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martes, 14 de abril de 2015

Conmovedor: René Pérez cuenta su encuentro con Galeano


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“Tenía frente a mí un libro abierto mientras tomaba vino, me iba sintiendo como un libro sin letras”, escribió. Y agregó: “Como si fuera poco, en mi cabeza se hacía cada vez más recurrente el aviso de que soy un tipo que patinó por cinco escuelas de Puerto Rico antes de graduarse, sin ningún credencial intelectual”.
El grupo musical puertorriqueño Calle 13 dedicó unas emotivas líneas al escritor y periodista uruguayo Eduardo Galeano, por su desaparición física este lunes, que significó una sentida pérdida para Latinoamérica entera.
René, cantante de Calle 13, relató en su página Facebook su encuentro con el pensador revolucionario. También citó una frase de Galeano que cambió el rumbo del encuentro: “Yo también soy despistado y de los peores”, le dijo el escritor.
Y René contó que a partir de ese momento ambos dialogaron como si se conocieran desde hacía mucho tiempo. Galeano murió la mañana de este lunes a los 74 años, luego de batallar contra un cáncer de pulmón. El uruguayo mostró siempre su apoyo al líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez, a quien en un artículo describió como “ese extraño dictador que creó una Constitución pensada para un solo protagonista: el pueblo”.
A continuación el texto completo escrito por René:
Eran como las dos de la tarde. Luego de intercambiar varios correos electrónicos el encuentro se hacía real.
Estaba por conocer, no solo a uno de los escritores más grandes de Latinoamérica, sino que también al único escritor que fue capaz de capturar la atención de un niño índigo, que ahora de adulto carga con un déficit de atención y que vive en una nube de un país que no existe.
Después de 3 cuadras doblando hacia la derecha, nos refugiamos en un pequeño restaurante italiano.
En la mesa había pastas al dente, pan, aceite, un poco de pimienta y vino. Al principio me sentía nervioso, no sabía cómo empezar, sobre qué temas hablarle.
Tenía frente a mí un libro abierto mientras tomaba vino y me iba sintiendo como un libro sin letras.
Como si fuera poco, en mi cabeza se hacía cada vez más recurrente el aviso de que soy un tipo que patinó por 5 escuelas en Puerto Rico antes de graduarse, sin ningún credencial intelectual, con muy pocas lecturas en la cabeza y con una facilidad increíble para perderse en cualquier conversación.
Sabía que al final sería delatado por mis ojos espaciados que miran sin mirar y atienden sin atender.
Solo tenía una forma de sobrevivir a este encuentro, así que decidí confesarle mi “padecimiento”. Por alguna extraña razón, en ese momento todos los platos, vasos y cubiertos dejaron de hablar para escucharme decir: “Eduardo, tengo un problema, soy muy despistado y a veces se me hace muy difícil seguir una conversación”.
A lo que él me contesto, “yo también soy despistado y de los peores”. Desde ese momento en adelante todo fluyó de forma natural, como si fuésemos amigos de antaño. Eduardo empezó a hablar mientras mi esposa y yo escuchábamos.
Fue como escuchar al tiempo narrando historias. Compartió los escritos que tenía en una de sus libretas miniatura, donde escribía una idea por página. En ese momento andábamos por la ciudad de Nueva York.
“Las ciudades resuelven el 90% de los problemas que ocasionan”, leía uno de los escritos en aquella pequeña libreta.
Nos contó sobre todos sus viajes por Latinoamérica, el tiempo cuando acampó con mineros en Chile, las historias de sus amigos arrojados desde un avión con las tripas al aire durante la dictadura en Argentina, sus años en la revista, su tiempo en España.
Nos habló sobre su familia, su compañera, sus hijos, su sobrina, sus amigos escritores, sus no tan amigos escritores, sus encuentros, sus despedidas; toda una vida contada frente a una mesa a la que le salieron raíces y ramas que rompieron las ventanas de aquella tarde que ya era noche. El vino no se acababa y nunca se acabó, porque siguió merodeando por nuestras cabezas hasta nuestra salida de aquel pequeño restaurante.
Y así, amarrados hombro con hombro, como si fuéramos compañeros de toda una vida, nos acompañamos hasta llegar a su hotel.
Le pregunté si necesitaba ayuda para llegar a su habitación y me miró con la cara de alguien que sobrevivió momentos mucho peores que una subida de elevador con tres botellas de vino en la sangre.
Lo entendí totalmente, así que decidí darle un abrazo. Luego del abrazo, apretándome con fuerza la mano con la que escribo y casi hablándome con los ojos me dijo, nos volveremos a ver. Así me despedí de una de las mejores historias que viví, el mejor de los cuentos.
Gracias por ese día Eduardo.
Te queremos mucho, René, Sol y MiloTELESUR

Canciones de Galeano para despedirnos de Galeano

Eduardo GaleanoHay muchas maneras de rendirle homenaje a Eduardo Galeano, el escritor uruguayo que ha muerto este lunes a los 74 años. Una de ellas es leyendo sus libros, claro. Pero otra manera de despedirse de él es a través de la música, porque Galeano deja una herencia musical esparcida en varios temas a los que puso letra, título o voz. Este es un viaje sonoro por algunas de las canciones relacionadas con el escritor.

1. Su reciente participación con Calle 13

La introducción del último disco del grupo puertorriqueño, Multiviral, mezcla música suave con las palabras del escritor uruguayo. En su última frase, éste dice: “Y ahora los invito a caminar por la Calle 13, les aseguro que lo van a pasar muy bien. Muy bien porque estarán muy bien acompañados”.
2. Las venas abiertas de América Latina
Aunque Eduardo Galeano acabara diciendo que no volvería a leérselo, Las venas abiertas de América Latina es su tomo más destacado y una referencia para la región. Hugo Chávez se lo regaló a Barack Obama y los argentinos Los Fabulosos Cadillacs le pusieron su nombre a esta canción.
3. Serrat por Galeano
En muchas ocasiones Joan Manuel Serrat ha cantado versos de poetas y, entre ellos, están los de Eduardo Galeano. Dos de sus canciones son letras del uruguayo: Secreta mujer, del disco Sombras en la China y La mala racha, de Versos en la boca.

4. Ideas que se cantan

Las ideas de Eduardo Galeano han sido una inspiración para la izquierda latinoamericana y muchos artistas de la región las han recogido en sus discos, como el cantautor puertorriqueño a favor de la independiencia Roy Brown Ramírez en Los Ausentes, junto a Tito Auger. O el uruguayo Alfredo Zitarrosa, que mezcló en Hoy desde aquí voces y letras de figuras como Galeano y Pablo Neruda
5. 100% Galeano
Aunque no se arrancara a cantar directamente, el escritor tiene tres discos publicados que están compuestos por extractos de sus libros El fútbol a sol y sombra, Mujeres y Espejos.

(Tomado de Verne)

Maradona a Galeano: “Gracias por enseñarme a leer el fútbol”

galeano y el futbolLa muerte de Eduardo Galeano conmovió a Diego Maradona al enterarse hoy en Bogotá de la noticia. “Gracias por enseñarme a leer el fútbol”, fue el mensaje del ex futbolista hacia la figura del escritor uruguayo.
“Gracias por luchar como un 5 en la mitad de la cancha y por meterles goles a los poderosos como un 10. Gracias por entenderme, también. Gracias, Eduardo Galeano: en el equipo hacen falta muchos como vos. Te voy a extrañar”, dijo el astro argentino del fútbol como despedida.
“Se convirtió en una especie de Dios sucio, el más humano de los dioses, eso explica la veneración universal que él conquistó más que ningún otro jugador. Un Dios sucio, que se nos parece: mujeriego, parlanchín, borrachín, tragón, irresponsable, mentiroso, fanfarrón, pero los dioses por muy humanos que sean no se jubilan”, había expresado Galeano sobre el 10 en vida.
(Tomado de La Nación de Argentina)