Los activistas alemanes han logrado, al menos por ahora, bloquear el acceso al cementerio nuclear de Gorleben del tren «castor» que transporta 2.500 toneladas de basura radiactiva procedente de Francia y que se ha convertido ya en todo un símbolo del movimiento contra esta forma de energía en el país germano.
Pese a la presencia de un importante dispositivo de seguridad, las protestas lograron detener el convoy a la altura de Dahlenburg, a unos 30 kilómetros de su última estación, Dannenberg, desde donde los contenedores tipo «castor» deben trasladarse a camiones para llegar por carretera hasta su destino final.
El centro de las movilizaciones se situó en Hitzacker, donde tres hombres y una mujer se encadenaron a las vías mediante un complejo mecanismo con una tonelada de hormigón. El tren, procedente de la planta de tratamiento de residuos francesa de La Hague, ayer solo pudo recorrer 60 kilómetros.
La Policía, que ha movilizado a 20.000 efectivos, señaló que fue atacada con cócteles molotov, bengalas y piedras, mientras que los activistas y los medios de comunicación destacan el abundante uso de cañones de agua, pelotas de goma y gases lacrimógenos por parte de las fuerzas de seguridad, informa Efe. No obstante, tras los enfrentamientos entre agentes y activistas durante el viernes y el sábado, la tensión se redujo ayer, cuando predominaron las acciones pacíficas.




















0 comentarios:
Publicar un comentario