La joven con el torso desnudo llegó a coger la figura mientras gritaba “Dios es mujer”. Foto: Reuters.
Una activista con el torso desnudo del grupo feminista Femen ha intentado llevarse este lunes la figura del Niño Jesús del belén de la plaza de San Pedro del Vaticano pero ha sido interceptada por un gendarme que le ha impedido que consiguiera su objetivo.
Un video grabado durante el incidente muestra cómo la mujer ha saltado sobre las vallas y se ha lanzado hacia el pesebre, formado por figuras de tamaño real, gritando “Dios es mujer”. La activista llevaba la misma consigna pintada en su espalda descubierta.
Un gendarme vaticano ha impedido que tomara la figura y la activista ha acabado detenida. El incidente ha sucedido unas dos horas antes de que el Papa Francisco diera su mensaje navideño a unas 50 mil personas en la plaza.
La citada web asegura que la acción pretendía denunciar la violación del derecho de la mujer a su propio cuerpo.
Una activista de Femen protagonizó una acción similar en la Navidad de 2014 pero logró sacar la estatua de la cuna antes de ser arrestada.
Una activista de Femen protagonizó una acción similar en la Navidad de 2014 pero logró sacar la estatua de la cuna antes de ser arrestada. Foto: Reuters.
Femen ha señalado que el objetivo del grupo, que fue fundado en Ucrania, es “la completa victoria sobre el patriarcado”. Foto: Reuters.
Harry Byrne, sacerdote católico jubilado, almacenaba una gran cantidad de archivos de pornografía infantil en su computadora, incluidas fotos de niñas de hasta ocho años de edad, y los compartió con otros ‘veteranos’ en la casa de retiro para sacerdotes donde vivía.
El monseñor Harry Byrne afronta más de 70 cargos por posesión de pornografía infantil.
La policia encontró docenas de fotografías de chicas de entre ocho y 14 años “realizando actos sexuales con hombres o posando desnudas”.
El cardenal australiano George Pell, asesor financiero del papa Francisco, ha sido acusado de delitos sexuales contra menores.
El tesorero del Vaticano es el representante del Vaticano de mayor rango jamás acusado por un caso de abuso sexual, representando un fuerte golpe contra la Santa Sede, que ha sufrido varios reveses de credibilidad en su política de “tolerancia cero” respecto a los abusos sexuales.
Los cargos son por presuntos “delitos de agresión sexual”, señalaron autoridades de la policía del Estado de Victoria, refiriéndose a hechos que tuvieron lugar tiempo atrás.
Asimismo, los uniformados detallaron que hay varios demandantes contra Pell, quien es sospechado de haber cometido los abusos contra niños cuando era sacerdote en la ciudad de Ballarat (1976-80) y cuando fue arzobispo de Melbourne (1996-2001).
El alto funcionario del Vaticano, quien estuvo considerado entre los posibles sucesores del papa Benedicto XVI, deberá presentarse por orden de las autoridades policiales ante la Corte de Magistrados de Melbourne el 18 de Julio.
Pell, de 76 años, ha negado en reiteradas ocasiones todas las denuncias de abusos sexuales en su contra.
La Policía de Italia ha irrumpido en el apartamento del exsecretario del Cardenal Francesco Coccopalmerio, situado en el palacio del ex Santo Oficio, en el Vaticano, donde se desarrollaba una orgía gay con drogas.
Al localizar al propio prelado, los policías lo detuvieron y enviaron a la clínica Pío XI para desintoxicación.
Actualmente se encuentra de retiro espiritual en un convento en Italia.
La intervención de las fuerzas de seguridad se produjo a raíz de las quejas por la llegada constante de invitados a dicho apartamento.
Asimismo, aparecieron sospechas respecto al coche de lujo con la placa de licencia de la Santa Sede que tenía dicho prelado.
El cardenal Coccopalmerio, presidente del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos, queda sin duda tocado con este escándalo. En el Vaticano nadie se cree que no supiera nada, y según cuentan, solían trabajar juntos hasta bien tarde. Él mismo había propuesto a su secretario como obispo de alguna diócesis.
El escándalo se produce justo cuando el cardenal australiano George Pell, ‘número tres’ del Vaticano y asesor financiero del papa Francisco, fue acusado de delitos sexuales contra menores y ahora enfrenta múltiples cargos por estos supuestos delitos.
Trump y su familia junto al Papa Francisco en el Vaticano (Getty Images)
La encíclica "Laudato si'" tiene como tema central el calentamiento global y la protección al medio ambiente, y fue escrito por el Papa en 2015. Entre sus contenidos está la crítica al consumismo desmedido, al desarrollo descontrolado y la destrucción de la biodiversidad. También destaca la necesidad de que tomemos en cuenta la ciencia del cambio climático y trabajemos por reducir las emisiones de carbono.
Quizás había algo de tensión en el ambiente cuando Trump y el Papa se reunieron en el Vaticano este miércoles. Ciertamente cada uno no es muy amigo del otro, lo que tal vez se refleja en la fotografía (arriba) que ha dado la vuelta a los medios, donde se ve a un Papa un poco incómodo con la situación.
En 2015 el jefe de la Iglesia Católica dijo a la prensa que los planes del candidato Trump, de construir un muro divisorio, no eran cristianos. Donald Trump respondió que el Papa Francisco era deshonroso y un peón del gobierno mexicano, informa IFLScience.
Pero Trump parecía estar relajado en la reunión con la autoridad pontificia, tuiteando que era el “honor de toda una vida”, y que estaba “más decidido que nunca a perseguir la PAZ en nuestro mundo”.
Ambos líderes intercambiaron presentes de cortesía. Trump obsequió al obispo de Roma una serie de cinco libros de Martin Luther King de primera edición; un regalo a todas luces políticamente correcto y que debe caer bien a cualquiera. Francisco, por su parte, hizo gala de su astucia política, entregando al mandatario estadounidense una copia de “Laudato si'”, su segunda encíclica papal, que defiende el respeto por la naturaleza y el medioambiente en nueve idiomas.
El libro tiene como tema central el cambio climático y la protección al medio ambiente, y fue escrito por el propio Papa en 2015. Entre sus contenidos está la crítica al consumismo desmedido, al desarrollo descontrolado y la destrucción de la biodiversidad. También destaca la necesidad de que tomemos en cuenta la ciencia medioambiental y trabajemos por reducir las emisiones de carbono.
Es sabido que restar importancia al cambio climático es una de las características del gobierno de Trump, y que aun siendo un problema crucial en la salud de todo el planeta, el tema no ocupa un lugar central en la agenda medioambiental de EEUU. El presidente se inclina por salirse del acuerdo de París, y recientemente dejó sin efecto una serie de medidas de prevención del cambio climático, firmadas en el periodo de Obama.
El Presidente prometió al Papa que leería el texto de 80 páginas, según informó el New York Times, pero de acuerdo a lo que se conoce de él, no podemos estar muy seguros de que esto realmente ocurra.
Roma, 17 de febrero de 2017.- Pillado con las manos en la masa, un periodista ha grabado con una cámara oculta a un sacerdote en el momento en que disfrutaba de una noche con prostitutas en un club nocturno de Italia. En la filmación, el párroco habla abiertamente con el reportero como si fuera un cliente más y le comenta que usa el hábito cuando sale de noche para imponer respeto.
“Nadie se mete conmigo porque aquí te encuentras con gente casada y prometida. Si vienen a decirme algo, les digo que los conozco y que se lo voy a decir a su mujer. Yo luego me confieso”, admitió el párroco al periodista Silvio Schembri, del programa La Gabbia del canal italiano La 7.
Frente al reportero, quien portaba la cámara oculta entre la ropa, el religioso también alardeó sobre su popularidad entre las trabajadoras del club, citando a una de ellas: “Si quiere cometer un pecado, yo se lo hago”.
El sacerdote, cuyo nombre no se menciona, confiesa que paga “entre 330 y 440 euros” por noche por servicios que incluyen masajes y felación y que una vez gastó casi 600 dólares por una orgía con 5 mujeres. /EM
Más de 4.400 menores, en su mayoría niños, han sufrido abusos sexuales por parte de sacerdotes católicos en Australia durante décadas, según confirma un informe que la Comisión Real para ofrecer Respuestas Institucionales al Abuso Sexual Infantil en ese país publicó ayer.
“Entre enero de 1980 y febrero de 2015, 4.444 personas alegaron incidentes de abuso sexual infantil contra 93 autoridades de la Iglesia católica”, unos reclamos que “relacionados con más de 1.000 instituciones distintas”, afirma ese documento oficial, que también indica que desde 1950 un 7 por ciento de los sacerdotes del país eran delincuentes.
La investigación australiana ha analizado todo tipos de reclamaciones por abusos sexuales, incluidos los supuestamente realizados por antiguos religiosos de ambos sexos o cualquier otra persona empleada o voluntaria elegida por alguna autoridad de la Iglesia católica.
La Comisión, establecida por Australia en 2013 para investigar casos de abusos infantiles, también ha revelado que la mayoría de las víctimas eran varones (78 por ciento) con una edad media de 11,6 años, mientras que el otro 22 por ciento de las víctimas eran chicas con una media de 10,5 años.
Estos especialistas han identificado a 1.880 presuntos agresores: 597 (37 por ciento) hermanos religiosos, 572 (30 por ciento) sacerdotes, 543 (29 por ciento) legos and 96 (5 por ciento) hermanas religiosas. Además, sus conclusiones indican que las víctimas esperaban alrededor de 33 años para denunciar las vejaciones y que los primeros asaltos datan de la década de los 50.
Los escándalos de abuso sexual persiguen a la Iglesia católica desde hace tiempo. En 2014, el Vaticano indicó que, en la década anterior, recibieron 3.420 acusaciones creíbles de abuso sexual cometidos por sacerdotes y que había expulsado a 824 clérigos.
Los sismos son un "castigo divino" por las uniones civiles del mismo sexo que "ofenden a la familia y la dignidad del matrimonio", dijo el religioso.El sacerdote italiano Giovanni Cavalcoli aseguró que la causa de los fuertes terremotos que han azotado al país europeo en los últimos meses, se debe a los matrimonios gay.
Los sismos son un “castigo divino” por las uniones civiles del mismo sexo que “ofenden a la familia y la dignidad del matrimonio”, fueron sus declaraciones recogidas por Daily Mail.
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El sacerdote realizó los comentarios durante una transmisión de Radio María el día en que Italia fue sacudida por un terremoto de 6,5 el pasado 30 de octubre.
El Vaticano calificó la postura del cura de “ofensiva para los creyentes y vergonzosa para los no creyentes”, por su parte, Angelo Becciu, el número dos en la Secretaría de Estado del Vaticano, calificó la postura del sacerdote de”ofensiva para los creyentes y vergonzosa para los no creyentes” y pidió disculpas a las víctimas del terremoto y les recordó que tenían la “solidaridad y apoyo” del Papa Francisco.
Indignación causaron en Perú las declaraciones del cardenal de ese país, Juan Luis Cipriani, quien en su programa radial sabatino las emprendió contra las cifras de aborto, el uso comercial de la atracción sexual y las mujeres. En Perú, al igual que en Chile, se está tramitando una ley que despenaliza el aborto en casos de violación.
Así, Cipriani declaró que los medios de comunicación “van creando toda una situación que luego las estadísticas nos dicen que hay abortos de niñas, pero no es porque hayan abusado de las niñas, son muchas veces porque la mujer se pone como en un escaparate, provocando.”
El cardenal George Pell, responsable de las finanzas del Vaticano y máximo representante de la iglesia católica en Australia, está siendo investigado por la policía por denuncias de abusos sexuales contra niños.
La policía indicó que aún no se ha decidido si se presentarán cargos formales. “Es un caso que estamos investigando”, dijo el comisario principal de la policía del estado de Victoria (sureste), Graham Ashton, confirmando las explosivas revelaciones del miércoles de la cadena de televisión australiana ABC.
Hace apenas unos meses, George Pell, de 75 años, dio su testimonio por videoconferencia desde Roma ante una comisión pública de investigación australiana. Esta comisión investigaba cómo reaccionó la iglesia australiana ante las acusaciones de pederastia contra sacerdotes, la mayoría hechos presuntamente ocurridos en la década de los 1970. George Pell aseguró que no estaba al corriente de estas acusaciones, aunque reconoció que la iglesia católica vivió un período “de crímenes y disimulaciones”.
Entre las acusaciones contra Pell figuran los testimonios de dos hombres, hoy de unos 40 años, que afirman haber sido víctimas de tocamientos por parte del cardenal en el verano de 1978-79 en la ciudad de Ballarat. Según otro testimonio, Pell se habría desnudado frente a tres niños de entre 8 y 10 años en el vestuario de un club de surf en el verano de 1986-1987.
La cadena ABC dijo tener ocho informes policiales con los testimonios de denunciantes, testigos y familiares, sobre las acusaciones contra el cardenal Pell, nombrado en 2014 por el papa Francisco en 2014 secretario de Economía de la Santa Sede. El comisario Ashton dijo que transmitió el caso a la fiscalía, que decidirá si se presentan cargos.
Un ‘buen hombre’
“Por el momento, estamos esperando una respuesta”, dijo Ashton a la radio 3AW de Melbourne. El cardenal no ha sido aún interrogado, pero la policía no excluye enviar investigadores a Roma para hacerlo. El cardenal ha negado todas las acusaciones en su contra y dio a entender que era víctima de una conspiración. “Desmiente categóricamente todas las acusaciones”, dijo su oficina en un comunicado.
Estas acusaciones no son “más que una campaña de difamación escandalosa, que parece ser orquestada por ABC”. La jerarquía católica australiana señaló que el cardenal Pell tiene derecho a la presunción de inocencia. “Los juicios mediáticos no son buenos para nadie”, subrayó el arzobispo de Sídney, Anthony Fisher. “Las acusaciones de ABC no corresponden al hombre que conozco ni al comportamiento que he visto durante 55 años”, declaró el arzobispo de Melbourne, Denis Hart, quien dijo que Pell es un “buen hombre”.
La comisión australiana comenzó a investigar en 2013 acusaciones de pederastia en la iglesia, escuelas, orfanatos, asociaciones de jóvenes y en el ejército, tras más de una década de presiones. En marzo, el cardenal Pell aseguró frente a esta comisión que no estaba al tanto de las docenas de casos de abusos sexuales cometidos por curas contra niños en las décadas de los 1970 y 1980.
El hecho de que cinco curas pederastas oficiaran al mismo tiempo que él en Ballarat en la década de los 1970 fue una “coincidencia desastrosa”, aseguró. En 2002, cuando era arzobispo de Sídney, Pell ya fue objeto de acusaciones por hechos presuntamente cometidos años atrás, pero fue absuelto.
Un obispo francés afirmó que la pedofilia es “un mal”, pero que “no sabría decir” si es un pecado, en declaraciones para una radio cristiana.
“La pedofilia es un mal. ¿Es del dominio del pecado? Eso yo no sabría decirlo. Es distinto para cada persona. Pero es un mal y lo primero que hay que hacer es proteger a las víctimas o las eventuales víctimas”, afirmó el obispo francés Stanislas Lalanne citado por AFP.
Lalanne realizó sus declaraciones ―que inmediatamente provocaron la reacción de una asociación de víctimas― al hablar con RCF, una red de 63 radios cristianas de habla francesa.
La emisión dedicada al tema “La Iglesia de Francia frente a la pedofilia”, tuvo lugar justo en medio de un escándalo relacionado con una investigación judicial sobre el cardenal Philippe Barbarin, arzobispo de Lyon, quien presuntamente no habría denunciado agresiones sexuales de un sacerdote de su diócesis.
En un comunicado emitido este miércoles, la asociación La Parole Libérée, que reveló las agresiones a menores cometidas por un sacerdote de Lyon, denunció que la declaración de Lalanne resuena “de manera violenta y degradante para las víctimas de actos de pedofilia”.
En una entrevista concedida a BBC Mundo, Peter Saunders, miembro de la Comisión del Vaticano contra la pederastia ha afirmado contundentemente que: “Durante el papado de Francisco la Iglesia católica no ha hecho nada para terminar con los abusos a niños por parte del clero. Y él es parte del problema”
Expertos dicen que, por declaraciones como esa, el grupo que el Papa creó para abordar el problema, la Pontificia Comisión para la Protección de los Menores, le pidió a Saunders que se tomara “un descanso”.
El británico, también víctima de un cura abusador, se unió al organismo el año pasado y ha sido desde entonces su voz más crítica.
Pero el consejo lo acaba de apartar.
“Se decidió que Peter Saunders debe tomarse un permiso de ausencia en calidad de miembro para considerar de qué manera puede apoyar mejor el trabajo de la comisión”, informó ese consejo el 6 de febrero por medio de un comunicado.
El anuncio no lo tomó del todo por sorpresa.
“He sido una espina en el costado del Vaticano desde el mismo momento en el que me uní a la comisión”, dice.
Peter Saunders
Y aunque insiste en que, “digan lo que digan”, sigue siendo parte de la misma, también reconoce que no termina de entenderse con ella.
Un portavoz del Vaticano, que declinó hablar los señalamientos de Saunders, dijo que “lo único que podemos decir es que la comisión no se dedica a resolver casos específicos, sino a buscar una forma institucional de proteger a los menores”.
“Yo me uní sólo porque consideraba que (el ente) podía ayudar a proteger a los niños”, subraya Saunders.
“Pensé que su trabajo consistiría en tomar medidas contra individuos concretos (curas abusadores). Al fin y al cabo, es lo que todo el mundo piensa: que es un organismo para proteger a los niños”.
Pero nada más lejos de la realidad, asegura. “Su tarea es crear políticas y lineamientos para establecer cuáles son las mejores prácticas para evitar los abusos”, explica.
“Y mientras, cada día escuchamos de casos de abusos por parte de curas. Es terrible”, exclama.
Saunders cuenta que la comisión tiene 70 miembros geográficamente dispersos, lo que hace difícil que se reúnan físicamente para deliberar y tomar decisiones.
Lo hacen dos veces al año, “demasiado poco para ser efectivo”.
Además, tiene una secretaría formada por cuatro miembros, todos ellos muy cercanos al Vaticano.
“Pero para que sea un esfuerzo serio para terminar con los abusos, estas personas no deberían ser leales a la Iglesia católica, sino totalmente independientes”, cree.
Y de la misma manera, critica el hecho de que la oficina del organismo esté dentro del Vaticano.
“Debería estar en Roma (y no en el microestado), porque así sería accesible para los ciudadanos”.
Por todo ello, Saunders no cree que la comisión sea “un esfuerzo serio” para terminar con la pederastia.
Por su lado, el el subdirector de la oficina de prensa del Vaticano, Greg Burke, ha declarado que: “No tenemos ningún comentario al respecto”, cuando periodistas de la BBC le pidieron que hiciera una valoración de las opiniones de Saunders acerca de las actividades de la comisión contra la pederastria.
“Lo único que podemos decir es que la comisión no se dedica a resolver casos específicos, sino a buscar una forma institucional de proteger a los menores”, agregó Burke.
Desde la creación de la comisión en 2014, se han entregado distintos informes sobre las acciones que se han realizado dentro del ente católico.
Durante la última reunión realizada el pasado 8 de febrero, la comisión explicó que se le hicieron varias recomendaciones al papa Francisco.
“Una de ellas es recordarles a todas las autoridades de la Iglesia Católica de responder de forma directa a la víctimas y a los sobrevivientes”, se lee en el boletín de prensa al respecto.
Además de la creación de la comisión, en los últimos años han sido expulsados cerca de 880 sacerdotes acusados de abuso sexual de menores, además de crear líneas institucionales que evitan la protección de la curia a los implicados.
Sin embargo, Saunders afirma que: “Es una cuestión de relaciones públicas para lavar la cara a la Iglesia católica ante los constantes escándalos relacionados con el tema”
Un trabajo propio del “mejor relaciones públicas que la Iglesia podría tener”: el papa Francisco.
“Pero crear la comisión nunca fue su proyecto, sino que lo arrastraron a ello”, dice.
Según Saunders, la idea fue del cardenal Seán Patrick O’Malley, el arzobispo de Boston, Estados Unidos.
De hecho, fue él quien presentó la Pontificia Comisión para la Protección de Menores el 5 de diciembre de 2013, y se le conoce como la punta de lanza contra la pederastia dentro de la Iglesia.
Pero Saunders no cree en la pureza de sus motivos.
“El cardenal O’Malley se dio cuenta de cuánto dinero estaba perdiendo la diocésis de Boston por todo el escándalo — de encubrimiento de decenas de curas pederastas, una historia que cuenta la película nominada al Oscar “Spotlight”—, y fue el que empujó para que se creara una comisión que parece hacer algo pero que realmente no hace nada”, dice.
El cardenal O’Malley y el Papa Francisco
“El Papa no está comprometido” con el tema, insiste, aunque fue él quien lo invitó a participar en el organismo para combatir la pederastia en el seno de la Iglesia.
“Me eligió entre otros 25 candidatos, creo que porque nos habíamos conocido antes y porque ya tuvimos una conversación”, recuerda.
“Le dije que tenía que expulsar a todos los violadores de la Iglesia, que había que terminar con la lacra”, explica.
“Aquél entonces tuve la sensación de que me estaba tomando en serio. Pero hoy ya sé que no me estaba escuchando”.
Y pone como ejemplo de ello la inacción del líder de la Iglesia católica para con Juan Barros, el actual Obispo de la Diócesis de Osorno en Chile.
A Barros se le ha vinculado con el sacerdote Fernando Karadima Fariña, quien fue condenado canónicamente por abusos sexuales a menores de edad.
Y las víctimas de Karadima acusan a Barros de haberlo encubierto.
Por ello, una de las víctimas de Karadima, Juan Carlos Cruz, dice que la comisión creada por el papa Francisco es “el hazmerreír de los sobrevivientes” (las víctimas de los abusos de algún religioso).
“Yo no lo diría con esas palabras, pero no estoy en desacuerdo con él”, aclara Saunders.
Al fin y al cabo, “desde que Francisco es Papa, la Iglesia no ha hecho nada en términos de protección de menores”.
“Y el mismo Papa no ha hecho nada para terminar con los abusos”.
“Buscaba desde el año pasado una respuesta para estas palabras tuyas: ‘te pertenezco'”.
“Y finalmente, antes de dejar Polonia, encontré un camino: un escapulario. (Con él demuestro) la dimensión en la que te acepto y te siento en todo tipo de situaciones, cuando estás cerca y cuando estás lejos”.
Son palabras escritas por Karol Wojtyla el 10 de septiembre de 1976, dos años antes de ser ordenado Papa y convertirse en Juan Pablo II.
Su destinataria: la filósofa estadounidense de ascendencia polaca Anna-Teresa Tymieniecka, una mujer casada.
Líneas como esa, contenidas en cientos de cartas, revelan la intensa amistad que ambos compartieron por más de 30 años.
Aunque no hay en ellas evidencias de que el sumo pontífice rompiera el voto de celibato.
La BBC tuvo acceso tanto a algunas de las cartas escritas por Juan Pablo II, aunque no pudo ver las escritas por la mujer al futuro Papa.
También existen también fotografías que dan testimonio de tal relación.
Los documentos muestran una faceta poco conocida de Juan Pablo II.
La amistad entre ambos comenzó en 1973, cuando Tymieniecka contactó con el futuro Papa, el cardenal Karol Wojtyla, entonces arzobispo de Cracovia, por un libro de filosofía que él había escrito.
El que sería el líder de la Iglesia católica (derecha) y Tymieniecka mantuvieron una relación de amistad durante tres décadas.
La mujer, que tenía entonces 50 años, viajó de Estados Unidos a Polonia para comentar el texto.
Poco después, ambos empezaron a intercambiar cartas.
El esposo de Tymieniecka era Hendrik Houthakker, un distinguido economista de Harvard que tras el colapso del comunismo aconsejó al Papa sobre economía.
Y en reconocimiento de esos servicios, el sumo pontífice le concedió el título de caballero papal.
El matrimonio tuvo tres hijos.
El esposo de Anna-Teresa Tymieniecka (derecha) era Hendrik Houthakker (izquierda), un distinguido economista de Harvard al que el Papa otorgó el título de caballero papal.
La primera misiva escrita por el cardenal fue formal, pero a medida que su amistad creció, la correspondencia empezó a ser más íntima.
Además, decidieron trabajar conjuntamente en una versión más extensa del libroOsoba i Czyn(“Persona y acción”, en polaco), un análisis fenomenológico escrito por Wojtyla sobre actuar humano y publicado en 1969.
La versión definitiva, ampliada junto con Tymieniecka, se publicaría en inglés en 1979, y se titularíaThe Acting Person (“La persona que actúa”).
Tras la colaboración se reunieron en varias ocasiones, algunas en presencia del secretario de Wojtyla y a veces solos.
Y la correspondencia siguió.
En 1974 le escribió a Tymieniecka que estaba revisando cuatro de las cartas que ella le había enviado en un solo mes, porque eran “muy significativas y profundamente personales”.
También hay fotografías que atestiguan la relación, que nunca se han hecho públicas y que muestran a un Wojtyla relajado.
La amistad de Anna-Teresa Tymieniecka (izquierda) y Karol Wojtyla comenzó en 1973.
Algunas son de caminatas en el campo y de jornadas de esquí a las que el futuro sumo pontífice invitó a su amiga.
Tymieniecka incluso se unió a él en una acampada en grupo.
Y también hay imágenes en las que se ve a la filósofa visitando al ya Papa en el Vaticano.
“Aquí está uno de las pocas figuras trascendentales de la vida pública del siglo XX, el jefe de la Iglesia católica, en una intensa relación con una mujer atractiva”, dice Eamon Duffy, profesor emérito de Historia del Cristianismo en la Universidad de Cambridge, de Reino Unido.
En 1976 el cardenal Wojtyla asistió a una conferencia católica en EE.UU.
Y Tymieniecka lo invitó a quedarse con su familia en la casa de campo que ésta poseía en Nueva Inglaterra, en en noreste del país.
Las cartas escritas por el futuro Papa después de aquel viaje reflejan a un hombre que lucha por encontrar sentido, en términos cristianos, a su relación, por lo que hace pensar que ella pudo haber revelado intensos sentimientos por él.
En una de estas cartas, fechada en 1976, él escribe: “Mi querida Teresa, he recibido las tres cartas. Escribes que estás destrozada, pero no puedo encontrar respuesta para esas palabras”.
Y la describe como “un regalo de Dios”.
Tymieniecka visitó a Juan Pablo II varias veces en el Vaticano.
La BBC no ha visto las cartas escritas por Tymieniecka.
Se cree que copias de estas fueron incluidas en el archivo vendido a la Biblioteca Nacional de Polonia en 2008, seis años antes de su muerte.
Pero no estaban junto a las cartas del Papa cuando éstas fueron mostradas a la BBC.
Y la Biblioteca Nacional de Polonia no ha confirmado aún que tenga las cartas de la filósofa.
Marsha Malinowski, una comerciante de manuscritos raros que negoció la venta de estas cartas, cree que Tymieniecka se enamoró del cardenal Wojtyla en los primeros días de su relación de amistad.
“Creo que se refleja completamente en su correspondencia”, le dijo a la BBC.
El cardenal Wojtyla tuvo varias amigas, incluida Wanda Poltawska, una psiquiatra con la que también se escribió durante décadas
Tal era su amistad, que el que sería el líder de la Iglesia católica le dio a Tymieniecka una de sus posesiones más preciadas: un escapulario, un objeto devoto formado por dos pedazos pequeños de tela unidos con dos cintas largas para echarlo al cuello.
Así lo revelan las líneas contenidas en una carta fechada en 10 de septiembre de 1976 con las que empieza este artículo.
El 16 de octubre de 1978, tras dos días de deliberaciones del cónclave, Wojtyła fue elegido sucesor de San Pedro.
E inmediatamente después se dirigió a su amiga.
“Te escribo tras el evento (su elección como Papa), para que la correspondencia entre nosotros continúe”, dice la carta.
“Prometo que en esta nueva etapa de mi viaje recordaré cada cosa”, agrega.
El cardenal Wojtyla tuvo varias amigas, incluida Wanda Poltawska, una psiquiatra con la que también se escribió durante décadas.
Pero las cartas que intercambió con Tymieniecka fueron en ocasiones emocionalmente más intensas, y en algunas analizaba el significado de su relación.
Juan Pablo II fue canonizado en 2014, durante el pontificado de Francisco.
El papa Juan Pablo II murió en 2005, tras un pontificado de casi 27 años.
Y fue canonizado en 2014, durante el pontificado de Francisco.
Ese proceso suele ser largo y complejo, ya que se establece la duda procesal de si el candidato a santo “ha vivido las virtudes cristianas en grado heroico”, o si ha sufrido martirio por causa de la fe, y además se requiere de la realización confirmada de dos milagros.
Pero Juan Pablo II fue declarado santo en nueve años, muy rápido comparado con otras canonizaciones.
Normalmente el Vaticano suele pedir todos los escritos públicos y privados a la hora de considerar a un candidato a santo, pero la BBC no ha podido confirmar si la Santa Sede revisó las cartas enviadas por Wojtyla a Tymieniecka.
Y los expertos consideran eso algo crucial.
La Congregación para las Causas de los Santos, una de las nueve congregaciones de la Curia Romana –el conjunto de órganos de gobierno de la Santa Sede y la Iglesia católica–, explicó a la BBC que les corresponde a los católicos particulares decidir si deben enviarles los documentos o no.
“Todos nuestros deberes fueron cumplidos”, contestó a la BBC por medio de un comunicado.
“Todos los documentos enviados por los fieles en respuesta al edicto y todos los documentos hallados en archivos importantes fueron estudiados”.
Las revelaciones abren una ventana fascinante a la intimidad del difunto papa.
Quien sí tuvo que haber sabido de la relación fue el régimen comunista de Polonia, de acuerdo a lo que cuenta el doctor Marek Lasota, quien estudia documentos de la época comunista en el Instituto Nacional de la Memoria de Cracovia.
En la década de 1970 cualquier relación entre un religioso y una mujer era algo arriesgado.
El régimen comunista de Varsovia consideraba a la Iglesia católica su enemiga y la policía secreta –Służba Bezpieczeństwa, el Servicio de Seguridad del Ministerio de Asuntos Interiores o, simplemente, SB–, vigilaba a sus líderes constantemente.
Lasota dice que la SB tenía un interés particular en el cardinal Wojtyla.
“Instalaron (aparatos para llevar a cabo) escuchas telefónicas en su apartamento, y su teléfono estaba intervenido”, dice.
“Cada carta era interceptada y revisada, tanto las privadas como las oficiales”.
La Biblioteca Nacional de Polonia se opone a la interpretación de que la de Wojtyla y Tymieniecka fuera una relación única.
La institución insiste en que fue una de muchas amistades que el Papa tuvo a lo largo de su vida.
Pero Carl Bernstein, el veterano periodista y ganador del Pulitzer por destapar el “escándalo Watergate” junto a Bob Woodward cuando ambos trabajaban para el diario estadounidenseWashington Post, disiente.
Él fue el primer escritor en señalar la importancia de Anna-Teresa Tymieniecka en la vida de Juan Pablo II.
La entrevistó en la década de 1990 para el libro His Holiness (“Su Santidad Juan Pablo II y la historia oculta de nuestro tiempo”), que escribió junto al especialista en temas del Vaticano Marco Politi.
“Estamos hablando del santo Juan Pablo. Es una relación extraordinaria”, dice.
“No es ilícito, pero sí fascinante. Cambia nuestra percepción de él”.