Mostrando entradas con la etiqueta Xenofóbia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Xenofóbia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 27 de junio de 2018

La larga historia de racismo y xenofobia antiinmigrante en Estados Unidos

Muchas de las principales figuras del partido Demócrata argumentan que la prohibición del ingreso a los inmigrantes es “antiamericano”, ignoran la larga historia de políticas xenófobas de Estados Unidos. El dirigente de la minoría demócrata del Senado Chuck Schumer (por Nueva York) dio una conferencia de prensa en la que habló en contra de la orden ejecutiva de Trump para bloquear la entrada de personas de siete países de mayoría musulmana. Con lágrimas en los ojos, dijo: “Esta orden ejecutiva fue mal intencionada y antiestadounidense”. Por supuesto, Schumer no mencionó que la lista de países se había creado por primera vez por un programa bipartidista de restricción de visados, la ley de prevención del terrorismo y el programa de exención de visas. Esta ley fue votada por ambos partidos en el Congreso y aprobada por Obama en 2015.
Schumer también olvidó mencionar que estos son los países que la administración Obama atacó a un ritmo de tres bombas por hora en 2016. En su declaración pública, Schumer sugirió que un grupo bipartidista de legisladores debería formular un plan de inmigración para contrarrestar la orden reaccionaria de Trump. “Las lágrimas corren por las mejillas de la estatua de la libertad esta noche como una gran tradición de América, la bienvenida a los inmigrantes, que ha existido desde la fundación de Estados Unidos, que hoy ha sido pisoteada”. Schumer argumenta que las acciones de Trump son contrarias a las tradiciones de Estados Unidos, pero esto es completamente falso. El gobierno de Estados Unidos siempre ha mantenido leyes y políticas antiinmigrantes. Los siguientes ejemplos ilustran cuatro de las principales.
Ley de Sedición y Extranjería
La Ley de Sedición y Extranjería fue aprobada por John Adams, el segundo presidente de Estados Unidos en 1798. Esta ley aumentó los requisitos de residencia para obtener la ciudadanía de cinco a catorce años. También prohibió que las personas de naciones consideradas “enemigas” se conviertan en ciudadanos de Estados Unidos. Los inmigrantes estaban sujetos a la deportación si eran considerados “peligrosos para la paz y la seguridad de Estados Unidos”. El hecho de que el segundo presidente de Estados Unidos haya firmado una ley con una clara política antiinmigrante revela cuán lejos llega el precedente histórico de la xenofobia que continúa hasta hoy.
La Ley de Exclusión China
La Ley de Exclusión China fue aprobada en 1882 y se mantuvo de diversas formas durante más de 100 años. La ley prohibía el ingreso de trabajadores chinos ingresen a Estados Unidos, al mismo tiempo que negaba la ciudadanía a cualquier residente chino que ya viviera en el país. En 1943 se les otorgó el derecho de naturalización y de migración desde China -aunque este derecho tenía un tope de 105 personas por año. En 1968 estos límites se volvieron más laxos, con un máximo anual que permitía el ingreso de 20.000 personas procedentes de países por fuera del hemisferio occidental. La Ley de Exclusión China era explícitamente racista, y es un claro ejemplo de la forma en que la xenofobia y la geopolítica han dominado la política estadounidense.
Campos de concentración japoneses
Durante la Segunda Guerra Mundial, de 110.000 a 120.000 personas de origen japonés fueron detenidas y encerradas en campos de concentración, solo por su origen y ascendencia, sin importar su nacionalidad. El concepto racista de que los japoneses eran enemigos nacionales y potenciales terroristas se repite hoy en las políticas antimusulmanas, chauvinistas y el discurso de la administración Trump. Estos campos de concentración para japoneses son una clara muestra del racismo y la xenofobia que se repite a lo largo de toda la historia de Estados Unidos.

Ley de Sedición y Extranjería
La Ley de Sedición y Extranjería fue aprobada por John Adams, el segundo presidente de Estados Unidos, en 1798. Esta ley aumentó los requisitos de residencia para obtener la ciudadanía de cinco a catorce años. También prohibió que las personas de naciones consideradas “enemigas” se conviertan en ciudadanos de Estados Unidos. Los inmigrantes estaban sujetos a la deportación si eran considerados “peligrosos para la paz y la seguridad de Estados Unidos”. El hecho de que el segundo presidente de Estados Unidos haya firmado una ley con una clara política antiinmigrante revela cuán lejos llega el precedente histórico de la xenofobia que continúa hasta hoy.

La Ley de Exclusión China
La Ley de Exclusión China fue aprobada en 1882 y se mantuvo de diversas formas durante más de 100 años. La ley prohibía el ingreso de trabajadores chinos ingresen a Estados Unidos, al mismo tiempo que negaba la ciudadanía a cualquier residente chino que ya viviera en el país. En 1943 se les otorgó el derecho de naturalización y de migración desde China -aunque este derecho tenía un tope de 105 personas por año. En 1968 estos límites se volvieron más laxos, con un máximo anual que permitía el ingreso de 20.000 personas procedentes de países por fuera del hemisferio occidental. La Ley de Exclusión China era explícitamente racista, y es un claro ejemplo de la forma en que la xenofobia y la geopolítica han dominado la política estadounidense.
Campos de concentración japoneses
Durante la Segunda Guerra Mundial, de 110.000 a 120.000 personas de origen japonés fueron detenidas y encerradas en campos de concentración, solo por su origen y ascendencia, sin importar su nacionalidad. El concepto racista de que los japoneses eran enemigos nacionales y potenciales terroristas se repite hoy en las políticas antimusulmanas, chauvinistas y el discurso de la administración Trump. Estos campos de concentración para japoneses son una clara muestra del racismo y la xenofobia que se repite a lo largo de toda la historia de Estados Unidos.
El Acta Patriótica
El Acta Patriótica de 2001, firmada por George W. Bush, y su renovación, firmada por Barack Obama, sentaron las bases para la prohibición de Trump con respecto a los inmigrantes de países musulmanes. Después de los ataques del 11S, el Acta Patriótica fue aprobada, ampliando el poder del gobierno para buscar e investigar a personas y empresas sin una orden judicial. También permitió la detención durante largos períodos y sin juicio a inmigrantes sospechosos de “terrorismo”, lo que dio como resultado la persecución y vigilancia a nivel nacional de las personas musulmanas por parte del gobierno de Estados Unidos.

Las políticas xenófobas son profundamente estadounidenses
Esta mentira, de que la política antiinmigración es nueva y contraria a toda la tradición de Estados Unidos, es difundida ampliamente por el partido Demócrata, y es totalmente funcional a su política: demonizar al partido Republicano con el argumento de que solo los demócratas pueden mantener la “grandeza de Estados Unidos”. Este discurso tiene el objetivo de desalentar el cuestionamiento del núcleo racista y xenófobo de toda la historia de Estados Unidos, responsabilizando a los republicanos por este “momento” de xenofobia y racismo. Una falsificación destinada a encubrir el rol y la responsabilidad de los demócratas en la formación reaccionaria y el racismo a lo largo de la historia de Estados Unidos.
La idea de Estados Unidos como una nación abierta a todos los inmigrantes es una farsa, se contradice con toda su historia. Las palabras escritas en la Estatua de la Liberad han sido negadas por la historia. Las lágrimas derramadas por Schumer y las palabras que pronunció el domingo esconden la hipocresía de alguien que pertenece al partido que aprobó el bombardeo continuo sobre la región donde se encuentran los siete países a cuyos ciudadanos se les prohíbe el ingreso hoy. También pertenece al partido de Obama, el presidente que ha deportado a más inmigrantes que cualquier otro, y que abrió la puerta a los actuales ataques de la administración Trump.

jueves, 24 de agosto de 2017

Supermercado de Alemania deja de vender productos extranjeros para denunciar xenofobia

Local intentó demostrar la pobreza de ese país sin el aporte de otras naciones

Los clientes del supermercado Edeka, ubicado en el barrio Hafencity de Hamburgo, Alemania, fueron sorprendidos el pasado sábado, puesto que la cadena retiró de sus estanterías todos los productos con procedencia extranjera.
El establecimiento tomó la medida con el fin de denunciar la pobreza de los alemanes si los supermercados solo se abastecieran con productos locales.
“Este estante es bastante aburrido sin variedad”, señalaba un cartel puesto sobre una de las góndolas.
Según informa El Periódico, a sección de verduras quedó prácticamente vacía, al igual que el sector de los quesos.
“Fuimos pobres sin variedad”, dijeron los trabajadores, en un intento por denunciar los episodios xenófobos que resurgen por estos días en Europa.

domingo, 23 de julio de 2017

El barco neonazi y antiinmigrantes que pretendía patrullar el Mediterráneo naufraga y sus tripulantes son rescatados por una patera

La embarcación chocó de bruces con la realidad y en pocos minutos comenzó a hacer agua.

La embarcación ‘C-Star’ alquilada por el grupo xenófobo ‘Defend Europa’ para “controlar” y dificultar la entrada de inmigrantes en Europa, se ha hundido repentinamente por causas desconocidas ante la atenta mirada de los tripulantes de la propia embarcación y los de una patera cercana que era objetivo del barco xenófobo.
Según las primeras informaciones recibidas desde la zona “todavía se desconocen con certeza las causas del naufragio, todo apunta a que la embarcación se dio de bruces con la realidad de la inmigración y empezó a hundirse voluntariamente”.
“El casco de la embarcación estaba construido con madera de haya, es una madera muy buena, excepcional y muy noble y…claro, creemos que no estaba muy de acuerdo con su cometido. Estamos barajando la hipótesis del suicidio de la propia embarcación como causa del naufragio”, afirma Pedro Montilla, sargento de la Guardia Costera de España.
Todo sucedía en pocos minutos, la embarcación xenófoba ‘C-Star’ navegaba rumbo a aguas internacionales en dirección a la costa de Libia para participar activamente en las “labores de rescate” que realizan diferentes ONG como ‘Proactiva Open Arms’ o ‘SOS Mediterráneo’, entre otras. Durante el trayecto, la embarcación antiinmigrantes ‘C-Star’ divisó una patera repleta de inmigrantes, el capitán del ‘C-Star’ decidió acercarse y comenzar a “trabajar” de inmediato, fue en ese momento cuando “todo empezó a hacer agua”, afirma el capitán del ‘C-Star’.

“En apenas 10 minutos la embarcación se hundió por completo, solo tuvimos tiempo de ponernos el chaleco salvavidas y saltar al agua como si fuéramos inmigrantes, patético “, añade el capitán.

La patera repleta de inmigrantes a la que se acercaba el ‘C-Star’ quedó situada a unos 350 metros de distancia, fue en ese momento cuando las personas que viajaban en la patera decidieron acudir en la ayuda de la tripulación del ‘C-Star’ que se encontraban flotando en el agua.
“Estaban muy callados, asustados, se les veía en la cara, estaban blancos. Aunque la patera estaba llena, decidimos subirlos a bordo y ayudarles, no dijeron nada en todo el viaje, callados y con la cabeza agachada…eran muy raros. Una media hora más tarde apareció un barco de salvamento y gracias a Dios ahora estamos todos sanos y salvos”, contaba Lubabah, uno de los inmigrantes que saltó al agua a rescatar a los integrantes del ‘C-Star’ tras el naufragio.
Ahora, algunos expertos en inmigración ilegal creen que los integrantes del ‘C-Star’ rescatados deberían ser tratados como el resto de personas que viajaban en la patera, como inmigrantes ilegales. Refuerzan esa idea argumentando que “se subieron a la patera e intentaban llegar a Europa de manera ilegal”. Será un juez del Tribunal Europeo el que tendrá que decidir que hacer con los tripulantes, ahora inmigrantes ilegales.