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martes, 4 de septiembre de 2018

Venezolanos protestan a las afueras de la embajada y le piden a Maduro que los envíe de regreso

Resultado de imagen para peru venezolanos embajada avionDecenas de venezolanos en Perú se congregaron a las afueras de la embajada de Venezuela en Lima, ubicada en el Cercado de Lima, para pedirle al presidente Nicolás Maduro que los envíe de vuelta a su país. 
Según se ve en las imágenes viraladas en Facebook y compartidas por Etiqueta Azul, los venezolanosapostados a las afueras de la embajada de Venezuela en Perú, localizada en la avenida Arequipa, gritaban repetidas veces "¡Nos queremos ir!"
Asimismo, otro video de Facebook publicado por la misma página recogió el testimonio de algunos de los venezolanos que reclamaban el regreso a Venezuela, un país duramente golpeado por la crisis política social y económica. 
Venezolanos le piden a Maduro que los regresen a su país. Video: Facebook / Etiqueta Azul
Venezolanos le piden a Maduro que los regresen a su país. Video: Facebook / Etiqueta Azul
"Mire señor Maduro le pedimos que nos mande el avión rápido que nos queremos ir ", dijo una mujer venezolanaque se encontraba entre los manifestantes. "Si pasamos trabajo aquí, pasamos trabajo en nuestro país", agregó otra mujer.
"¡Queremos el avión para hoy! ¡Para hoy!", dice la manifestante mientras que otra mujer hace referencia a la xenofobia que han sufrido en el Perú. "Acá nos maltratan. En nuestro país estamos con la familia",agregó.
Cabe indicar que en lo que va del 2018, miles devenezolanos llegaron al Perú en busca de un futuro mejor ya que la crisis económica, política y social en su país no les permitía sobrevivir. En las últimas semanas, tras el anuncio del requerimiento de pasaporte para ingresar al país, el número de migrantes aumentó considerablemente.
Extranjeros protestan a las afueras de la embajada y le piden a Maduro que los envíe de regreso. Video: Facebook / Etiqueta Azul
Venezolanos protestan a las afueras de la embajada y le piden a Maduro que los envíe de regreso. Video: Facebook / Etiqueta Azul

domingo, 30 de julio de 2017

Venezuela: ¿La derecha perdió la calle?


Por tercer día consecutivo la realidad no fue la anunciada por la derecha. Según sus voceros iba a realizarse una masiva movilización en Caracas y todo el país: en los hechos el día transcurrió en una tensa calma que finalizó sin las imágenes esperadas y necesitadas por el plan de la oposición. Apenas algunas trancas en el este de Caracas, sin gente, sin legitimidad para la mayoría, casi desesperadas.

Tres días sin lograr elevar el nivel de confrontación es una derrota para una derecha que se propuso -y así todavía lo dice- impedir las elecciones de hoy domingo. Esta era la semana decisiva y se puede decir que no llegarán como habían declarado una y otra vez durante días y semanas.
La respuesta al porqué de esta situación puede buscarse en varios factores. En primer lugar la pérdida de legitimidad de las acciones violentas: parece existir un rechazo a los métodos de la derecha luego de más de cien días de acciones sediciosas.
En segunda lugar, relacionado con el primero, porque la mayoría de la población concibe que la resolución del conflicto político en Venezuela debe ser a través de mecanismos democráticos, como son, centralmente, las elecciones.
En tercer lugar, el bloque de la derecha parece inmerso en disputas internas debido al desacuerdo en cuanto a cómo continuar. Algunos voceros, como Henri Falcón, lo dejaron ver: las puertas al diálogo con el gobierno no están cerradas. Esta posición genera el rechazo de otros dirigentes y de la gran mayoría de la base social opositora: prometieron salir del gobierno de Nicolás Maduro por la fuerza. Cambiar esa posición generaría un costo político para la dirigencia, una pérdida de credibilidad siempre latente. El problema es que nunca tuvieron la correlación de fuerzas necesaria para lograr ese objetivo ¿Estuvieron administrando una mentira hasta hacerse insostenible y tener que negociar?
Lo cierto es tanto las 48 horas de paro, como la jornada del viernes, mostraron a una derecha que bien podría haberse titulado con la novela de Osvaldo Soriano: triste, solitaria y final.
Así como la masividad de la derecha ha sido la ausencia más notoria, también es cierto que mantuvieron acciones violentas focalizadas. Ataques con armas de fuego a fuerzas de seguridad del Estado en varios puntos de Caracas y el país, el ataque a una televisora comunitaria en Táchira, la quema de urnas de un centro electoral en Mérida, el asedio total a pueblos como Cabudare o Cordero. Para nombrar solo algunos ejemplos de lo que se ha dado cada día desde el miércoles.
¿Son parte de sectores desesperados que no aceptan la posibilidad de dialogar, una táctica para sostener la violencia mientras intentan volver a acumular fuerza callejera?
Estas acciones buscan además tener un efecto desmovilizador para el domingo, amedrentar a la gente, asustarla, impedirle el paso, amenazarla con atacarla en caso de ejercer su derecho al voto. Tanto en territorios de fuerte control paramilitar, como en Táchira –donde circulan volantes con las amenazas- como en zonas donde la derecha tiene su base social y ejerce presión y fuerza sobre los vecinos que irán a votar. El miedo como forma de política ha sido una práctica sistemática de la derecha en estos meses.
Esta posición disminuida de la derecha ocurre mientras la preparación para las elecciones de hoy continúan. Ya existe clima electoral en varias partes, cierres de campañas que mostraron fuerza del chavismo, un proceso constituyente que avanza. El desafío clave será lograr una alta tasa de participación, algo que le dará una legitimidad necesaria a la naciente Asamblea Nacional Constituyente(ANC) que será automáticamente atacada desde el frente exterior. Así lo anunció este viernes el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos: no reconocerán la ANC.
Lo que está en juego es lograr la resolución del conflicto a través de las elecciones, de la democracia, y no entrar en el escenario de confrontaciónbuscado por la derecha. Esa paz política busca el chavismo, eso parece querer la mayoría de la población venezolana.
El otro objetivo será –a veces relegado por la urgencia ante el asedio – transformar la Constitución para avanzar en el proyecto histórico comenzado en 1999. Esos cambios necesarios ya se debaten en asambleas populares en las comunidades, tomarán toda su dimensión una vez instalada la ANC que tendrá entre sus manos una responsabilidad histórica. Será la segunda vez que ocurra desde 1999. El chavismo ofrece puertas de participación democrática que nunca permitirían en sus países los gobiernos que hoy la atacan.


(Tomado de teleSUR)

martes, 25 de julio de 2017

CIA afirma que trabaja con Colombia y México para derrotar al gobierno venezolano (+ Video)

Mike Pompeo. Foto tomada de PBS.
Mike Pompeo. Foto tomada de PBS.
Mike Pompeo, director de la Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA) aseguró en el Foro de Seguridad, convocado por el Aspen Institute, en Colorado, que “está intentando ayudarles (a México y Colombia) a entender las cosas que podrían hacer” para derrotar al gobierno de Nicolás Maduro.
Utilizando la peor retórica de la Guerra Fría, el funcionario respondió una pregunta de la venezolana Vanessa Neumman, presidenta de la empresa Asymmetrica, quién le pidió una evaluación sobre la amenaza de Venezuela “a los intereses estadounidenses”.
“Cada vez que tienes un país tan grande, y con la capacidad económica de un país como Venezuela, estamos trabajando duro para hacer eso”, respondió Pompeo en el Foro celebrado el pasado 20 de julio, aludiendo al derrocamiento del gobierno constitucional de Nicolás Maduro.
Acto seguido, hizo un guiño a la necesidad de la CIA de utilizar la discreción en sus prácticas injerencistas en la región, “yo siempre tengo cuidado, cuando hablamos de Sur y Centroamérica y la CIA. Hay muchas historias”.
La CIA ha jugado un papel nefasto en América Latina, cuyos países han sido víctimas de intervenciones armadas en el cuartel general de Langley, Virginia, para imponer los intereses de los gobiernos estadounidenses, desde la intervención en Guatemala para derrocar al gobierno de Jacobo Arbenz (1954), la invasión a Cuba por Playa Girón (1961), el derrocamiento del gobierno de Salvador Allende en Chile (1973) y el golpe de Estado contra el Presidente Hugo Chávez en Venezuela (2002), entre muchas otras páginas de horror.
Pompeo añadió que “estamos muy optimistas de que puede haber una transición en Venezuela” favorable a los intereses norteamericanos, y “la CIA está haciendo lo mejor de sí para entender la dinámica allá”, enfatizó.
Para ejecutar este mandato él personalmente viajó a principios de julio a Bogotá y a Ciudad México, lugares a los que denomina “rincones del mundo”, apropiándose de la desafortunada definición de George W. Bush con la que identificó a los países condenados a ser intervenidos durante la cruzada antiterrorista tras el ataque contra las Torres Gemelas, en Nueva York del 2001.
Pompeo aseguró que viajó para discutir con los gobiernos de Colombia y México “este tema precisamente”.
Luego añadió una de las frases más descaradas que ha emitido la administración de Trump, célebre por su retórica altisonante y sus meteduras de pata:
“Estamos intentado ayudarles (a Colombia y México) a entender las cosas que podrían hacer para lograr un mejor resultado para su rincón del mundo y nuestro rincón del mundo”.
El Canciller de Venezuela, Samuel Moncada, reaccionó en Twitter con la denuncia de esta escandalosa declaración de la CIA.

Aspen Institute es una organización internacional creada en Estados Unidos y financiada principalmente por fundaciones vinculadas a la élite corporativa estadounidense, como la Corporación Carnegie, el Fondo de los Hermanos Rockefeller, la Fundación Gates, la Fundación Lumina y la Fundación Ford.
Se dedica a promocionar “las democracias participativas”, desde la visión de la derecha neoliberal. El instituto tiene su sede en Washington y cuenta con campus en Aspen, Colorado (su lugar de origen).

Intercambio entre Neumann y Pompeo

Vanessa Neumann, presidenta de la empresa Asymmetrica a Mike Pompeo: Tengo doble ciudadanía, estadounidense y venezolana. Así que aquí va mi pregunta, porque no estamos cubriendo nada relacionado con el hemisferio occidental en este foro. Estoy interesada en su evaluación cierta sobre los intereses estadounidenses en, o las amenazas de, Venezuela, y cuáles, claro, son los intereses rusos, iraníes, etc, para la región.
Mike Pompeo: Agradezco la pregunta. Cada vez que tienes un país tan grande, y con la capacidad económica de un país como Venezuela, estamos -estamos trabajando duro para hacer eso. Yo siempre tengo cuidado, cuando hablamos de Sur y Centroamérica y la CIA. Hay muchas historias. (RISAS).
Así que -así que quiero tener cuidado con lo que digo, pero basta señalar que estamos muy optimistas de que puede haber una transición en Venezuela, y nosotros -la CIA-, está haciendo lo mejor de sí para entender la dinámica allá para que podamos comunicársela a nuestro Departamento de Estado y otros, los colombianos. Acabo de estar en Ciudad de México y en Bogotá, la semana antepasada, hablando sobre este tema precisamente, intentado ayudarles a entender las cosas que podrían hacer para lograr un mejor resultado para su rincón del mundo y nuestro rincón del mundo.

Aquí puede ver el video con intervención de Mike Pompeo en Aspen Institute:

(Tomado de Red58)

viernes, 14 de julio de 2017

Detienen a vocero opositor venezolano con material explosivo de alta potencia

La apuesta de la oposición venezolana es provocar la inestabilidad del país a través de la violencia contra el propio pueblo que dicen defender. Foto: Colprensa/ Vanguardia Liberal.
La apuesta de la oposición venezolana es provocar la inestabilidad del país a través de la violencia contra el propio pueblo que dicen defender. Foto: Colprensa/ Vanguardia Liberal.
El vocero del partido de derecha Voluntad Popular (VP), Carlos Graffe, fue detenido por posesión de material explosivo de alta potencia por la policía del estado venezolano de Carabobo.
En el momento de su detención, el representante de VP en Valencia portaba un maletín con explosivo C4, cordón detonante y cohetones con clavos adheridos con cinta adhesiva, según informaciones del cuerpo de seguridad reseñadas por Venezolana de Televisión.
El cuerpo de seguridad comunicó también que un agente policial sufrió severas heridas en su rostro a causa de una fuerte explosión que le afectó el globo ocular, presumiblemente, de uno de los artefactos incautados al dirigente opositor.
Fuentes de opinión consideran que ese material forma parte del abastecimiento logístico de la derecha a los grupos vandálicos que participan en acciones terroristas, como parte de las supuestas marchas pacíficas contra el gobierno bolivariano.
Los objetivos principales de las acciones violentas son ataques a funcionarios de organismos de seguridad y a sedes de instituciones públicas y privadas del estado venezolano con el propósito de amedrentar al pueblo y derrocar al presidente Nicolás Maduro.
Desde el inicio en abril de esta agenda golpista han muerto 90 venezolanos, miles resultaron heridos y se han contabilizado millonarias pérdidas económicas en el país, de acuerdo con datos oficiales.
Sin embargo, el gobierno insiste en dirimir las diferencias políticas con la derecha mediante el diálogo, al tiempo que avanza en la radicalización de los programas sociales para beneficio del pueblo y continúa en la implementación de medidas para garantizar la seguridad y paz de los venezolanos.
(Con información de PL)

domingo, 4 de junio de 2017

Venezuela, el futuro y la Constituyente

Foto tomada de Telesur.
Foto tomada de Telesur.
Muchos se preguntan hoy, por qué un llamado a una Asamblea Nacional Constituyente en Venezuela, teniendo en cuenta que la Constitución de 1999, impulsada por el comandante Hugo Chávez, se perfilaba como una de las más completas y avanzadas del mundo.
La respuesta es simple: la ultraderecha venezolana, al amparo de Estados Unidos y varios gobiernos conservadores de Latinoamérica, cerró todas las vías a un diálogo consciente y constructivo para alcanzar el sueño de derrocar a la Revolución Bolivariana y regresar al escenario de la IV República.
De ahí la necesidad de una Constituyente que le dé forma legal y constitucional a los grandes avances en materia social de los últimos 18 años, y que ahora la oposición pretende borrar, en caso de lograr por la fuerza y el terror lo que hasta ahora no alcanzó en las urnas.
Cuando la violencia impera y los llamados a la paz se desoyen, la Constituyente se convierte en una gigantesca mesa de diálogo con todos los sectores de la sociedad con voto directo y secreto, dándole voz al pueblo, y no una reducida porción de la clase política que se niega a generar espacios para la solución democrática del conflicto.
Hace unos días, el miembro de la Comisión Presidencial para la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), Isaías Rodríguez, aseguró que con la redacción de una nueva Constitución ‘le entregamos la paz a la mayor fuente de poder que hay en el país que es el poder originario, el poder popular’.
“La paz cuesta construirla -agregó-, y cuesta porque nosotros escogimos el camino más difícil, que es hacer una revolución en paz”.
Por su parte, el presidente de esta Comisión, Elías Jaua, también les recordó a quienes se asustan ante la audacia política, que ‘hoy podemos decir que el presidente Nicolás Maduro tuvo razón al convocar la Constituyente (…) Podemos decir que el espacio político de Venezuela lo ocupa el debate de la Asamblea Nacional Constituyente (…) que nadie se asuste, nadie se puede asustar ante el pueblo. ¿O es que no aprendimos de Chávez?’.
Notorio es el apoyo de los obreros, estudiantes, mujeres, discapacitados, artistas, profesionales, campesinos, las comunas y los indígenas, quienes como parte del poder originario estarán presentes en la discusión de la nueva Carta Magna fortalecida, que busca blindar las conquistas de los últimos 18 años de Revolución.
El proyecto de Asamblea Nacional Constituyente ya es un hecho. El proceso de inscripción de los candidatos está en marcha para determinar quiénes serán los 364 delegados territoriales y 181 sectoriales, que contribuirán a una Venezuela pacífica, más revolucionaria y donde haya espacios para todos los venezolanos.
Quizás, la Revolución Bolivariana está viviendo su momento político más adverso, y con esta convocatoria, vuelve a apostar a la confianza de un pueblo que sabrá proteger el futuro de la patria de Bolívar.
(Con información de Prensa Latina)

martes, 30 de mayo de 2017

¿Por qué se convoca una Asamblea Constituyente en Venezuela?

Maduro al momento de firmar el decreto para la convocatoria de la Asamblea Constituyente el pasado 1ro de mayo. Foto: Reuters.
Maduro al momento de firmar el decreto para la convocatoria a la Asamblea Constituyente el pasado 1ro de mayo. Foto: Reuters.
En un escenario de conflictividad y violencia ascendente por parte de sectores de la oposición que desconocen su gobierno legítimo, el presidente Nicolás Maduro convocó haciendo uso de sus facultades constitucionales a una Asamblea Nacional Constituyente (ANC) como estrategia para recuperar la paz y profundizar el proceso de transformación en Venezuela[1].
Una Asamblea Constituyente, por definición, tiene por objetivo modificar el orden instituido. En las últimas décadas, Venezuela, Bolivia y Ecuador utilizaron este mecanismo para modificar la totalidad de sus Constituciones, refundando sus Estados con nuevos principios y finalidades. Estos Estados dieron una lección democrática de suma importancia: que las normas no están escritas en piedra y que deben responder a las necesidades y características de sus pueblos y no al revés.
Mediante los decretos 2830 y 2831[2], emitidos el pasado primero de mayo por el ejecutivo venezolano, se da paso a una nueva Constituyente y a la convocatoria a elecciones de Asambleístas. El Decreto 2830 incluye la sugerencia de que se incorporen los siguientes objetivos a la nueva Constitución:
  1. Recuperar la cooperación entre los poderes públicos, para el funcionamiento del Estado democrático, social, de derecho y de justicia; y superar la impunidad.
  2. Perfeccionar el sistema económico post petrolero, mixto, productivo, diversificado, integrador, con la creación de instrumentos que dinamicen el desarrollo de las fuerzas productivas y un nuevo modelo de distribución transparente que satisfaga plenamente las necesidades de abastecimiento de la población.
  3. Constitucionalizar las Misiones y Grandes Misiones Socialistas.
  4. Ampliar las competencias del Sistema de Justicia, para erradicar la impunidad de los delitos contra las personas, contra la Patria y la sociedad (corrupción, contrabando de extracción, especulación, terrorismo, narcotráfico, promoción del odio social y la injerencia extranjera).
  5. Constitucionalizar Comunas y Consejos Comunales, Consejos de Trabajadores y Trabajadoras y otras formas de organización social o de base territorial como nuevas formas de democracia.
  6. Defender la soberanía, la integridad de la nación y proteger al país contra el intervencionismo extranjero ampliando las competencias del Estado democrático.
  7. Reivindicar la pluriculturalidad para la convivencia pacífica y así evitar el odio social y racial incubado en una minoría de la sociedad.
  8. Reconocer los derechos de la juventud (trabajo digno, protección madres jóvenes, vivienda, respeto a sus ideas).
  9. Preservar la Biodiversidad, desarrollar cultura ecológica.
El Decreto 2831 dio potestad a una comisión presidencial para proponer las Bases Comiciales que describen la distribución de Asambleístas Originarios por territorio, la forma de elección y los requisitos para ser candidato a asambleísta.
Dichas bases comiciales quedaron establecidas en el Decreto 2878[3] publicado en gaceta oficial el último 23 de mayo. Según se establece allí, la futura Asamblea Constituyente estará integrada por 540 Asambleístas Nacionales Originarios, encargados de redactar un nuevo texto constitucional, distribuidos de la siguiente manera: 364 constituyentes territoriales y 181 sectoriales. En el ámbito sectorial conformarán la ANC representantes de sectores indígenas (8), estudiantes (24), campesinos y pescadores (8), empresarios (5), personas con discapacidad (5), pensionados (28), consejos comunales (24) y trabajadores (79), elegidos mediante voto universal, directo y secreto.
El Decreto 2878 también refiere que las candidaturas pueden ser presentadas:
  • por iniciativa propia;
  • por iniciativa grupal, que requiere el respaldo del 3% del padrón electoral para su inscripción;
  • por iniciativa sectorial que requiere del respaldo del 3% del sector y prohíbe la candidatura de personas vinculadas al sector público, a menos que renuncien antes de presentar su candidatura.
Además, puntualiza que el primer acto administrativo de la futura Asamblea Originaria, será la creación de sus estatutos de funcionamiento en concordancia con la legislación nacional e internacional. El registro de posibles candidatos será entre los días 31 de mayo y 1 de junio, además deben recabar los formularios de recolección de los respaldos para sus candidaturas, de la página web habilitada[4].
La Asamblea Nacional, de mayoría opositora al gobierno, el pasado 10 de mayo declaró nula la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente, afirmando que se trata de una estrategia del presidente para “evitar elecciones” [5]. Ante esta postura, el mandatario instó a la oposición a acudir a la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, para corroborar la legalidad de la convocatoria [6]. Por su parte, el Consejo Nacional Electoral, superando la obstaculización permanente ejercida por la Asamblea Nacional desde enero de 2016, continúa con el procedimiento de la convocatoria y se prevé que a fines de julio se llevará a cabo la elección de Asambleístas Originarios.
El CNE también informó que las elecciones regionales (gobernadores y consejos legislativos regionales) tendrán lugar el 10 de diciembre de 2017. Los sectores de oposición deberán definir si persisten en la estrategia de violencia en las calles y el desconocimiento de las instituciones o si participan por los cauces democráticos para dirimir el conflicto político, tanto en la Constituyente como en las próximas citas electorales. Para eso deberán ofrecer a la ciudadanía un proyecto de gobierno alternativo con capacidad de recoger apoyos electorales, algo en lo que han fracasado sistemáticamente desde 2006, y que explica sus vaivenes entre la violencia y la política, así como sus múltiples pugnas internas.

Notas

jueves, 18 de mayo de 2017

Caos opositor en Venezuela busca intervención extranjera, aseguran autoridades


Protestas violentas en Venezuela. Foto: AFP.Protestas violentas en Venezuela. Foto: AFP.
Las protestas que realizan sectores de la oposición en Venezuela contra el gobierno del presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro, son parte de las herramientas para crear el caos y el malestar en la población, aseguran autoridades del país.
En el diseño estadounidense y de los grupos opositores está crear un ambiente de ingobernabilidad y caos para buscar incidentes que justifiquen una intervención externa “humanitaria”, aseguran algunas de estas fuentes.
Este jueves, el Metro de Caracas cerró temporalmente 30 estaciones con el objetivo de resguardar a usuarios, trabajadores y las instalaciones, informó la empresa de transporte a través de la red social Twitter, la mayoría en las partes más céntrica de la urbe. La empresa de transporte público informó igualmente que tampoco prestan servicio comercial el BusCaracas y el Metrobus, medios muy utilizados por la población para desplazarse al trabajo y en su quehacer diario.
El cierre de estas estaciones se realiza para proteger las instalaciones, así como a los usuarios y trabajadores del sistema, debido a que las convocatorias realizadas por sectores de la derecha terminan tradicionalmente en acciones vandálicas de calle, que ocasionaron daños al patrimonio público, incluidas las unidades de transporte y estaciones del Metro.
Desde horas tempranas del día una larga fila de vehículos se desplaza con lentitud por la Avenida Urdaneta, en el centro, con rumbo este, porque el acceso a la avenida Libertadores está cerrada por una marcha de la oposición que quiere llegar hasta el Ministerio de Interior, Justicia y Paz.
Desde tempranas horas en la avenida Urdaneta, frente al citado ministerio, hay un despliegue de uniformados de la Fuerzas Nacional Bolivariana custodiando el área donde presuntamente deben llegar los opositores o sus representantes. Los demandantes alegan que ellos quieren “cese la represión contra los venezolanos que buscan un cambio en beneficio y progreso del país”, una paradoja cuando son ellos quienes se oponen al diálogo e intentan bloquear la realización de la Asamblea Nacional Constituyente, con la que el pueblo quiere finiquitar las diferencias y llevar al país a la paz.
La derecha insiste en buscar el caos y para este sábado uno de sus dirigentes, el diputado Fredy Guevara, llamó a sus partidarios a que prepararse para llenar las principales vías de sus estados en la actividad denominada “somos millones” y cuyos detalles serán informados en las próximas horas. “Será una demostración de fuerza”, manifestó.
Por otra parte, los últimos acontecimientos muestran que son Fedecámaras (cámaras de comercios), la autollamada Mesa de la Unidad Democrática y la Conferencia Episcopal Venezolana las que se oponen a la activación de la Constituyente, pese a los llamados del gobierno a que participen en el proceso.
Hasta los momentos, la Comisión Presidencial para la Asamblea, presidida por Elías Jaua, se reunió con 22 sectores sociales en debates realizados en todo el territorio nacional.
Sin embargo, las respuestas son la instigación a la violencia, ataques a centros médicos y unidades militares, tal como se evidenció en los últimos días.
La víspera grupos terroristas alentados por sectores de la oposición atacaron la Maternidad de Carrizal, en el estado Miranda, donde el gobierno se vio obligado a evacuar a tres bebés recién nacidos y a una mujer que se encontraba en trabajo de parto, afectados por esto s grupos violentos, según denunció Maduro anoche.
El mandatario exhortó a la unión cívico-militar a la defensa de la paz y a repudiar todos estos hechos violentos, que han dejado un saldo de 39 fallecidos, más de 700 heridos y daños a la propiedad pública y privada.
Asimismo la presencia de paramilitares colombianos actuando en el país y acciones como el ataque e incendio del Cuartel Militar en La Grita, estado Táchira, son la cara de los que buscan el caos y la intervención externa.
Al respecto, Diosdado Cabello, vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela puntualizó:”El mundo ya tiene claro que la violencia está al lado de la derecha venezolana, en el mundo ya saben que los violentos son de la derecha”.
Esa derecha es la misma que el departamento de Estado en Washington favorece con 5,5 millones de dólares para llamar las llamadas “sociedades civiles” en Venezuela, según informe presupuestario para el año fiscal 2017 difundido en el portal web del Departamento de Estado.
Dios los cría y el Diablo los junta en sus satánicos planes, comentan algunos venezolanos.
(Con información de PL)

lunes, 8 de mayo de 2017

Venezuela en la hora de los hornos

"Bandas armadas destruyen y matan lo que sea ante una policía poco menos que indefensa", dice Atilio Borón sobre la siituación en Venezuela. Foto: Carlos Garcia Rawlins/ Reuters,
“Bandas armadas destruyen y matan lo que sea ante una policía poco menos que indefensa”, dice Atilio Borón sobre la siituación en Venezuela. Foto: Carlos Garcia Rawlins/ Reuters,
La dialéctica de la revolución y el enfrentamiento de clases que la impulsa aproxima la crisis venezolana a su inexorable desenlace. Las alternativas son dos y sólo dos: consolidación y avance de la revolución o derrota de la revolución. La brutal ofensiva de la oposición -criminal por sus métodos y sus propósitos antidemocráticos- encuentra en los gobiernos conservadores de la región y en desprestigiados ex gobernantes figurones que inflan su pecho en defensa de la “oposición democrática” en Venezuela y exigen al gobierno de Maduro la inmediata liberación de los “presos políticos”.
La canalla mediática y “la embajada” hacen lo suyo y multiplican por mil estas mentiras. Los criminales que incendian un hospital de niños forman parte de esa supuesta legión de demócratas que luchan para deponer la “tiranía” de Maduro.
También lo son los terroristas -¿se los puede llamar de otro modo?- que incendian, destruyen, saquean, agreden y matan con total impunidad (protegidos por las policías de las 19 alcaldías opositoras, de las 335 que hay en el país). Si la policía bolivariana -que no lleva armas de fuego desde los tiempos de Chávez- los captura se produce una pasmosa mutación: la derecha y sus medios convierten a esos delincuentes comunes en “presos políticos” y “combatientes por la libertad”, como los que en El Salvador asesinaron a Monseñor Oscar Arnulfo Romero y a los jesuitas de la UCA; o como los “contras” que asolaron la Nicaragua sandinista financiados por la operación “Irán-Contras” planeada y ejecutada desde la Casa Blanca.
Resumiendo: lo que está sucediendo hoy en Venezuela es que la contrarrevolución trata de tomar las calles –y lo ha logrado en varios puntos del país- y producir, junto con el desabastecimiento programado y la guerra económica el caos social que remate en una coyuntura de disolución nacional y desencadene el desplome de la revolución bolivariana.
Reflexionando sobre el curso de la revolución de 1848 en Francia Marx escribió unas líneas que, con ciertos recaudos, bien podrían aplicarse a la Venezuela actual. En su célebre El Dieciocho Brumario de Luis Bonaparte, describía la situación en París diciendo que “en medio de esta confusión indecible y estrepitosa de fusión, revisión, prórroga de poderes, Constitución, conspiración, coalición, emigración, usurpación y revolución. el burgués, jadeante, gritase como loco a su república parlamentaria: ‘¡Antes un final terrible que un terror sin fin!’”
Sería imprudente no tomar estas palabras muy en serio, porque eso es precisamente lo que el imperio y sus secuaces tratan de hacer en Venezuela: lograr la aceptación popular de “un final terrible” que ponga término a “un terror sin fin.”
A tal efecto, Washington aplica la misma receta administrada en tantos países: organizar la oposición y convertirla en la semilla de la contrarrevolución, ofrecerle financiamiento, cobertura mediática y diplomática, armas; inventar sus líderes, fijar la agenda y reclutar a mercenarios y malvivientes de la peor calaña que hagan la tarea sucia de “calentar la calle” matando, destruyendo, incendiando, saqueando, mientras sus principales dirigentes se fotografían con presidentes, ministros, el Secretario General de la OEA y demás agentes del imperio.
Esto mismo hicieron hace unos años con gran éxito en Libia, en donde Washington y sus compinches inventaron los “combatientes por la libertad” en Benghasi. La prensa hegemónica difundió esa falsa noticia a los cuatro vientos y la OTAN hizo lo que hacía falta. El resultado final: destrucción de Libia bombardeada a mansalva durante meses, caída y linchamiento de Gadafi, entre las risotadas de Hillary Clinton. En Venezuela están aplicando el mismo plan, con bandas armadas que destruyen y matan lo que sea ante una policía poco menos que indefensa.
Por comparación, la ofensiva imperial lanzada contra Salvador Allende en los años setentas fue un juego de niños al lado de la inaudita ferocidad del ataque sobre Venezuela. No hubo en Chile una oposición que contratara bandas criminales para ir por los barrios populares disparando a mansalva para aterrorizar a la población; tampoco un gobierno de un país vecino que apañara el contrabando y el paramilitarismo, y una prensa tan canalla y efectiva como la actual, que hizo de la mentira su religión. Días pasados publicaron la foto de un joven vestido con uniforme de combate y arrojando una bomba molotov sobre un carro de policía y en el epígrafe se habla ¡de la “represión” de las fuerzas de seguridad chavistas cuando eran éstas las que eran reprimidas por los revoltosos!
El vandalismo de la oposición ha provocado decenas de muertes. Foto: Carlos Garcia Rawlins/ Reuters.
El vandalismo de la oposición ha provocado decenas de muertes. Foto: Carlos Garcia Rawlins/ Reuters.
Esa prensa proclama indignada que la represión cobró la vida de más de treinta personas pero oculta aviesamente que la mayoría de los muertos son chavistas y que por lo menos cinco de ellos policías bolivarianos ultimados por los “combatientes por la libertad”.
Los incendios, saqueos y asesinatos, la incitación y la comisión de actos sediciosos son publicitados como la comprensible exaltación de un pueblo sometido a una monstruosa dictadura que, curiosamente, deja que sus opositores entren y salgan del país a voluntad, visiten a gobiernos amigos o a instituciones putrefactas como la OEA para requerir que su país sea invadido por tropas enemigas, hagan periódicas declaraciones a la prensa, convaliden la violencia desatada, se reúnan en una farsa de Asamblea Nacional, dispongan de un fenomenal aparato mediático que miente como jamás antes, vayan a terceros países a apoyar a candidatos de extrema derecha en elecciones presidenciales sin que ninguno sea molestado por las autoridades ¡Curiosa dictadura la de Maduro! Todas estas protestas y sus instigadores están encaminadas a un solo fin: garantizar el triunfo de la contrarrevolución y restaurar el viejo orden pre-chavista mediante un caos científicamente programado por gentes como Gene Sharp y otros consultores de la CIA que han escrito varios manuales de instrucción sobre como desestabilizar gobiernos. [1]
El modelo de transición que anhela la contrarrevolución venezolana no es el “Pacto de la Moncloa” ni ningún pacífico arreglo institucional sino la aplicación a rajatabla del modelo libio. Y, por supuesto, no tienen la menor intención de dialogar, por más concesiones que se les haga. Pidieron una Constituyente y cuando se la otorgan acusan a Maduro de fraguar un autogolpe de Estado. Violan la legalidad institucional y la prensa del imperio los exalta como si fueran la quintaesencia de la democracia. No parece que la rehabilitación de Henrique Capriles o inclusive la liberación de Leopoldo López podrían hacer que un sector de la oposición admitiera sentarse en una mesa de diálogo político para salir de la crisis por una vía pacífica porque la voz de mando la tiene el sector insurreccional.
La derecha y el imperio huelen sangre y van por más, y medidas apaciguadoras como esas los envalentonaría aún más aunque admito que mi análisis podría estar equivocado. Desde afuera, gentuzas como Luis Almagro que emergen cubiertos de estiércol desde las cloacas del imperio orquestan una campaña internacional contra el gobierno bolivariano. Y países que jamás tuvieron una constitución democrática y surgida de una consulta popular en toda su historia tienen la osadía de pretender dar lecciones de democracia a Venezuela, que tiene una de las mejores constituciones del mundo y, además, aprobadas por un referendo popular.
Maduro ofreció nada menos que convocar a una Constituyente para evitar una guerra civil y la desintegración nacional. Si la oposición confirmara en los próximos días su rechazo a ese gesto patriótico y democrático el único camino que le quedará abierto al gobierno será dejar de lado la excesiva e imprudente tolerancia con los agentes de la contrarrevolución y descargar sobre ellos todo el rigor de la ley, sin concesión alguna. La oposición no violenta será respetada en tanto y en cuanto opere dentro de las reglas del juego democrático y los marcos establecidos por la Constitución; la otra, el ala insurreccional de la oposición, deberá ser reprimida sin demora y sin clemencia. El gobierno bolivariano tuvo una paciencia infinita ante los sediciosos, que en Estados Unidos estarían presos desde el 2014 y algunos, Leopoldo López, por ejemplo, condenado a cadena perpetua o a la pena capital. Su mayor pecado fue haber sido demasiado tolerante y generoso con quienes sólo quieren la victoria de la contrarrevolución a cualquier precio. Pero ese tiempo ya se acabó. La inexorable dialéctica de la revolución establece, con la lógica implacable de la ley de la gravedad, que ahora el gobierno debe reaccionar con toda la fuerza del Estado para impedir a tiempo la disolución del orden social, la caída en el abismo de una cruenta guerra civil y la derrota de la revolución. Impedir ese “final terrible” del que hablaba Marx antes del “terror sin fin.”
Maduro convocó a una Asamblea Constituyente, pero la oposición continúa sus violentos. Foto: @PresidencialVen/ Twitter.
Maduro convocó a una Asamblea Constituyente, pero la oposición continúa sus violentos. Foto: @PresidencialVen/ Twitter.
Si el gobierno bolivariano adopta este curso de acción podrá salvar la continuidad del proceso iniciado por Chávez en 1999, sin preocuparse por la ensordecedora gritería de la derecha y sus lenguaraces mediáticos que de todos modos ya hace tiempo vienen aullando, mintiendo e insultando a la revolución y sus protagonistas. Si, en cambio, titubeara y cayera en la imperdonable ilusión de que a los violentos se los puede apaciguar con gestos patrióticos o rezando siete Ave Marías, su futuro tiene el rostro de la derrota, con dos variantes. Uno, un poco menos traumático, terminar como el Sandinismo, derrotado “constitucionalmente” en las urnas en 1989. Sólo que Venezuela está asentada sobre un inmenso mar de petróleo y Nicaragua no, y por eso hay que desterrar el espejismo de que si los sandinistas volvieron al gobierno los chavistas podrían hacer lo propio, diez o quince años después de una eventual derrota ¡No! El triunfo de la contrarrevolución convertiría de hecho a Venezuela en el estado número 51 de la Unión Americana, y si Washington durante más de un siglo ha demostrado no estar dispuesto a abandonar a Puerto Rico ni en mil años se iría de Venezuela una vez que sus peones derroten al chavismo y se apoderen de este país y su inmensa reserva petrolera.
La revolución bolivariana es social y política y, a no olvidarlo, una lucha de liberación nacional. La derrota de la revolución se traduciría en la anexión informal de Venezuela a Estados Unidos. La segunda variante de una posible derrota configuraría el peor escenario. Incapaz de contener a los violentos y de restablecer el orden y una cierta normalidad económica una insurrección violenta aplicaría el modelo libio para acabar con la revolución bolivariana. No olvidar que ahora la número dos del Comando Sur es nada menos que un personaje tan siniestro e inescrupuloso como Liliana Ayalde, quien fuera embajadora de Estados Unidos en Paraguay y Brasil y que en ambos países fue la artífice fundamental de sendos golpes de estado. Una mujer de armas tomar a quien no le temblaría la mano a la hora de lanzar las fuerzas del Comando Sur contra Venezuela, derribar su gobierno y, como en Libia, hacer que una turbamulta organizada por la CIA termine con el linchamiento de Maduro como sucediera con Gadafi, y el exterminio físico de la plana mayor de la revolución. La dirigencia bolivariana, la obra de Chávez y la causa de la emancipación latinoamericana no merecen ninguno de estos dos desenlaces, ninguno de los cuales es inevitable si se relanza la revolución y se aplasta sin miramientos a las fuerzas de la contrarrevolución.

Nota:

[1] El más completo de esos infames manuales escrito por Gene Sharp es De la Dictadura a la Democracia publicado en Boston por la Albert Einstein Institution, una ONG pantalla de la CIA. Sharp se considera el creador de la teoría de la “no violencia estratégica”. Para comprender lo que significa esto, y para comprender también lo que está ocurriendo hoy en Venezuela, aconsejo fervientemente leer ese libro y sobre todo el Apéndice, en donde su autor enumera 197 métodos de acción no violentas, entre los que se incluyen “forzar bloqueos económicos”, “falsificar dinero y documentos”, “ocupaciones e invasiones”, etcétera. Todas acciones “no violentas”, como puede verse.
(Tomado del blog del autor)