Mostrando entradas con la etiqueta Michael Brown. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Michael Brown. Mostrar todas las entradas

sábado, 7 de marzo de 2015

Racismo y revolución: de Crispus Attucks a Michael Brown

“Los hechos no justifican que se presenten cargos penales contra el oficial Darren Wilson en este caso. La muerte de Michael Brown, si bien fue una tragedia, no implicó una conducta punible por parte del oficial Wilson”- dijo el fiscal general de Estados Unidos, Eric Holder, enterrando toda posibilidad de justicia en el caso del joven afroamericano asesinado por la policía.
michael_brown
El cinco de marzo se conmemora un aniversario importante en Estados Unidos, pero que a menudo pasa desapercibido. Un día de invierno de hace 245 años, en 1770, una multitud enfurecida se reunió en las calles de Boston, en ese entonces la capital de la Provincia de la Bahía de Massachusetts. La gente estaba enardecida por los abusivos impuestos fijados por el Parlamento británico. Para aquietar la furia de la población, los británicos enviaron tropas que reprimieron violentamente a los disconformes. La gente ya había soportado demasiado y, en ese gélido día, la noticia de que un oficial británico había golpeado a un joven con la culata de su rifle corrió rápidamente. Más tarde, cientos de bostonianos se congregaron y abuchearon al pequeño grupo de soldados británicos, que se encontraban formados y con sus mosquetes cargados. Los soldados dispararon a la multitud, matando instantáneamente a Crispus Attucks y a dos personas más. Attucks tenía ascendencia africana y nativo-americana, y se considera la primera muerte de la Revolución Estadounidense. Fue el asesinato indiscriminado de un hombre de color, por parte de agentes armados del Estado, lo que inició la revolución. Y esto nos lleva a Ferguson, Missouri.
El miércoles, el fiscal general de Estados Unidos, Eric Holder, abrió su conferencia de prensa con las siguientes palabras: “Han pasado casi siete meses desde la muerte a balazos del joven de 18 años de edad Michael Brown en Ferguson, Missouri. Ese trágico incidente provocó manifestaciones generalizadas y despertó emociones realmente fuertes en la población del área de Ferguson y del resto del país”. El objetivo de la conferencia era detallar los resultados de dos investigaciones del Departamento de Justicia sobre el asesinato del joven afroestadounidense desarmado por parte del oficial de la policía de Ferguson Darren Wilson. “Los hechos no justifican que se presenten cargos penales contra el oficial Darren Wilson en este caso. La muerte de Michael Brown, si bien fue una tragedia, no implicó una conducta punible por parte del oficial Wilson”. Con esas palabras, el fiscal general saliente enterró toda posibilidad de que se lleve a cabo el juicio penal procurado por las muchas personas que quieren justicia para Michael Brown. Pero la muerte de Brown continúa provocando ondas expansivas, tanto en su comunidad como más allá.
Es importante destacar que el fiscal general Holder pasó a enumerar luego los resultados del segundo estudio, más amplio, titulado “Investigación sobre el Departamento de Policía de Ferguson”. “Las autoridades locales han abordado de forma sistemática la aplicación de la ley no como un medio para la seguridad pública, sino como una fuente de ganancias. [Ferguson es] una comunidad en donde se reveló que las prácticas tanto de la policía como de los tribunales municipales perjudican de forma desproporcionada a los residentes afroestadounidenses. Una comunidad en donde estos perjuicios parecen surgir, al menos en parte, de una discriminación racial, implícita y explícita”. Ferguson es uno de los casi 90 municipios del condado de Saint Louis, en el área suburbana de la ciudad de Saint Louis. Ferguson, como muchas otras ciudades de la región, genera una parte importante del presupuesto anual municipal a partir del cobro de una cantidad sin precedentes de multas por infracciones menores que imponen a la población.
Crispus_Attucks
Crispus Attucks
El fiscal general Holder dijo en su conferencia de prensa: “Una vez que el sistema se organizó en función de maximizar los ingresos, a través de la imposición de multas y el cumplimiento del pago de las multas, la ciudad comenzó a utilizar a la policía para servir esencialmente como una agencia de cobro del Tribunal Municipal en lugar de ser una entidad del orden público, centrada principalmente en el mantenimiento y la promoción de la seguridad pública. Entre octubre de 2012 y octubre de 2014 a pesar de representar sólo el 67% de la población, los afroestadounidenses representaron un poco más del 85% de todas las detenciones de tránsito efectuadas por el Departamento de Policía de Ferguson. Entre octubre de 2012 y julio de 2014, 35 personas afroestadounidenses y ninguna persona blanca recibieron cinco o más citaciones por infracciones menores al mismo tiempo. En el mismo período, los afroestadounidenses representaron el 85% de los cargos totales presentados por el Departamento de Policía de Ferguson. Los afroestadounidenses conforman más del 90% de los acusados por una muy discrecional infracción descrita como, y cito, ‘Forma de caminar en la calle’. Forma de caminar en la calle”.
Michael-John Voss, abogado administrador de ArchCity Defenders, representa a muchos de los acosados por estas prácticas policiales. Voss me dijo: “Lo que tenemos en Saint Louis, en los municipios del condado de Saint Louis, son modernas cárceles de deudores. Las personas afroestadounidenses son abordadas en forma desproporcionada por la policía en estos municipios y también reciben mayores abusos debido a su incapacidad financiera para pagar ciertas multas y costos relacionados con esas detenciones por cuestiones de tránsito, esas violaciones de tránsito. Entonces lo que pasa es que una persona es forzada a pagar una enorme cantidad de dinero por el cargo que enfrenta y, si no puede pagar, no se realizan investigaciones respecto a su capacidad de pago; se emite una orden de arresto y luego es encarcelada. A veces es por días o incluso semanas”. Las multas se acumulan generando un círculo vicioso, dejando a las víctimas afroestadounidenses, en su mayoría en nivel de pobreza, atrapadas por las deudas.
El informe de cien páginas del Departamento de Justicia incluye numerosos y alarmantes casos de conducta racista por parte de la policía de Ferguson, desde el uso de la palabra despectiva “nigger” durante los arrestos violentos hasta mensajes de correo electrónico con comentarios sobre el presidente Barack Obama y la primera dama Michelle Obama. En un correo electrónico se representa al presidente como un “chimpancé”; otro predice que no va a durar como presidente porque “no hay negro que mantenga un trabajo estable durante cuatro años”. Otros intercambios de correo electrónico revelaron hasta qué punto los ingresos por las infracciones fueron procurados activamente por el gobierno de la ciudad. En un correo electrónico, el jefe de policía de Ferguson, Tom Jackson, se jacta de que “de los informes de ingresos de los 80 tribunales municipales del Condado de Saint Louis, solo ocho, entre ellos Ferguson, recolectan más de un millón de dólares”.
Eric Holder, en la que podría haber sido su última conferencia de prensa antes de dejar el cargo (lo que depende del momento en que la mayoría republicana en el Senado apruebe la designación de quien fue propuesta para sucederlo, Loretta Lynch, que de ser confirmada sería la primera mujer afroestadounidense en ocupar el cargo de fiscal general), anunció que Ferguson y los municipios circundantes quedarán bajo supervisión federal. Tendrán que cambiar, o el Departamento de Justicia los va a demandar para forzar el cambio.
En una entrevista para Democracy Now, Michelle Alexander, profesora de Derecho de la Universidad Estatal de Ohio, autora de “The New Jim Crow: Mass Incarceration in the Age of Colorblindness” (En español: “El Nuevo Jim Crow: el encarcelamiento masivo en la era de ceguera al color de la piel”), afirmó: “Creo que es común hoy en día que la gente diga, sobre todo en el día de Martin Luther King, que hemos avanzado mucho pero aún nos queda un largo camino por recorrer. Creo que los acontecimientos de los últimos meses, así como las sorprendentes tasas de encarcelamiento y la existencia de este estatus de segunda clase permanente que sufren millones de personas demuestran que no estamos en el camino correcto. Es por eso que digo una y otra vez, que no se trata de hacer pequeñas reformas y seguir un plan en la misma dirección. No. Se trata de tener el coraje de replantearnos dónde estamos parados como sociedad, de tener en cuenta tanto nuestra historia como nuestro presente racial, y construir un amplio movimiento arraigado en la conciencia de la dignidad y la humanidad de todos nosotros. No importa quiénes somos, de dónde venimos o lo que podamos haber hecho”.
De Crispus Attucks a Michael Brown, 245 años después, hay dos cosas que siguen claras: que nunca se sabe qué puede incitar una revolución y que las vidas afroestadounidenses importan.
Amy Goodman

jueves, 5 de marzo de 2015

Procurador general de Justicia: Policía de Ferguson viola la Constitución de EEUU

Foto: AP
Foto: AP
El procurador general de Justicia, Eric Holder, acusó este miércoles a la policía de Ferguson, Missouri, de violar la Constitución de Estados Unidos y actuar como una ‘agencia de recolección’ de multas, especialmente contra las minorías.
Holder, cuyo Departamento investigó a la policía de Ferguson tras el asesinato del afroestadunidense Michael Brown a manos del policía anglosajón Darren Wilson, sostuvo que las acciones de las autoridades buscaban ingresos para la ciudad, pero no preservar la paz y tranquilidad de los residentes.
‘Todo esto agravó la profunda desconfianza debido a ejercicios inconstitucionales de poder policial, ninguno de los cuales es más dañino que el patrón de fuerza excesiva’, señaló el procurador.
Entre otras acciones inconstitucionales de la policía, Holder enumeró detenciones sin causa probable, cateos ilegales de residencias y uso de perros policía.
En un caso, un afroamericano fue detenido por llevar los cristales de su automóvil polarizados y acusado de pedofilia.
Holder dio la razón a los manifestantes que protestaron contra el abuso policial tras la muerte de Brown, en agosto pasado, y sostuvo que las fuerzas públicas y la corte municipal de Ferguson deben llevar a cabo ‘acciones concretas’ para remediar una ‘situación insostenible’.
‘Es hora de que los líderes de Ferguson tomen acciones correctivas inmediatas, generalizadas y estructuradas (…) El Departamento de Justicia se reserva todos sus derechos para forzar el cumplimiento y lograr cambios básicos. Nada está fuera de la mesa’, señaló.
El informe documentó un patrón de arrestos y detenciones de afroestadounidense desproporcional y marcados por el uso de fuerza excesiva.
Un 93 por ciento de los arrestos realizados entre 2012 y 2014 por la policía de Ferguson correspondió a residentes afroamericanos, a pesar de que representan el 67 por ciento de la población de la ciudad, y en el caso de los conductores detenidos, representaron el 85 por ciento del total, así como el 90 por ciento de las multas por violaciones de tráfico.
También representaron el 88 por ciento de los casos de arrestos, en los que la policía recurrió al uso de la fuerza y el 92 por ciento de los casos en que se emitió una orden de arresto en 2013.
Asimismo el porcentaje de este sector de la población que fue detenido durante más de dos días ascendió a 95 por ciento.
También fueron desproporcionalmente arrestados por delitos menores, como su manera de caminar la calle, no cruzar avenidas en las líneas designadas para peatones o ‘perturbaciones a la paz’.
Por su parte, el Departamento de Justicia anunció que no presentará cargos contra el policía Darren Wilson, quien disparó mortalmente contra Brown, un asesinato que desató disturbios callejeros en Ferguson, Missouri, el año pasado.
(Con información de Notimex)

Policía que mató a joven en Ferguson no enfrentará cargos federales

El oficial de policía que asesinó al afroamericano Michael Brown fue exonerado de cargos por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, al determinar que el agente actuó por miedo y sin intención criminal, y no supuso una violación a los derechos civiles del joven de 19 años.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DoJ) anunció que no presentará cargos federales contra el policía que en agosto de 2014 asesinó a Michael Brown, tras considerar que el agente no violó los derechos civiles cuando disparó al joven afroamericano, que se encontraba desarmado.
De acuerdo a un informe de la entidad judicial, el policía blanco Darren Wilson “no actuó con intención criminal y no puede ser probado más allá de una duda razonable que haya infligido la ley de derechos civiles”, concluye el texto del DoJ publicado este miércoles.
“No hay pruebas en las que los fiscales puedan confiar para negar la creencia subjetiva declarada por Wilson de que temía por su seguridad”, señala el informe, que concuerda con la versión del agente, quien actuó “guiado por el miedo” cuando disparó contra el joven de 19 años, hecho ocurrido en Ferguson, estado Misuri (medio oeste).
El texto del Departamento de Justicia agrega que no se pudo corroborar que Brown tratara de hacerse con el arma que portaba el agente Wilson, aunque señala que éste se acercó al coche patrulla y se produjo un forcejeo entre ambos.
La decisión judicial se suma a la adoptada por un gran jurado, que el pasado 24 de noviembre tampoco imputó al agente policial.
Según un testimonio de un amigo que acompañaba al joven afroamericano el día de su asesinato (9 de agosto de 2014), éste había afirmado que Michael Brown en ningún momento agredió al policía, y que, de hecho, levantó las manos para mostrar que iba desarmado.

Reacción oficial

El portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, manifestó que la exoneración de Wilson “no cambia el hecho de que lo ocurrido en Ferguson es una tragedia y, pese a que hay diferentes visiones sobre lo que sucedió, tomamos la muerte de ese joven como una tragedia”.
El asesinato de Michael Brown generó múltiples portestas en Misuri y se extendió a más de 170 ciudades de Estados Unidos, con especial intensidad en Nueva York, Washington y Los Ángeles, donde la comunidad afroamericana es víctima de una continua represión policial.
AFP

jueves, 1 de enero de 2015

EEUU vivió un año muy complicado en materia racial

eeuu racismoEl 2014, el sexto año en la Casa Blanca del primer presidente negro, Barack Obama, fue el del resurgir de la tensión racial en EE UU, con violentos enfrentamientos entre Policía y minorías que evocaron los históricos disturbios de los años sesenta.
Desde la muerte el 9 de agosto del joven negro Michael Brown a manos de un agente blanco, la protesta racial se extendió desde la pequeña localidad de Ferguson (Misuri) a más de 170 ciudades de todo el país, con especial intensidad en Nueva York, Washington DC, y Los Ángeles.
La más trágica expresión de ese malestar fue el asesinato a tiros de dos policías neoyorquinos, Wenjian Liu y Rafael Ramos, el 20 de diciembre por un hombre negro que quería vengar a los ciudadanos negros fallecidos a manos de agentes.
El diagnóstico es unánime y coincide con el de hace medio siglo: tras décadas de lucha por los derechos civiles en la nación, persiste una desconfianza crónica entre la policía y las minorías.
Brown fue asesinado con varios disparos por un agente blanco en circunstancias por esclarecer y cuando iba desarmado, pero un gran jurado decidió que no había pruebas suficientes para imputarlo.
Tampoco hubo cargos contra el policía involucrado en la muerte del también afroamericano Eric Garner, que falleció en julio tras ser inmovilizado con una llave ilegal.
Estos dos casos desencadenaron las mayores movilizaciones y forzaron al Gobierno a situar la discriminación racial por parte de la policía entre las prioridades de la agenda.
En los primeros meses de las protestas fue Eric Holder, el primer secretario de Justicia negro de EE.UU., el que lideró la respuesta del Ejecutivo ante la indignación y violencia en Ferguson y desde entonces ha impulsado en su departamento investigaciones independientes.
La extensión de las protestas a toda la nación en noviembre tras la no imputación de los agentes que mataron a Brown y a Garner elevó el asunto a primerísima línea política y el presidente Obama se puso a la cabeza de la respuesta de su Gobierno con un discurso a la nación en el que pidió paz y prometió soluciones.
Su Ejecutivo trabaja ahora en un paquete de directrices para acabar con la discriminación racial por parte de la Policía, al tiempo que autoridades locales, estatales y federales buscan calmar la tensión que, con intensidad variable, se mantiene desde agosto.
“En demasiados lugares de este país existe una profunda desconfianza entre las fuerzas de seguridad y las comunidades de color, parte de esto es el resultado de una historia de discriminación racial, y es trágico porque nadie necesita más la protección policial que las comunidades pobres con altos índices de criminalidad”, diagnosticó Obama desde la Casa Blanca tras conocer el fallo judicial del caso Brown el 25 de noviembre.
Los sucesos de este 2014 trajeron a la memoria colectiva otros similares, como el de Trayvon Martin: un adolescente afroamericano que murió en Florida hace dos años a manos del vigilante voluntario George Zimmerman, a quien un jurado declaró no culpable.
La ola de disturbios que desataron las muertes de Brown y Garner evocaron asimismo las violentas protestas raciales de los años sesenta y evidenciaron que el debate de la raza en Estados Unidos está lejos de haber sido superado.
En 1968, la comisión establecida por el entonces presidente estadounidense Lyndon B. Johnson para analizar el origen de los disturbios llegó a las mismas conclusiones que ha dejado Ferguson medio siglo después.
“La Policía debe ser más diversa, evitar las actuaciones desproporcionadas, y vivir e integrarse en las comunidades donde reside”, era una de las recomendaciones de la Kerner Commission e idéntica a la extraída tras la muertes de Brown y Garner.
“La confianza es muy importante, pero también es frágil. Requiere que la fuerza sea usada de manera adecuada. Las fuerzas del orden deben reflejar la diversidad de las comunidades a las que sirven”, señaló este verano el fiscal general, Eric Holder.
Construir esa confianza entre Policía y minorías es uno de los grandes retos de Estados Unidos para el 2015, un año que tendrá que sanar las heridas reabiertas en los últimos meses en un país con una dura y demasiado reciente historia de discriminación racial.
(Con información de EFE)

jueves, 27 de noviembre de 2014

Ferguson, una de las ciudades más segregadas de Estados Unidos

Michael Brown no es el único joven negro que fue asesinado por un policía blanco en los últimos tiempos pese a estar desarmado. Cansados de los atropellos policiales, en su ciudad volvieron los ciudadanos a movilizarse contra el racismo institucionalizado.
En 2011, la Universidad Brown situó al área metropolitana de Saint Louis, que incluye a Ferguson, estado de Missouri, como la novena zona urbana más segregada de Estados Unidos, un resultado que poco sorprende en una región que aprobó e impulso leyes segregacionistas hasta que la Corte Suprema nacional se lo prohibió hace más de 60 años.
Recientemente, Clarissa Haywar, una profesora de Ciencia Política de la Universidad de Washington, fue aún más lejos y concluyó que “el área metropolitana de St. Louis ha sido un ejemplo extremo de la segregación racial durante 100 años”, en una entrevista con el diario Los Angeles Times.
El estudio de la Universidad Brown, del estado de Rhode Island, entiende la segregación en el país como la división de la comunidad blanca y de las minorías, mayoritariamente afroamericanos, por barrios; sin embargo, la separación racial de la que habla Haywar no se limita al ámbito residencial en esta ciudad de poco más de 21.000 habitantes.
En Ferguson, el alcalde es blanco, seis de los siete concejales son blancos, 49 de los 52 agentes que conforman la policía local son blancos y hasta 6 de los 7 miembros del Consejo Escolar de la ciudad son blancos, pese a que el 67% de la población y 78% del estudiantado son negros.
Esta disparidad también se vio reflejada en el gran jurado que el lunes pasado decidió no acusar al policía Darren Wilson por haber matado de seis tiros a Brown, quien estaba desarmado, en un hecho confuso en agosto pasado. Estaba compuesto por nueve blancos y tres negros, pese a que alrededor de la mitad de la población del condado de St. Louis es afroamericana.
Muchos analistas argumentaron en los últimos meses que el dramático nivel de segregación de Ferguson y la falta de representatividad de la comunidad negra en las instituciones públicas se debe a que en los últimos 20 años la población cambió significativamente en la ciudad y no dio tiempo a construir una nueva dirigencia.
En 1990, el 74% de los habitantes eran blancos y 25%, negros; en 2000, el 52% de la población eran afroamericanos y el 45% blancos; y para 2010, la comunidad negra representaba el 67% y los blancos eran una minoría con el 29%, según los respectivos censos.
“Mirando los índices de pobreza, es llamativo cuánto cambiaron en sólo una década”, destacó Elizabeth Kneebone, autora de un reciente informe del Brookings Institute sobre la situación socio económica de Ferguson.
“En Ferguson en el año 2000, ninguno de los barrios había alcanzado una tasa de pobreza del 20%. Pero a fines de esa década, casi todos habían alcanzado o superado esa tasa de pobreza. Eso es un cambio muy rápido en un período de tiempo muy corto”, explicó Kneebone a la agencia de noticias Bloomberg.
Clase y color de piel son dos variables que suelen coincidir en Estados Unidos, principalmente porque la mayoría de los ciudadanos negros no cuentan con las mismas oportunidades laborales y educativas que los ciudadanos blancos.
Una pequeña prueba de ello es que dos escuelas del condado de St Louis, incluida la de Michael Brown, perdieron su acreditación estatal en los últimos años, una sanción que se produce por falta de alumnos o cuando estos obtienen resultados muy bajos en los exámenes estatales.
Sin embargo, para la investigadora de la Universidad de Buenos Aires y el Conicet, Valeria Carbone, la evidente tensión racial y la crisis de representatividad en Ferguson no son consecuencias del rápido cambio demográfico.
“La actual tensión racial es consecuencia de una acumulación de tensiones históricas, no tiene que ver con la cantidad de negros y blancos que hay en una ciudad determinada. Algo muy similar a lo de Ferguson pasó en 1991 en Los Angeles. En los setenta, sucedió en unas 150 ciudades de todo el país y en los ochenta en Miami. Estructuralmente, siempre es la misma explicación, aunque cambia el escenario y sus circunstancias específicas”, explicó.
Una recopilación hecha por el FBI a partir de datos de apenas 750 de las 17.000 fuerzas de seguridad locales del país reveló que policías mataron a dos negros desarmados por semana entre 2005 y 2012, según publicó el popular diario USA Today en agosto pasado.
“Además, es muy difícil llegar a una posición de poder cuando el sistema no te lo permite. Especialmente cuando hay una dirigencia política como la de Ferguson que ni siquiera reconoce que existe un problema”, agregó Carbone, una especialista de Historia estadounidense que actualmente se encuentra investigando en la Universidad de Pensilvania.
Después del asesinato de Brown, de 18 años, y en medio de la ola de protestas y de brutal represión policial que le siguió, el alcalde de Ferguson, James Knowles, descartó en una entrevista con la canal de noticias MSNBC que el racismo tuviera algo que ver con lo que estaba sucediendo y aseguró que “no existe una división racial en la ciudad”.
Las autoridades municipales también rechazaron que esa “división racial” presuntamente inexistente impacte en las prácticas policiales.
Según la organización civil local Mejor Juntos, cerca de un cuarto de los ingresos de la ciudad provienen de las multas y trámites judiciales, un fenómeno común en ciudades tan pequeñas.
Sin embargo, un reciente informe del fiscal general de Missouri reveló que un 86% de las detenciones de vehículos, el 92% de los allanamientos y el 93% de los arrestos en Ferguson tienen como protagonistas a afroamericanos.
“Es una ciudad en la que la policía siente que puede hacer y deshacer a su gusto, en la que se dispara y se pregunta después, en la que no se cuestiona bajo ninguna circunstancia la autoridad policial, y en la que el accionar policial está claramente dirigido a la población negra”, describió Carbone.
Por eso, para la historiadora, la posibilidad de llevar a juicio a Wilson, el policía de 28 años que mató a Brown, era demasiado arriesgada.
“El peligro de un juicio es que en ese proceso iban a tener que comparecer todos los involucrados, y aquí todo el sistema está comprometido”, concluyó.
Telam

Unos 200 detenidos, saldo de las protestas en EEUU

Unos 200 detenidos, saldo de las protestas en EU
Un grupo de manifestantes irrumpió en el ayuntamiento de San Luis, al continuar ayer las protestas por la decisión de no fincar cargos al oficial Darren Wilson por la muerte del joven afroestadunidense Michael Brown el pasado agosto. La imagen, en San Luis, Missouri. Foto Ap
Más de dos mil efectivos de la Guardia Nacional se mantuvieron desplegados en Ferguson, donde este miércoles bajó la intensidad de las protestas que siguieron a la decisión de un jurado investigador de no presentar cargos al policía de raza blanca Darren Wilson, que mató a tiros al joven afroestadunidense Michael Brown, quien estaba desarmado, el 9 de agosto pasado.
Las noches del lunes y martes, cientos de miles se sumaron en más de 170 ciudades de Estados Unidos a la indignación por el fallo del gran jurado, en movilizaciones que en su mayor parte transcurrieron pacíficamente. Unas 200 personas fueron arrestadas, de ellas 150 en Los Ángeles, 58 en Misuri y diez en Nueva York.
En Ferguson, los manifestantes continuaron este martes con protestas aisladas, incluido un grupo que irrumpió en el ayuntamiento de San Luis al grito de ¡qué vergüenza, qué vergüenza!. La policía cerró el edificio y convocó a más de 100 agentes adicionales que hicieron uso de gas pimienta para controlar la protesta. Tres personas fueron arrestadas.
Otras 200 personas marcharon por el centro de San Luis y celebraron un juicio simulado a Wilson, sin que se presentaran incidentes.
Muchos residentes de Ferguson esperaban que la calma relativa de este día se extendiera hasta este jueves, que es el día feriado de Acción de Gracias.
Los dos mil 200 integrantes de la Guardia Nacional, solicitados por el gobernador de Misuri, Jay Nixon, se mantuvieron este martes en alerta ante la posibilidad de que se repitieran las violentas protestas de las noches de lunes y martes. Las movilizaciones bajaron de intensidad.
El cadáver de un hombre de 20 años, hallado dentro de un vehículo en Ferguson después de los disturbios del martes, fue identificado como DeAndre Joshua. Las autoridades establecieron que la víctima tenía un balazo en la cabeza y fue quemado; no está claro si el asesinato está vinculado con las protestas por el fallo que absolvió al policía Wilson.
Las manifestaciones se han extendido a ciudades de todo el país; la mayoría han sido pacíficas. Sin embargo, en Oakland, California, manifestantes atacaron este miércoles varios negocios, y en Mineápolis, Minesota, un automovilista molesto embistió a la multitud y atropelló a una mujer.
En Portland, Oregon, la policía utilizó gas pimienta y realizó varios arrestos después que unas 300 personas interrumpieron el tránsito de autobuses y del tren ligero.
Una revisión que hizo The Associated Press a miles de páginas de los documentos que estudió el jurado investigador reveló numerosos ejemplos de declaraciones hechas durante la investigación del tiroteo que eran incongruentes, inventadas o posiblemente equivocadas.
El seguimiento de la prensa al incidente también llegó hasta el jurado. Antes de que algunos testigos declararan, los fiscales mostraron a los jurados videos de las mismas personas haciendo comentarios por televisión.
Los jurados también escucharon versiones encontradas del oficial Wilson y de Dorian Johnson, quien iba con Brown el día del enfrentamiento. Johnson dijo que el policía provocó el altercado, mientras Wilson declaró que Brown fue el agresor.
Critican falta de liderazgo del jefe de la Casa Blanca
El martes, Wilson, reiteró que fue atacado por la víctima y que tiene la conciencia tranquila. Su versión de los hechos fue respondida este miércoles por los padres de Brown, quienes acusaron al policía de manchar la memoria de su hijo.
Mi hijo respetaba a las fuerzas del orden. ¿Qué persona en sus cabales se atrevería a atacar a un agente de policía que tiene su arma en la mano?, preguntó Michael Brown padre en NBC.
No creo ni una palabra. Conozco bien a mi hijo. Jamás hubiera hecho eso. Jamás provocó a nadie, explicó por su parte la madre, Lesley McSpadden.
En tanto, el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, aprovechó para criticar al presidente Barack Obama al afirmar que el pueblo estadunidense está intranquilo por la falta de liderazgo mostrada por el jefe de la Casa Blanca.
(Con información de agencias)

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Wilson, polícia que mató a Michael Brown: “Lo volvería a hacer”

Darren WilsonEl policía que disparó contra Michael Brown causándole la muerte el pasado 9 de agosto en Ferguson (Missouri, centro-este de EE.UU.), Darren Wilson, dijo en una entrevista exclusiva con un canal estadounidense que está tranquilo y defendió su accionar.
El agente señaló que tomó la decisión de disparar contra el joven afroamericano porque temía por su vida, a pesar de que testigos aseguran que Brown estaba desarmado y con las manos en alto.
“Después de que me encarase decidí disparar. Hice una ronda de disparos y después paré. Me di cuenta de que al menos uno de los disparos le había alcanzado. No sé dónde pero vi cómo su cuerpo se retorció un poco” dijo Wilson.
Agregó que paró y gritó que se detuviese, pero al ver que corría de nuevo “realicé otra ronda de disparos. Y de nuevo al menos uno de ellos le alcanzó, porque vi cómo se retorcía”.
Este lunes el Gran Jurado de Estados Unidos, determinó que aunque “no hay duda de que Darren Wilson disparó contra Michael Brown” no se formularán cargos en su contra.
Esta decisión causó indignación a nivel mundial y sobre todo en la población de Ferguson, quienes ahora se sientes desprotegidos porque este tipo de actos de no condenen.
La familia Brown emitió un comunicado donde señaló sentirse “profundamente decepcionados” y llamaron a mantener la calma. “No hagamos solo ruido, hagamos la diferencia”, dijeron.
(Con información de teleSUR)

Drama de Ferguson reaviva racismo e impunidad en Estados Unidos (+ Fotos)

Demonstrators participate in a peaceful protest in the Central West End neighborhood of St. Louis, Missouri on November 25, 2014, one day after the decision by a grand jury not to prosecute a white police officer for shooting dead an unarmed black teenager.  Protest marches sprang up in cities across the United States November 25th as a huge security operation stifled clashes in Ferguson, the town at the center of the country's latest racially-charged riots. AFP PHOTO/Michael B. Thomas
Protesta pacífica en St. Louis, Missouri el 25 de noviembre de 2014, un día después de la decisión del gran jurado de no proceder contra el policía que disparó contra Michael Brown. Foto: Michael B. Thomas / AFP.
La tensión era palpable este miércoles en Estados Unidos, tras una segunda noche de cólera por la liberación del policía blanco que mató a un joven negro desarmado en Ferguson, en un hecho que reavivó los viejos demonios del país: racismo e impunidad.
Decenas de miles de personas se manifestaron en 170 ciudades de Estados
Unidos el martes en la noche para reclamar justicia tras la decisión de un gran jurado de no imputar al policía Darren Wilson, que mató al joven negro Michael Brown, en un polémico caso el 9 de agosto en Ferguson (Misuri).
La protestas fueron en su mayoría pacíficas, aunque en algunos estados culminaron con detenciones. En Los Ángeles, 180 personas fueron arrestadas
por la policía por haber bloqueado una autopista, y una decena fue arrestada en Nueva York.
Es raro que las protestas por una causa alcancen a tantas ciudades juntas en Estados Unidos. Este caso demuestra la profundidad del trauma provocado por la muerte de Brown y entre los ciudadanos alimenta el sentimiento de que nada cambiará.
Al caso de Brown se suma la indignación por la muerte de un niño negro de 12 años, abatido el fin de semana por un policía cuando manipulaba un arma de juguete en Cleveland (Ohio, norte), donde también se realizaron marchas para pedir justicia.

“No creo ni una palabra”

El presidente Barack Obama, quien en varias ocasiones reiteró sus llamados a la calma, reconoció que el problema va mucho más allá de Ferguson. “Existe una profunda desconfianza entre las fuerzas del orden y las comunidades de color en demasiadas regiones”, dijo.
La Oficina de Estadísticas judiciales ha identificado en Estados Unidos 2.931 asesinatos “vinculados a arrestos” entre 2003 y 2009, en casi todos los casos con víctimas hombres, la mitad de ellos entre 25 y 44 años.
Los negros representan 32% de estas víctimas, mientras que representan solamente el 13% de la población.
Un hombre negro en Estados Unidos está obligado a aprender a usar palabras y gestos que pueden evitar un malentendido fatal: manos en el aire, decir “sí, señor”, “no, señor”. Sean Jackson, un habitante de Ferguson dijo a AFP que hizo grandes esfuerzos para enseñarle a su hijo de 25 años cómo comportarse con la policía para “que no se haga matar”.
La cólera de los manifestantes creció aún más con las primeras entrevistas otorgadas por el policía Wilson. El agente afirmó que fue atacado por la víctima y que tiene “la conciencia tranquila” de haber hecho lo correcto.
Su versión de los hechos fue denunciada el miércoles por los padres de Brown, quienes viajaron a Nueva York para participar de una ceremonia de Acción de Gracias con las familias de las recientes víctimas negras de violencia policial.
Los padres del joven acusan a Wilson de manchar la memoria de su hijo.
“En primer lugar, mi hijo respetaba a las fuerzas del orden. Y luego, ¿qué persona en sus cabales se atrevería a atacar a un agente de policía que tiene su arma en la mano?”, se preguntó Michael Brown Sr. en NBC.
“No creo ni una palabra. Conozco demasiado bien a mi hijo (…) Jamás hubiera hecho eso. Jamás provocó a nadie”, explicó por su parte la madre, Lesley McSpadden, en el programa “This morning” (‘Esta mañana’) de la cadena CBS.

“Pensaba que todo iba bien”

Ferguson, epicentro del drama, permaneció relativamente en calma la noche del martes en comparación con la anterior, en la que se quemaron edificios y saquearon comercios.
Unos 2.200 efectivos de la Guardia Nacional -fuerza conformada por militares de la reserva y que se utiliza para contener emergencias- acudieron el martes a Ferguson para ayudar a la policía a reprimir los actos de violencia.
Sin embargo, el miércoles por la mañana la tensión seguía palpable. Cuatro o cinco hombres hicieron barricadas frente a las ventanas de un garaje de automóviles ubicado cerca de la comisaría de policía de Ferguson.
“Vi manifestaciones cerca de la alcaldía de Ferguson, después me fui a acostar, y esta mañana me desperté y vi todas las ventanas (del local) rotas”, contó John Adams, uno de los empleados.
“Toda mi vida viví aquí y jamás vi algo igual. Dicen que las manifestaciones son pacíficas pero ¿les parece pacífico esto?”, denunció.
“Me enojé mucho, mucho”, contó por su parte Karen Gold, dueña de un local de reventa de muebles ubicado cerca de la alcaldía de la ciudad. Ya protegió sus vidrios y dice que no abrirá las puertas hasta la semana que viene.
“No tuve miedo pero me enojé y me sorprendí porque antes del mes de agosto no sabía que las comunidades estaban tan divididas. Pensaba que todo iba bien”, dijo la mujer, preocupada por las consecuencias de la violencia en los negocios y comercios de Ferguson.
Resta saber si las movilizaciones continuarán después de las celebraciones de Acción de Gracias del jueves, cuando los estadounidenses aprovechan los días libres para reunirse con la familia.
Mientras, una comisión del Senado organizará una audiencia sobre la situación de los derechos cívicos en Estados Unidos el 9 de diciembre, y la justicia federal sigue adelante con una investigación independiente para saber si el policía violó los derechos cívicos de Brown.
Protestas por Ferguson (1)
Indignación por liberación de Darren Wilson. Foto: Reuters.
Protestas por Ferguson (7)
Hubo protestas en unas 170 ciudades de Estados Unidos. Foto: EFE.
Foto: Jeff Roberson/ AP.
Foto: David Goldman/ AP.
Protestas por Ferguson (6)
Indignación por veredicto del gran jurado. Foto: AP.
Foto: Jeff Roberson/ AP.
Foto: Noah Berger/ AP.
Protestas por Ferguson (5)
Se desataron protestas en unas 170 ciudades norteamericanas. Foto: AFP.
Foto: Jeff Roberson/ AP.
Foto: Jeff Roberson/ AP.
Protestas por Ferguson (4)
Unos 2.200 efectivos de la Guardia Nacional acudieron el martes a Ferguson para ayudar a la policía a reprimir los actos de violencia. Foto: AFP.
Protestas por Ferguson (3)
Protestas caso Michael Brown. Foto: AFP.
Protestas por Ferguson (2)
Protestas por liberación de Darren Wilson. Foto: AFP.
(Con información de AFP)

martes, 25 de noviembre de 2014

Libre policía que mató a joven negro: Estalla la ciudad de Michael Brown

La policía lanzó gas lacrimógeno esta noche para dispersar a los manifestantes, después dela decisión de un gran jurado de exonerar al policía Darren Wilson, quien disparó y mató al joven Michael Brown, el pasado 9 de agosto.
El asesinato desató graves disturbios en esta ciudad, poco después de que el Presidente Barack Obama llamara a la calma en un discurso en la Casa Blanca.
“Sabemos que habrá quien esté de acuerdo con la decisión y quien no, incluso habrá quien esté enfadado”, dijo el mandatario. “Pero somos un país que se rige por la ley… Dañar a otros o destruir propiedades no es la respuesta”, indicó el presidente en referencia al comunicado emitido por la familia del joven de 18 años poco después de saberse un resultado que muchos daban por seguro.
Obama apeló a afrontar los desafíos que todavía dividen a la nación, con desconfianza entre negros y las fuerzas del orden. “Pero hay maneras de lograr el cambio de manera constructiva, no destructiva”, insistió.
El Presidente recordó la necesidad de abrir un debate sobre un sistema de justicia que suele ser desfavorable a la población negra, y pidió impulsar un proceso transparente en el que prime la justicia.
Aún después de terminar su discurso, el presidente no quiso marcharse sin advertir a los medios de comunicación. Dijo que estos verían reacciones negativas por parte de algunos manifestantes y que estas quedarían “bien en la televisión”.

Miles en las calles

Al tiempo que Obama llamaba a la calma desde Washington, estallaron los primeros disturbios en Ferguson, con edificios y coches incendiados, saqueos, sonido de disparos, enfrentamientos entre Policía y manifestantes y uso de gases lacrimógenos por parte de los agentes.
Policías en vehículos blindados lanzaron cartuchos de sustancias irritantes para dispersar a las muchedumbres en Ferguson después que individuos incendiaran un auto patrulla y rompieran cristales mientras se escuchaban disparos, dijo la CNN.
Los manifestantes superaron una barricada y se burlaban de la policía. Algunos gritaban a coro “¡asesino!” en tanto que otros lanzaban piedras y objetos diversos.
Las ventanas de un auto de la policía fueron destrozadas y los inconformes intentaron volcar el vehículo antes de que lo incendiaran, como captaron las imágenes. Los agentes lanzaron lo que las autoridades describieron como humo y gas pimienta contra la multitud. Los manifestantes insistieron que era gas lacrimógeno.
Algunas personas entre la multitud intentaban impedir que otros participaran en los hechos de violencia, dijo la AP.

Decretan zona de exclusión aérea

La Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) ha impuesto una zona de exclusión aérea temporal sobre Ferguson. El organismo también ha impuesto restricciones a los vuelos entrantes al aeropuerto Internacional de Lambert, en el condado de San Luis, debido a las protestas.
El pasado mes de agosto las autoridades también ordenaron el cierre del espacio aéreo de Ferguson.
La medida, tomada para evitar que los helicópteros de los medios de comunicación emitieran imágenes que habrían revelado la magnitud de los disturbios, según reveló posteriormente AP, se prolongó en aquella ocasión durante 12 días.

Las protestas se expanden

Los gritos de protesta se oyeron también en la plaza Times Square de Nueva York y en la capital Washington, donde cientos de manifestantes rechazaron esta negación de justicia.

Fotos de AP y Reuters

Estallan protestas en Ferguson136Estallan protestas en Ferguson134Estallan protestas en Ferguson121Estallan protestas en Ferguson132Estallan protestas en Ferguson120Estallan protestas en Ferguson19Estallan protestas en Ferguson17Estallan protestas en Ferguson18Estallan protestas en Ferguson16Estallan protestas en Ferguson15Estallan protestas en Ferguson14Estallan protestas en Ferguson13Estallan protestas en Ferguson12Estallan protestas en Ferguson1

Más de 80 detenidos en EEUU tras protestas por el fallo de Ferguson

Estallan protestas en Ferguson120Unas 82 personas fueron arrestadas en las zonas de Ferguson y St. Louis luego de que manifestantes enfurecidos lanzaron al menos cien disparos, destruyeron unos 25 edificios e incendiaron vehículos policiales, como consecuencia de la decisión del Gran Jurado de no establecer cargos contra el agente que disparó y mató a un joven negro el 9 de agosto.
Las protestas se extendieron hasta altas horas de esta madrugada desde Ferguson, a las puertas de St. Louis (Missouri) hasta otras ciudades de Estados Unidos, entre ellas Nueva York y Los Angeles.
Al menos 16 personas resultaron heridas, informaron autoridades locales.
La policía del Condado de St. Louis informó esta mañana sobre el arresto de 61 personas en Ferguson, por cargos que van desde robo hasta vandalismo. Al mismo tiempo, el alcalde de St. Louis Francis Slay señaló que otras 21 personas fueron arrestadas en esa ciudad por hechos similares.
Si bien se escucharon al menos cien disparos, la policía aseguró no haber lanzado un solo tiro.
Ni siquiera el pedido del presidente Barack Obama, que invitó a la población a protestar pacíficamente, sirvió para calmar a los manifestantes.
El Gran Jurado decidió anoche no incriminar al oficial Darren Wilson por la muerte de Michael Brown, por falta de pruebas. De acuerdos a documentos policiales, surgió que el agente temió ser muerto a golpes por el joven negro.
Las autoridades policiales señalaron que Wilson le disparó a Brown, que estaba desarmado, luego de un enfrentamiento físico.
Wilson declaró ante las autoridades que se vio obligado a disparar luego de que Brown intentara quitarle el arma por la fuerza.
Sin embargo, algunos testigos señalaron que Brown tenía sus brazos en alto, como si estuviera a punto de rendirse, cuando el tiro mortal fue disparado.
“No hemos tenido pérdidas de vidas, pero estoy decepcionado de que la noche terminara de esta manera”, dijo esta mañana el jefe del Departamento de Policía de St. Louis, Jon Belmar.
“Lo que vi anoche es probablemente peor de lo que he visto en agosto”, agregó.
El gobernador Jay Nixon ordenó a la Guardia Nacional de Missouri reforzar la seguridad al Departamento de Policía de Ferguson.
La furia estalló anoche luego de que el Gran Jurado anunciara la decisión de no establecer cargos contra Darren Wilson, de 28 años.
El Gran Jurado, integrado por nueve hombres blancos y tres negros, se estuvo reuniendo semanalmente desde el 20 de agosto pasado para considerar las evidencias en su poder y tratar de determinar cómo murió Michael Brown, de 18 años.
(Informaciones de ANSA).