Mostrando entradas con la etiqueta historia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta historia. Mostrar todas las entradas

domingo, 8 de octubre de 2017

Fidel, Che y su inconmovible identidad

Primer encuentro de Fidel y Che desde la salida de las columnas invasoras de la Sierra Maestra y luego del triunfo revolucionario del 1ro de enero de 1959, en la Ciudad de Camagüey, 5 de enero de 1959. Foto: Fidel Soldado de las Ideas.
Primer encuentro de Fidel y Che desde la salida de las columnas invasoras de la Sierra Maestra y luego del triunfo revolucionario, Camagüey, 5 de enero de 1959. Foto: Fidel Soldado de las Ideas.
No existió en las últimas décadas del siglo XX americano, acontecimiento histórico más tergiversado y difamado que la Revolución Cubana. Desde el mismo instante del triunfo rebelde el primero de enero de 1959 la falsificación se convirtió en uno de los instrumentos más usado por sus enemigos para destruirla pero, de todas hay una que le ha correspondido el papel de ser objeto de las campañas más sistemática y constante de todas: la relación entre Fidel Castro y Ernesto Che Guevara. Falsificaresa relación condujo al montaje de una amalgama de criterios dirigidos a dos objetivos esenciales: mancillar la figura de Fidel como líder del proceso revolucionario cubano y desmontar la significación revolucionariay ética de Che para la juventud.
Parto de que la relación que existió entre Fidel y Che sólo puede ser descritabajo la total correspondencia de la identidad de enfoques y propósitos que enarbolaron sobre la base de una entrañable admiración, amistad y afecto recíprocos. De otra manera sería dejar la objetividad para ajustarnos a razones emotivas.
Fue una fría noche del mes de julio de 1955[ii] cuando en apenas unas horas de conversación Fidel decide involucrar al Che como médico de la futura expedición del yate “Granma” y lo hizo convencido que frente a él tenía a un hombre con un alto espíritu revolucionario, madurez política, voluntad de lucha e identificación con la empresa a la que estaba siendo convocado[iii];  fue en esa misma conversación donde quedó establecido el compromiso adquirido por el jefe de la Revolución de que, llegado el momento, ninguna razón de Estado impediría que el Che cumpliera la misión para la que se consideraba destinado: llevar la revolución a su patria de origen.
“Desde que estábamos en México y se incorporó a nuestro movimiento, ─afirmó Fidel─me hizo prometerle que después de la victoria de la revolución en Cuba, se le autorizaría a volver a luchar en su patria o por América Latina. Así estuvo varios años trabajando aquí en importantes responsabilidades, pero siempre pendiente de eso. Al final, lo que nosotros hicimos fue cumplir el compromiso contraído con él, no retenerlo, no obstaculizar su regreso.”[iv]
Desde esta fecha, Che comienza a descollar como uno de esos hombres que poco a poco se convierten en espiritualmente imprescindibles y, por eso no resulta difícil comprender la decisión asumida por Fidel, de no abandonar al amigo a pesar del comprometimiento que significó para la Revolución Cubana cuando declaró sus simpatías por el comunismo al ser detenido en México.  El propio Che se encargó de dar a conocer y estimar esa decisión:
“…en ningún momento perdimos nuestra confianza personal en Fidel Castro.  Y es que Fidel tuvo algunos gestos que, casi podríamos decir, comprometían su actitud revolucionaria en pro de la amistad…”[v]

che-fidel-y-dorticos
¿Por qué esta decisión del jefe de la Revolución?
En primer lugar, resulta importante comprender como a pesar de no tener el historial combativo de otros compañeros y ser argentino,  Fidel lo designa al frente de un pequeño grupo de combatientes que se entrenaba en el Rancho Santa Rosa, en México.  El propio líder del Movimiento 26 de Julio argumentaba esta decisión:
“Pero un día, por sus características de seriedad, de inteligencia, de carácter, en una casa donde había un grupo de cubanos en México, se le había designado responsable”[vi];  en la propia entrevista concedida al fraile dominico brasileño Frei Bettole expresó:“…así que cuando nosotros nos encontramos con el Che, ya era un revolucionario formado; además un gran  talento, una gran inteligencia, una gran capacidad teórica […]  A todo eso se unían también condiciones humanas excepcionales, de compañerismo, desinterés, altruismo, valentía personal”.[vii]
La etapa que se extiende desde el 17 de enero hasta el 28 de mayo de 1957 fue la espiral en la que demostró sus indiscutibles cualidades como soldado; capaz de cumplir las tareas más riesgosas que las circunstancias exigían y demostrar con su proverbial ejemplo, a pesar de su crónica asma, las magníficas condiciones y virtudes de combatiente que poseía.
Después del combate de El Uvero, el 28 de mayo se le responsabilizaba por su condición de médico al cuidado y protección de los heridos.  Luego de cumplida la encomienda, el 17 de julio se reencontraba con Fidel y el grueso de la Columna 1. No solo regresaba con los heridos curados sino también con un pequeño grupo que si bien no era el modelo ideal de lo que es una fuerza guerrillera sí era la génesis de lo que con posterioridad se convirtió en la segunda columna del incipiente Ejército Rebelde.
El 21 de julio de 1957 y a solo cuatro días de haberlo nombrado capitán [viii], Fidel “de modo informal y casi de soslayo”[ix]lo asciende a comandantedel Ejército Rebelde. Es el primero en alcanzar ese grado. Extraordinaria debió ser la impresión que causó en el jefe de la Revolución al ascenderlo de ese modo, a pesar de ser un extranjero que vino como médico en el “Granma” y por encima de otros combatientes cuyo historialrevolucionario se remontaba a los inicios de la lucha el 26 de julio de 1953.
A partir de esos momentos el proceso de organización del destacamento guerrillero adquiere un nivel cualitativamente superior.  La formación de la Columna 4, encargada de operar al este del Turquino y de la cual el Che fue su conductor constituye el inicio de la formación de un ejército semirregular, destinado a extender territorialmente la zona de operaciones y la búsqueda de un asentamiento fijo en las propias entrañas de la Sierra Maestra.  Primero El Hombrito, luego La Mesa, fueron el preámbulo de ello y no se puede escribir la historia de la lucha insurreccional sin hacer mención a estos dos lugares que definen el papel precursor de Che en la creación de una base estable de operaciones que,aunque en sus inicios no tuvo fuerzas suficientes que le permitiera defenderla, si le sirvió a Fidel de patrón para lo que más tarde se desarrolló en la comandancia de La Plata.
Un momento de peculiar trascendencia en las relaciones entre Fidel y Che lo fue la firma por miembros del 26 de Julio del llamado Pacto de Miami en octubre de 1957. La tensión y desconfianza que momentáneamentese originó por el desconocimiento de los pormenores de la firma de ese documento sirvió para que Che, con su proverbial sinceridad dejara manifiesta su posición al respecto. La dilucidación de este momento, coadyuvó, más que a todo, a fusionar y compenetrar aún más a ambos combatientes.
Che y Fidel. Foto: Raúl Corrales/Fidel Soldado de las Ideas.
Che y Fidel. Foto: Raúl Corrales/Fidel Soldado de las Ideas.
Ilustremos esos instantes con algunos pasajes extraídos de documentos facsimilares de ambos revolucionarios.
El 13 de diciembre Fidel le escribe a Che:
“Yo no sé si tú puedas pensar que yo haya sido capaz de cometer la estupidez de suscribir ese pacto que tan profundamente me hiere, no solo mis sentimientos de luchador que no vaciló un instante en afrontar esta lucha tan difícil para venir a renunciar ahora a toda su gloria cuando hemos andado ya más de la mitad del camino, sino incluso mi autoridad como líder del Movimiento 26 de Julio”. [x]
Por su parte Che le responde:
“En este momento llega el mensajero con tu nota del 13. Te confieso, que junto con la nota de Celia, me llenó de tranquilidad y alegría. No por ninguna cuestión personal, sino por lo que significa para la Revolución ese paso(…) Por eso, la noticia confirmada de un pacto de ese tipo me dejó frío, pero antes de hacerme una opinión definitiva esperé tu carta, que como te dije, fue un gran bálsamo para mí.”[xi]
Como cierre del cruce de cartas entre ambos revolucionarios y colofón de la situación dada respecto a la firma del Pacto de Miami las palabras que a continuación se transcriben son una hermosa expresión de esa peculiar admiración de Che por Fidel cuando conoce del documento [xii] enviado por el líder del Ejército Rebelde a los firmantes del Pacto de Miami.
Para acabar quiero repetirte la felicitación por el documento. Alguna vez, planteándote mis dudas sobre tu futuro, te dije que siempre tendrías el mérito de haber demostrado la posibilidad de lucha armada apoyada por el pueblo, en América.  Ahora vas por el otro camino más grande de ser uno de los dos o tres presidentes de América que llegarán al poder por una lucha armada multitudinaria; conseguido esto, solo te queda un pequeño pro para quedar único en la cima (pero al parecer terrible, porque nadie lo dio) serle fiel al pueblo.  La gente que se ha formado a tu lado en más de un año de lucha abierta tiene derecho a pedirte este último paso, por el bien de todos”. [xiii]
Transcurrido tres meses, en abril de 1958, ocurre el fracaso de la huelga general convocada como golpe decisivo al régimen batistiano y que colocó al movimiento revolucionario en una coyuntura muy difícil. Fidel decide analizar la situación creada en lo que será de hecho su primera alocución por la Radio Rebelde y es revelador el siguiente mensaje que le envía a Che días antes de trasladarse a La Mesa para hablar por la emisora de radio: “No sería malo que nos viéramos antes de perfilar definitivamente el discurso”[xiv]. Clara referencia a la confianza que depositaba en su compañero como hombre político.
Para Fidel la propaganda siempre fue una de las principales armas de lucha que trató de mantener siempre bajo su control, sin embargo, a Che le permitióponerse al frente de esta tarea con amplios poderes decisorios para lo cual dispuso de su traslado a La Plata con el objetivo precisamente, de asesorar la emisora Radio Rebelde, entre otras tareas.  Ello estaría en el centro de la actividad a desarrollar por quien prácticamente se ha convertido en su lugarteniente.
A pesar de estas importantísimas diligencias, Fidel también prevé encargarlo de la tropa destinada a la defensa del sector occidental del territorio cuando las circunstancias lo exigieran.
Todas estas decisiones adquirían una excepcional importancia estratégica y a Celia Sánchez se lo informaba el 16 de abril: “Che irá para allá conmigo para encargarse de una serie de cuestiones de mucho interés”. [xv]
A pesar de estos elementos, merece puntualizarse que la presencia de un hombre con el talento del Che al lado del Comandante en Jefe representaba un enorme apoyo para las valoraciones, análisis y en algunos casos decisiones militares y políticas que en el plano táctico-estratégico debería tomar el máximo líder ante la fuerte contienda que se avecinaba.
fidel-y-el-che
El 3 de mayo, la Dirección Nacional del Movimiento 26 de Julio se reúne en Mompié para analizar las causas que llevaron al fracaso de la Huelga del 9 de Abril y,  hombres como Faustino Pérez y René Ramos Latour (Daniel), con los cuales el Che mantuvo divergencias ideológicas y operativas, le solicitan a Fidel que lo invite a la reunión; esto confirma que, sin ser parte activa de esta dirección, no sólo el máximo jefe de la Revolución consideraba sus virtudes y méritos, sino también el resto de los compañeros.[xvi] De esta importantísima reunión emanaron todo un conjunto de decisiones políticas y organizativas dirigidas a fortalecer el Movimiento y a buscar la unidad efectiva de las fuerzas revolucionarias; los juicios e intervenciones del Che jugaron un papel determinante.
El Che no sólo se ha convertido en el estratega militar con la intuición de los grandes jefes sino también el cuadro político que era capaz en cualquier momento de la contienda, si las circunstancias lo exigían, tomar aunque fuera temporalmente, las riendas de la lucha insurreccional.
Significativo resulta el hecho, sobradamente evidenciado en los documentos que se conservan en el archivo de la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado, de que en los días que anteceden a la ofensiva de la tiranía, Fidel va dando a conocer minuciosamente a Che los pormenores de cada uno de los planes defensivos, de las operaciones tácticas,del comportamiento de los suministros y del armamento, así como de las órdenes que dirige a los distintos jefes de pelotones.
Varias son las notas, mensajes o cartas que Fidel enviara a Celia Sánchez en plena ofensiva enemiga del verano de 1958 en la que no le indicaraque le diera a conocer al comandante argentino el contenido de las mismas.Una sola muestra ilustra lo expresado:
“Celia: Le remito a Crescencio una larga carta, en un esfuerzo por explicarle bien lo que debe hacer […] Mira a ver si entre Che y tú logran hacer algo para que las cosas se hagan correctamente.” [xvii]
No podemos soslayar tampoco las funciones asignada al Che en el descifrado de las claves que les permitía la comunicación con otras fuerzas y con el resto del país y el exilio.  En no pocas ocasiones Fidel le asignó la responsabilidad de esta trascendental tarea que llevaba consigo no sólo el descifrado de la mensajería, sino, y es lo más importante, la toma de decisiones de enorme trascendencia.  En plena ofensiva enemiga le escribió:
“Aunque dejaste aquí la clave no puedo descifrar el mensaje porque no tengo la menor idea.  Te envío clave y mensaje para que lo descifres y trates de dar alguna respuesta”[xviii] o “Te remito los papeles.  Resuelve este asunto como sea necesario…” [xix]
Según lo atesorado en el archivo, la mayoría de los documentos remitidos por el Comandante en Jefe en este período que analizamos, son una demostración diáfana de que la participación del Che en toda esta etapa de la guerra de liberación nacional fue sustancial.  En no pocos de ellos se percibe la absoluta confianza que deposita Fidel en su persona.  Sin embargo, las frases que transcribo a continuación son expresión máxima de la extraordinaria compatibilidad existente entre los dos revolucionarios:
“Hay detalles que ustedes deben resolver sin necesidad de remitirlas aquí. Toda la [agenda] de datos concretos que me preguntas sobre Humberto, Teté, Billar, etc. son asuntos que debes darle la solución que te parezca correcta como hubieras hecho en la Mesa. Quedas facultado plenamente para tomar todas las medidas de orden público e interno que estimes pertinente.
Hace además muchos días que no conversamos, y luego eso es hasta una necesidad.”[xx]
El Che siempre junto al líder de la Revolución Cubana, testimonio emblemático para el presente y el futuro de la relación de estos dos grandes revolucionarios, 1960. Foto: Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado/ Fidel Soldado de las Ideas.
El Che siempre junto al líder de la Revolución Cubana, testimonio emblemático para el presente y el futuro de la relación de estos dos grandes revolucionarios, 1960. Foto: Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado/ Fidel Soldado de las Ideas.
Desde el triunfo de la Revolución el primero de enero de 1959 hasta el primero de abril de 1965 transcurrieron seis años en los cuales Che continuó desempeñando un papel crucial.
La Ley de la Reforma Agraria constituyó, sin lugar a dudas, la medida revolucionaria más trascendental de toda la primera etapa de la Revolución, que fijó el rumbo de liberación nacional y señaló el inevitable enfrentamiento al imperialismo yanqui.  En ese proceso participó junto a Fidel un grupo muy pequeño de estrategas políticos y económicos, hombres todos en los que el jefe de la Revolución decidió confiar por su capacidad, su perspicacia, su discreción, su desarrollo intelectual e ideológico y su probada fidelidad. Che formó parte de esa reducida comisión, cuyas reuniones se efectuaban precisamente en la casa de descanso que él ocupaba en esos meses en una playa cercana a La Habana para atender su asma crónica. [xxi]
Cada vez que en estos primeros años se planteaba la amenaza de una agresión militar directa, Che era uno de los tres jefes principales, junto a Raúl y Almeida, entre los que Fidel dividía la defensa del resto del territorio nacional, mientras él permanecía en la capital o se movía al lugar de mayor peligro. Así ocurrió cuando la invasión mercenaria por la Bahía de Cochinos en abril de 1961, o cuando la Crisis de los Misiles en octubre de 1962 en la que se le encargó la responsabilidad material de la provincia de Pinar del Río.
Cuando en 1961 las tres organizaciones revolucionarias cubanas —el Movimiento Revolucionario 26 de Julio, el Directorio Revolucionario 13 de Marzo y el Partido Socialista Popular—deciden unirse en una sola entidad, las Organizaciones Revolucionarías Integradas (ORI), Che formó parte por derecho indiscutido de la dirección nacional de esta organización. De igual manera sucedió cuando hizo falta un cuadro capaz y confiable para asumir la Presidencia del Banco Nacional o la cartera del Ministerio de Industria,  o cuando la Revolución se propuso desarrollar sus relaciones con los países del llamado Tercer Mundo y Fidel lo colocó al frente de ese empeño, también estratégico para la supervivencia misma de la propia Revolución, o finalmente cuando se suscitaron los debates teóricos entre los partidarios de dos maneras de construir el socialismo, fue el Che quien encabezó el grupo de aquellos que aspiraban al predominio de los factores morales, y fue Fidel quien se solidarizó con este enfoque. De esta manera lo expresó en el XX Aniversario de la muerte de Che;
“Pero en esencia, ¡en esencia!, el Che era radicalmente opuesto a utilizar y desarrollar las leyes y las categorías económicas del capitalismo en la construcción del socialismo; y planteaba algo en que hemos insistido muchas veces, que la construcción del socialismo y del comunismo no es sólo una cuestión de producir riquezas y distribuir riquezas, sino es también una cuestión de educación y de conciencia…” [xxii]
Como colofón a estas cuartillas, dos escritos, por su trascendencia son de los indispensablespara viabilizar las intenciones de esta exposición.De ellos, uno es la conocida y desgarradora carta de despedida de Che a Fidel.  En ningún otro documento como éste, escrito en trance tan trascendental y dramático de su vida, iba a apartarse un milímetro de la más completa sinceridad que siempre lo caracterizó. La necesidad de reproducir algunos fragmentos se impone:
Fidel:
Me recuerdo en esta hora de muchas cosas, de cuando te conocí en casa de María Antonia, de cuando me propusiste venir, de toda la tensión de los preparativos.
[…] Siento que he cumplido la parte de mi deber que me ataba a la Revolución cubana en su territorio, y me despido de ti, de los compañeros, de tu pueblo que ya es mío.
Hago formal renuncia de mis cargos en la Dirección del Partido, de mi puesto de Ministro, de mi grado de Comandante, de mi condición de cubano. […].
[…]Mi única falta de gravedad es no haber confiado más en ti desde los primeros momentos de la Sierra Maestra y no haber comprendido con suficiente celeridad tus cualidades de conductor y de revolucionario. He vivido días magníficos y sentí a tu lado el orgullo de pertenecer a nuestro pueblo en los días luminosos y tristes de la Crisis del Caribe.
Pocas veces brilló más alto un estadista que en esos días, me enorgullezco también de haberte seguido sin vacilaciones, identificado con tu manera de pensar y de ver y apreciar los peligros y los principios.
[…] En los nuevos campos de batalla llevaré la fe que me inculcaste, el espíritu revolucionario de mi pueblo, la sensación de cumplir con mi más sagrado de los deberes luchar contra el imperialismo dondequiera que esté; esto reconforta y cura con creces cualquier desgarradura.
Digo una vez más que libero a Cuba de cualquier responsabilidad, salvo la que emane de su ejemplo. Que si me llega fe hora definitiva bajo otros cielos, mi  último pensamiento será para este pueblo y especialmente para ti. Que te doy las gracias por tus enseñanzas y tu ejemplo al que trataré de ser fiel hasta las últimas consecuencias de mis actos. Que he estado identificado siempre con la política exterior de nuestra Revolución y lo sigo estando.  Que en dondequiera que me pare sentiré la responsabilidad de ser revolucionario cubano, y como tal actuaré […]
Tendría muchas cosas que decirte a ti y a nuestro pueblo, pero siento que son innecesarias, las palabras no pueden expresar lo que yo quisiera, y no vale la pena emborronar cuartilla.
Y la carta concluye primero con el grito emblemático:
“¡Hasta la victoria siempre! ¡Patria o muerte!” y luego con esta elocuente línea final de despedida: “Te abraza con todo fervor revolucionario, Che.”
Finalmente, reproduzco varios fragmentos de otra carta,una de las más conmovedora y afectuosaescrita por Fidel, y muy poco conocida. Esta fue escrita y enviada al Che cuando se encontraba en Praga para persuadirlo de que regresara a Cuba a preparar la nueva gesta boliviana. Ya el Che se había despedido de Cuba, y consideraba que regresar sería denigrante y poco ético. Por eso prolongaba su estancia clandestina en la capital checa, aun a riesgo de que su paradero fuese descubierto por los servicios de inteligencia del imperialismo que estaban tras sus huellas. Le escribe Fidel:
Junio 3 de 1966.
Querido Ramón:[xxiii]
[…] me parece que, dada la delicada e inquietante situación en que te encuentras ahí, debes, de todas formas, considerar la conveniencia de darte un salto hasta aquí.
Tengo muy en cuenta que tú eres particularmente renuente a considerar cualquier alternativa que incluso poner por ahora un pie en Cuba, […]. Eso, sin embargo, analizado fría y objetivamente, obstaculiza tus propósitos; algo peor, los pone en riesgo. A mí me cuesta trabajo resignarme a la idea de que eso sea correcto e incluso de que pueda justificarse desde un punto de vista revolucionario.
[…] No media ninguna cuestión de principios, de honor o de moral revolucionaria que te impida hacer un uso eficaz y cabal de las facilidades con que realmente puedes contar para cumplir tus objetivos. Hacer uso de las ventajas que objetivamente significan poder entrar y salir de aquí, […] no significa ningún fraude, ninguna mentira, ningún engaño al pueblo cubano o al mundo. Ni hoy, ni mañana, ni nunca nadie podría considerado una falta, y menos que nadie tú ante tu propia conciencia. Lo que sí sería una falta grave, imperdonable, es hacer las cosas mal pudiéndolas hacer bien. Tener un fracaso cuando existen todas las posibilidades del éxito.
No insinúo ni remotamente un abandono o posposición de los planes ni me dejo llevar de consideraciones pesimistas ante las dificultades surgidas. […]
[…]Tú sabes absolutamente bien que puedes contar con estas facilidades, que no existe la más remota posibilidad de que por razones de estado o de política vayas a encontrar dificultades o interferencias. Lo más difícil de todo, que fue la desconexión oficial, ha sido logrado, y no sin tener que pagar un determinado precio de calumnias, intrigas, etc. […]
Espero no te produzcan fastidio y preocupación estas líneas. Sé que si las analizas serenamente me darás la razón con la honestidad que te caracteriza. Pero aunque tomes otra decisión absolutamente distinta, no me sentiré por eso defraudado. Te las escribo con entrañable afecto y la más profunda y sincera admiración a tu lúcida y noble inteligencia, tu intachable conducta y tu inquebrantable carácter de revolucionario íntegro, y el hecho de que puedas ver las cosas de otra forma no variará un ápice esos sentimientos ni entibiará lo más mínimo nuestra cooperación.[xxiv]
Imponente y enternecedora carta; no por cierto la de un jefe que ordena a un subordinado, sino la de un hermano a otro hermano. Bastaría con este documento, escrito sin la intención de que fuese hecho público —si es conocido no es porque Fidel lo hiciera, sino porque lo dieron a conocer la viuda y los hijos del Che—[xxv] para echar definitivamente por tierra las patrañas de que la salida del Che se debió a divergencias con Fidel y de que Cuba no prestó todo su apoyo al proyecto internacionalista del Che.
Han pasado muchos años desde la desaparición física de Che, aún hay quienes se aferran a falsear, desacreditar y pulverizar esa reciprocidad  que desde julio de 1955 existe entre Fidel y Che. Ellos pertenecen a la historia como paradigmas de fidelidad, respeto, hermandad y cariño, y a despecho de todas las mentiras que se han tejido jamás dejó de existir la más inconmovible identidad que se sintetizan en las conmovedoras palabras de Fidel en la velada solemne en memoria del Guerrillero Heroico cuando expresó:
“Desde el punto de vista revolucionario, desde el punto de vista de nuestro pueblo, ¿cómo debemos mirar nosotros el ejemplo del Che? ¿Acaso pensamos que lo hemos perdido? Cierto es que no volveremos a ver nuevos escritos, cierto es que no volveremos a escuchar de nuevo su voz. Pero el Che le ha dejado al mundo un patrimonio, un gran patrimonio, y de ese patrimonio nosotros —que lo conocimos tan de cerca— podemos ser en grado considerable herederos suyos.
Nos dejó su pensamiento revolucionario, nos dejó sus virtudes revolucionarias, nos dejó su carácter, su voluntad, su tenacidad, su espíritu de trabajo. En una palabra, ¡nos dejó su ejemplo! ¡Y el ejemplo del Che debe ser un modelo para nuestro pueblo, el ejemplo del Che debe ser el modelo ideal para nuestro pueblo!
Si queremos expresar cómo aspiramos que sean nuestros combatientes revolucionarios, nuestros militantes, nuestros hombres, debemos decir sin vacilación de ninguna índole: ¡Que sean como el Che! Si queremos expresar cómo queremos que sean los hombres de las futuras generaciones, debemos decir: ¡Que sean como el Che! Si queremos decir cómo deseamos que se eduquen nuestros niños, debemos decir sin vacilación: ¡Queremos que se eduquen en el espíritu del Che! Si queremos un modelo de hombre, un modelo de hombre que no pertenece a este tiempo, un modelo de hombre que pertenece al futuro, ¡de corazón digo que ese modelo sin una sola mancha en su conducta, sin una sola mancha en su actitud, sin una sola mancha en su actuación, ese modelo es el Che! Si queremos expresar cómo deseamos que sean nuestros hijos, debemos decir con todo el corazón de vehementes revolucionarios: ¡Queremos que sean como el Che!”[xxvi]
Ernesto Che Guevara junto a Fidel, y su hija Aleida Guevara. Foto: Cortesía del Centro de Estudios Che Guevara.
Ernesto Che Guevara junto a Fidel, y su hija Aleida Guevara. Foto: Cortesía del Centro de Estudios Che Guevara.
Notas:
[i]Artículo publicado en “Cinco Palma. Revista de la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado”. Año 2017. Tercera Época, No. 3.
[ii]Ernesto Guevara: “Una revolución que comienza”, En: Escritos y Discursos, 9 t, t.II; Ed. Ciencias Sociales, La Habana, 1972, p.6.
[iii] Frei Betto. “Fidel y la religión. Conversación con Frei Betto”. Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado. La Habana, 1985. p. 281-283.
[iv]Ídem. p. 283
[v]Ernesto Guevara de la Serna: “Pasajes de la Guerra Revolucionaria” En: Ernesto Che Guevara.  OBRAS. Casa de las Américas. 1970. Tomo I. pág. 193.
[vi]Fidel Castro Ruz: “Discurso en la Comuna de San Miguel de Santiago de Chile”.  28 de noviembre de 1971.”En: CUBA-CHILE. Ediciones Políticas.  Comisión de Orientación Revolucionaria del CCPCC.  La Habana, 1972. pág. 391.
[vii]Frei Betto: “Fidel y la Religión”.  Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado.La Habana, 1985. pág. 372
[viii] Ernesto Che Guevara. “Diario de un combatiente. Sierra Maestra-Santa Clara, 1956-1958”. Centro de Estudios Che Guevara y Editorial Ocean Sur. 2011. pág. 137
[ix] Ernesto Guevara de la Serna: “Pasajes de la Guerra Revolucionaria”. En: Ernesto Che Guevara. OBRAS. Casa de las Américas. 1970. T.1. pág.291
[x]Fidel Castro Ruz. “Carta a Che”. 13 de diciembre de 1957. En Fondo Fidel Castro Ruz. Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado.
[xi]Ernesto Che Guevara. “Carta  a Fidel”. 15 de diciembre de 1957. En Fondo Ernesto Guevara de la Serna. Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado.
[xii]Consultar de Fidel Castro.  “A los firmantes del Pacto de Miami”. 14 de diciembre de 1957. En: Fondo Fidel Castro Ruz. Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado.
[xiii]Ernesto Che Guevara. Carta a Fidel. 6 de enero de 1958. En: Fondo Ernesto Guevara de la Serna.Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado.
[xiv]Fidel Castro Ruz: “Carta a Che”.  13 de abril de 1958. En: Fondo Fidel Castro Ruz. Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado.
[xv]Fidel Castro Ruz: “Carta a Celia”. 16 de abril de 1958. En: Fondo Fidel Castro Ruz.  Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado.
[xvi]Fidel Castro Ruz: “Carta a Che”. 1 de mayo de 1958. En: Fondo Fidel Castro Ruz.  Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado.
[xvii]Fidel Castro Ruz: “Carta a Celia” 11 de mayo de 1958.  En: Fondo Fidel Castro Ruz.  Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado
[xviii]Fidel Castro Ruz: “Carta a Che”  28 de mayo de 1958. En: Fondo Fidel Castro Ruz. Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado
[xix]Fidel Castro Ruz: “Carta a Che”  31 de mayo de 1958. En: Fondo Fidel Castro Ruz. Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado.
[xx]Fidel Castro Ruz: “Carta a Che”  19 de mayo de 1958. En: Fondo Fidel Castro Ruz. Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado.
[xxi]Fidel Castro Ruz. “Cien Horas con Fidel. Conversaciones con Ignacio Ramonet”. Tercera edición. Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado. La Habana, 2006. pág. 162.
[xxii] Fidel Castro. “Discurso en el acto central por el XX Aniversario de la caída en combate del Comandante Ernesto Che Guevara”. Pinar del Río. 8 de octubre de 1987. Editorial CENPES, La Habana, 1987. pág. 19.
[xxiii] Uno de los tantos seudónimos usados por el Che para burlar los servicios de inteligencia de sus enemigos.
[xxiv] Tomada del prólogo de “Pasajes de la Guerra Revolucionaria en el Congo”. Editorial Grijalbo Mondadori S.A. México, 1999. p.15.
[xxv] El prólogo de la obra citada en la nota anterior fue redactado por Aleida Guevara March, hija de Che Guevara.
[xxvi]Fidel Castro. “Discurso pronunciado en la Velada Solemne en memoria del Comandante Ernesto Che Guevara”. La Habana. 18 de octubre de 1967. En: Escritos y Discursos, 9 t, t. I; Ed. Ciencias Sociales, La Habana, 1972, p.15-16.

domingo, 4 de junio de 2017

Tania la Guerrillera, única mujer en la guerrilla del Che

Foto: Archivo.
Foto: Archivo.
En su corta e intensa vida debió adoptar personalidades y nombres distintos como Haydée, Tamara, Vittoria, Marta y Laura, pero la luchadora internacionalista que siguió la ruta del Che por la selva boliviana pasó a la historia como Tania la Guerrillera.
Nacida en Argentina, de padre alemán y madre polaca, esta joven llegó a Bolivia en 1964 con el nombre de Laura Gutiérrez Bauer, a fin de crear condiciones para abrir un frente revolucionario.
Vino como especialista en etnología y estudiosa del folclore y logró infiltrarse en todas las esferas del gobierno, dijo en exclusiva a Prensa Latina el investigador e historiador cubano Froilán González, quien junto a su esposa Adys Cupull, ha escrito varios libros sobre la gesta del Che.
Era una muchacha físicamente atractiva, carismática, culta, que dominaba cuatro idiomas y tocaba el acordeón y la guitarra, además de practicar deportes.
Hugo Herrera, quien tuvo oportunidad de conocerla cuando trabajaba en el departamento de Folclore del Ministerio de Educación, la recuerda como una joven hermosa y activa, que siempre estaba muy atenta a todo lo que ocurría.
Tania conoció al general René Barrientos, presidente de Bolivia en ese entonces, y se codeó con importantes figuras, entre ellas el jefe de la Dirección Nacional de Informaciones de la Presidencia, Gonzalo López Muñoz, y el ministro de Defensa, Alfredo Ovando.
En La Paz se vinculó a los pintores Juan Ortega Leytón y Moisés Chire Barrientos e impartió clases de idioma alemán a hijos de la oligarquía con el propósito de relacionarse con sus familiares y obtener información útil para el movimiento rebelde.
‘Su vida fue muy intensa’, afirma en la conversación con esta agencia el historiador cubano, a quien entrevistamos durante el estreno en La Paz del documental ‘Historia de Ita: Relatos inéditos de la vida de Haydeé Tamara Bunke Tania la Guerrillera’, con guion de Adys Cupull y realizada por sus hijos Leandro y Livan.
Escogimos este país para la premier porque ella amó a Bolivia, admiró su folclore y su cerámica y aquí organizó la primera exposición de trajes típicos, recordó el investigador.
El filme lleva el título de ‘Historia de Ita’ porque su madre nos contó que cuando era niña la llamaban Tamarita y como estaba tan pequeña sólo pronunciaba Ita y ese fue el nombre que usó en toda la correspondencia con la familia, dijo González.
Tania nació en Argentina y a los 14 años se trasladó con sus padres a la República Democrática Alemana, desde donde siguió de cerca todos los acontecimientos en su país y en América Latina, en particular el triunfo de la Revolución Cubana.
En Berlín trabajó como traductora de delegaciones latinoamericanas y fue así como conoció a Ernesto Che Guevara, cuando era ministro de Industria, y a la directora del Ballet Nacional de Cuba, Alicia Alonso, quien la llevó a La Habana.
En el país caribeño trabajó en el Ministerio de Educación, en el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y en la dirección de la Federación de Mujeres Cubanas, se hizo miliciana y participó en varios trabajos voluntarios.
Cuando le encargaron la misión en Bolivia adoptó el nombre de Tania en honor a una joven rusa llamada Soja que luchó contra los nazis bajo ese seudónimo y fue apresada, torturada y ahorcada.
Tamara salió de Alemania en 1961 y nunca regresó, y su madre Nadia Bider -desesperada por no tener noticias de ella- decide hacer un viaje a Cuba en 1964, cuenta el historiador.
Allí se entrevistó con un oficial, quien le dice que ella estaba bien, estudiando en un curso y le muestra una foto donde está muy transformada y es casi imposible reconocerla, pero su madre miró fijamente sus ojos y dijo: sí es ella.
Tania vino a Bolivia para una red clandestina, sin embargo, se ve precisada a incorporarse a la guerrilla en marzo de 1967 cuando en un viaje al campamento de Ñancahuazú dos miembros del movimiento rebelde desertan e informan de su presencia y ya no puede salir de allí.
En su diario, el Che escribe: ‘todo parece indicar que Tania está individualizada, con lo que se pierden dos años de trabajo bueno y paciente…’
Ella integraba el grupo de la retaguardia comandado por Juan Vitalio Acuña (Joaquín) y una de sus tareas era escuchar las distintas emisoras de radio bolivianas, argentinas y cubanas e informar de lo que estaba sucediendo, afirma el historiador.
Durante cinco meses debió enfrentar la dura vida en la selva boliviana, la falta de agua y de alimentos, el mal tiempo y la constante hostilidad enemiga.
El 31 de agosto de 1967 la columna guerrillera cae en una emboscada cuando cruzaba el Río Grande. Tania fue la penúltima en sumergirse en la corriente, justo delante de Joaquín, quien cubría las espaldas de sus compañeros.
Cuando se escucharon los primeros disparos, ella intentó tomar el fusil, pero una bala le atravesó el pulmón y fue arrastrada por las aguas. Su cuerpo fue encontrado una semana después. Le faltaban poco más de dos meses para cumplir 30 años.
De acuerdo con el historiador cubano, en Vallegrande la imagen que tienen los pobladores de la única mujer en la guerrilla del Che es un poco mística.
El pueblo boliviano la convirtió en leyenda y se dice que sale del río cuando hay niebla con una gran cesta de flores y frutas, narra el investigador.
Un poema escrito en su libreta de notas dice: ‘¿Nada será mi nombre alguna vez?/¿Nada dejará en pos de mí en la tierra? / Al menos flores, al menos cantos…’
A Tania se le conoce como la Flor del Río Grande y en el sitio donde fueron hallados sus restos en Vallegrande hay una lápida cubierta por rosas blancas.
(Con información de Prensa Latina)

domingo, 25 de diciembre de 2016

Hoy se cumple un mes de la desaparición física de Fidel

Hoy se cumple un mes de la partida física de Fidel. Imagen: TeleSur.
Hoy se cumple un mes de la partida física de Fidel. Imagen: TeleSur.
Este 25 de diciembre se cumple un mes de la partida física del Líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, quien falleció a los 90 años de edad en La Habana, Cuba.
Las cenizas del comandante Fidel fueron trasladadas en una caravana desde la capital hasta Santiago de Cuba, cuna de la revolución, en una reedición en sentido inverso del itinerario de la Caravana de la Libertad realizada en enero de 1959 tras derrocar la dictadura de Fulgencio Batistas.
Sus restos reposan en el cementerio de Santa Ifigenia junto al Héroe Nacional, José Martí, el iniciador de las gestas independentistas; el Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes; y una pléyade de héroes y mártires en casi siglo y medio de luchas por la libertad y la dignidad.
El pueblo cubano le rindió homenaje en cada una de sus localidades y se comprometió a defender las conquistas de la Revolución.
El 20 de diciembre, Estados miembro de la Asamblea General de las Naciones Unidas rindieron tributo al líder histórico de la Revolución cubana. La sesión de especial de homenaje fue solicitada por un grupo de países de varios continentes.
La ONU destacó los logros de Cuba en salud pública, educación, ciencia y otras áreas sociales, gracias a la Revolución Cubana que fue liderada por Fidel Castro.
(Con información de TeleSur)

lunes, 8 de agosto de 2016

50 verdades sobre Fidel Castro

Fidel en la Sierra Maestra.
Fidel en la Sierra Maestra.
El líder histórico de la Revolución Cubana marcó para siempre la historia de Cuba y de América Latina, convirtiendo a su país en símbolo de dignidad y resistencia.
1. Procedente de una familia de siete hijos, Fidel Castro nació el 13 de agosto de 1926 en Birán en la actual provincia de Holguín, de la unión entre Ángel Castro Argiz, rico terrateniente español oriundo de Galicia, y Lina Ruz González, cubana de nacimiento.
2. A los siete años se marcha para la ciudad de Santiago de Cuba y reside en casa de una maestra encargada de su educación. Ésa lo abandona a su suerte. “Conocí el hambre”, recordaría Fidel Castro y “mi familia había sido engañada”. Un año después ingresa en el colegio religioso de los Hermanos de la Salle en enero de 1935 como interno. Deja la institución para ir al colegio Dolores con 11 años, en enero de 1938, tras rebelarse contra el autoritarismo de un profesor. Prosigue su escolaridad con los jesuitas en el colegio de Belén de La Habana de 1942 a 1945. Tras una carrera brillante, su profesor, el Padre Armando Llorente, escribe en el anuario de la institución: “ Se distinguió en todas las asignaturas relacionadas con las letras. Excelencia y congregante, fue un verdadero atleta, defendiendo siempre con valor y orgullo la bandera del colegio. Ha sabido ganarse la admiración y el cariño de todos. Cursará la carrera de Derecho y no dudamos de que llenará con páginas brillantes el libro de su vida”.
3. A pesar de su exilio a Miami en 1961 tras las tensiones entre el Gobierno revolucionario y la Iglesia Católica cubana, el Padre Llorente siempre guardó un recuerdo nostálgico de su antiguo alumno: “Me dicen ‘usted siempre habla bien de Fidel’. Yo hablo del Fidel que conocí. Inclusive, una vez, me salvó la vida y esas cosas no se pueden olvidar nunca”. Fidel Castro se tiró al agua para salvar a su profesor llevado por la corriente.
4. En 1945, Fidel Castro ingresa en la Universidad de La Habana, donde cursa la carrera de Derecho. Elegido delegado de la Facultad de Derecho, participa activamente en las manifestaciones contra la corrupción del Gobierno del Presidente Ramón Grau San Martín. No vacila tampoco en denunciar públicamente a las pandillas del BAGA vinculadas a las autoridades políticas. Max Lesnik, entonces secretario general de la Juventud Ortodoxa y compañero de Fidel Castro, recuerda este episodio: “El comité «30 de Septiembre» [creado para luchar contra las pandillas] tomó el acuerdo de presentar la denuncia contra el Gobierno y los gánsteres en el pleno de la Federación de Estudiantes. En el salón, más de 300 alumnos de las diversas facultades se aprestaban a escuchar a Fidel cuando alguien […] gritó: «El que hable lo que no debe, hablará por última vez». Estaba claro que la amenaza era para el orador de turno. Fidel se levantó de su silla y con paso pausado y firme se encaminó al centro del amplio salón, después de pedir un minuto de silencio en recordación a los mártires, […] comenzó a leer una lista oficial con los nombres de todos y cada uno de los miembros de las pandillas y de los dirigentes de la FEU que habían sido premiados con jugosas «botellas» [cargos] en los distintos ministerios de la administración pública.
5. En 1947, con 22 años, Fidel Castro participa con Juan Bosch, futuro Presidente de República Dominicana, en un intento de desembarco de Cayo Confite para derrocar al dictador Rafael Trujillo, entonces apoyado por Estados Unidos.
6. Un año después, en 1948, participa en el Bogotazo, sublevación popular desatada por el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, líder político progresista, candidato a las elecciones presidenciales en Colombia.
7. Graduado en Derecho en 1950, Fidel Castro ejerce como abogado hasta 1952 y defiende a la gente humilde, antes de lanzarse a la política.
8. Fidel Castro nunca militó en el Partido Socialista Popular (PSP), partido comunista de la Cuba prerrevolucionaria. Era miembro del Partido del Pueblo Cubano, también llamado Partido Ortodoxo, fundado en 1947 por Eduardo Chibás. El programa del Partido Ortodoxo de Chibás es progresista y se basa en varios pilares: la soberanía nacional, la independencia económica con una diversificación de la producción agrícola, la supresión del latifundio, el desarrollo de la industria, la nacionalización de los servicios públicos, la lucha contra la corrupción y la justicia social con la defensa de los trabajadores. Fidel Castro reivindica su pertenencia al pensamiento martiano (de José Martí), chibasista (de Chibás) y antiimperialista. Orador de gran talento, se presenta a las elecciones parlamentarias como candidato del Partido del Pueblo Cubano en 1952.
9. El 10 de marzo de 1952, a tres meses de las elecciones presidenciales, el general Fulgencio Batista rompe el orden constitucional y derroca al Gobierno de Carlos Prío Socarrás. Consigue el apoyo inmediato de Estados Unidos que reconoce oficialmente a la nueva dictadura militar.
10. El abogado Fidel Castro presenta una denuncia contra Batista por romper el orden constitucional: “Si existen tribunales, Batista debe ser castigado, y si Batista no es castigado […] ¿Cómo podrá después este tribunal juzgar a un ciudadano cualquiera por sedición o rebeldía contra este régimen ilegal producto de la traición impune?” El Tribunal Supremo, a las órdenes del nuevo régimen, rechaza la demanda.
11. El 26 de julio de 1953, Fidel Castro se pone al frente de una expedición de 131 hombres y ataca el cuartel Moncada en la ciudad de Santiago, segunda fortaleza militar del país, así como el cuartel Carlos Manuel de Céspedes en la ciudad de Bayamo. El objetivo era tomar el control de la ciudad –cuna histórica de todas las revoluciones– y lanzar un llamado a la rebelión en todo el país para derrocar al dictador Batista.
12. La operación es un fracaso y numerosos combatientes –55 en total– son asesinados tras ser brutalmente torturados por el ejército. En efecto, sólo seis de ellos murieron en combate. Algunos logran escapar gracias al apoyo de la población.
13. Fidel Castro, capturado unos días después, le debe la vida al sargento Pedro Sarría, quien se niega a seguir las órdenes de sus superiores y ejecutar al líder de Moncada. “¡No disparen! ¡No disparen! ¡Las ideas no se matan!”, exclamó frente a sus soldados.
14. Durante su histórico alegato titulado “La Historia me absolverá”, Fidel Castro, quien se encarga de su propia defensa, denuncia los crímenes de Batista y la miseria en la cual se encuentra el pueblo cubano y presenta su programa para una Cuba libre basado en la soberanía nacional, la independencia económica y la justicia social.
15. Condenado a 15 años de prisión, Fidel Castro es liberado en 1955 después de la amnistía que le concedió el régimen de Batista. Funda el Movimiento 26 de Julio (M 26-7) y declara su proyecto de seguir la lucha contra la dictadura antes de exilarse en México.
16. Fidel Castro organiza allí la expedición del Granma con un médico llamado Ernesto Guevara. A Fidel Castro no le costó mucho trabajo convencer al joven argentino quien recuerda: “Lo conocí en una de esas frías noches de México, y recuerdo que nuestra primera discusión versó sobre política internacional. A las pocas horas de la misma noche –en la madrugada- era yo uno de los futuros expedicionarios.”
17. En agosto de 1955, Fidel Castro publica el Primer Manifiesto del Movimiento 26 de Julio que retoma los puntos esenciales de su alegato “la Historia me absolverá”. Trata de reforma agraria, de prohibición del latifundio, de reformas económicas y sociales a favor de los desheredados, de industrialización de la nación, de construcción de viviendas, de disminución de los alquileres, de nacionalización de los servicios públicos de teléfono, gas y electricidad, de educación y de cultura para todos, de reforma fiscal y de reorganización de la administración pública para luchar contra la corrupción.
18. En octubre de 1955, para reunir los fondos necesarios para la expedición, Fidel Castro realiza una gira por Estados Unidos y se reúne con los exilados cubanos. El FBI vigila estrechamente a los clubes patrióticos M 26-7 fundados en las diferentes ciudades.
19. El 25 de noviembre de 1956, Fidel Castro embarca en el puerto de Tuxpán, México, a bordo del barco Granma, con capacidad para 25 personas. Los revolucionarios son 82 en total y navegan rumbo a Cuba con el objetivo de desatar una guerra de guerrillas en las montañas de la Sierra Maestra.
20. La travesía se convierte en pesadilla por las condiciones climáticas. Un expedicionario cae al mar. Juan Almeida, miembro del grupo y futuro comandante de la Revolución, recuerda el episodio: “Fidel nos dijo lo siguiente: ‘De aquí no nos vamos hasta que lo salvemos’. Eso conmovió a la gente y levantó la combatividad. Pensamos ‘con ese hombre no hay abandonados’. Lo salvamos, a costa que se echara a perder la expedición”.
21. Tras una travesía de siete días, en vez de los cinco previstos, el 2 de diciembre de 1956, la tropa desembarca “en el peor pantano jamás visto”, según Raúl Castro. Los tiros de la aviación cubana la dispersan y la persiguen 2.000 soldados de Batista que esperaban a los revolucionarios.
22. Unos días después, en Cinco Palmas, Fidel Castro vuelve a encontrarse con su hermano Raúl y otros 10 expedicionarios. “Ahora sí ganamos la guerra”, declara el líder del M 26-7 a sus hombres. Empieza la guerra de guerrillas que duraría 25 meses.
23. En febrero de 1957, la entrevista a Fidel Castro que realiza Herbert Matthews del New York Times permite que la opinión pública estadounidense y mundial descubra la existencia de una guerrilla en Cuba. Batista confesaría más tarde en sus memorias que gracias a ese palo periodístico “Castro empezaba a ser un personaje de leyenda”. Matthews matizó sin embargo la importancia de su entrevista: “Ninguna publicidad, por más sensacional que fuese, habría podido tener efecto si Fidel Castro no fuera precisamente el hombre que yo describí”.
24. A pesar de las declaraciones oficiales de neutralidad en el conflicto cubano, Estados Unidos brinda su apoyo político, económico y militar a Batista y se opuso a Fidel Castro hasta los últimos instantes. El 23 de diciembre de 1958, a una semana del triunfo de la Revolución, mientras el ejército de Fulgencio Batista se encuentra en plena desbandada a pesar su superioridad en armas y hombres, tiene lugar la 392 reunión del Consejo de Seguridad Nacional, con la presencia del Presidente Eisenhower. Allen Dulles, entonces director de la CIA, expresa claramente la posición de Estados Unidos: “Tenemos que impedir la victoria de Castro”.
25. A pesar del apoyo de Estados Unidos, sus 20.000 soldados y una superioridad material, Batista no pudo vencer a una guerrilla que se componía de 300 hombres armados durante la ofensiva final del verano de 1958 que movilizó a más de 10.000 soldados. Esta “victoria estratégica” revela entonces el genio militar de Fidel Castro que había anticipado y derrotado la operación Fin de Fidel que lanzó Batista.
26. El 1 de enero de 1959, cinco años, cinco meses y cinco días después del asalto al cuartel Moncada del 26 de julio de 1953, triunfó la Revolución Cubana.
27. Durante la formación del Gobierno revolucionario en enero de 1959, Fidel no ocupa la Presidencia, que queda en manos del juez Manuel Urrutia. Tampoco ocupa el puesto de Primer Ministro, entregado al abogado José Miró Cardona.
28. En febrero de 1959, el Primer Ministro Cardona, quien se opone a las reformas económicas y sociales que considera demasiado radicales (proyecto de reforma agraria), presenta su dimisión. Manuel Urrutia llama a Fidel Castro para ocupar el cargo.
29. En julio de 1959, frente a la oposición del Presidente Urrutia quien rechaza nuevas reformas, Fidel Castro renuncia a su cargo de Primer Ministro. Inmensas manifestaciones populares estallan en toda Cuba, exigiendo la salida de Urrutia y el regreso de Fidel Castro. El nuevo Presidente de la República Osvaldo Dorticós lo vuelve a nombrar Primer Ministro.
30. Estados Unidos se muestra inmediatamente hostil a Fidel Castro al acoger con los brazos abiertos a los dignitarios del antiguo régimen, incluso varios criminales de guerra quienes habían robado las reservas Tesoro cubano, llevándose 424 millones de dólares.
31. No obstante, desde el principio, Fidel Castro declara su voluntad de mantener buenas relaciones con Washington. Sin embargo, durante su primera visita a Estados Unidos en abril de 1959, el Presidente Eisenhower se niega a recibirlo y prefiere ir a jugar al golf. John F. Kennedy lamentaría eso: “Fidel Castro forma parte del legado de Bolívar. Debíamos haber dado al fogoso y joven rebelde una más calurosa bienvenida en su hora de triunfo.”
32. A partir de octubre de 1959, pilotos procedentes de Estados Unidos bombardean Cuba y regresan a la Florida sin ser molestados por las autoridades. El 21 de octubre de 1959, lanzan una bomba sobre La Habana que ocasiona dos muertos y 45 heridos. El responsable del crimen, Pedro Luis Díaz Lanz, regresa a Miami sin ser molestado por la justicia y Washington se niega a extraditarlo a Cuba.
33. Fidel Castro sólo se acerca de Moscú en febrero de 1960 y sólo adquiere armas soviéticas después del rechazo de Estados Unidos a proporcionarle el arsenal necesario para su defensa. Washington también presiona a Canadá y a las naciones europeas solicitadas por Cuba con el fin de obligarla a dirigirse al bloque socialista y así justificar su política hostil hacia La Habana.
34. En marzo de 1960, la administración Eisenhower toma la decisión formal de derrocar a Fidel Castro. En total, el líder de la Revolución Cubana sufriría no menos de 637 intentos de asesinato.
35. En marzo de 1960, el sabotaje por la CIA del barco francés La Coubre cargado de armas en el puerto de La Habana ocasiona más de cien muertos. En su discurso en homenaje a las víctimas, Fidel Castro lanza el lema “Patria o muerte” inspirado en el de la Revolución Francesa “Libertad, igualdad, fraternidad o muerte”.
36. El 16 de abril de 1961, tras los bombardeos de los principales aeropuertos del país por la CIA, preludio de la invasión de Bahía de Cochinos, Fidel Castro declara el carácter “socialista” de la Revolución.
37. Durante la invasión de Bahía de Cochinos por 1.400 exilados financiados por la CIA, Fidel Castro se encuentra en primera línea de combate. Inflige una severa derrota a Estados Unidos y aplasta a los invasores en 66 horas. Su popularidad alcanza cimas en todo el mundo.
38. Durante la crisis de los misiles de octubre de 1962, el general soviético Alexei Dementiexv estaba al lado de Fidel Castro. Cuenta sus recuerdos: “Pasé junto a Fidel los momentos más impresionantes de mi vida. Estuve la mayor parte del tiempo a su lado. Hubo un instante en que considerábamos cercano el ataque militar de los Estados Unidos y Fidel tomó la decisión de poner todos los medios en alerta. En pocas horas el pueblo estaba en posición de combate. Era impresionante la fe de Fidel en su pueblo, y de su pueblo y de nosotros, los soviéticos, en él. Fidel es, sin discusión alguna, uno de los genios políticos y militares de este siglo.”
39. En octubre de 1965, se crea el Partido Comunista de Cuba (PCC) en sustitución del Partido Unido de la Revolución Socialista (PURS) nacido en 1962 (que remplazó las Organizaciones Revolucionarias Integradas –ORI- creadas en 1961). Fidel Castro es nombrado Primero Secretario.
40. En diciembre de 1976, Fidel Castro es elegido por primera vez Presidente del Consejo de Estado y de Ministros de la República de Cuba, tras la adopción de la nueva Constitución. Sería reelecto a ese cargo hasta 2006.
41. En 1988, a más de 20.000 kilómetros de distancia, Fidel Castro dirige desde La Habana la batalla de Cuito Cuanavale en Angola, en la cual las tropas cubanas y angoleñas infligen una estrepitosa derrota a las fuerzas armadas sudafricanas que invadieron Angola y que ocupaban Namibia. El historiador Piero Gleijeses, Profesor de la Universidad Johns Hopkins de Washington, escribe al respecto: “A pesar de todos los esfuerzos de Washington [aliado al régimen del apartheid] para impedirlo, Cuba cambió el curso de la historia de África Austral […].La proeza de los cubanos en el campo de batalla y su virtuosismo en la mesa de negociaciones fueron decisivas para obligar a Sudáfrica a aceptar la independencia de Namibia. Su exitosa defensa de Cuito fue el preludio de una campaña que obligó a la SADF a salir de Angola. Esta victoria repercutió más allá de Namibia ».
42. Observador lúcido de la Perestroika, Fidel Castro declara al pueblo en un discurso premonitorio del 26 de julio de 1989 que en caso de desaparición de la Unión Soviética Cuba deberá resistir y proseguir en la vía del socialismo: “Si mañana o cualquier día nos despertáramos con la noticia de que se ha creado una gran contienda civil en la URSS, o incluso si nos despertáramos con la noticia de que la URSS se desintegró […] Cuba y la Revolución cubana seguirían luchando y seguirían resistiendo”.
43. En 1994, en pleno Periodo Especial, conoce a Hugo Chávez con el cual establece una fuerte amistad que duraría hasta la muerte de éste en 2013. Según Fidel Castro, el presidente venezolano fue “el mejor amigo que tuvo el pueblo cubano”. Ambos establecen una colaboración estratégica con la creación en 2005 de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de nuestra América que agrupa hoy día ocho países de América Latina y el Caribe.
44. En 1998, Fidel Castro recibe la visita del Papa Juan Pablo II en La Habana. Éste pide que “el mundo se abra a Cuba y que Cuba se abra al mundo”.
45. En 2002, el expresidente de Estados Unidos James Carter realiza una visita histórica a Cuba. Interviene en vivo por televisión: “ No he venido acá a interferir en los asuntos internos de Cuba, sino a extender una mano de amistad hacia el pueblo cubano y ofrecer una visión del futuro para nuestros dos países y para las Américas. […] Quiero que lleguemos a ser amigos y nos respetemos unos a otros. […] Debido a que los Estados Unidos es la nación más poderosa, somos nosotros quienes debemos dar el primer paso”.
46. En julio de 2006, tras una grave enfermedad, Fidel Castro renuncia al poder. Conforme a la Constitución, le sucede el vicepresidente Raúl Castro.
47. En febrero de 2008, Fidel Castro renuncia definitivamente a todo mandato ejecutivo. Se consagra entonces a la redacción de sus memorias y publica regularmente artículos bajo el título de “reflexiones”.
48. Arthur Schlesinger Jr., historiador y asesor especial del Presidente Kennedy, evocó la cuestión del culto de la personalidad tras una estancia en Cuba en 2001: “Fidel Castro no fomenta el culto a la personalidad. Es difícil encontrar un cartel o incluso una postal de Castro en ningún lugar de La Habana. El icono de la Revolución de Fidel, visible en todas partes, es el Che Guevara”.
49. Gabriel García Márquez, escritor colombiano y Premio Nobel de literatura, es un íntimo amigo de Fidel Castro. Esbozó un retrato de él y subraya “la confianza absoluta que coloca en el contacto directo. Su poder es de seducción. Busca los problemas donde están. Su paciencia es invencible. Su disciplina es de hierro. La fuerza de su imaginación lo empuja hasta los límites de lo imprevisto”.
50. El triunfo de la Revolución Cubana el 1 de enero de 1959 dirigida por Fidel Castro es el acontecimiento más relevante de la Historia de América Latina del siglo XX. Fidel Castro seguirá siendo una de las figuras más controvertidas del siglo XX. No obstante, hasta sus más acérrimos detractores reconocen que hizo de Cuba una nación soberana e independiente respetada en la escena internacional, con innegables logros sociales en los campos de la educación, la salud, la cultura, el deporte y la solidaridad internacional. Quedará para siempre como el símbolo de la dignidad nacional que siempre se puso del lado de los oprimidos y que brindó su apoyo a todos los pueblos que luchaban por su emancipación.