miércoles, 7 de octubre de 2015

Amnistía denuncia crímenes de guerra de la coalición árabe en Yemen

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Amnistía Internacional (AI) reclamó este miércoles que se suspendan las transferencias de ciertas armas a la coalición que dirige Arabia Saudí al acumularse “indicios abrumadores de crímenes de guerra” de sus bombardeos en Yemen, ante lo cual pidió también una investigación independiente y eficaz sobre las violaciones de derechos humanos cometidas en el conflicto.
Yemen se encuentra sumido en una oleada de enfrentamientos entre una coalición internacional liderada por Arabia Saudí y rebeldes hutíes, que se recrudecieron el pasado 26 de marzo al iniciarse los bombardeos árabes, reporta servimedia.
En un informe titulado ‘Bombas que caen desde el cielo día y noche: civiles bajo el fuego en el norte de Yemen’, de 40 páginas, Amnistía analiza 13 mortíferos ataques aéreos perpetrados por la coalición árabe en Sada, en el noreste del país, que causaron la muerte de unos 100 civiles, entre ellos 59 menores de edad, así como el uso de bombas de racimo prohibidas internacionalmente.
“Este informe destapa más indicios de ataques aéreos ilegales llevados a cabo por la coalición dirigida por Arabia Saudí, algunos de los cuales constituyen crímenes de guerra.Demuestra con espeluznante detalle que es fundamental terminar con el uso de las armas para cometer graves violaciones de derechos humanos de esta naturaleza”, afirmó Donatella Rovera, asesora general de Amnistía Internacional sobre respuesta a las crisis, quien presidió la visita de investigación de la organización a Yemen.
Rovera indicó que “Estados Unidos y otros Estados que exportan armas a alguno de los bandos enfrentados en el conflicto de Yemen tienen la responsabilidad de garantizar que las transferencias de armas que autorizan no facilitan la comisión de violaciones graves del derecho internacional humanitario”.
Amnistía Internacional pidió a los miembros de la coalición dirigida por Arabia Saudí que participan en la campaña militar que suspendan las transferencias de armas y municiones utilizadas para cometer violaciones del derecho internacional humanitario en Yemen (incluidos crímenes de guerra), en particular las bombas de la serie MK (MARK) 80 y otras bombas de propósito general, aviones de combate, helicópteros de combate, y sus partes y componentes conexos.
No en vano, AI apunta que han muerto más civiles por ataques aéreos de la coalición árabe que por ninguna otra causa durante el conflicto de Yemen y que la ciudad de Sada ha sufrido mayor destrucción que ninguna otra ciudad del país por los ataques aéreos.
“DESPRECIO POR LA VIDA”
El informe pone de manifiesto un patrón de “apabullante desprecio por la vida de los civiles” por parte de la coalición militar encabezada por Arabia Saudí, que, contraviniendo el derecho internacional, declaró objetivos militares las ciudades de Sada y la vecina Marran en su totalidad, en las que residen decenas de miles de civiles.
En al menos cuatro de los ataques aéreos investigados por Amnistía Internacional, las viviendas atacadas fueron alcanzadas en más de una ocasión, lo que parece indicar que eran los objetivos perseguidos, a pesar de que no existía ninguna prueba de que se estuvieran utilizando para fines militares.
“Declarar objetivos militares extensas zonas densamente pobladas y atacar repetidamente viviendas civiles son elocuentes ejemplos de la flagrante falta de precauciones adoptadas por las fuerzas de la coalición para evitar la pérdida de vidas civiles como exige el derecho internacional humanitario”, dijo Rovera.
En general, al menos 59 menores de edad resultaron muertos en los 13 ataques aéreos documentados por Amnistía Internacional en la región de Sada entre los pasados meses de mayo y julio, muchos de ellos cuando estaban jugando junto a la puerta de su casa, mientras que otros estaban durmiendo.
Otros ataques alcanzaron a vehículos que transportaban a civiles que huían del conflicto, alimentos, provisiones de ayuda humanitaria o animales. El informe contiene, además, datos de varios ataques a comercios, mercados y otras propiedades comerciales.
Por otro lado, el equipo investigador de Amnistía Internacional encontró asimismo restos de dos tipos de bombas de racimo: submunición BLU-97 y su soporte (CBU-97), y el arma activada por sensores CBU-105, más sofisticada.
Las bombas de racimo, prohibidas por el derecho internacional, esparcen decenas de submuniciones sobre un área extensa, muchas de las cuales no explotan al impactar, por lo que representan una amenaza mortal para quien entre en contacto con ellas.
La semana pasada fracasaron los intentos de establecer una investigación internacional independiente sobre el conflicto en la sede del Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra (Suiza). En su lugar se aprobó una resolución de apoyo a una comisión de investigación dirigida por autoridades nacionales.
“La indiferencia del mundo ante el sufrimiento de la población civil yemení en este conflicto es indignante. El fracaso del Consejo de Derechos Humanos la semana pasada para establecer una investigación internacional sobre las violaciones de derechos humanos cometidas por todas las partes enfrentadas es el último de una sucesión de fracasos de la comunidad internacional a la hora de abordar la impunidad total de los autores de graves abusos en Yemen”, comentó Rovera.
Amnistía Internacional solicitó una investigación internacional a través de una resolución aprobada por la Asamblea General o el Consejo de Seguridad de la ONU, o impulsada por el secretario general o el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

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