sábado, 3 de marzo de 2018

Miguel Moreno Leyton, El Nazi Chileno Que Busca «Detener» El Ingreso De Haitianos En Chile

Voz Ciudadana Chile, realiza esta nota con el fin de denunciar a un grupo de tuiteros encabezados por Miguel Moreno Leyton, un joven que no encontró mejor forma de incitar la xenofobia, el racismo y la discriminación hacia la comunidad haitiana, que busca un mejor porvenir en tierras chilenas.


Lo insólito de todo, la apariencia y el apellido del sujeto no le acompaña. No se condice con los típicos rubiecitos alemanes. Miguel Moreno es un digno representante de los morenazis chilenos, que creen ser caucásicos, de sangre fina y pura, pero que no son más que unos simples peleles ignorantes, que si le hubiera tocado vivir en la época de los nazis, estos tipos habrían sido de los primeros en pasar a la cámara de gas, porque para Hitler, estos sujetos no serían más que unos pobres indiecitos subdesarrollados de sangre impura.
Es el caso de Miguel Moreno Leyton, militante del llamado “Movimiento Nacionalista Identitario”, su lema, “¡Dios Con Nosotros y Nuestra Patria Libre! ¡Que Viva el Pueblo de Chile!”, como si fuera parte integral de un movimiento al cual se debe respetar, un movimiento que derechamente pretende impedir el ingreso de haitianos en Chile, para “evitar que la raza chilena se mezcle”. Insólito, más que todo lo demás, indignante.
Miguel Moreno Leyton
Miguel Moreno Leyton

Lo que se escribe en las redes sociales es parte de tu responsabilidad, pero surge nuevamente la pregunta, ¿hasta dónde llega la libertad de expresión?
La libertad de expresión no puede convertirse en una herramienta para vulnerar los derechos de los otros o para incentivar la violencia, la discriminación y el odio. Chile está cambiando, e inexorablemente todo este grupete de peleles que se creen superiores, deberán convencerse de que no podrán incentivar este tipo de violencia, más aún si esta violencia se ejerce impunemente en las redes sociales.
Pese a que la Constitución Política establece, la libertad de expresión como el derecho que tienen las personas para difundir sus pensamientos, opiniones, informaciones e ideas a través de diferentes medios, como en este caso, a través de las redes sociales, se determina que estos tienen sus limitantes, por ejemplo cuando se utilizan expresiones o palabras que tengan una invitación a cometer actos violentos.

¿Hasta donde llega nuestro derecho a decir lo que pensamos, nuestra libertad para expresarnos?

Los grupos neo nazis chilenos expresan, además, una novedosa forma de discriminar de origen europeo. Su principal discurso, habría actualizado las tradiciones preexistentes con un modelo tomado del fascismo europeo, convirtiéndolo en un importante elemento ideológico del proyecto político de tercera vía que intentaron construir y haciéndolo cumplir una función específica en su disputa con la izquierda y con los sectores liberales del país.
La ignorancia supina de tuiteros como Miguel Moreno Leyton tiene el típico discurso nazi de una “raza superior” y por eso los demás son incapaces de estar a su altura y, de allí es que parten de la base de que no tienen porque respetarle el derecho los demás. Desde ese punto de vista hay un desprecio que puede llegar hasta por la vida de los otros.

Si uno analiza el comportamiento de este reducido grupete, uno puede ver que suelen decir que tienen un ideario, pero efectivamente son de un desarrollo intelectual relativamente bajo, no son muy elaborados, son de pensamientos básicos y, por lo tanto, no son de dar muchas explicaciones sino más bien actúan. Presentan y desarrollan una conducta específica y después desaparecen porque efectivamente no disponen de un ideario particularmente elaborado.
Se consideran que son “un grupo de personas en la humanidad que son mejores”, que tienen características que “los hacen especiales”, que con esa superioridad ellos pueden dictaminar quienes se merecen o no ser parte de la sociedad.
Para los neonazis, este mundo está dividido entre los que son como ellos y el resto, e incluso consideran que más abajo hay otra clase de personas, que son quienes no debieran existir simplemente.
En mi opinión, lejos de fortalecer su opción política y sus posibilidades de acceder al poder, éstas expresiones confinaron a estos fascistas a un lugar de marginalidad, de extrema derecha, que ha fortalecido un profundo rechazo y un evidente fracaso en sus convicciones.

Cabe hacer la pregunta: ¿Qué les pasa por sus cabezas?

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