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martes, 14 de junio de 2016

UN DIPUTADO DEL PP CONFUNDE UNA PROTESTA EN EL CONGO CON UNA DE VENEZUELA

El vicesecretario de Comunicaciones del Partido Popular, Pablo Casado, publicó un mensaje a través de Twitter sobre unas supuestas protestas por carencias de alimentos en las calles de Venezuela, enviado por un “amigo”, y mostró su opinión al respecto.
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El político español no se preocupó de verificar la veracidad del video y se aventuró a divulgarlo, sin percatarse del torpe error, ya que la pieza audiovisual no es de Venezuela, sino que recoge protestas antigubernamentales en Kinshasa, capital de la República Democrática del Congo, a miles de kilómetros de Caracas.
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El mensaje se hizo viral y con él llegaron las criticas, las burlas y las mofas de quienes advirtieron el “error” del político.
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En medio de la polémica, Casado borró el mensaje para “evitar más confusión”, aunque no pidió disculpas y arremetió nuevamente contra el Gobierno de Nicolás Maduro, comentando varios incidentes de violencia entre opositores y partidarios de la Revolución ocurridos en Caracas.

lunes, 18 de enero de 2016

Hace 55 años la CIA asesinó a Patrice Lumumba, líder revolucionario congolés

Hace 55 años, agentes de los servicios secretos belgas y de la CIA introdujeron el cuerpo de Patrice Lumumba en un barril de ácido y lo hicieron desaparecer. El Congo pudo haber ido hacia una democracia y, por el contrario, fue hacia una de las peores dictaduras africanas del siglo XX.
Fue el primer jefe de gobierno de la República Democrática del Congo. Buscó la descolonización de su país en manos de Bélgica y destruir totalmente el poder colonialista europeo presente en África, erradicar el ultraje y el expolio que durante siglos había sufrido el continente.
En 1958 se orientó decididamente hacia la lucha por la descolonización del Congo por las escasas posibilidades de acción social que le permitían las autoridades coloniales belgas y así fundó el Movimiento Nacional Congolés, partidario de crear un Estado independiente y laico, cuyas estructuras políticas unitarias ayudaran a superar las diferencias tribales creando un sentimiento nacional.
Tras la independencia de Bélgica, en 1960, el Congo celebró elecciones, y Patricio Lumumba, líder de la lucha independentista, llegó a la presidencia con un programa nacionalista y de izquierda.
Lumumba no pudo impedir que la retirada del ejército belga diera paso conflicto político con pronunciamientos militares, ataques a la población blanca y disturbios generalizados.
La rebelión fue especialmente grave en la región minera de Katanga, que se declaró independiente bajo el liderazgo de Tschombé; Lumumba denunció que esta secesión había sido promovida por el gobierno belga en defensa de los intereses de la compañía minera que explotaba los yacimientos de la región.
Lumumba pidió ayuda a la ONU, que envió un pequeño contingente de «cascos azules» incapaces de restablecer el orden, y por eso pidió el apoyo de la Unión Soviética, con lo que amenazó directamente los intereses occidentales.
El presidente de EE.UU., Eisenhower, dio entonces orden de eliminarlo. Y envió al agente de la CIA Frank Carlucci, quien luego sería secretario de Defensa de Ronald Reagan.
Un golpe de Estado derrocó a Lumumba en septiembre de 1960. Fue torturado brutalmente y fusilado por mercenarios belgas, que disolvieron su cuerpo en ácido y esparcieron sus restos para que no fuera reconocido.
Hace bien poco, en noviembre de 2001, el parlamento de Bélgica reconocía la responsabilidad de su Estado en la muerte de Patricio Lumumba.
Fue asesinado de esa manera por la gran lucha política e ideológica que realizó para dar a conocer la unidad como instrumento y vía para el logro de la liberación por parte de los pueblos africanos, de los yugos coloniales que se mantenían en el momento en que libró su lucha y que aún se mantienen, incluyendo entre ellos al neocolonialismo naciente y al imperialismo norteamericano que ya comenzaba a meterse en los países africanos para sumarse a los saqueadores de las riquezas de ese continente.
El pensamiento de Patrice Lumumba constituyó un peligro para las potencias occidentales explotadoras de los pueblos africanos. Medio siglo después, las autoridades estadounidenses reconocieron su implicación en el derrocamiento y asesinato del líder congoleño.
​Vista en la distancia, su lucha fue la misma que hoy se libra en Nuestra América por darle una verdadera independencia.
Telesur

sábado, 18 de julio de 2015

“Nosotras morimos para que ustedes puedan tener sus smartphones”

Janet, una mujer de 32 años y cuatro hijos que vivía con su marido en una aldea que atacaron los rebeldes. Mataron a su marido y la llevaron a ella y a sus hijos a la selva y, una vez allí, ataron a Janet a un árbol y la torturaron a base de apagar cigarrillos en su cuerpo y violarla. “Pasaron los días, la soltaron del árbol y la dieron de comer carne. Ella quería ver...
Caddy Adzuba y  su lucha.
Caddy Adzuba y su lucha.
Por Alicia Ibarra. La periodista y activista de los derechos humanos en el Congo denuncia que la violencia sexual contra las mujeres en su país está motivada por el progreso tecnológico y que no tendría cabida si las multinacionales no financiaran el armamento a los rebeldes. Caddy Adzuba: “Nosotras morimos para que ustedes puedan tener sus smartphones”.
Mujeres mutiladas, maltratadas y despojadas de su dignidad. Las violaciones y demás torturas sexuales que sufren las mujeres en la República Democrática del Congo por parte de los rebeldes durante el conflicto aún vigente va más allá de lo estrictamente físico, se trata de una forma de someter a una sociedad y de causar heridas irreparables al enemigo. “Es una guerra que se ha librado sobre el cuerpo de la mujer”, denuncia la congoleña Caddy Adzuba, Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2014 por su labor como activista y periodista que defiende los derechos de las mujeres, en los cursos de verano que la Universidad Complutense realiza en El Escorial.
A través de sus ojos, la periodista refleja las crueldades que ha visto en su país, el segundo más grande de África; un lugar que ha sufrido dos guerras en los últimos veinte años dejando una sociedad completamente destruida a su paso. En la zona Este del Congo, donde se encuentra la Asociación de Mujeres de los Medios de Comunicación en la que participa Adzuba, los rebeldes siguen perpetrando crímenes horribles y destruyendo aldeas. “Violar no es sólo forzar a una mujer a tener relaciones sexuales, es un feminicidio”, declara la periodista.
La periodista congoleña Caddy Adzuba ha sido galardonada este miércoles con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2014 que se celebra en el hotel de la Reconquista de Oviedo.
Caddy Adzuba nació en Bukavu, República Democrática del Congo, en 1981. Es licenciada en Derecho por la Universidad Oficial de Bukay y ha trabajado para la organización no gubernamental Search for Common Ground (EEUU). Actualmente, es periodista de Radio Okapi, emisora de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo (MONUSCO), que, desde 2002, emite en todo el país. Está amenazada de muerte desde que denunció la violencia sexual que sufren las mujeres de su país, en guerra desde 1996. Ha estado a punto de morir asesinada en dos ocasiones y tiene protección de Naciones Unidas. 
Reconocida activista por la libertad de prensa, la reconstrucción de la paz y los derechos humanos, especialmente los de la infancia y las mujeres en zonas de conflicto, Caddy Adzuba denuncia, a través del periodismo, las torturas y violaciones de las que son víctimas las mujeres y las niñas congoleñas y promueve su reinserción en una sociedad en la que son, por este hecho, repudiadas.
Las innumerables historias que hay detrás del conflicto, que también es conocido como uno de los mayores genocidios que se han producido en la era moderna, se hacen patentes cuando Adzuba muestra fotografías de las agresiones a mujeres y niños. En ellas se puede ver cómo las botellas de plástico derretidas o las cuchillas son sólo algunas de las formas en las que las mujeres son agredidas sexualmente y también cómo las matanzas de bebés son algo desgraciadamente común.
“Cuando una mujer es mancillada y proscrita es expulsada de la sociedad hasta por su propio marido”, cuenta la activista. Para que esto no suceda, el ginecólogo congoleño Denis Mukwege, premio Sájarov el pasado año, ayuda a la Asociación reconstruyendo a las mujeres. “El cuerpo de la mujer es un campo de batalla”, critica Adzuba.
Uno de los casos más impactantes que ha contado durante su conferencia ha sido el de Janet, una mujer de 32 años y cuatro hijos que vivía con su marido en una aldea que atacaron los rebeldes. Mataron a su marido y la llevaron a ella y a sus hijos a la selva y, una vez allí, ataron a Janet a un árbol y la torturaron a base de apagar cigarrillos en su cuerpo y violarla. “Pasaron los días, la soltaron del árbol y la dieron de comer carne. Ella quería ver a sus hijos y no la dejaban, hasta que un día le dijeron que la carne que le habían dado para alimentarse eran sus hijos. Ella no asimilaba aquello y le trajeron un saco con las cabezas de los tres niños”, relata Adzuba haciendo que la sala de oyentes estremeciera.
Por desgracia, no es un hecho aislado, sino que se produce “casi a diario en el Congo”. En otra ocasión, a dos de las compañeras de la Asociación las mataron y a otras dos las violaron de tal forma que no lograron sobrevivir. “Las carreteras están en muy mal estado y a veces no llegan al hospital a tiempo”, cuenta la activista sobre la muerte de sus compañeras.
La hipocresía de Occidente
Sin embargo, para Adzuba todo esto no sucedería si los rebeldes no tuvieran armas. “¿Quién es el salvaje, el que comete los crímenes o quienes les dan las armas? Nosotros morimos para que ustedes puedan tener sus smartphones”, señalaba con el dedo la periodista a la gente de la sala. “Las mujeres mueren a cada segundo y son violadas por culpa del progreso tecnológico”.
Según cuenta la congoleña, el coltán que procede de su país y de Colombia hace que empresas multinacionales estén interesadas, financien las armas y provoquen situaciones de guerra. “No es una guerra africana, son los europeos y americanos los que están matando a los africanos”, remarcaba.
Para Adzuba lo peor de todo es que cuando esa población indefensa quiere salir del Congo y evitar un conflicto provocado por los intereses de las multinacionales, cruzan el mar les llaman “inmigrantes clandestinos”. “Nos imponen la guerra en nuestro país y no quieren que huyamos de ese terror”, critica a las instituciones Occidente a la que vez que las acusa de hipócritas.
“El Banco Mundial nos manda dinero y muchas organizaciones nos mandan ayuda; lo único que hacen es devolvernos lo que nos han robado”, sentencia Adzuba. Igual que ella, muchos congoleños sólo quieren la paz y concienciar a las personas de cómo es la situación que vive su país. “Sólo pedimos vivir”.
Fuente: Público 

domingo, 28 de diciembre de 2014

Muere integrante cubano de la columna del Che en el Congo

Che Guevara en el Congo.
Che Guevara en el Congo.
El combatiente internacionalista Francisco Borge Belén Cervantes, integrante de la columna de Ernesto Che Guevara en el Congo desde 1964 hasta 1966, falleció Santiago de Cuba víctima de cáncer.
Belén Cervantes, nacido en una fecha tan especial para los cubanos como el 10 de octubre, contaba al morir con 76 años de edad.
Este majagüense fue fundador de los órganos locales del Poder Popular como delegado de la comunidad Los Hoyos, y militante del Partido Comunista de Cuba por más de cinco décadas.
El Negro Belén, como cariñosamente lo llamaban familiares y amigos, cambió su nombre por Leonel Nogueira Quirós en la misión del país africano, donde fue ascendido a teniente y jefe de armamento, por el Guerrillero Heroico.
En declaraciones a la AIN hace cuatro años, Belén dijo que el día del encuentro con el Che en tierra congoleña no lo olvidaría jamás, pues lo reconoció diciéndole que él era el Negrito de la Crisis de Octubre, en alusión a los días que compartieron juntos durante aquellos acontecimientos.
El majagüense Isaías Ulloa Pérez de Corcho manifestó sentir dolor por la pérdida de su amigo, porque Francisco encarnaba al revolucionario incondicional de principios morales y éticos, al trabajador ganadero que amaba los animales y al padre ejemplar.
Entre las condecoraciones que recibió Belén están la Medalla de Combatiente Internacionalista de primera clase, Liberación de Angola, 50 aniversario de las FAR, 28 de Septiembre, y la distinción Alfredo Corcho Cintra, que otorga el sindicato agropecuario.
(Con información de AIN)