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domingo, 15 de octubre de 2017

Bolivia fomenta acceso a la educación de niños con discapacidad

Más de 20 mil niños discapacitados acceden hoy a una educación especial y regular en Bolivia, cifra que incrementó a partir del 2008 cuando solo seis mil menores recibían ese beneficio, según un informe del viceministerio del sector.
Durante los últimos ocho años, más de 11 mil estudiantes asistieron a escuelas regulares y un número similar a centros alternativos, explicó el viceministro de Educación Alternativa y Especial de la nación andino-amazónica, Noel Aguirre.
Según el funcionario, en el país existen 142 centros de educación especial y mil 500 maestros especializados, además de 200 colegios que admitieron a personas con capacidades diferentes.
Expresó que para mejorar la calidad educativa y garantizar el acceso de este sector a escuelas regulares, los profesores trabajan en una propuesta que presentarán en un encuentro pedagógico en diciembre.
El primer planteamiento se refiere a la implementación de los profesores de apoyo del área de educación especial, que colaborarían con sus colegas que dan clases en aulas donde exista una persona con discapacidad, señaló Aguirre.
Además, propondrán la creación de un mecanismo para que todo niño sea evaluado según su discapacidad a fin de definir cómo se trabajará con el menor, apuntó.
El Gobierno boliviano prioriza actualmente los proyectos en el área educativa, los cuales lideran la inversión y cantidad de obras hechas a través del programa Bolivia Cambia, Evo Cumple, con recursos del Tesoro General del Estado de este país.
Desde 2011 hasta marzo pasado, se entregaron mil 872 infraestructuras educativas, según datos de la Unidad de Proyectos Especiales (UPRE).
El monto destinado a la ejecución de estas obras supera los 500 mil dólares, el más alto del financiamiento del programa en los últimos seis años.
Gracias a Bolivia Cambia, Evo Cumple, existen hoy escuelas en los lugares más apartados del país como el departamento de Pando, fronterizo con Brasil y Perú.
A través de este proyecto, el Gobierno inauguró siete mil 245 obras en toda la nación, entre hospitales, sedes sociales, así como proyectos para agua potable y producción alimentaria.
PL

martes, 25 de julio de 2017

Trumplandia: Adolescentes se ríen mientras un discapacitado se ahoga en un estanque en EE.UU.

Resultado de imagen para discapacitado ahogas
Un video grabado el 9 de julio en Cocoa, estado de Florida (EE.UU.), muestra cómo un grupo de adolescentes se ríe y se burla en lugar de ayudar a un discapacitado que se ahoga en un estanque ante sus ojos.
De acuerdo con Florida Today, los chicos, de entre 14 y 16 años, grabaron los últimos momentos de vida de un hombre de 32 años que gritaba mientras trataba de mantenerse a flote en un estanque. Asimismo, se informó que los servicios de emergencia no recibieron ninguna llamada al respecto.
El 12 de julio, la Policía local halló finalmente el cuerpo del hombre discapacitado identificado como Jamel Dunn. Un amigo de su familia vio el video del ahogamiento en las redes sociales y se lo entregó a la Policía.
“(Los menores) le dijeron que no iban a ir a por él y que ‘no debería haber ido allí'”, comentó una portavoz del Departamento de Policía de Cacao. “[El hombre] empezó a forcejear y pedir ayuda, pero ellos solo se rieron. No llamaron a la Policía. Se rieron todo el tiempo”.
Los agentes tildaron la grabación de “extremadamente perturbadora“, aunque indicaron que los testigos de la tragedia no parecen haber violado ninguna ley, y por lo tanto no deberán enfrentar ningún cargo. Asimismo, los oficiales que interrogaron a los adolescentes señalaron que los mismos no mostraron mucho remordimiento respecto al caso.

jueves, 29 de junio de 2017

EEUU. Brutalidad policial: El precio de ser negro y con discapacidad


¿Puede haber justicia sin abordar el estigma de la raza y de la discapacidad? Los procedimientos estándares de la policía a menudo obligan a las personas con diversidad funcional a aislarse, incluso para sí mismas.
En la mañana del pasado domingo, Charleena Lyles llamó a la policía de Seattle para informar de un robo. Lyles era una mujer negra, embarazada, madre de cuatro hijos (uno de ellos con síndrome de Down) y vivía en un piso de realojo para personas que antes habían estado en la calle. Los oficiales se presentaron en el lugar, encontraron a Lyles en medio de una crisis nerviosa, supuestamente armada con un cuchillo, y la mataron.
El asesinato provocó una gran indignación en todo el país, ¿pero que más se puede hacer para superar esto? ¿Cómo se termina, de una vez por todas, con la relación que hay entre violencia policial y racismo, clasismo y discriminación contra las personas con discapacidades psico-sociales o mentales ?
Cuando se difundió la noticia de la evitable muerte de Lyles, un grupo de activistas no blancos y con discapacidad de Chicago se tomó la noticia con una triste naturalidad. Ya se saben la canción. Y les preocupa que les estén quitando una de las mejores herramientas que tienen para frenar la violencia.
Internamientos forzados
Chris Huff intentó suicidarse en 2005 y fue internado, contra su voluntad, en el hospital Michael Reese del barrio South Side de Chicago. “Mi mamá me llevó para un estudio. Solo iban a hacerme un estudio y, de repente, me estaban internando”, contó Huff.
La internación no fue de mucha ayuda. Tres meses después, Huff llevó un arma a su escuela secundaria, presa del miedo y la paranoia, como luego lo describió. Se le abalanzaron, Huff sacó el arma y disparó. Le levantaron cargos como si fuera adulto: intento de homicidio, violencia física agravada y uso de un arma de fuego en un establecimiento público. Huff tenía 15 años.
Ahora tiene 27 y vive en Ogden Park (Englewood), un vecindario del South Side de Chicago. Conduje hasta allí para conocerlo. Mientras la calurosa tarde llegaba a su fin, pasamos una hora hablando a la sombra de unos plátanos, sentados en un banco inclinado de madera.
Huff estaba inquieto. Se sentaba. Se ponía de pie. Iba y venía fumando. Poco a poco, comenzó a desgranar sus teorías sobre discapacidad, raza, pobreza, vigilancia policial y sobre el círculo vicioso en el que se ven atrapados los residentes negros y con discapacidad de Chicago.
Chris Huff es miembro de Advance Youth Leadership Power, un grupo de apoyo que se organiza a través de Access Living (una de las principales organizaciones de Chicago en derechos de las personas con discapacidad) con el objetivo de luchar en dos complicados frentes. En primer lugar intentan mostrar a todo el que le interese el comportamiento policial (incluido el cuerpo especial creado en el Ministerio de Justicia para controlarlo), cómo se inscribe el factor de la discapacidad en la narrativa generalizada de abusos de la policía de Chicago: entre un tercio y la mitad de las personas asesinadas por la policía tenían algún tipo de diversidad funcional.
En segundo lugar, y tal vez aún más importante, los activistas de este grupo tienen la esperanza de ayudar a sus propias comunidades a comprender las conexiones que hay entre discapacidad y justicia racial y económica.

Una ola de muertes por disparos de la policía
En 2015 hubo en Chicago una sucesión de muertes provocadas por disparos de la policía. Empezó con el caso de LaQuan McDonald y continuó con los también notorios de Philip Coleman, Quintonio Legrier y Bettie Jones. Los tres hombres tenían una discapacidad o patología psiquiátrica. La mujer, Jones, fue asesinada cuando la policía buscaba a Quintonio.
Las repercusiones políticas de esa ola de muertes terminaron provocando la dimisión del jefe de policía. El Ministerio de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) investigó las actuaciones policiales en la ciudad abriendo foros para que los vecinos pudieran compartir sus experiencias.
Fue en uno de esos foros donde conocí a Chris Huff. En pie frente a la multitud, contaba su historia de vida, instruía a los demás. “No creo que haya sido coincidencia que tres meses después de que me diagnosticaran mi patología, yo estuviera usando un arma en la escuela”, recuerda Huff sobre su arresto.
En su opinión, fue afortunado por no haber pasado mucho tiempo en la cárcel. Con la ayuda del Instituto Northwestern su madre pudo ponerle abogados y lograr que un juez les permitiera mudarse al estado sureño de Georgia, lejos de Chicago, mientras esperaban el juicio.
En lugar de la sentencia de varias décadas que le podía haber caído si lo juzgaban como adulto (una posibilidad que contempla la ley), Huff terminó pasando unos pocos meses en un centro para delincuentes juveniles de Illinois. Cuando cumplió los 18, se borraron sus antecedentes penales. Después llegó el momento de la universidad, en el sur, y más tarde, el regreso al South Side de Chicago para un postgrado. Allí sigue hoy, en el Instituto Vera de Justicia, ayudando a jóvenes recién encarcelados.
Hombres negros con algún tipo de diversidad funcional
Nadie sabe con certeza cuántas víctimas de la violencia policial son personas enfermas o con discapacidad. Para todo el país hay algunos datos (que en 2015 yo puse sobre papel para la Fundación Ruderman) pero dependen demasiado de los testimonios. Los distintos departamentos de policía y los gobiernos de los estados se han mostrado reacios a registrar y controlar el uso de la fuerza. Aún así, los testimonios siguen siendo reveladores. Los principales casos investigados por el DOJ en Chicago involucraban a hombres negros con una discapacidad.
LaQuan McDonald tenía trastorno por estrés postraumático (TEPT) y una discapacidad mental no especificada. Philip Coleman, muerto durante el arresto, estaba sufriendo una crisis nerviosa cuando la policía llegó a la casa después de que los padres llamaran al 911. “Nosotros no los llevamos al hospital, los llevamos a la cárcel”, dijeron los agentes mientras lo detenían. En un vídeo publicado a finales de 2015, se puede ver a Coleman recibiendo descargas con una pistola eléctrica y siendo arrastrado de su celda sin oponer resistencia. Un policía de Chicago mató a Quintonio Legrier, un joven negro que sufría una crisis nerviosa, y también disparó contra la vecina que lo estaba vigilando, una mujer negra llamada Bettie Jones.
En julio de 2016, el grupo Advance Youth Leadership Power (AYLP) y sus activistas decidieron tomar cartas en el asunto con una manifestación en la puerta de la audiencia que trataba el caso, donde también entraron a declarar.
Yo estaba ahí y vi a un niño de 11 años, acompañado por su madre, hablar de su trauma. Cuando tenía 6, la policía entró violentamente en el patio de atrás de su casa con las armas desenfundadas. La persona que buscaban estaba en la misma manzana, pero a varias casas de distancia. Su madre, Melinda Manson, describió los años de pesadillas que había sufrido su hijo tras el episodio.
Timotheus Gordon, un estudiante de doctorado en la Universidad de Illinois, de raza negra y autista (se describe a sí mismo como “un jugador de fútbol americano negro y con rastas”), habló sobre el temor constante a ser detenido por la policía y no responder rápido y de una manera que los agentes consideren satisfactoria. Los familiares de Stephon Watts, un joven negro autista asesinado por la policía en la cercana ciudad de Calumet, hablaron de la pérdida de su ser querido. Huff también contó su historia.
El mensaje era claro: no habría justicia para los habitantes de Chicago hasta que no se abordase el tema de la discapacidad tanto como el de la raza para entender el comportamiento de la policía.
Lo bueno es que los investigadores del DOJ entendieron el mensaje y colaboraron con el grupo AYLP en la organización de una serie de reuniones, algunas públicas y otras privadas (más seguras), para asegurarse de que estos habitantes de Chicago pudieran contar su historia.

El problema es del sistema y de la estigmatización
Durante el otoño entrevisté a varios miembros del grupo AYLP para conocer su punto de vista. Aunque con formas diferentes, todo el tiempo escuché mencionar dos temas.
El primero, que estas personas creen que el sistema legal está diseñado para maximizar la opresión de la gente negra y con discapacidad. El segundo, que dentro de la comunidad negra del área de Chicago, la estigmatización hace que la gente evite hablar de la discapacidad. En otras palabras, muchos piensan que referirse a la discapacidad de LaQuan McDonald es una forma de minusvalorarlo, o que el debate sobre las enfermedades mentales y el accionar policial debería ser diferente al debate sobre el autismo.
Candace Coleman, coordinadora para la juventud en el AYLP, no está de acuerdo. “Soy negra, tengo discapacidad y soy del South Side, en Chicago”, dice. Pero Coleman también sabe que la estigmatización existe. Siempre supo que tenía discapacidad (tiene varias afecciones, entre ellas parálisis cerebral y asma, y toda su vida ha estado entrando y saliendo de los hospitales), pero le llevó mucho tiempo poder sentirse verdaderamente orgullosa de esa parte de su identidad.
Coleman es hoy una de las líderes del movimiento de orgullo en la discapacidad, pero reconoce que va a pasar mucho tiempo antes de que todos sientan ese orgullo. En muchas comunidades, “no se puede hablar sobre salud mental”. “Te automedicas, haces lo que tienes que hacer para salir adelante pero, incluso hoy, sigue sin estar bien hablar del tema”, dice. Y cuando nadie habla del tema, ni siquiera los reformistas bienintencionados pueden escuchar.
Para Chris, la estigmatización es algo que le sirve a un sistema disfuncional. Ese día que nos encontramos en el parque me lo explicó por encima. En su análisis, las circunstancias opresivas generan estigmatización y profundizan los efectos negativos, especialmente de los problemas mentales; esos efectos negativos a su vez hacen que se provoque la interacción con las fuerzas policiales; como las fuerzas de seguridad manejan muy mal ese tipo de interacciones, castigan con demasiada frecuencia a los que se comportan de manera diferente, reforzando así la necesidad de aislarse (incluso de sí mismas) que tienen las personas con discapacidad.

La policía castiga a los que son diferentes
“Una vez que salí al mundo, ya tenían una serie de sistemas listos para mí”, dice Huff. “Ya tenían preparado mi vecindario, la comunidad… debido a la segregación. Ya estaba todo planeado de antemano. Lo que creo que está pasando verdaderamente es que una gran parte de la enfermedad sí tiene que ver con un factor genético, pero son desórdenes provocados por el hombre. Me tengo que adaptar al sistema y a la estructura actual para recibir educación, trabajo y vivienda”.
Una de las últimas medidas del Ministerio de Justicia de la Administración Obama fue publicar un informe sobre el comportamiento policial en Chicago. Una evaluación devastadoramente cruda de las sistemáticas violaciones que comete la policía contra los derechos civiles de sus habitantes. En un primer momento, el fiscal general de EEUU, Jeff Sessions, desestimó el informe por considerarlo “anecdótico”, incluso después de admitir que no lo había leído. Sessions se mostró en contra de los llamados “decretos de consentimiento” entre el DOJ y los departamentos de policía, [pensados para que el Departamento de Justicia intervenga y ayude a mejorar el funcionamiento de las policías locales].
El informe del DOJ identificó la práctica generalizada de abusos y añadió una serie de recomendaciones, como la de “trabajar con los miembros de la comunidad procedentes de los diversos grupos raciales, religiosos, étnicos, de género y de discapacidad en Chicago para generar una conciencia cultural conjunta con la policía, informar y sumar propuestas de medidas posibles que mejoren la relación entre la policía y la comunidad”.
La inclusión de la discapacidad en ese listado es una muestra del trabajo del AYLP, entre otros. Pero Trump y Sessions están tratando de tirar el informe a la basura. Como escribió Rachel Cohen en la revista Vice, los expertos en el tema y los activistas dicen que el alcalde de Chicago, Rahm Emanuel, está aprovechando el mensaje antireformista de Sessions para debilitar las reformas en la ciudad.
Cuando terminábamos nuestra conversación, Huff admitió que, a veces sentía un “vínculo traumático” con esta zona de Chicago. “Sé que no soy la única persona que tiene un vínculo traumático con el lugar en que creció. ¿A quién se le ocurre alejarse de una experiencia traumática y volver a esa mierda?”.
“No es una coincidencia que estés viviendo aquí, que estemos en esta plaza. ¿En qué otro lugar podrías estar?”, le dije.
Huff miró hacia otro lado. “Sólo intento sumar una voz en el debate sobre la discapacidad. Me gustaría entender cómo la violencia estructural crea o perpetúa las discapacidades psico-sociales o las discapacidades mentales, cómo la violencia estructural crea o contribuye a las disfuncionalidades que se experimentan en la vida”.
Huff siente que no tiene opción, que la disfunción del sistema está en todas partes y que tiene que adaptarse. Pero termina diciendo: “Creo que si uno se adapta a la disfunción, al final está adoptando esa disfunción”.
David Perry es periodista por los derechos de las personas con discapacidad. Su trabajo se centra en la violencia y en la criminalización. Actualmente escribe un libro para la editorial Beacon Press, con el título provisional Disability Is Not a Crime (La discapacidad no es un crimen).
Traducido por Francisco de Zárate
www.eldiario.es/theguardian/Brutalidad-policial-precio-discapacidad-Unidos_0_657584677.html

viernes, 16 de junio de 2017

Estudiantes paraguayos crean robot para que niños discapacitados puedan moverse

“Puede transportar a niños de 1 a 12 años. Su capacidad de carga es de unos 60 kilos. Incluso, podrían usar niños mayores de 12”, explica el creador.

Dos estudiantes de Diseño Industrial de la Universidad Católica crearon un prototipo de vehículo robot para niños con discapacidad, lo que ayudará a su desplazamiento. José Aquino, quien junto a Irene Cattebecke llevó adelante el proyecto, cuenta a Última hora que el vehículo está impulsado por motores eléctricos, con una velocidad promedio de cinco kilómetros por hora. “

Tiene un motor con el que puede ir a una mayor velocidad, pero le pusimos ese tope para la persona que acompaña al niño”, detalla Aquino, quien agrega que el trabajo fue fruto de la larga investigación realizada con su compañera.
Voltie, tal como fue bautizado el vehículo, está destinado a niños con parálisis cerebral y discapacidad motriz en general. Entre otros detalles, revela que cuenta con sensores ultrasonido para evitar choques con objeto. El control de mando es una palanca que facilita su manipulación para los que padecen de problemas de motricidad.

Voltie junto a sus creadores.
“Puede transportar a niños de 1 a 12 años. Su capacidad de carga es de unos 60 kilos. Incluso, podrían usar niños mayores de 12”, explica al respecto el creador. El chasis del vehículo está hecho de fibra de vidrio. Aquino adelanta que para en el futuro pretende dotar al móvil de partes hechas en 3D.
Cabe señalar, además, que el prototipo elaborado por los alumnos de la Universidad Católica participó de la Bienal Iberoamericana realizada en Madrid. “La repercusión fue buena, hubo publicaciones sobre nuestro trabajo. Hay proyectos similares en otros países, pero no son todoterreno como el nuestro”, cuenta Aquino.
Pero más allá del eco en el encuentro de Madrid, hasta el momento no hubo fundación o entidad estatal que muestre interés en el vehículo. Otra de las razones por la que el proyecto está parado, es la falta de tiempo de sus creadores para dedicarse a gestionar apoyo. Aquino cuenta que va trabajando ideas para ir mejorando el diseño original y presentar un prototipo 2.0 que incluso pueda movilizarse con mando de voz.

jueves, 19 de mayo de 2016

Destacan acuerdo entre discapacitados y Gobierno boliviano

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Beni, Bolivia, 19 may (PL) Un representante de las personas con discapacidad, Luis Antonio Barca, aseguró que el acuerdo de 42 puntos alcanzado con el Gobierno boliviano constituye hoy el mejor acontecimiento vivido por el sector en muchos años.
Siempre fuimos discriminados, pero con el presidente de Bolivia, Evo Morales, ya fuimos tomados en cuenta hasta para la actividad laboral, declaró Barca a Prensa Latina.
Tras la entrega de memorandos de inserción laboral a más de una treintena de personas con discapacidad por parte del ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, Barca aseguró que en lo adelante se verán más beneficios.
Prueba de ello -comentó- es la futura entrega de 920 viviendas a través de un programa social, y en materia de salud se nos dotará de medicamentos,insumos, pañales desechables, entre otros artículos.
Quien observó todas esas necesidades fue nuestro presidente, pues él procede de una familia pobre, y es así como pudo ver lo que realmente nos faltaba, dijo Barca.
Nos alegramos que este rodeado de personas que también quieran nuestro bienestar, y de todo Bolivia, dijo Barca en referencia al ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, quien se hizo acompañar a este acto por el titular de Trabajo, Gonzalo Trigoso.
Sobre los discapacitados que se movilizaron en La Paz en demanda de un bono de 500 bolivianos, unos 72 dólares, Barca explicó que un discapacitado grave o muy grave no puede sostenerse con esa bonificación, pues no alcanza ni para una semana.
Es mejor la opción del gobierno de Evo, que les dará alimentos, medicinas, y otros insumos que tienen un valor por encima de esa renta.
De qué sirve que el gobierno quiera dialogar y esos intransigentes no deseen hacerlo, pero es muy fácil de entenderlo, quieren hacerle daño al jefe de Estado manipulados por agentes políticos, alertó Barca.
Aunque los opositores hagan sus maniobras, este proceso de cambio seguirá adelante bajo la conducción de Evo Morales, sentenció.
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viernes, 6 de mayo de 2016

Indignación en Francia por un control policial a un hombre con discapacidad (VIDEO)

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Las imágenes difundidas a través de Facebook por un transeúnte muestran al joven sin sus prótesis y postrado en el suelo. Por su parte, los usuarios en las redes denuncian el comportamiento de los agentes.
Un hombre con discapacidad (amputación de un brazo y ambas piernas) fue registrado este lunes durante un control policial en la estación de París-Lyon, en París, Francia, informa BFMTV.
El video difundido por un transeúnte no tardó en hacerse viral en las redes y los internautas se mostraron indignados por el accionar de la Policía.
Las imágenes muestran a tres agentes policiales interrogando al hombre. Según indican los medios, estos lo obligaron a desvestirse y a sacarse las prótesis para llevar a cabo un control. Finalmente, los oficiales se marchan del lugar como si no hubiera sucedido nada y no reparan en ayudar al discapacitado a volver a ponerse las prótesis.
“Presencié una pesquisa policial de una brutalidad excepcional. Los agentes forzaron a este hombre a desvestirse y lo dejaron solo intentando ponerse otra vez sus prótesis. Fue maltratado al punto de ser obligado a sentarse sobre el piso parcialmente desvestido”, indicó el autor del video, Jean-Didier Bakekolo.
En los medios franceses las imágenes han sido difundidas ampliamente y han sido compartidas en las redes miles de veces. Los internautas piden que se investiguen los hechos.
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martes, 9 de junio de 2015

Terapia con delfines entrenados mejora la vida de niños discapacitados en Cuba

Javier González toca un delfín durante una sesión de terapia. Foto: Adalberto Roque/ AFP.
Javier González intenta tocar un delfín durante una sesión de terapia. Foto: Adalberto Roque/ AFP.
Javier González, un niño de 10 años que apenas ve y oye a causa de una parálisis cerebral, acude cada semana a jugar con los delfines Xinana y Coral, ejes de una terapia que ha mejorado su calidad de vida.
El mágico canto de Xinana y Coral —dos hembras de más de dos metros— recibe a los niños en el estanque del Acuario Nacional de Cuba, abriendo una sesión en la que los menores tocan, besan, lanzan pelotas y dan de comer a los delfines, bajo la batuta de los entrenadores Yenia Expósito y Adrián Calderón.
Los mamíferos marinos responden moviendo sus hocicos en señal de aprobación y sus aletas pectorales como si aplaudieran, o haciendo piruetas en el agua, lo que provoca las carcajadas de los seis niños que reciben la terapia, incluido Javier.
“Javier tenía mucha dificultad para caminar cuando llegó aquí y ahora camina, hace ejercicio”, explica a la AFP Amelia Vera, del equipo de Educación Ambiental del Acuario, situado a orillas del mar en La Habana.
“Estas terapias lo han ayudado muchísimo a mejorar en la motricidad gruesa, en la motricidad fina, en el aprendizaje, el lenguaje y en sus relaciones humanas”, dice Vera.
Los niños tienen distintas discapacidades, como autismo o síndrome de Down, y acuden al Acuario cada jueves desde hace cuatro años para recibir una sesión gratuita de “delfinoterapia”, o terapia con delfines entrenados, que dura 40 minutos.
Esas rutinas son parte de las “Terapias educativas ambientales asociadas con mamíferos marinos”, iniciadas en 1997, explica la vicedirectora del Acuario, María de los Ángeles Serrano.

No es un milagro

Serrano destaca que en total “400 niños con necesidades educativas especiales” han participado en estas terapias, que son un “complemento” de la enseñanza que reciben en sus escuelas especiales —hay 421 en la isla—, y les ayudan a mejorar su calidad de vida.
“Trabajamos la socialización, que los niños disfruten, que sean felices”, y también “con ejercicios psicomotores, que los ayudan a ganar mucho en fortaleza muscular”, agrega Serrano.
Pero “lo primero que decimos a los familiares es que esto no es un milagro (…) ni el Acuario es un centro de restauración neurológica“, advierte.
Con juegos y ejercicios, los expertos desarrollan habilidades en los niños, que logran compensar una incapacidad irreversible, como la de Javier, que pese a sus “apreciables avances”, nunca logrará caminar ni hablar como un niño sano, dice su maestra Dunia Baños.
El Acuario, que exhibe en sus peceras y estanques unos 2 mil 500 ejemplares de 300 especies marinas, incluidos ocho delfines entrenados, pone todo ese arsenal a disposición de las terapias.
“Esas terapias no sólo son con delfines, sino que incluyen a las tortugas, peces, lobos marinos, el agua, las piedras, la arena, el aire, el sol. Todo el entorno favorece hacer distintas actividades con los niños y su mejoría”, apunta Vera.

Surfeando con delfines

La terapia comienza en un aula del Acuario, donde Vera les habla a los niños sobre los delfines, les muestra láminas y les pide colorear una silueta del animal. Luego, los invita a jugar con ellos en el estaque.
“No es que el delfín cure, sencillamente es un estímulo para que el niño realice una actividad determinada”, explica Expósito, quien es entrenadora desde hace 18 años.
Las emociones en el estanque llegan a su clímax cuando Javier es montado por un entrenador en una tabla de surf y navega impulsado por Xinana y Coral.
Ambos delfines también son estrellas del espectáculo acuático que brinda el Acuario, que es visitado cada año por miles de cubanos y turistas.
Cada especialista tiene experiencias inolvidables que contar sobre los niños discapacitados. Yolanda Alfonso dice que vivió la más estremecedora mientras trabajaba con un niño parapléjico de 11 años.
“Un día, después de algunos años de entrenamiento, lo dejamos solito en la plataforma de los delfines y ese niño por sí mismo se paró y caminó por primera vez en su vida”, recuerda con emoción Alfonso, primera mujer en convertirse en entrenadora de delfines en Cuba y pionera de las terapias en el Acuario.
(Con información de AFP)
Terapia con delfines entrenados en el Acuario Nacional de Cuba. Foto: Adalberto Roque/ AFP.
Terapia con delfines entrenados en el Acuario Nacional de Cuba. Foto: Adalberto Roque/ AFP.
Terapia con delfines entrenados en el Acuario Nacional de Cuba. Foto: Adalberto Roque/ AFP.
Terapia con delfines entrenados en el Acuario Nacional de Cuba. Foto: Adalberto Roque/ AFP.
Proyecto de rehabilitación de niños discapacitados con múltiples enfermedades, como el síndrome de Down, autismo, trastornos motores, sordos y mudos. Foto: Adalberto Roque/ AFP.
Proyecto de rehabilitación de niños discapacitados con múltiples enfermedades, como el síndrome de Down, autismo, trastornos motores, sordos y mudos. Foto: Adalberto Roque/ AFP.
Proyecto de rehabilitación de niños discapacitados con múltiples enfermedades, como el síndrome de Down, autismo, trastornos motores, sordos y mudos. Foto: Adalberto Roque/ AFP.
Proyecto de rehabilitación de niños discapacitados con múltiples enfermedades, como el síndrome de Down, autismo, trastornos motores, sordos y mudos. Foto: Adalberto Roque/ AFP.
Proyecto de rehabilitación de niños discapacitados con múltiples enfermedades, como el síndrome de Down, autismo, trastornos motores, sordos y mudos. Foto: Adalberto Roque/ AFP.
Proyecto de rehabilitación de niños discapacitados con múltiples enfermedades, como el síndrome de Down, autismo, trastornos motores, sordos y mudos. Foto: Adalberto Roque/ AFP.
Proyecto de rehabilitación de niños discapacitados con múltiples enfermedades, como el síndrome de Down, autismo, trastornos motores, sordos y mudos. Foto: Adalberto Roque/ AFP.
Proyecto de rehabilitación de niños discapacitados con múltiples enfermedades, como el síndrome de Down, autismo, trastornos motores, sordos y mudos. Foto: Adalberto Roque/ AFP.
Proyecto de rehabilitación de niños discapacitados con múltiples enfermedades, como el síndrome de Down, autismo, trastornos motores, sordos y mudos. Foto: Adalberto Roque/ AFP.
Proyecto de rehabilitación de niños discapacitados con múltiples enfermedades, como el síndrome de Down, autismo, trastornos motores, sordos y mudos. Foto: Adalberto Roque/ AFP.
Terapia con delfines entrenados en el Acuario Nacional de Cuba. Foto: Adalberto Roque/ AFP.
Terapia con delfines entrenados en el Acuario Nacional de Cuba. Foto: Adalberto Roque/ AFP.
Proyecto de rehabilitación de niños discapacitados con múltiples enfermedades, como el síndrome de Down, autismo, trastornos motores, sordos y mudos. Foto: Adalberto Roque/ AFP.
Proyecto de rehabilitación de niños discapacitados con múltiples enfermedades, como el síndrome de Down, autismo, trastornos motores, sordos y mudos. Foto: Adalberto Roque/ AFP.
Terapia con delfines entrenados en el Acuario Nacional de Cuba. Foto: Adalberto Roque/ AFP.
Javier González durante una sesión de terapia con delfines entrenados en el Acuario Nacional de Cuba. Foto: Adalberto Roque/ AFP.
Proyecto de rehabilitación de niños discapacitados con múltiples enfermedades, como el síndrome de Down, autismo, trastornos motores, sordos y mudos. Foto: Adalberto Roque/ AFP.
Terapia con delfines entrenados en el Acuario Nacional de Cuba. Foto: Adalberto Roque/ AFP.
Proyecto de rehabilitación de niños discapacitados con múltiples enfermedades, como el síndrome de Down, autismo, trastornos motores, sordos y mudos. Foto: Adalberto Roque/ AFP.
Proyecto de rehabilitación de niños discapacitados con múltiples enfermedades, como el síndrome de Down, autismo, trastornos motores, sordos y mudos. Foto: Adalberto Roque/ AFP.

viernes, 8 de mayo de 2015

Yes, we fuck (la sexualidad de las personas con capacidades distintas)

Yes, we fuck
“Hay gente a la que le excitan las personas en silla de ruedas. Esto es subversivo decirlo”. Antonio Centeno, catalán, es tetrapléjico desde los 13 años. Un accidente en una piscina. Ahora tiene 43 y resopla al decirlo como si tomara conciencia repentina del tiempo que lleva en silla de ruedas. Pero no ha dejado de moverse. Es activista en el foro Vida Independiente, que reclama medios para que laspersonas dependientes disfruten de la misma libertad que el resto. “No somos plena ciudadanía”, me dice Soledad Arnau, castellonense, directora de la Universidad Abierta Iberoamericana Manuel Lobato. Por un problema en la gestación tiene paralizado casi todo el cuerpo desde hace 43 años. Es licenciada en filosofía y es una de las protagonistas de Yes, we fuck, el documental que Antonio y Raúl de la Morena han rodado sobre sexualidad y diversidad funcional.
“No lo llamamos diversidad funcional por ser políticamente correctos sino porque la normalidad es una ficción y el concepto de discapacidad nos segrega”, me explica Antonio. “Somos el único colectivo al que se describe por lo que no puede hacer”. Entre las capacidades que se les niega está el sexo. La discapacidad infantiliza. Si no puedes valerte por ti mismo, eres como un niño y los niños no tienen sexo. La minusvalía estigmatiza. Sus cuerpos se consideran tullidos, feos, raros. “Mi ceguera es muy visible, paradójicamente”, ríe Mertxe, de Barakaldo, 51 años, psicóloga. Una mujer muy divertida. Reconoce que también le servía de excusa para no enfrentarse al rechazo. Te hacen sentir discapacitado, incapaz. “No somos el cuerpo vendible de la sociedad capitalista”, añade. Precisamente por eso, la sexualidad desde la diversidad puede convertirse en disidencia frente al modelo que imponen la publicidad, los medios, el porno. Pero no es fácil sentirse bien fuera del rebaño. “Las mujeres con diversidad nos esforzamos por ser mujeres convencionales –argumenta Sole–, cuando tendríamos que reivindicar el feminismo de la diferencia”.
Mertxe explica la exclusión en términos mercantiles. Te sientes expulsada del mercado, no eres ni siquiera competencia: “Una amiga me dijo que no le importaba que estuviera con su chico porque yo no era rival”. Durante años se lo creyó. Todos tienen historias parecidas. Se negaban el deseo. Un problema menos para las familias. Hay padres que a la masturbación de sus hijos no lo llaman “sexo” sino “hacer sus cosas”. No nos gusta pensar que follan. Especialmente si son mujeres. Evitamos el riesgo de abusos o la aberración de que tengan hijos. “A las chicas con diversidad intelectual las esterilizan cuando entran en centros especiales, aunque nadie te lo reconocerá”, me cuenta Antonio. Los chicos tienen algo más de libertad. A algunos incluso les llevan a un burdel para que se inicien. Antonio lo hizo por su cuenta. Para ella también fue la primera vez con un tetrapléjico. Acabaron abrazados, llorando.
“No puedo hacer acrobacias, no somos superhéroes”, bromea Antonio. “Ni tampoco queremos serlo”. Para quienes tienen la movilidad reducida, la gran diferencia es que no todo está dirigido hacia los genitales y el coito. Me hablan de sensualidad, de exploración, de sentir con todo tu cuerpo. A Soledad le gusta la suavidad pero también el poder de dirigir a su amante. “Yo he nacido para dominar”, cuenta con media sonrisa coqueta. Algunos erotizan el universo médico que les rodea. Transforman sus muletas, sillas, grúas, en juguetes sexuales, en fetiches. Esto les acerca a veces al BDSM, al sado. Lo que era un inconveniente, se convierte en aliado: “Me tumba en la cama, empieza a quitar las cintas del arnés y se da cuenta de que puede tocarme los pezones con el hierro de la grúa, produciéndome escalofríos”.
Sobre la cama de Sole cuelga un arnés de una grúa que conecta la habitación con el cuarto de baño. Imagino que se ha inspirado en esa aparatosa estructura metálica para escribir ese relato erótico que publicó recientemente. “Apenas hay literatura erótica protagonizada por nosotros”, dice. “Me cuesta encontrar material para mi programa de radio”. Dirige un espacio sobre sexualidad en la emisora online Ya lo verás. ¿Cómo se llama? “Acuéstate conmigo”. Ambos nos reímos por lo que parece una repentina invitación. Tiene una risa musical y una voz bonita. Se lo han dicho otras veces. Me lo cuenta, le gusta hacerlo explícito. Ha aprendido a gustarse. Pero ha sido un largo camino. “Estás tan acostumbrada a que te toquen sin deseo que ya no esperas que lo hagan con deseo”.
Empezó a quererse cuando se hizo activista de Vida Independiente, cuando empezó a tener asistentes personales que le dieron libertad de movimientos. Son sus brazos y sus piernas. “Necesito una persona que me vista, que me ponga las gafas, me suene los mocos, me limpie el culo. Necesito asistencia para todo. También para el sexo”. Si se quiere masturbar necesita a alguien que lo haga. Si queda con alguien, necesita que la maquillen, depilen, que la peinen, la vistan o que la desnuden. También si quiere chatear. “Ni siquiera podemos ser infieles sin la ayuda de un asistente”.
Sole disfruta de un programa de asistencia personal de la Comunidad de Madrid pero otros sólo tienen a su familia o a los cuidadores de un centro. También existe la figura del asistente sexual, aunque en España aún son pocos los que ofrecen ese servicio. No es fácil compaginarlo con una relación. Tampoco conviene mezclarlo, me dice Sole: “Mi amante no es mi esclavo”. Pero hay gente a la que estos cuidados le excitan, a los que les ponen las personas con diversidad funcional. Se les llama “devotos”. Se considera una parafilia. Sole se queja: “A las personas a las que les gustamos también se les trata como a una rareza”. Por eso algunos disfrazan su atracción como amor romántico. “Pero cuando estamos follando no follas con mi espíritu, follas con mi cuerpo”, ataja Antonio.
Sole pide a los oyentes de una de sus charlas que la miren, que miren sus manos ligeramente atrofiadas, su pies enormes, su cuerpo inmóvil. “Mi cuerpo puede ser bonito, mis manos son bonitas, mis pies son bonitos”, les dice. “Tienes que aprender a mirarte y hacer que te miren de otra manera”, me dice a mí. En la foto de su whatsapp mira a cámara sonriente con un antifaz. Parece una Domina, como la protagonista de su cuento: “Llamo a mi asistente sexual para que me ponga el conjunto de cuero y saque el látigo. Quiero jugar con él y darle mucho placer”. Sí, ellos y ellas también follan. Hay sexo en la diversidad y diversidad en el sexo.
Artículo publicado en la sección ‘acceso restringido’ del número de febrero de La Marea, disponible en La Marea

jueves, 16 de octubre de 2014

Miembro de Gobierno británico asegura que discapacitados no merecen cobrar salario mínimo

El secretario de Estado británico para la Reforma del Bienestar, Lord Freud, se ha convertido este miércoles en centro de la polémica en Reino Unido después de que los laboristas sacasen a la luz una conversación en la que aseguraba que algunas personas con discapacidad “no se merecen” cobrar el salario mínimo.
El líder del Partido Laborista, Ed Miliband, ha asegurado que Lord Freud dijo, en un encuentro paralelo durante la reciente conferencia ‘tory’, que los discapacitados deberían poder cobrar por debajo de las dos libras la hora.
Lord Freud habría respondido así después de que alguien le plantease si era preferible que una persona discapacitada y sin empleo pudiese encontrar trabajo a costa de reducir sus aspiraciones en materia salarial, según la BBC. “Hay un pequeño grupo (…) que, como dices, no se merecen el salario mínimo y voy a pensar sobre este asunto, sobre si se puede hacer algo a nivel nacional”, sugirió.
Miliband ha condenado estas declaraciones y ha dicho que representan los “peores instintos” del Partido Conservador, algo a lo que se ha apresurado a responder el primer ministro, David Cameron. Según el ‘premier’, las palabras de su secretario de Estado “no reflejan la postura del Gobierno”.
“Pagamos el salario mínimo, vamos a reformar las ayudas para discapacitados, queremos ayudarles y queremos ayudar a que cada vez más personas encuentren trabajo”, ha destacado Cameron, que en 2009 perdió a un hijo con parálisis cerebral y epilepsia. “En lugar de lanzar calumnias, ¿por qué no volvemos a hablar de economía?”, ha añadido.
La secretaria de Estado para Asuntos de los Discapacitados, Esther McVey, ha admitido que los comentarios de Lord Freud fueron “equivocados” y no cabe justificación alguna.

Disculpas

Ante la polémica generada –con peticiones de dimisión incluidas–, Lord Freud se ha disculpado por unas declaraciones que considera “estúpidas” y “ofensivas”. “Fui estúpido al aceptar la premisa de la pregunta”, ha reconocido, “profundamente arrepentido”.
“Para ser claro, todas las personas discapacitadas deberían recibir al menos el salario mínimo, sin excepción, y aceptó que es ofensivo sugerir cualquier otra cosa”, ha admitido. Lord Freud ha defendido, además, el compromiso del Gobierno de Cameron para que este colectivo supere “las barreras a las que se enfrentan para encontrar empleo”.
EP