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viernes, 6 de abril de 2018

Los enjuiciamientos politizados que buscan poner en jaque a líderes de izquierda de América Latina

Resultado de imagen para dilma y cristinaDilma Rousseff, Cristina Kirchner, Fernando Lugo y Manuel Zelaya tienen algo en común: además de carrera en la presidencia de sus países e ideología de izquierdas, todos han sido enjuiciados por la derecha de manera injusta, sectaria y parcializada, acusados de ilícitos para sacarlos o acorralarlos en el juego político. La intención detrás: neutralizar a los dirigentes de izquierda judicializando la política.
El retroceso de América Latina en los últimos años ha sido inminente luego del golpe contra Lugo y Rousseff, la derrota electoral de la izquierda en Argentina y el giro ideológico del actual gobierno ecuatoriano de Lenín Moreno.

En este sentido, la lucha anticorrupción ha servido de estrategia para tergiversar y crear caos, dada su rentabilidad política. “Quien llama a otro corrupto, lo convierte en el honesto y eso se expande”, advirtió Rafael Correa, ex presidente de Ecuador, recientemente, razonando sobre el peligro que se ha instalado en la región. La complicidad de los medios de comunicación, muchos de ellos en manos de grandes grupos económicos, ha sido clave y crucial en este desenlace.
En Brasil, Dilma Rousseff fue acusada de cometer crímenes de responsabilidad, de alterar los presupuestos mediante tres decretos no autorizados por el parlamento y por usar préstamos de bancos públicos para ocultar déficit en el presupuesto y cubrir programas sociales, o lo que los medios decidieron señalar como “violación de normas fiscales para maquillar las finanzas del país”.
Aunque lo negó categóricamente fue destituida y el abogado Michel Temer ocupó la presidencia interina, llevando a cabo un gobierno salpicado por denuncias de corrupción y tráfico de influencia (de las que ha salido airoso por sus pactos). Un mandato que verá su fin tras las presidenciales de octubre, si los militares no se imponen pues amenazan con dar un golpe de Estado si no se encarcela al también ex presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.
A Dilma se le achacó una práctica prohibida por la Ley de Responsabilidad Fiscal, obviando en anteriores ocasiones a gobiernos que han hecho lo mismo con impunidad. Tanto fue el ensañamiento, que se le juzgó por supuestos delitos cometidos en sus dos períodos de gobierno, acción considerada por ésta como un golpe de Estado impulsado por la derecha.
Su defensa negó que Rousseff firmara varios de los puntos de cuenta por los que era señalada y alegó que el presidente de Diputados, Eduardo Cunha -ahora suspendido por el Supremo Tribunal de Justicia al enfrentar varias denuncias de corrupción, incluido el cobro de sobornos y ocultamiento de cuentas en el exterior-, actuó por “venganza”.
Por otro lado, la expresidenta de Argentina, Cristina Kirchner, también ha sido blanco de una derecha empeñada en desacreditarla. Se le ha acusado de asociación ilícita y lavado de dinero, manejo de fondos intervenidos y cobro de dos jubilaciones (la de ella y la de su esposo), traición a la patria, administración fraudulenta y, más recientemente, por negociaciones incompatibles con la función pública, luego de que Aerolíneas Argentinas (controlada por el Estado) contratara 26 mil noches en el Hotel Alto Calafate, propiedad de la ex presidenta, sin seguir los mecanismos de compra previstos por la ley. Muchos de estos procesos están aún abiertos sin pruebas que determinen la culpabilidad definitiva de la líder.
Fernando Lugo, en Paraguay, es otro de los ejemplos de este orden. Destituido el 22 de junio de 2012, se le acusó de ejecutar un mal desempeño de sus funciones, tras un golpe parlamentario del Senado. Para garantizar su salida definitiva se le responsabilizó de los enfrentamientos en la provincia de Curuguaty, en los que murieron 11 campesinos y 6 policías, durante el desalojo de los trabajadores rurales que ocupaban un territorio en protesta por la escasez de tierras para el cultivo. La policía y fuerzas militares que procedieron a ejecutar dicho desalojo, lo llevaron a cabo de manera ilegal, abusando de su fuerza, y generaron un revuelta que valdría la salida de Lugo. La derecha hizo fiesta y se impuso en un nuevo gobierno con complicidad del parlamento.
Otro caso resonado en el que un mandatario de izquierda fue destituido, desprestigiado y acusado de ilícitos, ocurrió en Honduras con Manuel Zelaya Rosales, luego de que la Procuraduría General de la República solicitara un embargo precautorio a su casa en Tegucigalpa.
MANUEL ZELAYA
La medida se tomó luego de que Zelaya separara a la entonces presidenta del Banco Central, Gabriela Nuñez, de su cargo por negociar, presuntamente, la devaluación de la moneda con el Fondo Monetario Internacional.
La madrugada del 28 de junio del 2009 obligaron a Zelaya a abandonar su casa y lo enviaron al exilio a Costa Rica, tras un golpe militar avalado por orden del Congreso. Ocurrió justo en el momento en el que éste pretendía reformar la Constitución en favor de las clases más desfavorecidas.
Todos estos casos han sido calculados por la derecha para acorralar a los líderes políticos de izquierda en Latinoamérica, sacarlos del terreno de la lucha y de posibles reelecciones presidenciales con juicios totalmente viciados, apoyados por los emporios comunicacionales que han realizado una excesiva campaña de desprestigio internacional.

martes, 27 de marzo de 2018

Netflix busca desprestigiar a Rousseff y a Lula

Se acusa a “O Mecanismo” de querer influir en las elecciones de octubre en Brasil. 
La representación que se hace de la izquierda, y en particular de la gobernante, es sesgada y manipulada
La ex presidenta brasileña, Dilma Rousseff, no se ha quedado callada y ha denunciado públicamente la campaña de odio e intolerancia emprendida por grupos de extrema derecha.
Luego de investigar la serie de Netflix “O Mecanismo”, Rousseff la ha tildado de mentirosa al exponer una realidad parcializada en torno a ciertos casos de corrupción en Brasil, algo muy delicado debido a las próximas elecciones de octubre.
“Hago un llamamiento de alerta para otros países, porque Netflix no puede hacer campaña política, y si lo está haciendo en Brasil lo hará en tu país”, aseguró la ex mandataria en un encuentro con la prensa internacional en Río de Janeiro.
La serie original de José Padilha, creador de “Narcos”, es criticada también por empañar la imagen del ex presidente Lula Da Silva y la de la misma Rousseff poniendo en su boca frases que pertenecen al senador Romero Jucá, mano derecha del ahora presidente Michel Temer. En el seriado también se le atribuye a Rousseff una amistad con el directivo de Petrobras Paulo Roberto Costa, uno de los primeros en ser detenidos por corrupción.
Según la dirigente, es una estrategia de las élites y los grandes medios de comunicación para desgastar y desprestigiar la imagen del Partido de los Trabajadores. Además, aseguró que “hay un intento deliberado de impedir que el ex presidente (Lula Da Silva) sea candidato. Hay una estrategia clara de nuestros adversarios golpistas de intentar hacer inviable su candidatura”, dijo Rousseff.

viernes, 26 de mayo de 2017

¿Volverá Dilma Rousseff a la Presidencia de Brasil?

Un nuevo capítulo se abre dentro de la crisis política que experimenta Brasil desde el pasado año cuando el presidente de facto Michel Temer, tras un golpe parlamentario, destituyó a la mandataria constitucional Dilma Rousseff.
Temer se encuentra bajo investigaciones de la Corte Suprema a petición de la Fiscalía, que sospecha que el gobernante pudo haber participado de delitos de corrupción, obstrucción a la justicia y organización criminal.
Ante este escenario político la defensa de Dilma Rousseff, pidió el jueves al Supremo Tribunal Federal (STF) que juzgue un recurso presentado en septiembre de 2016 cuestionando la legalidad de la destitución de la mandataria el año pasado por irregularidades fiscales.
En conversación con teleSUR la periodista y analista en temas internacionales Laura Béquer Paseiro explicó los posibles escenarios que puedan suceder en Brasil, teniendo en cuenta la solicitud de la defensa de Rousseff y los pedidos de juicios políticos contra el presidente de facto Michel Temer, que suman ya 19.
“Si Temer es procesado ocuparía su cargo el presidente de la Cámara BajaRodrigo Maia, quien también está bajo investigación por corrupción. La Constitución establece que Maia estaría en ese cargo por un mes porque el Congreso debe elegir un nuevo presidente para terminar el mandato de Temer”, explica Béquer.
La analista internacional recuerda que Dilma fue procesada en el juicio político, pero que puede ocupar cargos públicos. “Por eso, si Temer es procesado podrían convocarse a elecciones anticipadas. Sin embargo, habría que ver la composición de fuerzas políticas en un Congreso que aprobó en las dos Cámaras el pedido contra Rousseff”, agregó.
Béquer refiere que el eventual regreso de Rousseff a Planalto simbolizaría una restitución moral a una presidenta electa constitucionalmente a quien no le probaron ningún tipo de delito durante la causa en su contra iniciada a finales de 2015.
En ese sentido afirmó que las presiones en las calles para que Temer renuncie enrarecen el clima político en el país después del audio revelado por O Globo en el que el presidente dio luz verde al pago de sobornos a Eduardo Cunha cuando estaba al frente de la Cámara de Diputados.

jueves, 11 de mayo de 2017

Madres de Plaza de Mayo otorgarán pañuelo blanco a Dilma Rousseff


Las Madres de Plaza de Mayo otorgarán este jueves a la expresidenta brasileña Dilma Rousseff el histórico pañuelo blanco, símbolo de la lucha por sus hijos desaparecidos durante la última dictadura cívico-militar argentina
BUENOS AIRES.– Las Madres de Plaza de Mayo otorgarán este jueves a la expresidenta brasileña Dilma Rousseff el histórico pañuelo blanco, símbolo de la lucha por sus hijos desaparecidos durante la última dictadura cívico-militar argentina (1976-1983).
La ceremonia coincidirá con el acto de entrega del premio Rodolfo Walsh que le conferirá a la exmandataria la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad de La Plata, «por su ejemplo, su compromiso militante y coherencia en los principios y la acción».
Estamos muy felices de entregar el pañuelo a Dilma, sobre todo en este momento, un pañuelo bordado por una de nuestras madres, letra por letra, que representa el abrazo de nuestros hijos, apuntó en un mensaje la presidenta de la Asociación, Hebe de Bonafini.
La destacada referente de los derechos humanos expresó que muchos se merecen esta distinción y la exgobernante es una de ellas «porque después de soportar la cárcel, la tortura y casi la muerte, llegó a ser presidenta y es una gran mujer».

viernes, 17 de marzo de 2017

Brasil: Movilizaciones populares ponen freno a Temer

 Manifestación contra la reforma de las pensiones en Río de Janeiro. Foto: M. SCHINCARIOL AFP
Manifestación contra la reforma de las pensiones en Río de Janeiro. Foto: M. SCHINCARIOL AFP
Lula vive una semana impresionante. El lunes habló en la apertura del congreso de los trabajadores rurales, a una platea de miles de personas, en Brasilia. El martes tuvo que declarar en un proceso absurdo en el cual es reo, sin ningún argumento. El fue, acompañado de la militancia política, contestó a todo, concluyó con un discurso político sobre su trayectoria, sobre su gobierno y la denuncia de las persecuciones que sufre. Fue tan demoledor, que el principal cronista de derecha, de la revista Veja, dijo que Lula se había comido totalmente al juez, había salido muy bien.
El miércoles fue un día muy importante en la lucha en contra del paquete neoliberal del gobierno de Temer. Fue convocada una jornada de movilizaciones nacionales y de huelga en contra específicamente de la reforma sobre las jubilaciones y de la reforma laboral que el gobierno tramita en el Congreso.
Fue la jornada de movilizaciones populares más grande que Brasil ha conocido desde la ruptura de la democracia. Hubo manifestaciones callejeras en cientos de ciudades por todo el país. En una ciudad como Sao Paulo, por primera vez los servicios del Metro y de omnibús pararon, generando una situación nunca antes conocida en la ciudad más importante de Brasil.
La concentración más grande de la jornada fue en la avenida Paulista, la principal vía de Sao Paulo, donde se concentraron 500 mil personas, las cuales se las arreglaron para llegar, pese a la huelga de los transportes. Líderes sindicales y de movimientos sociales –como los Sin Tierra y los Sin Casa, entre otros– hicieron uso de la palabra, hasta que llegó Lula.
Lula dijo que el pueblo sólo se detendrá cuando pueda elegir democráticamente su gobierno, mientras la multitud que lo escuchaba coreaba su nombre. Criticó las medidas propuestas por el gobierno de Temer y afirmó que debería ser presidente de una empresa, para vender lo que produjera y no los bienes del pueblo brasileño. Agregó: Este país era respetado en todo el mundo; hoy tenemos un presidente que no tiene coraje ni de ir a Bolivia.
Como pasa ahora con todas las reuniones en que participa Lula, terminan teniendo un carácter de campaña electoral, con las consignas tradicionales de las campañas anteriores de Lula. De hecho, el PT ha decidido que lanzará la precandidatura de Lula a la presidencia de Brasil antes incluso del congreso del partido –que se realizará los días 1, 2 y 3 de junio–, para imponer un clima de disputa electoral desde ahora. Para ello Lula prepara un plan de seminarios para discutir su plataforma política para la campana del próximo año.
Un reportaje de Folha de Sao Paulo, de una periodista de Curitiba, a partir de hechos de la Operación Autolavado y los procesos en contra de Lula, dijo que el plan es tratar de sacar al ex presidente de la vida política entre junio y octubre de 2018, es decir, en el auge de la campaña electoral, que se concluirá en octubre de ese año. Es difícil imaginar, a partir del clima de movilización de masas en la perspectiva electoral ya iniciado en Brasil, sumado al desgaste cada vez más grande del gobierno, que sea posible una operación jurídica en contra del líder más popular de la historia brasileña, desde ahora ya el líder de las encuestas en todas las circunstancias, en primera y segunda vuelta.
El día 3 de mayo, el juez Sergio Moro, quien directamente se erigió en el enemigo político de Lula y busca inhabilitarlo electoralmente, el mismo que ha intentado meterlo a la cárcel desde hace un año, convocó a Lula a declarar en Curitiba. Una ciudad que no es el feudo privilegiado de Moro –él la llama república de Curitiba–, a tal punto que una manifestación convocada por sus simpatizantes para apoyarlo, la semana pasada, tuvo la participación de solamente 15 personas.
Por otra parte, se convoca a una inmensa manifestación para acompañar a Lula el día de la declaración, que se anuncia en una circunstancia especial, con el enfrentamiento entre los partidarios del ex presidente y de sus detractores, además de que se verán frente a frente por primera vez Lula y Moro. Por la experiencia de esta semana, Lula, quien ya llamó a los jueces responsables por la persecución a su mujer, no dejará pasar esa oportunidad para no sólo defenderse de las acusaciones, sino también para relatar su trayectoria como líder social y político, recordar las conquistas de su gobierno y denunciar las persecuciones de que es víctima.
Pero antes de ese momento, concluyendo una semana muy intensa, Lula irá, con Dilma, al noreste, a la provincia de Paraiba, hacia donde llega el río más importante de Brasil, el río Sao Francisco, cuya obra es responsabilidad de los gobiernos del PT, pero que Temer fue a inaugurar la semana pasada, bajo protestas de la población local, que sabe que la paternidad de la obra es de Lula y de Dilma. Será una manifestación extraordinaria, para la cual se preparan caravanas de todo el noreste del país. Será un fin de semana simbólicamente muy fuerte y políticamente consagrador para Lula y también para Dilma.
Mientras tanto, si el gobierno ya sufría muchas dificultades con su propia base parlamentaria para aprobar su proyecto de modificaciones del sistema de jubilaciones, a partir de las manifestaciones de hoy las perspectivas son todavía peores para el gobierno. A lo que se suma el inicio de los procesos en contra de por lo menos cinco ministros de Temer, en el Supremo Tribunal Federal.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

6 países abandonan la Asamblea de la ONU durante discurso de Temer


Representantes de seis países latinoamericanos dejaron la sala de la Asamblea General de Naciones Unidas en señal ‎de protesta cuando el presidente de Brasil, Michel Temer, daba su discurso.‎
“Ecuador, Costa Rica, Bolivia, Venezuela, Cuba, Nicaragua salen de debate general de la Asamblea General de la ONU al tomar la palabra Michel Temer”, anunció el martes el canciller ecuatoriano, Guillaume Long, en su cuenta de Twitter.
Asimismo, explicó que este acto de las delegaciones latinoamericanas fue una señal de contundente rechazo a reconocer el Gobierno que lidera Temer tras el juicio político (impeachment) contra la ya exmandataria Dilma Rousseff.
Temer, el primero de los 135 jefes de Estado y de Gobierno en hablar en el debate anual de la 71ª Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU), es acusado por dichos países de traidor y golpista, pues era vicepresidente de Rousseff. Pese a ello, defendió el proceso contra su antecesora, pretextando que se trataba de un “ejemplo de democracia”.
“No hay democracia ni Estado de derecho en el que las normas no se apliquen por igual a todos, inclusive a los más poderosos”, comentó Temer, durante su intervención.
Ecuador, añadió, ya “padeció de ese tipo de prácticas durante muchos años”, y por ello se toma “estas cosas muy en serio”.
Por su parte, Long destacó que los representantes de los mencionados países consideran el juicio político contra Rousseff como un golpe de Estado “solapado” que sienta un mal precedente para Latinoamérica.
Rousseff fue señalada como culpable de corrupción por el Senado que, de hecho, tomó la decisión de apartarla definitivamente de sus funciones con el voto de 62 senadores a favor de un total de 81.
“El uso de argumentos administrativos contra el sufragio universal es algo que nos parece muy grave y sienta un muy mal precedente para la región”, sostuvo el canciller ecuatoriano.
Tras enfatizar que la destitución de Rousseff “parece impresentable en un contexto latinoamericano, que se ha marcado por tantos años por el autoritarismo y dictaduras de tinte militar”, criticó que “no se puede jugar con la democracia”.
En este mismo contexto, la cancillería de Costa Rica explicó en un comunicado sus razones para abandonar el pleno: “Nuestra decisión, soberana e individual, de no escuchar el mensaje del señor Michel Temer en la Asamblea General, obedece a nuestra duda de que ante ciertas actitudes y actuaciones, se quiera aleccionar sobre prácticas democráticas”.
De acuerdo con las fuentes, abandonar la Asamblea General de la ONU es una práctica común cuando se quiere mandar una señal de contundente rechazo.
HispanTV | Andes | LibreRed

sábado, 3 de septiembre de 2016

Golpes blandos, la nueva tendencia en la región

Siguiendo con la progresión de condena total en el caso hondureño y condena parcial en el caso paraguayo, esta vez las voces de protesta a nivel regional son más la excepción que la regla, atento al vuelco a la derecha en Sudamérica.
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El golpe parlamentario que terminó con el gobierno de Dilma Rousseff es el eslabón más reciente de una serie de golpes blandos que empezó con el derrocamiento del presidente de Honduras, Mel Zelaya, en el 2009, y siguió con el de Paraguay, Fernando Lugo, en 2014.
La secuencia, a medida que avanza, va creciendo en su maquillaje y su sofisticación. Empieza en Honduras con un golpe rudimentario, al principio casi de manual, pero con una parodia de legalidad. Sigue con un juicio político express en Paraguay sin pruebas contra el presidente y violando su derecho de defensa y culmina en Brasil con un proceso tan legal como ilegítimo y carente de fundamentos jurídicos.
La secuencia, además, arranca en la periferia de la región, donde Estados Unidos continúa siendo la fuerza hegemónica, y llega hasta el corazón mismo de Sudamérica y principal potencia regional, que es Brasil, pasando como escala intermedia por un país sudamericano y socio del Mercosur como Paraguay, parte del grupo de países sudamericanos que formó un bloque relativamente autónomo en la década pasada y empezó a aplicar mecanismos propios para resolver sus conflictos.
A principios de la década pasada, las nuevas instituciones regionales como Mercosur y especialmente Unasur habían servido para evitar la interrupción de regímenes democráticos en Ecuador y Bolivia, y conflictos bilaterales como Colombia-Venezuela, Colombia-Ecuador o Bolivia-Chile, desacuerdos todos ellos que en tiempos de guerra fría habrían tenido a Estados Unidos como protagonista principal y árbitro eventual.
Pero la distracción de Washington con las guerras en Medio Oriente, y la aparición de China como principal socio comercial, junto a la coincidencia de un grupo de gobernantes carismáticos de similar signo político, comprometidos con la integración regional, consiguió romper la hegemonía del Consenso de Washington a nivel sudamericano.
Mientras en México, Centroamérica y el Caribe, a pesar de puentes tendidos a través de organismos que excluyen a Estados Unidos y Canadá como la Celac, por su nivel de integración con la potencia del norte tanto a nivel de tratados de libre comercio como en temas migratorios y de remesas, la dependencia sigue siendo casi absoluta, lo cual impide su participación en otros proyectos de integración. Este límite se vio en el golpe de Honduras.
Zelaya fue sacado de su cama en pijamas por una patota del comandante del estado mayor, Romeo Vázquez. Lo llevaron a una base militar estadounidense, lo subieron a otro avión y lo echaron del país. A la mañana siguiente, en una sesión express asumió un títere civil del comandante, el presidente del Congreso, Roberto Micheletti, y los militares decretaron el estado de sitio y una serie de medidas de control social de corte autoritario. Según cables del Departamento de Estado estadounidenses revelados por Wikileaks, Estados Unidos no apoyó el golpe y hasta intentó de disuadir a sus autores, aunque Zelaya no era de su agrado. De hecho, Estados Unidos acompañó al resto de los países de la OEA en su condena al día siguiente de que ocurrió. Pero apenas horas después Estados Unidos, a contramano de Latinoamérica, empezó a apoyar la transición del gobierno golpista hacia unas rápidas elecciones, aprovechando que Zelaya estaba en el final de su mandato. Mientras tanto, envalentonados por sus éxitos en Sudamérica, Brasil y Argentina apostaron fuerte al regreso de Zelaya, con Cristina Kirchner acompañando al presidente legítimo en un fallido intento de regreso y Lula dándole asilo en la embajada brasileña de Tegucigalpa una vez que el regreso no pudo concretarse. Con su apoyo a la transición del gobierno golpista, Estados Unidos marcó un límite a la expansión del bloque sudamericano sin romper sus políticas de Estado de no invadir más después del desembarco los Marines en Panamá en 1989, y de no apoyar más golpes, al menos abiertamente, desde el fallido putch contra Chávez en 2002.
Así llegamos al segundo golpe blando contra un gobierno progresista por parte de una elite financiera y política malacostumbrada a perpetuarse en el poder a como dé lugar. Esta vez le tocó al ex obispo Fernando Lugo, otro personaje que no era del agrado de los Estados Unidos, entre otras cosas, Wikileaks dixit, porque reemplazó una unidad antiterrorista estadounidense dedicada a entrenar tropas de elite paraguayas, por asesores militares de Argentina y Brasil. Lugo no era un político tradicional ni era particularmente hábil a la hora de negociar. Sin apoyos en el Congreso, abandonado por sus socios del Partido Liberal, traicionado por su vice Federico Franco, quedó a la merced de la elite golpista, acostumbrada a décadas ininterrumpidas de gobierno de la mano del general Alfredo Stroessner y su Partido Colorado. La oportunidad llegó tras la conmioción social causada por la llamada masacre de Curuguaty, en la que fallecieron once campesinos y seis policías en una estancia sojera en el este del país. Si bien la violencia venía desde hace tiempo y quizá nadie había hecho más para mediar en el conflicto entre campesinos y terratenientes que el propio Lugo, el Congreso decidió destituirlo por su “responsabilidad política” en el enfrentamiento. El juicio duró menos de 48 horas y Lugo tuvo menos de dos para defenderse. A falta de pruebas reales, fue destituido por el voto de 215 de los 225 congresistas paraguayos después de que la Corte Suprema rechazara un pedido de aplazar el proceso. La destitución fue condenada por la mayoría de los países de la Unasur pero, a diferencia del golpe blando hondureño, una moción de censura en la OEA apenas alcanzó 8 votos a favor y 28 en contra. Unasur mandó a una delegación de cancilleres que al término de su misión emitió un documento crítico, los países bolivarianos del ALBA no reconocieron al gobierno de facto de Franco y el Mercosur suspendió la membresía de Paraguay hasta las elecciones, nueve meses después del golpe, que llevaron al gobierno al colorado Horacio Cartes.
Ahora llegó el golpe en contra de Dilma. Esta vez se respetaron los tiempos y rituales que marca la formalidad, en un proceso parlamentario que fue supervisado in situ por el presidente de la Corte Suprema. Pero nuevamente se trata de una interrupción del régimen democrático para imponer un gobierno de facto de una elite nostálgica de poder, a través de mecanismos constitucionales previstos para sancionar acciones criminales a pesar de que no se acusa a la presidenta de haber cometido crimen alguno, aprovechando el mal humor social por una prolongada recesión y un persistente escándalo de corrupción que involucra a muchos de los pincipales empresarios y dirigentes políticos del país, pero no a Dilma.
Siguiendo con la progresión de condena total en el caso hondureño y condena parcial en el caso paraguayo, esta vez las voces de protesta a nivel regional son más la excepción que la regla, atento al vuelco a la derecha que está dando Sudamérica. A diferencia de lo que pasó en Honduras pero en sintonía con lo que pasó en Paraguay, en el caso brasileño Washington se mantiene cauto, distante y prescindente, como aceptando la nueva realidad geopolítica de su pérdida de hegemonía. Sin embargo, atenta a los múltiples intereses que aún posee en la región, así como a su alianza tradicional con los factores de poder que quedaron del lado de los golpistas o directamente operaron para erosionar las fuerzas democráticas especulando con la posibilidad de recapturar ganancias extraordinarias, la administración de Barack Obama no tardó en reconocer la legalidad de los gobiernos surgidos de estos procesos. No es lo mismo que invadir un país, pero no deja de ser una intervención negativa.
Así quedaron las cosas después del golpe blando en Brasil. A la espera de otros eslabones en esta nueva cadena de intervenciones antidemocráticas, a menos que el joven bloque regional sudamericano genere mecanismos defensivos que le permitan preservar lo que queda en pie y regenerar lo que hace falta en términos de cultura democrática, tanto en los países amenazados por esta nueva tendencia como en aquellos que ya optaron por salidas autoritarias para sus crisis de gobernabilidad.
@santiodonnell

jueves, 1 de septiembre de 2016

Mujica: “A Dilma la destituyeron por negarse a la corrupción”

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El ex mandatario uruguayo afirmó que lo que sucedió este miércoles en Brasil fue “la consumación de un golpe de Estado anunciado desde hace rato”.
El ex presidente y actual senador de Uruguay, José Mujica, expresó que la mandataria de Brasil electa en los comicios de 2014, Dilma Rousseff, fue destituida porque no cedió a las presiones para cubrir a políticos acusados de corrupción.
“A esta mujer la están condenando por no haber entrado en la corrupción”, afirmó Mujica mientras participaba del lanzamiento de una jornada de intercambio entre varios sindicatos de Suramérica.
El exmandatario uruguayo (2010-2015) recordó que el proceso de impeachment de Rousseff comenzó luego de que la mandataria se negara a ceder protección parlamentaria a quien era el presidente de la cámara de diputados Eduardo Cunha.
“Existe un señor, Eduardo Cunha, que era presidente del Parlamento y parece que alguien que pasó por Suiza le dejo 5.000.000 de dólares a su nombre pero él no sabe quién fue”, ironizó el senador perteneciente a la coalición oficialista Frente Amplio (izquierda).
Mujica agregó que tanto el Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil (izquierda) como la presidenta no intervinieron para evitar que fuera investigado y eso llevó a Rousseff a la condena.
“Y cuál fue el error del PT, error entre comillas y el error de la presidenta, no agarrar viaje para tapar un hecho de corrupción”, concluyó.
“Lo que hubo en Brasil fue un golpe de Estado. Póngale el nombre que quieran pero es así”, aseguró Mujica.
Durante el acto, declaró que lo que sucedió este miércoles en Brasil fue “la consumación de un golpe de Estado anunciado desde hace rato”.
Al respecto, aludió a que la última vez que el actual embajador brasileño José Serra visitó Uruguay “dijo a boca de jarro que esto estaba decidido” por lo que “toda esta discusión del Senado fue una gigantesca pantomima”.
Mujica añadió que la salida de Rousseff “estaba decidida en otra parte” y que “se montó un escenario a los efectos de embaucar a la opinión pública y dar una apariencia de juicio”.
“Hubo una decisión política de la derecha de aventar este gobierno. Hubo una decisión política que buscó reacomodar el artilugio jurídico a los efectos de tener ciertas cosas para presentarse ante la opinión del pueblo y del mundo”, continuó.
“Cuando los compañeros dicen golpe de Estado, es un golpe de Estado”, manifestó.
Tras un proceso largo de juicio político o impeachment, la mandataria Dilma Rousseff fue separada definitivamente del cargo con 61 senadores a favor y 20 en contra en un quórum de 81 senadores en el Senado de Brasil.
Este miércoles el presidente interino Michel Temer fue investido en el Senado.
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Movilización popular en Brasil en apoyo a Dilma Rousseff


Miles de brasileños y brasileñas pertenecientes a organizaciones y movimientos sociales se movilizaron este martes en las afueras del Senado en apoyo a la presidenta Dilma Rousseff y en repudio al Gobierno golpista de Michel Temer.
Los organizadores de la protestas anunciaron que permanecerán en las cercanías del Senado hasta que el cuerpo legislativo emita su decisión final sobre el impeachment a la presidenta.
Así, miles de personnas se lanzaron a las calles para brindar apoyo a la presidenta Dilma Rousseff durante las interrogaciones de los senadores en el Senado.
La avenida Paulista en Sao Paulo se encontraba bloqueada por fuerzas policiales que impidieron el tránsito de los manifestantes. También iniciaron una ofensiva contra los manifestantes que reclamaban el respeto de la democracia en Brasil.
Los presentes llamaron a defender la democracia en nombre de Dilma Rousseff y acamparon en las cercanías del Senado. Los manifestantes reiteraron su apoyo a Dilma con pancartas y rosas. La movilización se extendió a lo largo del día.
El repudio a Michel Temer se hizo presente en la marcha. La presidenta Rousseff cuenta con un gran apoyo popular. Los asistentes a la movilización recordaron el legado político de la mandataria separada de su cargo.
LibreRed

Bolivia, Ecuador y Venezuela retiran a embajadores de Brasil en rechazo al Golpe


Los gobiernos de Bolivia, Ecuador y Venezuela retiraron sus respectivos embajadores de Brasil luego de consumarse la destitución de Dilma Rousseff por el Senado lo que consideran un golpe político.
El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, ratificó esta tarde el retiro de su representante diplomático ante Brasil, Horacio Sevilla, y calificó la acción contra Roussef de ‘apología del abuso y la traición’. La misión en Brasilia quedó en manos de un encargado.
‘Jamás cohonestaremos estas prácticas, que nos recuerdan las horas más obscuras de nuestra América’, dijo Correa en su cuenta en Twitter. Asimismo, envió ‘toda nuestra solidaridad con la compañera Dilma, con Lula, y con todo el pueblo brasileño’.
Igualmente, el gobierno venezolano de Nicolás Maduro anunció el retiro de su embajador y el congelamiento de sus relaciones con la administración de Micehl Temer, ratificado por el Senado, y condenó enérgicamente la destitución de Dilma.
Venezuela ‘ha decidido retirar definitivamente a su embajador’ en Brasil, Alberto Castellar, ‘y congelar las relaciones políticas y diplomáticas con el gobierno surgido de este golpe parlamentario’, subrayó la Cancillería en un comunicado.
‘Se ha ejecutado una traición histórica contra el pueblo de Brasil, y un atentado contra la integridad de la mandataria más honesta en ejercicio de la presidencia’ de ese país, remarcó la cancillería.
En su cuenta de Twitter, Maduro expresó ‘toda la solidaridad’ con Rousseff. ‘Condenamos el golpe oligárquico de la derecha ÂíQuién Lucha Vence!’, escribió. Agregó que el ‘golpe de Estado parlamentario’ forma parte de la ‘embestida oligárquica e imperial’ contra la región.
Mientras, el presidente de Bolivia, Evo Morales, llamó a consultas a su embajador en Brasilia, luego de condenar ‘el golpe parlamentario’.
‘Estamos convocando a nuestro embajador en Brasil para asumir las medidas que en este momento se aconsejan’, escribió el mandatario boliviano a través de Twitter.
Además Morales tuiteó: ‘Condenamos el golpe parlamentario contra la democracia brasileña. Acompañamos a Dilma, Lula y su pueblo en esta hora difícil’.
La cancillería boliviana llamó en un comunicado ‘a todos los Estados de nuestra región a rechazar estos golpes de Estado ‘suaves’ ante el peligro de la debilitación de la institucionalidad de la democracia, provocada por oposiciones incapaces de lograr votos necesarios para formar un gobierno’.
PL

miércoles, 10 de agosto de 2016

Brasil: Bernie Sanders expresa apoyo a Rousseff mientras Senado debate su futuro político

Sanders aseguró que la conspiración para sacar del cargo a la presidenta brasileña no es un juicio jurídico, sino político.
El senador norteamericano por el estado de Vermont, Bernie Sanders, mostró su respaldo a la presidenta de Brasil apartada de su cargo, Dilma Rousseff.
En un comunicado, Sanders aseguró que la conspiración para sacar del cargo a la presidenta Rousseff no es un juicio jurídico, sino político y exigió al Gobierno de Estados Unidos manifestar una postura fuerte ante los intentos de la derecha brasileña de destituir a la mandataria, elegida democráticamente con 54 millones de votos.

bernie sanders
El ex precandidato demócrata, dijo estar “profundamente preocupado” al igual que los brasileños y observadores internacionales por el golpe de Estado en la nación suramericana.
“Estados Unidos no puede sentarse en silencio mientras que las instituciones democráticas de uno de nuestros aliados más importantes son socavados. Hay que levantarse por las familias trabajadoras de Brasil, para que esta controversia sea resuelta con las elecciones democráticas” concluye el texto.

Senado brasileño debate futuro presidencial de Rousseff

El apoyo del senador norteamericano llegó el día en que el Senado del país suramericano abrió la discusión para votar la aprobación o no del informe que recomienda la destitución de la mandataria brasileña, quien se encuentra suspendida del cargo desde el pasado 12 de mayo.
Tras el debate, que durará al menos 20 horas, se procederá a la votación, que requiere el apoyo de 41 senadores para aprobar la destitución de la mandataria.
En caso de que el informe sea aprobado por la mayoría simple, el juicio político llegará a su fase definitiva en la que el pleno del Senado deberá pronunciarse sobre la destitución de Rousseff. Para ello se requiere la mayoría calificada, es decir, 54 votos.
Esta sesión sería convocada para fines de este mes, después de los Juegos Olímpicos y, en caso de que se llegue a la destitución, el presidente interino Michel Temer deberá completar el mandato presidencial hasta el 1 de enero de 2019.
El Ciudadano

sábado, 9 de julio de 2016

Dilma Rousseff: este golpe de estado encubierto es un acto de machismo



“No me voy a entregar, no me voy a rendir, tengo honra y dignidad”, dijo la Presidenta del Brasil, Dilma Rousseff durante una concentración de movimientos feministas, reafirmando que no se rendirá ante el proceso de impeachment en que el parlamento intenta destituirla.
La actividad congregada en respaldo a la democracia y en contra del golpe encabezado por el presidente interino Michel Temer, entregó el espacio para que Rousseff declarara que continuará defendiendo los votos de los 54 millones de brasileños y brasileñas que la eligieron como jefa de Estado.
Para la mandataria este es un golpe de Estado disfrazado  bajo la figura de juicio político y tiene un contenido machista desde el sector ultraconservador “Tienen prejuicio en contra de las mujeres, los negros, la comunidad LGBT”, debido a que están fuera del “cuadro tradicional”, vociferó ante los presentes.
Así también indicó  que la derecha de su  país está utilizando este mecanismo para derrocar a su gobierno porque carece del apoyo popular para lograrlo por la vía democrática”Es un golpe disfrazado de impeachment, es una elección indirecta porque jamás hubieran obtenidos los votos de la población”, señaló.
Hasta ahora la comisión legislativa no ha encontrado pruebas que la vinculen con los delitos fiscales que dan pie al juicio político. Para agosto se espera que el informe de la comisión sea sometido a voto, de contar con los 41 senadores aprobando el juicio, este tendrá lugar a fines del mismo mes, inmediatamente posterior a los juegos olímpicos y se necesitarán 54 votos (mayoría especial)  para que sea destituida definitivamente, de lo contrario la causa será archivada

martes, 24 de mayo de 2016

Cintas grabadas revelan cómo tramaron golpe contra Dilma Rousseff (+ Video)

Foto: Tomada de elnacional.com.do
Foto: Tomada de elnacional.com.do
Casi 15 días después de que la presidenta Dilma Rousseff fuera suspendida de su cargo para iniciar un proceso de impeachment (destitución política) por un supuesto delito de corrupcióncomienzan a conocerse pactos secretos detrás de su salida.
Se dio a conocer una grabación del nuevo ministro de Planificación de BrasilRomero Juca que propone una alianza para frenar las investigaciones de corrupción en Petrobras.
La grabación entre Juca y uno de los investigados por desvíos en Petrobras, Sergio Machado, sugiere que el proceso para separar a Rousseff del poder y sustituirla por el vicrepresidente, Micher Temer, conduciría a una unión entre políticos y la Corte Suprema para delimitar las investigaciones.
Rousseff no tiene una sola investigación por corrupción ycontrario a otros presidentes,fue la única que promovió las investigaciones por este delito.
“El diálogo no deja dudas, muestra a un pretendiente a ser ministro del golpe conversando con una persona que es investigada, y ellos traman para usar el impeachment como forma de frenar las investigaciones de los crímenes practicados”, señaló Ricardo Berzoini hasta hace poco ministro jefe de la Secretaría de Gobierno de Brasil.
Tiene que haber impeachmentno hay otra salida”, afirmaba en marzo Romero Juca, en diálogo con Sergio Machado, actual funcionario del gobierno interino de Michel Temer.
Ambos están investigados por el juez Sergio Moro por participar supuestamente de sobornos en Petrobras.
La escucha, que forma parte de la causa, fue difundida por el diario Folha de Sao Paulo y revela que el juicio político contra la presidenta brasileña Dilma Rousseff fue abierto con apoyo del entonces vicepresidente Temer y de la oposición al Partido de los Trabajadores como un pacto para frenar la investigación por corrupción.
Juca, que ya renunció, está investigado por supuesta corrupción en obras del sector energético y es uno de los ministros más fuertes de Temer y hombre clave del sector conservador del Partido del Movimiento de la Democracia Brasileña (PMDB). Machado fue colocado por el PMDB como presidente de Transpetro, subsidiaria de la petrolera estatal Petrobras.
En la conversación, Juca también menciona al senador y excandidato presidencial Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) Aecio Neves y al actual canciller interinoJosé Serra.
La transcripción del audio también revela que Juca conversó sobre cómo frenar la operación “Lava Jato” sobre sobornos en torno a Petrobras y empresas estatales con miembros del Supremo Tribunal Federal y con comandantes militares en torno a un gobierno que en marzo imaginaba como de “unidad nacional” en reemplazo de Rousseff.
Ayer conversé con ministros de la corteEllos dicen que sólo existen condiciones sin ella (Dilma). Si ella sigue ahí, la prensa, hay gente que quiere sacarla porque esta mierda no se detendrá nunca. Entonces estoy hablando con los generalescomandantes militares. Está todo tranquilo, dicen que van a dar garantíasEstán monitoreando al MST(Movimiento campesino Sin Tierra) para que no perturben”, dice el ministro Juca.
Machado, quien era del PSDB y trabajó en campañas con Neves y luego se pasó al PMDB, le sugirió a Juca buscar una salida política por temor a que él fuera detenido por el juez Moro y supuestamente revelar vinculaciones con la cúpula del partido de Temer y el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, suspendido en sus funciones por la Corte a raíz de que está procesado por corrupción.
Dice Machado en la escucha: “Creo que la salida de Dilma debe darse por licencia o por renuncia. La licencia es más suave. Michel forma un gobierno de unión nacional, hace un gran acuerdo, protege a Lula, protege a todos. Este país vuelve a calmarse porque nadie aguanta más. Esta cagada de estos fiscales de San Pablo (que pidieron la prisión de Lula) ayudó mucho”.
Por su parte, el actual ministro de Planificación, uno de los autores del ajuste que debe anunciar Temer en las próximas horas para enfrentar el déficit en las cuentas públicas, lamentó no conocer al juez de la Corte que lleva el caso Petrobras para personas con fueros, Teor Zavazcki.
El ministro le recomienda a Machado que hable de su situación con el ex presidente José Sarney (1985-1990), cacique del PMDB, con Cunha y con el titular del Senado, Renán Calheiros, a quien acusaba de “no entender nada” por oponerse, en un principio, al juicio político a Rousseff.
“Vos tenés que ver con tu abogado cómo te podemos ayudar -le dice Juca a Machado-. Tiene que haber política. Hay que resolver esta mierda, hay que cambiar el gobierno para poder estancar esta sangría”, revela el evidente golpe blando contra Rousseff.
(Tomado de misionesonline.net)