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sábado, 5 de agosto de 2017

EEUU lanza bombas de fósforo sobre Hospital de Al Raqa

Resultado de imagen para bombas de fósforoMOSCÚ (Sputnik) — Aviones de la coalición liderada por EEUU lanzaron bombas de fósforo sobre el Hospital Nacional de Al Raqa, denunció la televisión de Siria que cita a Dina Asaad, subdirectora de la división local de la Media Luna Roja.
Según esta fuente, el bombardeo se produjo el 3 de agosto por la noche y también fueron arrojados más de 20 proyectiles sobre ambulancias, equipos generadores de electricidad y algunas secciones del hospital.
La subdirectora, que reside en Al Raqa, señaló que el hospital proporciona asistencia a más de 100.000 habitantes de la ciudad, mientras que el llamado Estado Islámico (Daesh, grupo terrorista proscrito en Rusia y otros países) tiene su propia red de hospitales y centros médicos.
El fósforo blanco es una sustancia prohibida por la Convención de Armas Químicas del 13 de enero de 1993.
EEUU lidera una coalición de más de 70 naciones que desde la segunda mitad de 2014 realiza ataques aéreos contra las posiciones de grupos terroristas en Siria e Irak.
Sus operaciones en territorio sirio, sin embargo, no cuentan con la autorización de Damasco, que las califica de intervención, ni del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas.
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Desde hace más de un lustro, Siria vive sumida en un conflicto desencadenado por grupos armados y terroristas, apoyados por la OTAN, que intentan derrocar al Gobierno sirio.
Según el enviado especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para Siria, Staffan de Mistura, este conflicto ha dejado ya unos 400 000 muertos.

lunes, 26 de junio de 2017

ADMINISTRACIÓN TRUMP AUMENTARÁ EL NÚMERO DE CIVILES ASESINADOS POR ATAQUES CON DRONES

Tal y como se ha demostrado sobradamente estos últimos años, el programa de ataques con aviones no tripulados de los Estados Unidos, no ha sido precisamente un instrumento de precisión para matar terroristas, como la anterior administración Obama intentó venderle al mundo.
Todo lo contrario: el programa ha subvertido los derechos humanos fundamentales a escala internacional y las reglas de guerra mediante la implementación de asesinatos preventivos sin el debido proceso.
Después de años de ataques bajo la era Obama que el grupo de vigilancia independiente Airwars estimó que fue diez veces mayor que durante la era de George Bush, alguna gente tenía la esperanza de que con la nueva administración las cosas cambiaran, pero todo indica, que el asesinato de civiles continúa acelerándose, ahora bajo la batuta del supuesto archi-enemigo de Obama, Donald Trump.
De hecho, según denuncian los activistas, la cosa puede ir a peor.
Ahora, toda pretensión de proteger vidas inocentes está a punto de ser rechazada y el asesinato se volverá inexplicablemente peor bajo la nueva administración Trump, puesto que según se informa, busca eliminar una cláusula contenida en la Guía de Política Presidencial conocida como “cláusula de casi certidumbre”.
R. Mahanty, asesor principal para el programa de CIVIC en los Estados Unidos, explica:
“En 2013, el presidente Obama, que aumentó drásticamente el número de ataques con aviones no tripulados durante su mandato, pronunció un discurso en el que delineó los contornos de la nueva Guía Presidencial de Política, o PPG, haciendo este principio muy claro.
En lo sucesivo, la decisión de atacar y matar a personas fuera de “zonas de hostilidades activas” requeriría una “casi certidumbre” de que no habría ninguna víctima civil, y la fuerza letal sólo se usaría cuando la captura no fuera factible.
En esencia, el uso de la fuerza en estas circunstancias limitadas se aproximaría más a un paradigma de aplicación de la ley, que a un acto propio de tiempo de guerra”.
Como Mahanty señala más adelante en su artículo, esta guía en sí misma es fundamentalmente insatisfactoria para cualquiera que valore los derechos humanos, los procesos debidos para eliminar a culpables o terroristas y las normas internacionales de compromiso, pero al menos reconocía que las bajas civiles son profundamente inaceptables y que debían ser evitadas como principio de política exterior.
Hay pruebas que sugieren que la nueva administración ya ha rechazado en la práctica la cláusula de “casi certidumbre”, ya que las muertes de civiles han aumentado en varios órdenes de magnitud desde que Trump asumió el poder.
Cifras reveladas por Airwars.org, arrojan los datos contenidos en el siguiente gráfico.
Cabe destacar la categoría “Estimación mínima de Civiles matados por la Coalición”.
A pesar de esa calificación, el CENTCOM de los Estados Unidos ha reportado sólo 1/10 de ese número, demostrando su pleno conocimiento de cómo estas muertes serán percibidas por cualquier ciudadano decente.
Pero lo más grave es lo que muestra el siguiente gráfico, donde se puede ver el período de transición de Obama a Trump en los dos países objetivo de estos ataques.
Como se puede ver, desde marzo de este 2017, en plena administración Trump, los números se han disparado.
Y ahora pensemos que además de todo ello, el mercado de los aviones no tripulados se duplicará para 2024, y como la letalidad de los aviones no tripulados está siendo diseñada para aumentar mucho más a medida que avance la tecnologia, podemos deducir que se muiltiplicarán enormemente este tipo de asesinatos a distancia, perpetrados por personas que prácticamente matan desde su casa como si jugaran a un videojuego.
Pero más allá de las previsiones que hagamos a medio plazo, los datos arrojan que la nueva administración Trump parece tener muchos menos escrúpulos a la hora de matar, sin preocuparse por las posibles bajas civiles, de lo que tenía la propia administración Obama, que tantas preocupaciones ya había despertado al respecto.
De mal en peor…

lunes, 19 de junio de 2017

La ONU acusa a Estados Unidos y sus aliados de cometer asesinatos en masa en Siria

La Comisión internacional independiente de Investigación para Siria, que forma parte de las Naciones Unidas, acusó a Estados Unidos y sus aliados de cometer asesinatos en masa en Siria. El columnista Ígor Gashkov en su artículo para Sputnik examina el asunto.
Según los datos presentados por el jefe de la Comisión, Paulo Sergio Pinheiro, los bombardeos de las áreas contiguas a la ‘capital’ del autoproclamado califato de Daesh —proscrito en Rusia y otros países—, Al Raqa, provocaron centenares de víctimas civiles que involuntariamente vivían en estas zonas bajo el yugo de los yihadistas.
Otro miembro del organismo, Karen Abuzayd, precisó que el número de muertos se cifra en 300 personas. Dos terceras partes de ellas son víctimas de ataques aéreos contra la localidad de Al Mansura, ubicada en la provincia de Al Raqa.
‘La tristeza del desierto’
La operación militar de la Coalición internacional liderada por EEUU en Siria e Irak empezó en verano de 2014 cuando Washington declaró la guerra a los yihadistas de Daesh. A partir de la primavera de 2017 los militares estadounidenses ayudan a las milicias kurdo-árabes que lanzaron una ofensiva contra Al Raqa.
“El apoyo estadounidense supone el uso de los bombardeos encaminados a despejar el camino a las tropas terrestres. Durante una de las operaciones de este tipo la aviación estadounidense lanzó sus proyectiles contra Al Mansura, que cayeron sobre una escuela en dicha localidad. Como resultado, este ataque se cobró la vida de 200 civiles”, escribe Gashkov.
Asimismo, los datos de la ONU afirman que los bombardeos de las cercanías de Al Raqa causaron un éxodo masivo de la población local. Aproximadamente 160.000 personas abandonaron los territorios que se sometieron a los ataques aéreos.
“La lucha antiterrorista, que representa una necesidad esencial, no debe realizarse a costa de [la vida] de los civiles, que involuntariamente habitan en las zonas controladas por Daesh”, dijo Pinheiro.
Mar de sangre
Las declaraciones de los representantes de las Naciones Unidas coincidieron con la investigación acerca del uso de municiones cargadas con fósforo por EEUU en Siria, indica el columnista.
El uso de este tipo de armas solo está permitido en el caso de que los blancos no sean seres humanos. El Pentágono por su parte asevera que utiliza este tipo de municiones solo en las áreas deshabitadas.
A pesar de estas afirmaciones del ente militar estadounidense, la organización de DDHH Human Rights Watch expresó su preocupación respecto a la posibilidad de que estos proyectiles pudieran haber provocado incendios causando aún más víctimas.
El Gobierno de Asad rechaza fuertemente los bombardeos contra el territorio sirio. El país árabe sigue recordando a Washington que no le ha permitido realizar operaciones militares en sus territorios y que la guerra de Estados Unidos contra Daesh continúa sin el mandato de la ONU.
Los militares estadounidenses por el momento no han comentado los datos presentados por la Comisión. De acuerdo con los cálculos del Pentágono, a lo largo de los últimos tres años solo 350 civiles perdieron la vida a raíz de los bombardeos estadounidenses contra el territorio sirio.
La Red Siria de Derechos Humanos, Airwars, por su parte cifra el número de muertos causado por los ataques aéreos de EEUU en unas 3.800 personas.
Bombardeos mediáticos
A principios del abril de 2017 los medios dominantes occidentales empezaron a poner mucho énfasis en los ataques contra los civiles en la localidad de Jan Sheijun —realizados supuestamente por las tropas leales a Asad, según afirma Washington—, que resultó en la muerte de 89 personas.
“Entretanto la información acerca de la masacre en Al Mansura pasó desapercibida por los mismos medios durante mucho tiempo pese al hecho de que este bombardeo sucediera dos semanas antes del ataque contra Jan Sheijun”, enfatiza Gashkov.
“Es posible que en el caso de que  la información sobre el ataque contra Al Mansura hubiera aparecido antes, el panorama informativo en aquel entonces habría sido muy diferente”, concluyó.

domingo, 11 de junio de 2017

EEUU comete crímenes de guerra en ‘lucha’ contra Daesh

Los bombardeos con fósforo blanco realizados por la coalición liderada por EE.UU. contra los civiles evidencian que Washington comete crímenes de guerra.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ya cometió crímenes de guerra en la lucha contra los terroristas durante las operaciones de la llamada coalición anti-EIIL, liderada por EE.UU., en Siria e Irak, indicó el sábado el portal Reverb Press.
La fuente cita un informe del diario estadounidense The Washington Post, que basándose en los vídeos publicados y las declaraciones de los grupos pro derechos humanos sostiene que la referida coalición que supuestamente lucha contra el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) utiliza fósforo blanco en las zonas densamente pobladas en Mosul (norte de Irak) y Al-Raqa (norte de Siria).
Además, precisa que esta arma es capaz de causar lesiones inhumanas y sus efectos son difíciles de controlar, por eso, añade, según las leyes internacionales, el fósforo blanco de ninguna manera debe ser utilizado en contra de civiles o en áreas civiles, especialmente si hay otras armas disponibles para enfrentar a los soldados enemigos.
Decenas de civiles sirios murieron en la ciudad de Al-Raqa a causa de los bombardeos con fósforo blanco realizados el jueves y el viernes por la coalición anti-EIIL. Los activistas de la norteña ciudad de Al-Raqa publicaron imágenes en las que se ve el cielo de esa localidad iluminado por una lluvia de cohetes brillantes que golpeaban la urbe.
Mary Wareham, la directora de la división de defensa de armas del Observatorio de los Derechos Humanos (HRW, por sus siglas en inglés), anunció que las bombas de fósforo blanco eran similares a las usadas el sábado en la ciudad iraquí de Mosul.

Previamente, el Departamento de Defensa de EE.UU. (El Pentágono) había admitido la muerte de cientos de civiles desde que comenzó sus operaciones contra la banda takfirí. Sin embargo, si los civiles son atacados con fósforo blanco, esto equivale a un crimen de guerra, concluyó la fuente.

sábado, 20 de mayo de 2017

Los crímenes cometidos en Irak por EE.UU. y pagados por Chelsea Manning en la cárcel

Este miércoles, tras siete años de encarcelamiento, Chelsea Manning ha salido de prisión. La exsoldado y exanalista de Inteligencia del Ejército de EE.UU. fue condenada a 35 años de prisión por haber filtrado a WikiLeaks miles de documentos clasificados de las guerras de Afganistán e Irak, entre otros materiales.
En 2010 WikiLeaks publicó una de las filtraciones más sonadas de Manning, el famoso video del ataque en Bagdad conocido como ‘Collateral Murder’ (‘Asesinato colateral’), que muestra el fusilamiento de un grupo de iraquíes civiles, entre ellos dos representantes de la prensa, desde un helicóptero el 12 de julio de 2007.
El video muestra cómo los pilotos estadounidenses atacan a un grupo de personas sospechosas, de las que pensaron que eran milicianos. Como resultado, la mayoría de las víctimas del ataque pereció y dos niños pequeños resultaron gravemente heridos. Dos de los muertos ―el fotógrafo Namir Noor-Eldeen y su conductor Saeed Chmagh― eran empleados de la agencia Reuters.

FUENTERT

martes, 2 de mayo de 2017

Detienen en Polonia a un austriaco acusado de crímenes de guerra en el este de Ucrania

El detenido, de 25 años, participó en el conflicto bélico en Ucrania del lado de las fuerzas de Kiev.
Las fuerzas del orden polacas han detenido a un ciudadano austriaco de 25 años sospechoso de haber cometido crímenes de guerra durante el conflicto en el este de Ucrania.
Al detenido se le acusa de “matar a soldados enemigos después de que se entregaran, así como a civiles“, según informa el diario ‘Der Standard‘ citando a la Procuraduría de la ciudad de Wiener Neustadt, en Austria.
Erich Habitzl, portavoz de la Procuraduría, ha detallado que el sospechoso luchó del lado de las fuerzas de Kiev contra las repúblicas autoproclamadas de Donetsk y Lugansk y presuntamente cometió crímenes de guerra “durante la batalla del aeropuerto de Donetsk“.
Todavía no está claro si el alegado delincuente será extraditado a Austria. “En ese momento permanece a disposición de la justicia polaca”, indicó el teniente Dariusz Sienicki, portavoz del servicio fronterizo polaco. “La persona espera los procedimientos relacionados con la extradición a Austria”, ha agregado.

domingo, 16 de abril de 2017

Los crímenes de guerra de Estados Unidos en Vietnam fueron mayores de lo que se creía

Hace 42 años el último soldado de Estados Unidos abandonaba Vietnam desde un helicóptero que se logró posar en el tejado de su embajada en Saigón, hoy Ciudad Ho Chi Minh, mientras un tanque de las fuerzas de liberación embestía la puerta de entrada al Palacio Presidencial. Los imperialistas se marcharon con el rabo entre las piernas y los vietnamitas lo celebran cada año con desfiles y manifestaciones populares.
No solamente celebran una victoria militar contra el imperialismo, sino también la reunificación nacional. Las calles de Ciudad Ho Chi Minh llenan de pancartas rojas deseando una “larga vida al glorioso Partido Comunista” mientras el país aún tiene las heridas abiertas.
Durante la guerra Estados Unidos cometió incontables y bárbaros crímenes, y causó pérdidas y dolor incomparables a todos los pueblos de Indochina, incluido el vietnamita.
Unos tres millones de civiles y soldados murieron durante la guerra, frente a los 58.000 estadounidenses y 250.000 aliados de lo que entonces era Vietnam del sur, un país títere.
El tonelaje de bombas lanzado en Indochina fue más del doble de la cantidad arrojada por Estados Unidos y Reino Unido en Europa durante la Segunda Guerra Mundial.
Aún hoy siguen naciendo niños con terribles malformaciones por el “agente naranja”, un gas tóxico que la aviación estadounidense diseminaba en la jungla.
En 2006 el diario Los Ángeles Times publicó documentos confidenciales del Grupo de Trabajo de Crímenes de Guerra de Vietnam del Archivo Nacional de la Universidad College, en Maryland.
Según el diario, la documentación demuestra que las matanzas de civiles a manos de soldados estadounidenses durante la guerra fueron mucho más numerosas de lo que se creía y, como es lógico, quedaron impunes.
Los archivos mencionan siete masacres cometidas en Vietnam desde 1967 hasta 1971, período en el al menos 137 civiles murieron. Esto no incluye la masacre de casi 500 civiles en el pueblo My Lai.
Hubo otros 78 ataques a no combatientes en los que al menos 57 personas murieron, 56 resultaron heridas y 15 fueron violadas. En total, suman 320 crímenes cometidos por soldados estadounidenses.
“Los abusos no limitaban a unas pocas unidades indisciplinadas”, informó Los Ángeles Times. “Estaban encubiertas en cada división del ejército que operaba en Vietnam”, añadía.
La cuarta parte de los 203 soldados acusados de herir a civiles o prisioneros vietnamitas fueron enviados ante un tribunal militar, pero sólo 23 fueron condenados, según el informe del periódico.
El archivo incluye 241 casos que relatan más de 300 atrocidades probadas por parte de fuerzas de Estados Unidos y otras 500 sospechas sin confirmar.
El periódico dijo que había examinado casi todos los documentos y que tenía copias de 3.000 páginas, es decir, un tercio del total, antes de que funcionarios del gobierno los retiraran del acceso público.

martes, 27 de diciembre de 2016

Palestina denunciará los asentamientos israelíes como crímenes de guerra


Luego de que el Consejo de Seguridad de la ONU aprobara el pasado viernes una condena a las colonias israelíes, el secretario general de la OLP, Saeb Erekat, advirtió que los palestinos acudirán a la Corte Penal Internacional (CPI) para que “investigue todos los crímenes de guerra israelíes, sobre todo los asentamientos”.
El dirigente de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) calificó como “arrogante” el comportamiento de Israel, que “incluye la construcción de más colonias, muertes, detenciones y asedio”.
Erekat adelantó también que la OLP solicitará al Consejo de Derechos Humanos de la ONU “que haga lo que sea necesario contra las obvias violaciones de Israel como potencia ocupante en los territorios palestinos”. Asimismo, anticipó que aprovecharán la asunción de Antonio Guterres como nuevo secretario general de la ONU, el próximo 1 de enero, para pedir que Palestina sea miembro de pleno derecho en el Consejo de Seguridad y pueda monitorear la aplicación de la Resolución 2334, del pasado viernes.
La OLP, además, pedirá a Suiza, como país anfitrión de la Convención de Ginebra, que los Estados firmantes definan mecanismos para “detener los crímenes de Israel en los territorio ocupados, particularmente en Jerusalén Este”.
Página12

domingo, 4 de diciembre de 2016

La fiscal de la Corte Penal Internacional pide juzgar a EE.UU. por crímenes de guerra: ¿Quién es?

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Por RT
Fatou Bensouda ha denunciado en un informe que las fuerzas armadas estadounidenses y la CIA habrían cometido crímenes de guerra en Afganistán en 2003-2004.
Fatou Bensouda es la primera mujer al frente de la Corte Penal Internacional (CPI), el único organismo internacional permanente destinado a juzgar el genocidio y los crímenes de guerra y contra la humanidad. Cuando asumió el cargo en 2012, después de que el argentino Luis Moreno cumpliera su mandato oficial de nueve años, anunció que iba a trabajar “con y por las víctimas de conflictos masivos y terribles”.
Cuatro años después, en una entrevista concedida a ‘El Confidencial‘, la fiscal jefe del CPI se muestra “totalmente convencida” de lo que hace y subraya que ejerce su trabajo “siempre con independencia, sin miedos o favores”: “Mi máxima es la justicia”, subraya.
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Y así lo ha demostrado con su último informe, probablemente el más controvertido de todos, en el que denuncia que las fuerzas armadas estadounidenses y la agencia de inteligencia CIA habrían cometido crímenes de guerra en Afganistán, entre los años 2003 y 2004. 
No obstante, se trata de un documento que recoge los exámenes preliminares, la etapa previa al inicio de una investigación que podría concluir en un proceso judicial. “Primero debemos concluir los estudios para determinar qué tipos de crímenes fueron cometidos, la gravedad de los mismos, el interés que tiene eso para la justicia y si está en beneficio de las víctimas”, explica al citado medio.
De momento, lo que ha anunciado el CPI es que “existe una base razonable que permite creer que, durante el interrogatorio de estos detenidos, miembros de las fuerzas armadas estadounidenses y de la CIA, recurrieron a métodos constitutivos de crímenes de guerra” durante los años 2003 y 2004, cuando George W. Bush era el presidente de EE.UU.
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Para la fiscal, que fue elegida por la revista ‘Time’ como una de las cien personas más influyentes del mundo en el año 2012, ya es hora de “revisar qué ha pasado durante esos años en Afganistán y de aclarar las cosas”. 
Nacida en Banjul, capital de Gambia, en el seno de una familia musulmana y cuyo padre ejercía la poligamia, Bensouda, de 55 años, tiene una dilatada carrera en lucha contra las injusticias sociales. Después de estudiar derecho en Nigeria regresó a su país para trabajar como abogada y fiscal, y más tarde como asistente de la ONU en Derecho Marítimo. Pero, sobre todo, destaca su cargo como fiscal del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, creado en 1994 para juzgar el genocidio de la etnia tutsi por parte del Gobierno hutu. 
Pero Bensouda también tiene un pasado oscuro: fue asesora legal y ministra de Justicia durante los primeros años de mandato de Yahya Jammeh, actual presidente de Gambia, quien dio un golpe de Estado a mediados de la década de los 90 y que constantemente es denunciado por violaciones de derechos humanos en su país.
Despedida en el año 2000, Bensouda entró a formar parte de la CPI en el 2004 como segunda fiscal, por lo que ya conocía a fondo la institución cuando fue elegida por consenso en 2011 por la Asamblea de los 121 Estados miembros de la Corte para ocupar el cargo de fiscal jefe.
Sin embargo, el informe llega en un momento en el que la institución atraviesa una crisis de credibilidad y necesita demostrar a sus Estados miembros que se trata de un tribunal imparcial en sus decisiones. En los últimos meses, Sudáfrica, Burundi, Gambia y Rusia se han retirado del CPI al considerar que el tribunal tiene una visión sesgada y que solo ha servido para procesar a los líderes africanos, ignorando los crímenes cometidos por otros Estados occidentales.