Primer Tribunal de lo Penal del Tribunal de Paz de Ankara ha aprobado en las últimas horas el bloqueo ordenado por el Gobierno de la página web Wikipedia en todo el país, y convierte el bloqueo provisional que entró en vigor el sábado en permanente, según informa el portal del grupo Turkey Blocks, dedicado a informar de restricciones a la libertad de expresión en Turquía.

“La orden judicial de bloqueo de Wikipedia ha sido aprobada por el Primer Tribunal de lo Penal del Tribunal de Paz de Ankara. Se ha emitido una orden judicial formal que aprueba la medida administrativa, por lo que hay a partir de ahora en vigor una restricción permanente”, ha explicado el grupo. La restricción administrativa tenía una validez limitada a dos días sin el respaldo judicial.

La medida se ampara en la Ley 5651, que permite a la Autoridad sobre Tecnologías de la Información y la Comunicación de Turquía (BTK, por sus siglas en turco) bloquear el acceso a una página web para proteger el orden público, la seguridad nacional o el bienestar de la población.

Los motivos concretos no se han publicado de forma oficial, pero la agencia de noticias estatal, Anatolia, informó el sábado citando fuentes del Ministerio de Transportes, Asuntos Marítimos y Comunicaciones que Wikipedia “se ha convertido en una fuente de información para los grupos que llevan a cabo una campaña de difamación contra Turquía a nivel internacional”.

Anatolia ha informado de que se había advertido a Wikipedia para que retirara el contenido que vinculaba a Turquía con organizaciones terroristas, pero la página no lo ha hecho “persistentemente”. La prohibición de Wikipedia se anulará si la página cumple con las demandas del Gobierno.

Anteriormente, las autoridades habían pedido a Wikipedia que abriera una sede en Turquía, que actúe en consonancia con el Derecho Internacional y que no participe en la “operación de chantaje contra Turquía”.

Uno de los fundadores de Wikipedia, Jimmy Wales, ha mostrado ya su rechazo a la medida. “El acceso a la información es un Derecho Humano fundamental. Pueblo turco: siempre estaré con vosotros en la lucha por este derecho”, ha destacado.

La medida también ha sido criticada por el principal partido de la oposición, el Partido Republicano Popular (CHP), concretamente por los diputados Baris Yarkadas y Erdem, que han comparado a Turquía con Corea del Norte. “Es censura, una violación del derecho al acceso a la información”, ha apostillado Yarkadas.

cubadebate

sábado, 29 de abril de 2017

Negocios son negocios: La lucrativa empresa de ser oposición en Venezuela

Una verdad dicha mil veces puede parecer mentira. Ese podría ser el caso del denunciado financiamiento que recibe la oposición venezolana por parte de EE.UU., de los grupos económicos nacionales y, claro, de organizaciones internacionales interesadas en frenar la llamada Revolución Bolivariana.
Negocios son negocios: La lucrativa empresa de ser oposición en Venezuela
Carlos Garcia RawlinsReuters
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¿Será cierto? La pregunta se repite casi con la misma frecuencia que las denuncias del gobierno del presidente Nicolás Maduro sobre las fuentes de financiamiento de la oposición venezolana.
Sin embargo, Maduro no es el precursor. Antes de él, la alerta fue hecha -y reiterada- por el fallecido mandatario Hugo Chávez, quien fue víctima de un golpe de Estado en 2002 y, desde entonces, el asedio a su gobierno sólo fue en escalada. Pero, ¿de qué se trata? ¿De dónde provienen los cuantiosos recursos que han sido destinados a la derecha venezolana, por casi dos décadas, de manera interrumpida? La respuesta es amplia.
Desde aportes directos del Departamento de Estado a voceros de la oposición, hasta inyección de divisas a organizaciones fachada que operan en el país, pasando por los aportes del empresariado local, sin descuidar el "apoyo" recibido por parte de partidos políticos y fundaciones en Europa, lo que le ha sobrado a la derecha han sido ingresos. Casi siempre en moneda extranjera.

Washington, mon amour

La abogada estadounidense Eva Golinger ha sido una de las voces más citadas para hablar de los recursos que llegan para la oposición, vía Washington. En 2009, por ejemplo, la investigadora -apoyada en pesquisas a documentos desclasificados del Departamento de Estado- cifraba en 6,4 millones de dólares los aportes del Fondo Nacional para la Democracia (NED, por sus siglas en inglés) a los grupos políticos que adversan a la Revolución Bolivariana. Los números no son descabellados.
En 2014, la justificación presupuestaria del Congreso norteamericano (página 126) detalló que a Venezuela se destinaron 5 millones de dólares para "apoyar los esfuerzos políticos de construcción de competencias", con el propósito de "proteger" el espacio democrático mediante el financiamiento a la "sociedad civil". Aunque EE.UU. tiene varios programas de "cooperación" en áreas como salud, cultura o educación, todos los recursos para el país suramericano se enviaron a una sola partida: el Fondo de Apoyo Económico (ESF, por sus siglas en inglés).
Sin embargo, el cambio de inquilino en la Casa Blanca amenaza con cortar el flujo de billetes. El presidente norteamericano, Donald Trump, ha anunciado que hará un recorte de más de un tercio a los programas de "cooperación" con América Latina, que se ejecutan a través de instancias como la Usaid (la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional), según 'Foreing Policy'. La derecha venezolana, que fue financiada el año pasado con 6,5 millones de dólares, no recibirá ni un centavo. ¿Acaso ese tijeretazo en el financiamiento, por primera vez en más de 18 años, empuja a la oposición a actuar con más rapidez para forzar, por una ruta antidemocrática, la salida de Maduro? 

La pieza de las ONG

El poder blando, que encubre la cara ruda de sus financistas, también tiene su espacio en Venezuela en forma de ONG. Estos sectores, aparentemente desvinculados del Estado y de los partidos políticos, se han convertido en la principal fachada para recibir financiamiento de terceros países, con EE.UU. a la cabeza.
Aunque en 2010 Venezuela sancionó una ley que impide a organizaciones recibir financiamiento externo para programas que "puedan atentar contra la estabilidad y funcionamiento de las instituciones de la República", eso no impidió que entre 2013 y 2014 entraran al país más de 14 millones de dólares provenientes de EE.UU. para financiar a ONG vinculadas a la oposición, justo en el que período en que recrudecieron las manifestaciones violentas de la derecha que cobraron la vida de 43 venezolanos. El escenario ahora es similar.
Mientras la derecha recrudece los focos de violencia callejera con ataques a militantes del chavismo, destrucción de patrimonio público, incendio a hospitales, acciones vandálicas, bloqueos a carreteras principales y hasta saqueos en zonas populares, que han dejado un saldo de 26 muertos y más de 500 heridos, varias ONG como el Foro Penal -financiada por Freedom House y dirigida por Gonzalo Himiob- han convocado a una manifestación este sábado en contra del gobierno del presidente Maduro, a quien, paradójicamente, responsabilizan de "provocar" ese escenario.
Para el presidente venezolano, el plan de sus adversarios políticos es diáfano: generar un estado de conmoción nacional que les permita perpetrar un golpe de Estado con el aval de EE.UU. y la bendición de la Organización de Estados Americanos (OEA). Por eso, Caracas anunció su retiro del ente hemisférico esta semana.

Empresarios en guerra

Pero el apoyo que recibe la oposición no es únicamente internacional. Sus financistas también están en Venezuela y son, esencialmente, parte del poder fáctico más importante: el económico. Empresarios, banqueros e inversionistas figuran entre los patrocinantes preferidos (y subrepticios) de la derecha nacional. Lo que ha cambiado son sus métodos de colaboración.
Si en 2002 y 2003, durante el golpe de Estado y sabotaje patronal contra Chávez, los empresarios se unieron a una estrategia de paralización de sus industrias para presionar la salida del líder bolivariano, con Maduro han tomado un camino distinto. Hoy, esos mismos monopolios han optado por "luchar" sin sacrificar sus jugosos beneficios económicos.
Lorenzo Mendoza, un millonario venezolano cuya fortuna engrosa las filas de la Revista Forbes, es uno de ellos. En un audio difundido en octubre de 2015, el empresario admitió que estaba "en guerra" mientras conversaba con un entrañable amigo: Ricardo Haussmann, un ex ministro de economía responsable de implementar el paquetazo neoliberal que condujo al estallido social del 27 de febrero de 1989 en Venezuela, mejor conocido como "El Caracazo".
Frente a ese audio, Maduro llamó "hipócrita" y "doble cara" a Mendoza por conspirar contra el país mientras recibía más de 5 mil millones de dólares preferenciales del Estado para sus negocios en territorio nacional. Sin embargo, el poder económico global nunca deja solos a los suyos. En marzo de este año, el dueño de Polar fue galardonado por su "audacia empresarial" en uno de los círculos más exclusivos de la élite corporativa, que ya intenta colar su nombre entre los eventuales "presidenciables" de la derecha.
De la misma familia del dueño de Polar proviene una de las figuras de la ultraderecha venezolana: Leopoldo López Mendoza, sobrino-nieto de un acaudalado empresario dueño de contratistas y bancos, que engrosaron sus ingentes fortunas durante los gobiernos antes de la llegada de Chávez al poder.
Los viajes realizados por Lilian Tintori, esposa de López, y el intenso lobby político en las más altas esferas del ámbito internacional para pedir la liberación de su marido, condenado en Venezuela por su responsabilidad en las acciones terroristas que propiciaron la muerte de 43 venezolanos, dan cuenta del poder que ostenta su familia.
Vallas publicitarias con la cara de López se ven en Caracas, pero también en países como España o Francia. Algo similar ocurre con la propaganda política de la oposición que invade las multi-pantallas: en celulares, mientras se navega por internet, se utilizan las redes sociales o se descarga un juego, el mensaje de la derecha es casi omnipresente. Y nada es gratis.

Medios bajo sospecha

El financiamiento que recibe la oposición no es solo con fines político-partidistas. Otro de los flancos en los que han podido disfrutar de cuantiosas contribuciones es en lo tocante a medios de comunicación y capacitación para distribución de contenidos a través de las redes sociales.
Según documentos desclasificados, al menos entre 2007 y 2009, el Departamento de Estado financió de manera soterrada a periodistas latinoamericanos en países como Bolivia, Nicaragua y Venezuela. En la nación caribeña se destinaron unos 700.000 dólares en becas de periodismo y programas vinculados, así como recursos para reclutar a jóvenes reporteros a través de ONG como Espacio Público y el Instituto de Prensa y Sociedad (Ipys).
El resultado salta a la vista. En los últimos años, pese a la supuesta falta de "libertad de expresión" que denuncia la oposición, han proliferado los medios digitales en el contexto venezolano. Así, en un caldo noticioso donde abundan las noticias falsas, los rumores y la información "sin confirmar", existe una caja de resonancia mediática que ha contribuido a ofrecer una imagen única de la coyuntura política, que silencia de manera adrede las voces del chavismo-gobierno e, incluso, las sataniza.
http://misionverdad.com/la-guerra-en-Venezuela/como-se-fabrican-las-noticias-falsas-contra-venezuela

Políticos off shore

Aunque es difícil determinar el origen de los fondos, lo que sí es cierto es que a miembros de la oposición política en Venezuela no les va nada mal, a juzgar por las compañías constituidas en paraísos fiscales, que fueron reveladas a través de Panamá Papers.
Figuras como el ex banquero prófugo Eligio Cedeño, refugiado en EE.UU., tienen un emporio de empresas off shore; lo mismo ocurre con el ex candidato presidencial (que se midió contra Chávez en 1998), Henrique Salas Römer, quien posee varias empresas, una de ellas constituida en 2015 a través de intermediarios en Suiza.
Los nombres del actual presidente de la Asamblea Nacional, Julio Borges, así como su compañero de partido -y ex jefe de campaña presidencial de Henrique Carpiles- Armando Briquet, también flotaron en la lista de propietarios de empresas, aunque el jefe de la bancada parlamentaria de derecha negó cualquier vinculación con el asunto.
Para el periodista y analista político Freddy Fernández, lo que ha quedado demostrado durante la época de la Revolución Bolivariana es que "ser oposición en Venezuela es un negocio, es un gran negocio".
Nazareth Balbás

El guión oculto tras las protestas: El plan de desestabilización en Venezuela

Los medios corporativos no dejan de dar cobertura a las protestas opositoras al chavismo en Venezuela. Una decena de personas que montan una barricada en una esquina tiene una cobertura internacional que desearía mucho tener el resto de movimientos sociales. La Mesa de Unidad Democrática al mismo tiempo desde el control del Parlamento se niega a negociar y sólo apuesta por el derrocamiento del presidente Maduro. ¿Qué no nos están contando de Venezuela?


Luego de tanto luchar experimentando nuevas rutas tácticas que le permitieran construir una base de apoyo popular para ganar en los pasados comicios parlamentarios de diciembre de 2015, la oposición venezolana parece haber visto truncadas sus posibilidades democráticas y constitucionales de llegar al poder ejecutivo y regresa a la violencia como mecanismo inercial de su acción política.
Imbuida en profundas divisiones internas y pugnas por el control del hemiciclo, la oposición cayó en la trampa del conflicto de poderes con el chavismo. Obsesionada por la liberación de los “presos políticos”, despilfarró el instrumento político más importante con el que contaba para continuar creciendo bajo la oferta de “El Cambio”. Seis meses bastaron para dilapidar el capital político que tenía en diciembre de 2015 y convertirse en un archipiélago de fracciones con intereses particulares, absolutamente inútil para un sector de la población -que realmente esperaba sirviera como herramienta efectiva para solucionar los problemas económicos que más aquejan al país-. Hoy, la debilidad de las facciones “electoralistas” y la impronta divisionista que define a la MUD (Mesa de la Unidad Democráticas) frustran todo esfuerzo por el diálogo político nacional, dejando el terreno libre para que se impongan los sectores más extremistas de la oposición venezolana hegemonizados por el partido Voluntad Popular. Los mismos creadores de “La Salida” en 2014 han desplazado a los creadores de “El Cambio” en 2015, marcando la agenda de este momento.
Luego de la gran movilización que lograra la MUD a comienzos de septiembre de 2016, se dio un quiebre importante en la expectativas de la base social opositora respecto a sus líderes, dada la errónea oferta que hicieran a sus seguidores luego del triunfo electoral parlamentario. Vendieron una fantasía: luego de una gran marcha en el este de la ciudad de Caracas o de un pronunciamiento en la Asamblea Nacional, automáticamente Nicolás Maduro saldría del poder. Con una frustración generalizada en su base de apoyo, este quiebre habría sumido a la oposición a niveles bajísimos de movilización de calle, abrupta pérdida de la popularidad de sus líderes y, lo peor: el incremento de la popularidad de Nicolás Maduro que llegó al 30% en enero 2017 luego de un difícil 2016. Este nivel de asfixia política les exigió hacerse de una estrategia de polarización de corto plazo. En un claro reconocimiento de sus incapacidades para armar rutas políticas de sello nacional, retomaron nuevamente el camino más fácil: buscar apoyo en el padre imperial (EEUU) y calentar las calles combinando movilizaciones de la vanguardia política y grupos de choque que permitieran construir retratos de victimización de la oposición y abuso de poder (represión) por parte del Gobierno. El objetivo: encender la indignación y el ánimo de una base social de apoyo que ya no daba nada por ellos.
Recambio táctico: cualificando los sentidos de la violencia
Los signos del recambio táctico de la derecha se comenzaron a observar desde el 15 de febrero –pocos días después de que el gobierno estadounidense sancionara al vicepresidente venezolano por sus presuntos vínculos con el narcotráfico- cuando Trump recibió a Lilian Tintori. El presidente norteamericano expresó entonces su preocupación por Leopoldo López, a quien llamó “prisionero político”. Durante la semana anterior, otros opositores viajaron a EEUU: Freddy Guevara, Armando Armas y José Gregorio Correa[1]. Aquí se comenzaba a perfilar que la nueva ofensiva conservadora contaría con un expedito “apoyo” norteamericano y la pasarían a liderar los radicales: Voluntad Popular.
La explícita presión internacional
Esta vez, EEUU se comprometió seriamente con esta tarea: desde el 19 de febrero al 20 de Marzo, Washington hizo 11 pronunciamientos públicos y emitió 4 documentos (comunicados, informe sobre DDHH y resoluciones) sobre la “preocupante” situación venezolana, desde las más importantes vocerías: el Presidente Trump, el Departamento de Estado en voz de Rex Tillerson y Mark Toner, el Senado y el embajador en la OEA. Igualmente, dejó ver sin pruritos su lobby en la OEA y el sólido respaldo a su Secretario General, Luis Almagro, quien asume con gran vehemencia su papel como agitador y operador internacional de la narrativa y diplomacia conservadora en torno a la situación política venezolana. Almagro, entre el 28 de febrero y el 19 de abril, desarrolló 4 sesiones extraordinarias -donde emitió resoluciones fraudulentas (sin consenso y violando abiertamente la normativa interna) sobre Venezuela-, armó un bloque de 11 países (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Paraguay, Perú y Uruguay) cuyas cancillerías se alinean para fustigar al Gobierno de Venezuela e hizo pronunciamientos diarios en la prensa mundial y en redes sociales.
Aún cuando la estrategia comenzó a mostrarse a mediados de febrero con estos primeros movimientos, su desarrollo se evidencia en las calles de Venezuela desde hace 24 días. ¿Qué se busca? imponer un ambiente de “ingobernabilidad” que retrate el colapso de una república o, más bien, coronar una estrategia de asedio multidimensional a un país soberano.
“La Salida” reloaded
“La Salida” de 2014  tuvo una duración de 2 meses, dejó un saldo de 43 muertos y más de 800 heridos y se caracterizó por barricadas, trampas mortales para motorizados y transeúntes, asedio e incendio de instalaciones del Estado, y atrincheramiento en urbanizaciones de clase media y alta. Quedó para la historia de la oposición y del país como la ineficaz revuelta de los ricos para asaltar por vías no democráticas el poder político en Venezuela. A diferencia de 2014, “La Salida 2017” que tiene casi un mes y ya cuenta con 26 muertos y más de 300 heridos, se gesta en condiciones objetivas y subjetivas distintas: en medio de una difícil situación económica luego del desplome de los precios del petróleo, y en el marco de un abierto conflicto entre los poderes del Estado que debilita la utilidad de las instituciones públicas y restringe el debate político a partidos, generando apatía y desesperanza en las mayorías sociales. Esta versión de “La Salida”, entonces, juega en una arena socio-política particular y, sobre todo, parece tener claros los errores anteriores.
En esta oportunidad, las líneas de sentido de la protesta se reorganizaron. Se combinaron los recurrentes discursos conservadores sobre “dictadura” y “falta de libertad de expresión” junto a apelaciones sobre la crítica situación económica de las clases populares y la postergación de la participación electoral. Sobre todo, se construyó un discurso de interpelación al bloque conservador internacional para que interviniese sobre la situación venezolana:
1) “Dictadura”, apelando a una ramplona argumentación liberal sobre la no-independencia de poderes (aún cuando la Fiscal General se pronuncia contra el Tribunal Supremo de Justicia y el Legislativo opera por cuenta propia en manos de la oposición política), se achacaron hasta el cansancio términos como “ruptura del orden constitucional” con la intención de buscar convencer, sobre todo internacionalmente, sobre el colapso del Estado;
2) “Máxima presión internacional”: el presidente de la Asamblea Nacional, Julio Borges, no tuvo consideraciones soberanas de ningún tipo al solicitar a Donald Trump intervenir en Venezuela: “es muy importante para nosotros que el presidente Trump sea un factor de ayuda para crear la máxima presión internacional sobre el gobierno de Nicolás Maduro (…) Venezuela no es ya un problema local de gobernabilidad y autoritarismo sino una enfermedad contagiosa que tiene raíces y tentáculos en todos los problemas de la región (…) EEUU podría prohibir el intercambio comercial o político con Venezuela, imponiendo la Carta Democrática Interamericana de la OEA, lo que significaría el aislamiento completo de Venezuela: un país bajo cuarentena”[2];
3) Recuperar la “Presión de Calle”, la línea argumental de las movilizaciones apelaron a un referente chavista para levantarse: “el poder popular”. Juan Guido, diputado de Voluntad Popular, fue portavoz de la usurpación de este sentido:“Cuando se cierran todos los caminos el poder originario, que es el poder popular, se manifiesta a través de las calles y del ejercicio de la protesta. Es fundamental que todos salgan a expresarse, y razones hay miles, porque lo fundamental es el espacio completo de participación de la gente”. Es claro que, combinando referentes que el chavismo instaló en el sentido común político y provocando indignación con violencia, calculaban que podían hablarle a un chavismo blando, movilizar a su base de apoyo desmoralizada y lograr retomar el nivel de movilización de septiembre 2016. Sus números así lo confirman: ORC Consultores afirma que desde el 1 de abril hasta este martes 18, las protestas políticas pasaron a ser el 92% de las manifestaciones en el país. Mientras que, en el primer trimestre del año, éstas representaron apenas un poco más del 20% [3].
Cundirse de pueblo: ganar simbólicamente territorios chavistas
Con la perfomance de la violencia y del despliegue territorial también intentaron agregar valor simbólico a la estrategia. Buscaron coronar el sentido del que carecieron en 2014: ocupar simbólicamente territorios chavistas a través de acciones violentas de desestabilización a escala local, para dejar de mostrarse como una minoría clasista y construirse como pueblo mayoritario. Para la tercera semana de “presión de calle” pasaron de protestas en las grandes arterias viales, calles y plazas de las zonas acomodadas de Caracas, a convocatorias en barrios populares donde históricamente el chavismo había hegemonizado.
Territorializar la violencia fue la apuesta de la tercera semana de presión de calle: 26 puntos para emprender protestas en barrios populares de Caracas fue la pauta que sostuvieron luego del triunfo democrático del país con las multitudinarias marchas chavista y de oposición el pasado 19 de abril. El día 20 amaneció con escaramuzas violentas en el Este de Caracas (histórico territorio de la derecha), barricadas, quema de cauchos, bombas molotov hacia la Guardia Nacional y fotos. La Vega y El Valle (lugar donde se crió Nicolás Maduro) fueron los barrios elegidos: dirigentes de Primero Justicia y Voluntad Popular, a oscuras, cerraron calles, promovieron saqueos y atacaron el Hospital materno-infantil “Hugo Chávez Frías”, que tuvo que ser evacuado.
Llama la atención que, pese a que sostenían que las protestas eran espontáneas porque la situación país “ya no se aguanta más”, en las paredes de los edificios se proyectaron sofisticados hologramas que decían: “Maduro, el pueblo tiene hambre”, “Maduro dictador”. Esa larga noche que contó con la participación de bandas armadas de la delincuencia común que acompañaron las “manifestaciones políticas”, dejando un saldo de 10 muertos y una decena de heridos. Este experimento de violencia quirúrgica para generar miedo y debilitar simbólicamente al chavismo permitió corroborar la tesis del gobierno: existe relación entre líderes de estos partidos de oposición y factores de la delincuencia organizada en el país. También, permitió confirmar que el “apoyo” del norte no sólo implicó respaldo mediático y diplomático, sino que había mucho dinero detrás de este recambio táctico.
En los días subsiguientes, las protestas volvieron a ser de día, en las grandes arterias viales. La “Marcha del Silencio por los caídos” volvió a tener el rostro de las jóvenes estudiantes de cabellos rubios y rasgos perfilados, y el destino fue la Conferencia Episcopal Venezolana. Los discursos de la “presión de calle” se convirtieron en “Elecciones Ya” aún cuando dirigentes del peso como Capriles Radonsky y Luis Florido, de Voluntad Popular, expresaron que no aceptarían elecciones fraudulentas, y sugieren que la OEA asuma la organización de las elecciones. Sin embargo, ese mismo día una declaración de Henry Ramos Allup, presidente del partido Acción Democrática, deja en el ambiente incertidumbre respecto a una posible escalada de violencia para la cuarta semana de abril: “hoy es un homenaje de silencio a todos los caídos y muertos (…) incluso a las víctimas potenciales y eventuales que seguramente habrá en los próximos días”. El día después, 24 de abril, la oposición convocaba a un “Plantón Nacional” -tranca de las arterias viales de las principales ciudades- que en horas de la mañana registró una baja participación de manifestantes de oposición, y en horas de la tarde sorprendió con hechos violentos en los estados Mérida y Barinas: personas en motos dispararon a una manifestación chavista y a otra de oposición, dejando un saldo de 3 muertos y 6 heridos. Nuevamente, ante el reflujo de la participación en las calles la violencia como instrumento de polarización reaparece.
Ante tales acontecimientos, la opinión pública nacional se pronuncia contra la violencia y en las redes sociales se impone la ridiculización de protestas que no terminan de cumplir la oferta engañosa que siguen ofreciendo la oposición a sus bases: sacar a Maduro del poder. En las calles se comienza a escuchar el hastío por una cotidianidad en zozobra que ralentiza a un país que exige respuestas para la situación económica.
Mientras tanto, el Gobierno de Nicolás Maduro que sigue mostrando el control institucional y militar, vuelve a llamar al diálogo político, anuncia su voluntad a ir a elecciones y retoma el discurso de las preocupaciones nacionales (los problemas económicos y de la producción), sobre las cuales pareciera ser el único actor político que se ocupa en el mar de complejidades financieras que afronta el Estado. El domingo 23 de abril, el Presidente de la República anunciaba que en los próximos días promoverá un “desencadenante histórico popular” que marcará el ritmo de los acontecimientos. Veremos.
Camila Vollenweider y Lorena Freitez

¿EXISTEN PLANES PARA UNA INVASIÓN MILITAR DE VENEZUELA?

A medida que la tensión social y política crece en Venezuela, aparecen más analistas que advierten sobre una posible intervención externa en el país.
En varios momentos coyunturales de su vida política, la revolución bolivariana ha acusado a Washington de inmiscuirse directa e indirectamente en sus asuntos internos.
La activa participación de Estados Unidos en el golpe de Estado contra Hugo Chávez en abril de 2002 no dejó lugar a dudas.
Posteriormente, la instalación en Colombia de siete bases militares estadounidenses avivó las sospechas de Caracas, que recurrentemente recuerda las palabras pronunciadas en 1999 por el senador Paul Coverdell (ponente del Plan Colombia),
“Para controlar a Venezuela es indispensable ocupar militarmente a Colombia”.
El 10 de abril de 2017, el presidente Nicolás Maduro denunció que “sectores extremistas que tienen el poder en el Pentágono, el Mando Sur y el Departamento de Estado poseen un plan intervencionista contra Venezuela”.
Según el analista colombiano de asuntos internacionales Juan Alberto Sánchez Marín,
“Una posible invasión es un riesgo latente, evidente y muy grande. La Casa Blanca tiene sobradas razones políticas, económicas y geoestratégicas para querer invadir a Venezuela. Este país representa para ellos un baluarte tanto o más significativo y estratégico que cualquiera de aquellos en los cuales se embarcaron en sus descabelladas invasiones”.
Para otros, como el documentalista colombiano Freddy Muñoz Altamiranda, esa invasión ya está en marcha pero no es una avanzada militar convencional.
“Venezuela sí está enfrentando, desde hace varios años, una invasión no convencional que ha operado a través de estructuras paramilitares. Estructuras que no son nuevas y, aunque se hayan popularizado en Colombia bajo el auspicio de Álvaro Uribe, Estados Unidos ya las usó en las guerras de Corea y Vietnam, por ejemplo”.
Recientemente, Trump ha calificado de desastre la salida de Venezuela de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Rusia ya ha acusado a fuerzas externas, implícitamente a Estados Unidos y sus aliados occidentales, de desestabilizar la república bolivariana.
Según ha declarado el Ministerio de Exteriores ruso en un comunicado en relación a los episodios de tensión y caos vividos recientemente en Venezuela por el enfrentamiento en las calles de opositores y partidarios del Gobierno de Nicolás Maduro,
“Existe un papel destructivo de fuerzas externas. Aquellos que fomentan la desobediencia pública con ingeniería social exterior deben prestar más atención a los resultados de sus acciones en Siria, Libia, Yemen y Ucrania. ¿Quieren lograr lo mismo en Venezuela? Los problemas de los venezolanos pueden resolverlos únicamente los venezolanos”.