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lunes, 5 de septiembre de 2016

#ForaTemer: Multitudinaria marcha en Sao Paulo contra el Gobierno de Michel Temer

Foto: @j_livres/Twitter
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Miles de brasileños volvieron a llenar este domingo la emblemática Avenida Paulista de Sao Paulo para reclamar contra el Gobierno de Michel Temer, quien asumió el poder el pasado miércoles luego de la destitución de la presidenta Dilma Rousseff por parte del Senado.
Bajo las consignas “Fuera Temer” y “elecciones directas ya” los manifestantes se unieron para demostrar su desconformidad con el golpe parlamentario contra la mandataria elegida por el voto de 54 millones de brasileños y con el Gobierno ilegítimo que tendrá el país hasta diciembre de 2018 si no se adelantan las elecciones.
Los manifestantes reclaman que se convoque a nuevas elecciones para determinar de manera democrática al nuevo gobierno, y denunciaron las políticas neoliberales que pretende impulsar el nuevo presidente que adelantó privatizaciones y concesiones para recuperar la economía de Brasil. Los manifestantes repudiaron las intenciones de Temer de privatizar el estatal petrolera Petrobras y la cuenta del Presal.

Respuesta

Cerca de 100 mil personas se concentraron en respuesta las declaraciones de Temer desde Hangzhou, China, que minimizó las protestas en su contra en Brasil y evaluó de insignificante el número de personas que han salido a las calles a reclamar.
“El presidente golpista de Brasil dijo que nuestra manifestación tendría cuarenta personas. Aquí están las cuarenta personas, ya somos casi 100 000 en la avenida Paulista”, denunció un miembro del movimiento de los Sin Techo, una de las organizaciones de izquierda que organizaron la movilización.
La marcha terminó con incidentes y disturbios tras la intervención de la policía que comenzó a disparar gases lacrimógenos “de forma inexplicable” según algunos de los asistentes.
Las movilizaciones contra el gobierno de Temer y a favor de la democracia comenzaron hace una semana cuando aún se estaba definiendo en el Senado el futuro de Dilma, y se continúan registrando no solo en Sao Paulo sino en diversas ciudades del país sudamericano.
La policía actúa con una fuerza desproporcionada, excesiva, dice el teniente coronel Adilson Paes de Souza. Foto: Daniel Arroyo/Ponte
La policía actúa con una fuerza desproporcionada, excesiva, dice el teniente coronel Adilson Paes de Souza. Foto: Daniel Arroyo/Ponte
Foto: @manuelapicq/Twitter
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Foto: @Lollipopdoce/Twitter
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Foto: @LibreRed/Twitter
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Foto: @LaCamporaVL/Twitter
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Foto: @izquierdadiario/Twitter
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Foto: @fedeorchani/Twitter
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Foto: @ayalarevolucion/Twitter
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Foto: @AdrianateleSUR/Twitter
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(Tomado de La Red21)

sábado, 3 de septiembre de 2016

Golpes blandos, la nueva tendencia en la región

Siguiendo con la progresión de condena total en el caso hondureño y condena parcial en el caso paraguayo, esta vez las voces de protesta a nivel regional son más la excepción que la regla, atento al vuelco a la derecha en Sudamérica.
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El golpe parlamentario que terminó con el gobierno de Dilma Rousseff es el eslabón más reciente de una serie de golpes blandos que empezó con el derrocamiento del presidente de Honduras, Mel Zelaya, en el 2009, y siguió con el de Paraguay, Fernando Lugo, en 2014.
La secuencia, a medida que avanza, va creciendo en su maquillaje y su sofisticación. Empieza en Honduras con un golpe rudimentario, al principio casi de manual, pero con una parodia de legalidad. Sigue con un juicio político express en Paraguay sin pruebas contra el presidente y violando su derecho de defensa y culmina en Brasil con un proceso tan legal como ilegítimo y carente de fundamentos jurídicos.
La secuencia, además, arranca en la periferia de la región, donde Estados Unidos continúa siendo la fuerza hegemónica, y llega hasta el corazón mismo de Sudamérica y principal potencia regional, que es Brasil, pasando como escala intermedia por un país sudamericano y socio del Mercosur como Paraguay, parte del grupo de países sudamericanos que formó un bloque relativamente autónomo en la década pasada y empezó a aplicar mecanismos propios para resolver sus conflictos.
A principios de la década pasada, las nuevas instituciones regionales como Mercosur y especialmente Unasur habían servido para evitar la interrupción de regímenes democráticos en Ecuador y Bolivia, y conflictos bilaterales como Colombia-Venezuela, Colombia-Ecuador o Bolivia-Chile, desacuerdos todos ellos que en tiempos de guerra fría habrían tenido a Estados Unidos como protagonista principal y árbitro eventual.
Pero la distracción de Washington con las guerras en Medio Oriente, y la aparición de China como principal socio comercial, junto a la coincidencia de un grupo de gobernantes carismáticos de similar signo político, comprometidos con la integración regional, consiguió romper la hegemonía del Consenso de Washington a nivel sudamericano.
Mientras en México, Centroamérica y el Caribe, a pesar de puentes tendidos a través de organismos que excluyen a Estados Unidos y Canadá como la Celac, por su nivel de integración con la potencia del norte tanto a nivel de tratados de libre comercio como en temas migratorios y de remesas, la dependencia sigue siendo casi absoluta, lo cual impide su participación en otros proyectos de integración. Este límite se vio en el golpe de Honduras.
Zelaya fue sacado de su cama en pijamas por una patota del comandante del estado mayor, Romeo Vázquez. Lo llevaron a una base militar estadounidense, lo subieron a otro avión y lo echaron del país. A la mañana siguiente, en una sesión express asumió un títere civil del comandante, el presidente del Congreso, Roberto Micheletti, y los militares decretaron el estado de sitio y una serie de medidas de control social de corte autoritario. Según cables del Departamento de Estado estadounidenses revelados por Wikileaks, Estados Unidos no apoyó el golpe y hasta intentó de disuadir a sus autores, aunque Zelaya no era de su agrado. De hecho, Estados Unidos acompañó al resto de los países de la OEA en su condena al día siguiente de que ocurrió. Pero apenas horas después Estados Unidos, a contramano de Latinoamérica, empezó a apoyar la transición del gobierno golpista hacia unas rápidas elecciones, aprovechando que Zelaya estaba en el final de su mandato. Mientras tanto, envalentonados por sus éxitos en Sudamérica, Brasil y Argentina apostaron fuerte al regreso de Zelaya, con Cristina Kirchner acompañando al presidente legítimo en un fallido intento de regreso y Lula dándole asilo en la embajada brasileña de Tegucigalpa una vez que el regreso no pudo concretarse. Con su apoyo a la transición del gobierno golpista, Estados Unidos marcó un límite a la expansión del bloque sudamericano sin romper sus políticas de Estado de no invadir más después del desembarco los Marines en Panamá en 1989, y de no apoyar más golpes, al menos abiertamente, desde el fallido putch contra Chávez en 2002.
Así llegamos al segundo golpe blando contra un gobierno progresista por parte de una elite financiera y política malacostumbrada a perpetuarse en el poder a como dé lugar. Esta vez le tocó al ex obispo Fernando Lugo, otro personaje que no era del agrado de los Estados Unidos, entre otras cosas, Wikileaks dixit, porque reemplazó una unidad antiterrorista estadounidense dedicada a entrenar tropas de elite paraguayas, por asesores militares de Argentina y Brasil. Lugo no era un político tradicional ni era particularmente hábil a la hora de negociar. Sin apoyos en el Congreso, abandonado por sus socios del Partido Liberal, traicionado por su vice Federico Franco, quedó a la merced de la elite golpista, acostumbrada a décadas ininterrumpidas de gobierno de la mano del general Alfredo Stroessner y su Partido Colorado. La oportunidad llegó tras la conmioción social causada por la llamada masacre de Curuguaty, en la que fallecieron once campesinos y seis policías en una estancia sojera en el este del país. Si bien la violencia venía desde hace tiempo y quizá nadie había hecho más para mediar en el conflicto entre campesinos y terratenientes que el propio Lugo, el Congreso decidió destituirlo por su “responsabilidad política” en el enfrentamiento. El juicio duró menos de 48 horas y Lugo tuvo menos de dos para defenderse. A falta de pruebas reales, fue destituido por el voto de 215 de los 225 congresistas paraguayos después de que la Corte Suprema rechazara un pedido de aplazar el proceso. La destitución fue condenada por la mayoría de los países de la Unasur pero, a diferencia del golpe blando hondureño, una moción de censura en la OEA apenas alcanzó 8 votos a favor y 28 en contra. Unasur mandó a una delegación de cancilleres que al término de su misión emitió un documento crítico, los países bolivarianos del ALBA no reconocieron al gobierno de facto de Franco y el Mercosur suspendió la membresía de Paraguay hasta las elecciones, nueve meses después del golpe, que llevaron al gobierno al colorado Horacio Cartes.
Ahora llegó el golpe en contra de Dilma. Esta vez se respetaron los tiempos y rituales que marca la formalidad, en un proceso parlamentario que fue supervisado in situ por el presidente de la Corte Suprema. Pero nuevamente se trata de una interrupción del régimen democrático para imponer un gobierno de facto de una elite nostálgica de poder, a través de mecanismos constitucionales previstos para sancionar acciones criminales a pesar de que no se acusa a la presidenta de haber cometido crimen alguno, aprovechando el mal humor social por una prolongada recesión y un persistente escándalo de corrupción que involucra a muchos de los pincipales empresarios y dirigentes políticos del país, pero no a Dilma.
Siguiendo con la progresión de condena total en el caso hondureño y condena parcial en el caso paraguayo, esta vez las voces de protesta a nivel regional son más la excepción que la regla, atento al vuelco a la derecha que está dando Sudamérica. A diferencia de lo que pasó en Honduras pero en sintonía con lo que pasó en Paraguay, en el caso brasileño Washington se mantiene cauto, distante y prescindente, como aceptando la nueva realidad geopolítica de su pérdida de hegemonía. Sin embargo, atenta a los múltiples intereses que aún posee en la región, así como a su alianza tradicional con los factores de poder que quedaron del lado de los golpistas o directamente operaron para erosionar las fuerzas democráticas especulando con la posibilidad de recapturar ganancias extraordinarias, la administración de Barack Obama no tardó en reconocer la legalidad de los gobiernos surgidos de estos procesos. No es lo mismo que invadir un país, pero no deja de ser una intervención negativa.
Así quedaron las cosas después del golpe blando en Brasil. A la espera de otros eslabones en esta nueva cadena de intervenciones antidemocráticas, a menos que el joven bloque regional sudamericano genere mecanismos defensivos que le permitan preservar lo que queda en pie y regenerar lo que hace falta en términos de cultura democrática, tanto en los países amenazados por esta nueva tendencia como en aquellos que ya optaron por salidas autoritarias para sus crisis de gobernabilidad.
@santiodonnell

domingo, 22 de mayo de 2016

Temer, obligado a reinstalar Ministerio de Cultura tras protestas

Una manifestante en Brasil. Foto: Silvia Izquierdo/ AP
Una manifestante en Brasil. Foto: Silvia Izquierdo/ AP
El presidente interino de Brasil, Michel Temer, se ha visto obligado a reinstalar el Ministerio de Cultura ante la ola de protestas que generó su decisión de borrar esta cartera.
El ministro de Educación, Mendonça Filho, escribió el sábado en su cuenta en la red social Twitter que esa medida gubernamental será formalizada la semana próxima e indicó “el pleno compromiso” de Temer con la cultura.
“Es un gesto del presidente Temer en el sentido de serenar los ánimos y enfocarse en un objetivo mayor: la cultura brasileña”, tuiteó para luego confirmar que el actual secretario de Estado de Cultura, Marcelo Calero, será el nuevo ministro en reemplazo de Juca Ferreira.
La eliminación de la cartera provocó varias protestas de los artistas brasileños, que tomaron varios edificios, incluso en un concierto de música, cuando la palabra “odio” se repetía en el estribillo, el público completaba gritando “¡Temer!”.
En las diversas movilizaciones, cuyo punto de partida se situó en la sede del Ministerio de Cultura, los manifestantes acusaron al nuevo Gobierno de Brasil de no responder a la población brasileña, ya que a su juicio, no incluye jóvenes, mujeres, afrodescendientes, ni indígenas.
A las protestas de los artistas se suman otras protagonizadas por el pueblo brasileño, que demanda el fin del mandato de Temer, quien por decisión del Congreso brasileño, sustituye por 180 días a la presidenta Dilma Rousseff, que estará separada del poder hasta el fin de su mandato legal, es decir 2018, en el caso de que sea declarada culpable.
Sin embargo, el pasado jueves, Rousseff aseguró que empleará “todos los instrumentos” legales para ejercer su mandato “hasta el fin” y negó todas las acusaciones en su contra.

domingo, 15 de mayo de 2016

¡Fuera golpistas!: manifestantes en Brasilia piden regreso de Dilma Rousseff

Así avanzaron las manifestaciones en Brasil este domingo. Foto: AFP
Así avanzaron las manifestaciones en Brasil este domingo. Foto: AFP
“¡Golpistas, fascistas!”, gritaron este domingo manifestantes que se concentraron frente al palacio presidencial en Brasilia para protestar contra la suspensión de la mandataria Dilma Rousseff y la entrada del gobierno interino de Michel Temer.
“¡Vuelve querida!”, repetían también los manifestantes, que llevaron banderas de Brasil y del Partido de los Trabajadores (PT) de Rousseff, apartada del cargo la semana pasada para ser juzgada por el Senado.
“Creemos en Dilma, la queremos de vuelta. Haremos de todo para que esas ratas salgan”, dijo a la AFP Elaine Ruas, una promotora cultural de 57 años. “No se pueden mandar 54 millones de votos a la basura para que estos bandidos tomen el poder”, lanzó por su parte Vanderson Silva, un profesor de 32 años.
Temer asumió el poder el jueves pasado con un gabinete conformado sólo por hombres blancos, ricos, conservadores y algunos con casos en la justicia, lo que ha despertado fuertes críticas.
“¡Golpista, Temer, cómo es eso de un ministerio de bandidos y sin mujeres!”, se escuchó entre las consignas.
Los manifestantes se concentraron en el medio de la plaza de los Tres Poderes, entre el palacio presidencial de Planalto, el Congreso y la Corte Suprema. Llegaron a bloquear el tránsito por unos minutos.
Otras protestas fueron convocadas en ciudades como Sao Paulo y Rio de Janeiro.
“Brasilia no es un parámetro de referencia, pero creo que en otras ciudades la presión popular será mayor, no podemos permitir que este gobierno acabe con los logros sociales, y ya están dando muestras de que es eso lo que quieren hacer, eliminando el ministerio de Cultura, de igualdad racial. ¿Qué dice eso?”, afirmó Felix Valente, de 70 años.
Valente y su esposa, Suzana Brainer, se preparan para abandonar Brasilia en los próximos días y volver a su casa en el noreste del país. Ella renunció a un cargo en el ministerio de Educación y él a una empresa contratista del Estado.
“Nos negamos a trabajar para este gobierno”, indicó Brainer.
(Con información de AFP)

domingo, 9 de agosto de 2015

Correa asegura que existe estrategia internacional contra gobiernos progresistas

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ANDES – El presidente de Ecuador, Rafael Correa, afirmó este viernes que existe una estrategia a nivel internacional para acabar con los gobiernos progresistas, y llamó a sus ciudadanos a defender la Revolución Ciudadana frente a los intentos desestabilizadores de la oposición, que ha organizado un paro para el próximo día 13 que, sin embargo, no cuenta con respaldo mayoritario.
Al reinaugurar una nueva vía en la provincia de Manabí, con una inversión de más de 37 millones de dólares, el mandatario señaló que las acciones (desestabilizadoras) en el país no son casualidad, sino que forman parte de la articulación de una nueva derecha con una “izquierda infantil”, con la “impúdica” complicidad de medios de prensa nacional e internacional.
“Lo mismo le están haciendo a Dilma (Rousseau) en Brasil, lo mismo le hacen a Cristina (Fernández) en Argentina, lo mismo le hacen a (Nicolás) Maduro, en Venezuela; ya se lo empezaron a hacer a Evo Morales en Bolivia, e incluso, al Gran Lula (Luis Inácio), referencia de la izquierda latinoamericana y mundial, ya lo quieren involucrar en casos de corrupción”, aseveró.
Expuso que estos ataques son siempre es contra gobiernos de izquierda y nunca contra los de derecha, lo cual ratifica que esta es una estrategia nacional e internacional “para parar a los gobiernos progresistas que quieren un cambio real”.
“Pero si seguimos unidos, a esta Revolución no la para nada ni nadie”, afirmó.
Expuso que el país está cambiando para siempre y podrá dar un salto cualitativo importante, sin embargo, ejemplificó que como parte de la campaña mediática en las últimas semanas se han publicado artículos en medios internacionales que comparan la situación en Ecuador con la de Grecia.
“Todo ese ataque tenemos a nivel internacional”, enfatizó.
Refirió que el proyecto de ley (de Redistribución de la Riqueza o Ley de Herencias), que ordenó retirar de forma temporal para abrir un Diálogo Nacional por la Equidad y la Justicia Social, es para cambiar al país y hacerlo más justo y equitativo, y se preguntó cómo lograr aquello “si no hacemos leyes para que los más ricos paguen más para los que nada tienen”, en una sociedad demasiado injusta que produce y reproduce inequidades desde la cuna.
“No defendemos nuestros bolsillos, ni intereses de grupo, los estamos defendiendo a ustedes, a las grandes mayorías”, indicó.

domingo, 2 de agosto de 2015

Los países del ALBA condenan “enérgicamente” intentos golpistas en Ecuador

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PL – Los países miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), condenaron lo que califican como “intentona golpista” contra el presidente ecuatoriano Rafael Correa.
En el comunicado difundido hoy, ese mecanismo de integración denuncia que “desde el pasado 8 de junio, en Ecuador tienen lugar manifestaciones opositoras con matices violentos e incitaciones al derrocamiento de su gobierno legítimo”.
“Estas acciones desestabilizadoras e intransigentes se han mantenido a pesar de la disposición y la convocatoria a un diálogo nacional y recuerdan el guión aplicado contra otros gobiernos revolucionarios y progresistas de la región”, agrega la nota.
En ese sentido la ALBA-TCP alerta a los pueblos y gobiernos de América Latina y el Caribe y del mundo, “que la oligarquía ecuatoriana ha puesto en marcha un plan de amenaza y desestabilización contra Correa, con el objetivo de derrocarlo y acabar con la Revolución Ciudadana y sus logros”.
También ratifica su compromiso y apoyo irrestricto a Ecuador y a su jefe de Estado, al tiempo que rechaza “cualquier intromisión en sus asuntos internos, su soberanía y legitimidad”.
La víspera, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, llamó a sumarse a una jornada nternacional de solidaridad con Ecuador y su presidente, Rafael Correa, el próximo 13 de agosto.
Maduro denunció que está en marcha un golpe de Estado contra esa nación suramericana, por lo que las fuerzas progresistas de la región se activan con el propósito de impedir la asonada.
Afirmó que existe una conspiración de los grandes centros de poder mundial, “que va más allá del presidente Barack Obama”, para intentar revertir los procesos de cambios en el área, utilizando a las oligarquías locales de América Latina y el Caribe.
Es un nuevo Plan Cóndor, como el instrumentado por la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos hace 40 años para frenar el avance de los movimientos populares a través del asesinato de sus integrantes, esta vez para “desaparecer” a los pueblos que adelantan transformaciones, señaló.

sábado, 1 de agosto de 2015

Correa: bombas en Guayaquil son expresión del golpe blando

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ANDES – Durante un conversatorio con medios de comunicación en el cantón Guano, provincia de Chimborazo, el Presidente de la República, Rafael Correa, rechazó los hechos ocurridos este miércoles en la noche en la ciudad de Guayaquil, donde detonaron dos bombas panfletarias en los exteriores de diario El Telégrafo (público) y el Universo (privado).
El mandatario aseguró que esas acciones son parte del golpe blando que se desarrolla contra el gobierno. Indicó que el ataque proviene de todos los sectores a los que no les interesa el país sino solo sus propios intereses. Añadió que los responsables son sectores que intentan desestabilizar con miras a las elecciones presidenciales de febrero de 2017, afirmó, serán vencidos en las urnas.
“En la oposición hay una amalgama. La derecha que sabe lo que hace para recuperar su poder, y una izquierda instrumentalizada por la derecha, entre ellos la izquierda indígena, que se ha convertido en el MPD con poncho –Movimiento Popular Democrático-, que ha sido la mejor aliada de la derecha y lo único que les interese es mantener sus espacios de poder que los han perdido con el gobierno”, dijo Correa.
En este contexto recordó lo que significó históricamente para el país el MPD. Explicó que esta organización política tenía secuestrado algunos servicios como la educación y la salud, derechos fundamentales de todos los ecuatorianos.
Asimismo, relacionó lo ocurrido con el ataque con explosivos contra la sede del partido oficialista en Guayaquil el 14 de julio y el caso de los 10 de Luluncoto. El 3 de marzo del 2012, 10 jóvenes fueron detenidos en un departamento ubicado en Luluncoto, al sur de la capital, en el operativo denominado Sol Rojo. Tras un proceso fueron sentenciados a un año de prisión por tentativa de actos de terrorismo por su participación en la explosión de tres bombas panfletarias en Quito, Guayaquil y Cuenca, en 2011.
En este sentido, el Presidente Corre explicó que los ataques ya han sido reivindicados por grupos similares al de los 10 de Luluncoto porque mantiene el mismo método utilizado por combatientes populares vinculados al MPD.
“Los 10 de Luluncoto que la prensa los presentó como angelitos y la policía los apresó. Y nunca dijeron que se investigaban delitos. En un estado de derecho se investigan delitos, no personas (…) Las bombas que se pusieron son muy similares a esas bombas panfletarias y recuerden la agresión del grupo Mariátegui, muy cercano al MPD, a los estudiantes de la FUE –a mediados de julio-”.
Los hechos son para Correa una muestra de la falta de legitimidad que tiene grupos como Pachakutik, el MPD, y el movimiento CREO, del banquero Guillermo Lazo. Saben que perderán en las urnas y por eso, puntualizó el Presidente, buscan formas de sacarlo.
Desde la constitucionalidad, remarcó, solo pueden hacerlo con muerte cruzada “que la declara el Presidente o la Asamblea, y ninguno de las dos la vamos a declarar. O con revocatoria del mandato para lo cual tiene que reunir las firmas. Y no las van a reunir porque no los apoya el pueblo ecuatoriano. Y si logran reunirlas saben que los venceremos en las urnas”.
Finalmente enfatizó que no existen motivos para los intentos desestabilizadores, pues si antes protestaban con el alza de impuestos, ahora protestan por el cambio y la inversión social. Además dijo que estos actos no se van permitir e invitó a todo el país a rechazar la violencia y el paro nacional convocado para el 13 de agosto. 

lunes, 6 de julio de 2015

Ecuador: Fuerzas Armadas desmienten retirar su apoyo al presidente Correa

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El ministro de Defensa, Fernando Cordero, y el jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, el general Luis Garzón, desmintieron hoy rumores que circulan a través de redes sociales con respecto a un retiro del apoyo militar al presidente Rafael Correa.
En la grabación clandestina se indica que la supuesta decisión militar se habría tomado a las 16:00 del viernes pasado. También se habla de un feriado bancario.
“Es una declaración totalmente irresponsable. No es cierto. Las Fuerzas Armadas son responsables, profesionales, que estamos justamente cumpliendo lo que manda la Constitución. Nosotros consideramos que estamos aquí para velar la democracia, consideramos que estamos para apoyar, proteger las libertades, garantías, los derechos de todo el pueblo ecuatoriano”, recalcó Garzón durante una entrevista en GamaTV.
“A las 16:00 del viernes estábamos en actividades normales (no reunidos con el Presidente) como todos estos días. Más bien hemos estado enfocados y planificando la venida del Papa y también complementariamente las actividades de las FF.AA. en todo el territorio nacional”, añadió.
De su lado, el ministro Cordero también calificó como una “irresponsabilidad” estas declaraciones que, según dijo, provienen de ‘locutores alquilados’, los cuales aludió podrían ser extranjeros. “No es un dialecto de ninguna parte del Ecuador, igual hay otra mujer que hace una declaración similar. Son una especie de locutores ‘alquilados’, porque solamente así se puede imaginar alguien una irresponsabilidad. Es un delito hablar de un feriado bancario y ojalá se pudiera identificar superando lo de clandestino para que se les aplique el máximo rigor de la ley”, subrayó.
“Lo que quieren es manipular la voluntad popular, distraer a la gente que está feliz, ilusionada y emocionada con la visita papal”, sotuvo el funcionario.
Cordero recalcó que en estos 8 años de gobierno del presidente Correa lo que ha habido con las FF. AA. es más bien “una sintonía”. “En este periodo hemos hecho inversiones 6 veces mayores que anteriores periodos”, señaló.
“Me he reunido con jefes del Comando Conjunto, las unidades, he hablado con las tropas de los problemas del día a día, salud, mejoras que tenemos que hacer, y he encontrado militares absolutamente profesionales, ciudadanos convencidos que el Ecuador tiene que mejorar para todos”, indicó.
El general Garzón explicó que es natural que haya cierta inquietud al interior de las unidades militares, pero para ello “hay comandantes y líderes que están siempre informando correctamente al personal militar”.  “Vamos a estar velando por la democracia, respetamos el Estado constitucional de derecho”, acotó.
Indicó, sin embargo, que ha habido casos aislados que han sido ubicados, especialmente en las unidades en Quito. “Hay elementos que en las FF.AA. tienen no exactamente una buena conducta, como todo lado tratamos de manejar y controlar”, dijo el Jefe del Comando Conjunto.

viernes, 6 de marzo de 2015

Argentina: la CIA y el Mossad en un intento de “golpe blando”

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VOLTAIRENET.ORG – Estadounidenses e israelíes manipularon desde un inicio la investigación de un cruento atentado en Argentina en 1998. Por casi 2 décadas buscaron acusar a Irán, pero ni una sola prueba pudieron ofrecer. El último fiscal del caso reportaba secretamente a la inteligencia estadounidense los avances en la investigación y le consultaba el rumbo que tomarían las pesquisas. Con la muerte de este funcionario argentino, ahora Estados Unidos busca hacer una jugada de tres bandas: además de implicar al siempre incómodo Irán, ahora ha orquestado un “golpe blando” contra la presidenta Cristina Fernández. De prosperar esa maniobra, seguiría Venezuela, para debilitar el bloque de países suramericanos que han puesto dique a las ambiciones de Estados Unidos en la región.
STELLA CALONI – El pasado 18 de enero de 2015, el fiscal Alberto Nisman, al frente de la Unidad Especial que investigaba la causa sobre el cruento atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) el 18 de junio de 1994, fue encontrado muerto con un disparo en la cabeza, en el baño de su departamento y con todas las puertas de su casa cerradas por dentro. Cuatro días antes había presentado una denuncia, sin prueba alguna, mal redactada y con serias contradicciones, en la que acusaba a la presidenta de la nación, Cristina Fernández de Kirchner, al canciller Héctor Timerman, y a otras personas, de intentar encubrir a funcionarios iraníes acusados –sin pruebas– de ser culpables del atentado. En días se había puesto en marcha un golpe encubierto de origen externo.
El fiscal había sido colocado al frente de la investigación en 2004, después de 10 largos años, cuando se cerró el más escandaloso e irregular juicio de la historia sin lograr encontrar a los culpables del atentado que dejó 85 muertos y centenares de heridos. Este hecho aparece como un eslabón más de un golpe en desarrollo, en el que participan un sector del aparato judicial argentino, la oposición, los medios masivos de comunicación junto a la CIA (Agencia Central de Inteligencia, siglas en inglés) y el Mossad, de Estados Unidos e Israel, respectivamente.
Para entender esto hay que entender de qué se trata el caso AMIA y conocer las graves irregularidades cometidas con la entrega en la década de 1990 de laa investigación a los servicios de inteligencia estadounidenses e israelíes, que operaron conjuntamente con el grupo de la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) de Argentina.

Investigación bajo control externo

El cruento atentado conmovió al país; el juez que quedó a cargo de la investigación en julio de ese año fue Juan José Galeano, quien comenzó su actuación bajo una presión muy evidente.
En sólo 24 horas, la inteligencia israelí –que envió sus hombres a colaborar desde las primeras horas del hecho– y la CIA acusaron a la República Islámica de Irán y al Hezbolá de Líbano, sin pruebas.
Sin haber iniciado la investigación, ofrecieron un testigo importante al juez argentino Galeano, quien viajó a Venezuela para entrevistarlo.
El hombre se llamaba Manouchehr Moatamer y se presentó como un ex funcionario iraní, que había huido de su país y que acusaba al gobierno de Irán de ser responsable del atentado, sin ninguna prueba. Sus declaraciones erráticas se derrumbaron en poco tiempo. Es decir, la CIA y el Mossad habían vendido a la justicia argentina un testigo falso.
Moatamer se había ido de Irán con su familia en 1993. Falta saber cómo llegó a Venezuela en 1994, y cómo terminó al final en Los Angeles, Estados Unidos, como «testigo protegido de la CIA».
La causa de Galeano siguió navegando en un mar de irregularidades. Pero aún en 1997, el juez fue nuevamente a ver a Moatamer, en Estados Unidos, quien nada agregó a su testimonio anterior. En 2008, Moatamer finalmente confesó que había mentido para obtener la visa estadounidense.
En 1998, nuevamente la CIA y el Mossad ofrecieron otro supuesto testigo, en este caso radicado en Alemania, Abolghasem Mesbahi, llamado el “testigo C”. Mesbahi había sido desplazado en 1989 de algunas tareas menores para la inteligencia iraní, sospechoso de ser agente doble. Se dedicó a la actividad privada y realizó una serie de estafas, tras lo cual se fue a Alemania donde se radicó desde 1996.
En ese tiempo, Mesbahi acusó a Irán de cada uno de los “atentados terroristas” que no se esclarecían en el mundo –lo que siempre sucede con los atentados de falsa bandera– como el de Lockerbie, Escocia, y otros.
El “testigo C”, que ganó fama por el misterio que rodeaba su nombre, vio una nueva oportunidad acusando a Irán, con la anuencia de los servicios alemanes, estadounidenses e israelíes de la voladura de la AMIA.
Sin pruebas, contó su versión en Alemania ante un juez nacional y el juez argentino Juan José Galeano, que viajó a ese país en 1998.
«Mesbahi declaró 5 veces bajo juramento en la causa, y en los puntos esenciales dio 5 versiones distintas y contradictorias de éstos, que no podrían servir nunca como prueba. Sólo dichos y palabras, y por supuesto, conjeturas y deducciones de inteligencia», resume el abogado Juan Gabriel Labaké en su libro AMIA-Embajada, ¿verdad o fraude?
El abogado Labaké, por cierto no oficialista, viajó a Teherán, Europa y Estados Unidos, reuniendo datos y entrevistándose con fuentes importantes, y finalmente llegó a la conclusión de que no existían pruebas contra Irán en el juicio de AMIA, ni bajo la dirección de Galeano, ni bajo la del fiscal Nisman, quien sólo recopiló y reescribió los expedientes de su predecesor, y les dio cierto orden pero siempre acusando a Irán, como ordenaron Washington y Tel Aviv.
El periodista Gerth Porter, de The Nation, escribió en una nota el 16 de mayo de 2010 que el embajador de Estados Unidos en Argentina en el momento del atentado a la AMIA, James Cheek, le dijo en una entrevista:
«Que yo sepa no hay ninguna evidencia real de la participación iraní. Nunca probaron nada.»
Lo extraño es que cuando Nisman acusa a Irán en 2006 ya se sabía que ambos testigos no eran creíbles y la justicia británica incluso había rechazado, por falta de pruebas, un pedido de extradición contra el ex embajador iraní en Argentina, Hadi Soleimanpour. El diplomático iraní estaba haciendo un curso en Londres cuando lo detuvieron en 2003 hasta que llegara el exhorto de extradición. Pero hubo que liberarlo en 2004 y pagarle una indemnización de 189 000 libras esterlinas.
También la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) devolvió un primer pedido de alerta roja por falta de pruebas, y el segundo pedido en 2013, y que esta hasta estos días, por especial pedido del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y el canciller Héctor Timerman, tampoco tiene aún el fundamento de las pruebas que el juez Rodolfo Canicoba Corral le pidió a Nisman que investigara. Ahora se sabe que Nisman no había cumplido con reunir pruebas, sino solamente simples deducciones de inteligencia que no sirven a la justicia ni a la verdad.
El primer juicio de la AMIA debió ser cerrado por escándalos e irregularidades graves, una de las cuales consistió en que el juez Galeano, con apoyo del entonces presidente de la Delegación de Asociaciones Israelitas-Argentinas (DAIA), Rubén Berajas, pagó 400 mil dólares a un reducidor de autos robados, Carlos Telledín, para que acusara a diplomáticos iraníes y a policías de la provincia de Buenos Aires.
Estos últimos estuvieron 5 años detenidos y debieron ser liberados por absoluta falta de pruebas, sin vinculaciones con la causa. Así escandalosamente terminó ese juicio.
La enmarañada red de falsedades y mentiras, presiones e intereses que eran los expedientes de la causa del cruento atentado contra la mutual judía AMIA obligó a terminar con el juicio en 2004, y el entonces presidente Néstor Kirchner (2003-2007) exhortó a la justicia a avanzar, profundizando en la causa hacia la verdad.
Se creó entonces la Unidad Especial de la Causa AMIA, que quedaría por decisión de la Procuraduría en manos del fiscal Alberto Nisman, lo que sorprendió, ya que el propio Nisman también había sido parte del fracaso del juicio iniciado en julio de 1994 y cerrado 10 años después, sin haber logrado nada.

El caso Nisman

Nisman había comenzado en 1997 su camino hacia la actual Fiscalía, en Morón, provincia de Buenos Aires. En su historia hay un caso que marcó su camino y fue la investigación sobre el destino de Iván Ruiz y José Díaz, dos de los participantes en el fracasado ataque al cuartel de la Tablada en enero de 1989, dirigido por el ex jefe guerrillero Enrique Gorriarán Melo, durante el gobierno democrático de Raúl Alfonsín. Ambos detenidos, después del cruento enfrentamiento que dejó varios muertos y heridos, fueron vistos por última vez brutalmente torturados y llevados por militares y policías en un automóvil Ford Falcon.
Hasta ahora están desaparecidos, pero Nisman y un juez que lo puso a cargo de la investigación apoyaron la versión oficial del Ejército de que «habían muerto en combate» a pesar de las evidencias de su desaparición forzada.
En julio de 1997, el entonces procurador general Nicolás Becerra lo convocó para sumarse a los fiscales que investigaban el atentado contra la mutual judía AMIA, José Barbaccia y Eamon Mullen, por pedido expreso de ambos.
De acuerdo con «Infojus Noticias» de Argentina «el equipo de Nisman, Barbaccia y Mullen trabajó hasta el juicio oral, pero no terminó bien». Durante ese juicio por la llamada «conexión local», muchos testigos dijeron que ellos y el juez Juan José Galeano habían cometido una serie de irregularidades que se comprobaron.
Al final del debate, el Tribunal Oral absolvió al delincuente Carlos Telleldín, a quien el propio juez entregó 400 000 dólares para que acusara a funcionarios iraníes y a policías, con el visto bueno de Rubén Berajas, entonces presidente de la poderosa Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas.
En los fundamentos del fallo se acusó a Galeano –quien terminó destituido y procesado–, a su equipo y a los fiscales Mullen y Barbaccia, también procesados.
«En el juicio oral quedó demostrado que no se investigó absolutamente nada» en la Causa AMIA , afirmó a Infojus Noticias el abogado Juan Carlos García Dietze, defensor de Ariel Nizcaner, quien fue absuelto de haber participado en la adulteración de la camioneta Traffic, que supuestamente fuera usada en el atentado.
«Siempre hubo un tema parádojico: Barbaccia y Mullen quedaron imputados, y Nisman siguió a cargo. Es extraño», reflexionó García Dietze.
En 2004 Nisman, ya a cargo de Unidad Especial para concentrar todas las investigaciones vinculadas al atentado, se acerca a un hombre clave de la entonces Secretaría de Inteligencia del Estado, la antigua SIDE, Antonio Stiusso, alias “Jaime”. Éste había sido desplazado de la Causa AMIA por ser parte de las irregularidades del juicio, pero con Nisman recuperó un lugar de importancia. Ambos trabajaban con la CIA y el Mossad.
La Unidad Especial recibía importantes sumas de dinero para investigar. Pero Nisman sólo se dedicó a clasificar los expedientes de Galeano y continuó responsabilizando a los iraníes, sin haber producido, en los últimos 10 años, ninguna prueba para confirmar la acusación. Su primer pedido de alerta roja contra 12 iraníes, diplomáticos y funcionarios acusados, fue devuelto por falta de pruebas. Como sucedió con el pedido de extradición enviado a Londres contra el ex embajador iraní en Argentina, Hadi Soleimanpour, cuando la justicia británica devolvió la solicitud por falta de pruebas, indemnizando al diplomático en 2004. Una vergüenza para la justicia argentina.

Nisman y la Embajada de Estados Unidos

Durante 10 largos años, los expedientes que investigaba Nisman siguieron incorporando «informes basados en deducciones y armados» sin prueba real, imposibles de comprobar, que proveían la CIA y el Mossad, al igual que hicieron al proporcionar los falsos testigos.
En 2010, cuando se publicaron en Argentina una serie de cables secretos referidos al caso AMIA, del Departamento de Estado de Estados Unidos revelados por WikiLeaks, quedó en evidencia que el fiscal Nisman anticipaba las medidas que iba a tomar en esta causa a diplomáticos de esa Embajada.
Estos descubrimientos no dieron lugar a tomar una medida clave, la de separar al fiscal de esta causa ya que no se puede ser “juez y parte”, como sucedía en su relación de subordinación a Estados Unidos e Israel.
La pista iraní no lograba reunir pruebas concretas, pero sin duda favorecía los intereses geopolíticos de ambos países, que continúan intentando invadir Irán, enlazando esta situación con el anunciado plan imperial de un Oriente Medio ampliado, que significó invasiones y ocupaciones coloniales de varios países en esa región en el siglo XX. Jamás la inteligencia estadounidense o israelí debieron haber participado, monitoreado y armado la Causa AMIA.
En un despacho del 22 de mayo de 2008, desde la sede diplomática estadounidense en Buenos Aires, se especificaba: «Los oficiales de nuestra Oficina Legal le han recomendado al fiscal Alberto Nisman que se concentre en los que perpetraron el atentado y no en quienes desviaron la investigación.»
Eso fue precisamente cuando el entonces juez federal Ariel Lijo ordenó la detención e indagatoria del ex presidente Carlos Menem, de su hermano Munir –ya fallecido–, del entonces titular de la SIDE Hugo Anzorreguy, y otros, como el magistrado Juan José Galeano y del ex comisario Jorge Palacios, por encubrir el atentado.
Nisman no había informado de esa medida a la Embajada estadounidense como lo hacía normalmente. Otros cables de WikiLeaks demostraron que el fiscal de la Causa AMIA se había disculpado con los oficiales estadounidenses por no haber anticipado los pedidos de detención. Hay varios cables referidos al tema, publicados por el periodista Guillermo O’Donell.
Ya en 2013, Memoria Activa y familiares y amigos de las víctimas del atentado de julio de 1994 se pronunciaban por un alejamiento de Nisman de la Causa AMIA. En noviembre de 2013, en una carta abierta al fiscal, los familiares respaldaron el Memorándum de Entendimiento entre Argentina e Irán y cuestionaron «la falta de compromiso de Nisman y la inacción en la causa», por considerarlo «funcional a los intereses de los que siempre nos quieren alejar de la verdad».
El Memorándum de Entendimiento con Irán es un verdadero documento de política exterior que podía sentar precedentes en la resolución de conflictos sin salida, como era el caso AMIA. Se trataba de que los jueces de la Causa AMIA pudieran ir a Teherán a indagar, ante la presencia de una Comisión de personalidades reconocidas y neutrales, a los altos funcionarios iraníes acusados –sin pruebas– del atentado. Por primera vez se podría saber la verdad, fuera la que fuera.
Al cumplirse 20 años del atentado, el 19 de julio de 2014, los familiares de las víctimas no sólo reclamaron una vez más el esclarecimiento del hecho, sino que solicitaron formalmente que se apartara a Nisman del caso por «haber mostrado su total incapacidad para investigar en esta Causa», como denunció entonces Diana Malamud de Memoria Activa.
Irán siempre ofreció su cooperación, pero la CIA y el Mossad rechazaban toda posibilidad. Ningún país soberano en el mundo iba a entregar a un grupo de funcionarios acusados sin que se presentaran las pruebas necesarias a la justicia de terceros países. Incluso surgió de Irán una propuesta de crear una Comisión mixta, argentina-iraní, para investigar el tema AMIA.
En Irán no existe extradición y por eso el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner trató de hallar un camino, que fue rechazado incomprensiblemente por el gobierno de Israel.
La DAIA y la AMIA, que habían apoyado en principio el Memorándum debieron plegarse al mandato israelí. La oposición argentina rápidamente se alió a este rechazo y surgieron jueces que declaraban la inconstitucionalidad de la ley, lo que era una aberración jurídica.
Irán quedó a la expectativa frente a esta situación. Lo que nadie sabía es que, con base en falsas denuncias, convertirían este tema en una maniobra golpista contra el gobierno de Fernández de Kirchner, el que más trabajó a favor de la verdad, como se puede constatar en los esfuerzos ante la Organización de las Naciones Unidas y en el propio Memorándum.
El 12 de enero de 2015, en plena Feria Judicial, e interrumpiendo un viaje que lo había llevado a recorrer Europa para festejar el cumpleaños 15 de una de sus hijas, el fiscal Alberto Nisman, al frente de la investigación sobre el atentado contra la mutual judía AMIA decidió regresar imprevistamente a Argentina, según él mismo comunicó a las amistades más allegadas en un mensaje de WhatsApp.
Sólo 1 día después de llegar a Buenos Aires, Nisman anunció que iba a presentar una denuncia contra la presidenta de la nación, el canciller, el diputado Andrés Larroque, dirigente del movimiento juvenil La Cámpora y contra 2 dirigentes sociales, Luis D’Elía y Fernando Esteche, por intento de presunto encubrimiento de los iraníes acusados mediante un pacto secreto, que nunca existió, con Irán por «intercambios comerciales».

Trama de guerra sucia

El 18 de enero, Nisman fue encontrado muerto, como se conoce, en su departamento. Y la rigurosa investigación fiscal continúa para no dejar ningún espacio de duda en su conclusión final.
La Feria Judicial permitía a Nisman elegir el juez, y buscó a Ariel Lijo, quien lleva causas creadas contra funcionarios gubernamentales por denuncias basadas en informaciones periodísticas y sin pruebas. El 14 de enero Nisman presentó la denuncia, generando un gran escándalo, sin aportar pruebas de sus incriminaciones, pero tampoco nada sobre el atentado que mató a 85 personas en 1994.
De inmediato la dirigencia opositora salió a respaldarlo, porque esta noticia les permitía montar un ataque brutal contra el gobierno en año electoral.
Prometía Nisman dar a conocer escuchas telefónicas (ilegales hasta ahora) para justificar su acusación, y el 19 de enero iba a hablar de su denuncia ante la Comisión de Legislación Penal de la Cámara de Diputados, citado por la oposición, aunque iba a asistir también el oficialismo, que pedía hacer público este evento, y no cerrado.
Las escuchas trasmitidas ilegalmente por un canal de televisión opositor de conversaciones entre dirigentes sociales y una persona de la comunidad islámica jamás podrían ser pruebas de nada. Pero el 19 de enero, la muerte de Nisman conmocionaba al país, atrayendo la atención también fuera de Argentina.
En las declaraciones que hizo ante la fiscalía, la ex esposa de Nisman, la jueza Sandra Arroyo Salgado, quien estaba en Barcelona, España, con otra de las hijas del matrimonio, señaló que Nisman la llamó el 12 de enero desde el Aeropuerto de Barajas, en Madrid, para decirle que debía regresar urgentemente a Buenos Aires porque su madre se iba a operar de un brazo y que luego iba a volver a Europa para continuar su viaje.
Arroyo Salgado dice haber discutido porque se negó a que Nisman regresara con su hija a Buenos Aires y convinieron en que la dejaba en el aeropuerto para que su madre llegara a recogerla desde Barcelona.
Se agrega a esto que la propia madre de Nisman, Sara Garfunkel, declaró en la causa que ella ya se había operado del brazo antes. Nisman había mentido a su familia en un regreso muy apresurado.
Por eso la pregunta es:
- ¿Quién llamó a Nisman tan urgentemente para presentar una denuncia sólo 2 días después de su regreso, nada menos que contra la presidenta?
La fiscal que ahora investiga la muerte de Nisman, Viviana Fein, a todas luces bajo intensa presión, dijo que el occiso había comprado el pasaje de regreso del día 12 de enero desde el 31 de diciembre. Esto abre entonces otra interrogante:
- ¿Por qué envió un mensaje de WhatsApp a sus amigos más cercanos, según transmitió la propia prensa opositora antes que la fiscal revelara la compra anticipada del boleto, de que tenía que regresar de forma intempestiva? ¿O era una trama ya urdida de antemano?
La incriminación fue la noticia bomba de comienzos de un año electoral y la diputada derechista Patricia Bullrich, de Unión Por Todos-Propuesta Republicana, organizó rápidamente que Nisman explicara la denuncia a una Comisión del Congreso.
Bullrich, quien habló varias veces con el fiscal antes de su muerte, está vinculada a varias fundaciones estadounidenses en Argentina, y de la misma manera la diputada Laura Alonso, destacadas ambas por apoyar a los sectores más fundamentalistas de Estados Unidos contra Cuba, Venezuela, Argentina o cualquiera de los países claves en la integración latinoamericana.
El domingo 18 de enero por la tarde, el fiscal Nisman fue encontrado sin vida, por su madre, llamada por dos custodios ante la falta de respuesta de éste. El departamento estaba cerrado por dentro, incluyendo la puerta de servicio, que tiene dos cerrojos; el de arriba, que podía abrir la madre, pero el de abajo tenía una llave trabada por dentro y debieron llamar al cerrajero para que la abriera.
El cuerpo de Nisman obstaculizaba abrir la puerta del baño. Tenía un disparo en la cabeza, una pistola y un casquillo de bala calibre 22 estaban en el piso a su lado. Una imagen desoladora. Tenía 51 años. Y los primeros resultados de la autopsia realizada por reconocidos forenses con presencia de expertos peritos determinaron que «no habían intervenido terceros».
Toda la información, incluyendo lo que se conoció después, mencionaba un disparo sólo a poco más de 1 centímetro de la sien derecha, lo que llevaba a pensar en un suicidio. La muerte se clasificó como «dudosa» hasta que se terminen las pericias, algunas repetidas para que no queden dudas.
La presidenta Fernández de Kirchner, en su primera carta en Twitter, nunca dijo que fuera un suicidio. Incluso lo puso en duda al escribir la palabra entre signos de interrogación. Y en su segunda carta sostuvo con mayor precisión que no creía en un suicidio. En todo caso en un suicidio inducido, y no precisamente por el gobierno, ya que en realidad es el gobierno el único afectado en este juego de servicios de inteligencia extranjeros y locales y de la oposición interna, mayoritariamente dependiente de Washington y sus fundaciones.
Desde Bolivia, el presidente Evo Morales definió certeramente esta situación: le pusieron una emboscada a la presidenta argentina, dijo al denunciar los sucesos.
Es de un simplismo aterrador pensar que a un gobierno a cuya presidenta se acusa sin prueba alguna, con una denuncia tan deficiente que ni siquiera parece redactada por el fiscal, podría convenirle la trágica muerte de éste.
La oposición política local, que ya armó varios escenarios golpistas en el país, se tomó el hecho como una bandera para acusar al gobierno. Los medios de comunicación y especialmente el Grupo Clarín, que se niega a cumplir con la Ley de Medios Audiovisuales que debe terminar con los nefastos monopolios mediáticos, comenzaron a especular confundiendo a la población, cautiva de ese enorme poder desinformador.
Es tal la intoxicación informativa, que nadie sabe distinguir entre el informe de la Fiscalía investigadora y los “juicios paralelos” que se escenifican en televisión.
Fue el gobierno el que insistió para que la reunión en el Congreso fuera pública, es decir, para que todo el mundo pudiera ver lo que se iba a debatir allí, lo que curiosamente la oposición rechazaba. Los legisladores del oficialismo desde el primer momento que Bullrich convocó la audiencia especial, afirmaron que concurrirían para interrogar profundamente al Fiscal con la determinación de llegar al fondo del asunto. La muerte del fiscal se lo impidió.
La muerte de Nisman está siendo utilizada de una manera perversa por los medios de comunicación opositores y por toda la red de desinformación mundial al servicio del poder hegemónico, intentando responsabilizar al gobierno en una de las campañas más duras que se recuerde.
El golpismo encubierto está siendo desarrollado por un sector del Poder Judicial, una estructura decadente que nunca se democratizó, y por los medios de comunicación masiva, la oposición y la acción de los servicios de inteligencia locales que fueron desplazados por el Ejecutivo y venían desde la pasada dictadura y antes de ésta. Pero, indudablemente, también por Estados Unidos e Israel.
El Estado israelí publicó en Estados Unidos un breve comunicado en la mañana del 19 de enero de 2015 sobre «la trágica circunstancia» de la muerte de Nisman, término que se utiliza para describir un suicidio; y el mismo día el secretario general de la DAIA, Jorge Knoblovits, dijo a los medios argentinos –como está registrado– que «creían que era un suicidio» y que esa entidad estaba preocupada por el destino de la Causa. ¿Por qué luego cambiaron de rumbo?
Siguiendo el lineamiento del Estado israelí, exhortaban a continuar con la Causa –como si alguien hubiera hablado de abandonarla– y además a llevar a la justicia a los culpables del hecho y continuar con lo que estaba actuando Nisman. Es decir –y esto no puede perderse de vista– mantener la acusación contra Irán, lo que significa continuar en el cerrado círculo que comenzó en julio de 1994 con pistas y testigos falsos. ¿Qué hay en las sombras de esta Causa?

En la escena del crimen

El colaborador cercano del fiscal fallecido, Diego Lagomarsino, “experto en informática”, contratado por Nisman con un salario inusualmente altísimo, fue a ver al fiscal el sábado 17 de enero. Él mismo se presentó espontáneamente a la justicia para decir que le había llevado un arma vieja, la pistola calibre 22 con la que luego se “suicidó” el fiscal.
Primero dijo que Nisman le pidió la pistola para defenderse. Pero en realidad Lagomarsino estuvo 2 veces al edificio donde vivía el fiscal, supuestamente seguro y altamente vigilado, como se ofrecía a los compradores de departamentos en ese lugar. De la última visita en la noche no hay registros de salida. La investigadora Fein dijo que, según lo registrado, Lagomarsino salió el domingo en la mañana, es decir, al día siguiente de la muerte de Nisman.
La denuncia publicada íntegra el día 20 de enero es absolutamente una pieza sin valor jurídico, por su redacción, sus contradicciones y la falta de pruebas. Las escuchas telefónicas ilegales, que un canal de televisión opositor dio a conocer también violando toda norma, no agregan nada, al contrario, resultan hasta pueriles. Reconocidos juristas señalan que aunque todo lo que se dice fuese cierto no constituye delito porque nada de eso se realizó.
El curioso –y desconocido en el medio– periodista colaborador en el sitio de internet del Buenos Aires Herald, Damián Pachter, quien en la noche del 18 de enero dio, por Twitter y sin avisar a su medio, la primicia de que se había encontrado muerto al fiscal Nisman, decidió irse del país argumentando «miedo». Primero sacó un boleto de ida y vuelta a Uruguay, pero de pronto apareció en Tel Aviv.
Pero lo extraño es que sale hacia Uruguay y sigue hasta Israel, donde dice que pidió refugio. Luego se sabe que Pachter es argentino-israelí y que viajó con su pasaporte de Israel.
- ¿Por qué pidió asilo, si era ciudadano israelí y estuvo 3 años en el ejército de ese país?
Lagomarsino también estaba gestionando la actualización de su pasaporte, para lo cual concurrió a las oficinas pertinentes el mismo día 12, cuando Nisman hizo pública su imputación. Inmediatamente tras la muerte del fiscal, las autoridades le retuvieron el documento y se le prohibió salir del país.
La sospecha sobre Pachter aumentó cuando dio a medios europeos varias entrevistas hablando de la persecución de periodistas en Argentina, donde los medios opositores publican notas insultantes contra la presidenta y otros funcionarios sin ningún problema.
Otro dato importante a registrar. El fiscal Nisman utilizaba un automóvil de alta gama, un Audi, de un yerno de uno de los denunciados como encubridor local en el caso AMIA, Hugo Anzorreguy, el ex jefe de la SIDE en el momento de la voladura de la AMIA. Y además ligado al ex agente de la CIA Frank Holder, de oscura historia en Centroamérica, que como tantos ex agentes de otros países manejan agencias de seguridad locales.
En Estados Unidos, los sectores más recalcitrantes como el republicano Marcos Rubio, Bob Menéndez y otros, acusan a la presidenta y al gobierno de Argentina sin prueba alguna, lo cual es una amenaza y una presión sobre la justicia local, la misma que ejercen los medios masivos de comunicación argentinos, que de diversas formas advierten a fiscales y jueces que esta causa, como la de la AMIA, tienen que tener los “culpables” que ellos determinen. Los llamados de esos legisladores, además, evidencian su conexión con la derecha argentina.
Quieren una destitución aparentemente “institucional” del gobierno, un golpe blando, pero con muertes. No quieren la verdad.
Además de golpear a Argentina en el mismo momento en que se acrecienta el golpismo en Venezuela contra el presidente Nicolás Maduro, intentan debilitar a los organismos de unidad e integración que se consolidan en América Latina.
Si algo faltaba al terminar esta serie, se conoció que el ex presidente, de Uruguay, José Mujica desmintió la versión de que un diplomático de la Embajada de Irán en Montevideo fuese expulsado 2 semanas antes por estar vinculado a la colocación de un aparente artefacto explosivo en las inmediaciones de la Embajada israelí en esa ciudad. Esa versión la publicó el diario israelí Haaretz y la retomaron varios medios en el mundo.
Queda entonces la pregunta que puede tener una rápida respuesta: ¿qué están preparando los expertos en atentados de falsa bandera en nuestros países?
- «Causa AMIA: el atentado de 1994 fue problablemente fomentado por un ex ministro argentino del Interior», Red Voltaire , 3 de julio de 2013.
- “Argentina’s President slams Israel Lobby”, Voltaire Network, 18 February 2013.
- « Mensaje de Cristina Fernández sobre el Memorandum entre Argentina e Iran», por Cristina Fernández de Kirchner , Red Voltaire , 8 de febrero de 2013.
- «Ataques terroristas en la Argentina 1992 y 1994: no fueron de origen islámico», por Adrian Salbuchi, James Fetzer, Red Voltaire , 28 de octubre de 2009.
- “Iran and the AMIA Bombing in Argentina”, by Belén Fernández, Voltaire Network, 26 July 2009.
- «El AJC acusa al Hezbollah de los atentados de Buenos Aires a pesar del fallo de la Corte Suprema argentina», Red Voltaire , 16 de agosto de 2006.
- «Fuga documentación clasificada de inteligencia sobre atentado terrorista», por José Petrosino, Oscar Abudara Bini, Red Tango, Red Voltaire , 27 de septiembre de 2006.
- «Se acusa a los musulmanes de los ataques a AMIA y la embajada de Israel sin pruebas», por Juan Gabriel Labaké, Red Voltaire , 4 de septiembre de 2006.
- «Investigando la bomba en la Asociación Mutual Israelita», por José Petrosino, Red Voltaire , 22 de julio de 2006.
- «¿Musulmanes o pista israelí?», por José Petrosino, Oscar Abudara Bini, Red Voltaire , 22 de julio de 2006.
- «Washington pretende rescribir la historia de los atentados de Buenos Aires», por Thierry Meyssan, Red Voltaire , 20 de julio de 2006.
- «Kirchner y el sistema de inteligencia argentino», por Jorge Serrano Torres, Red Voltaire , 26 de septiembre de 2004.
- «Nota del ministerio de las relaciones exteriores de Argentina, 25 de Agosto de 2003», Red Voltaire , 25 de agosto de 2003.