Arabia Saudí se ha convertido en el albergue de los extremistas más peligrosos del mundo y más buscados por EEUU.
El portal Middle East Eye (MEE), reveló en un informe, que al menos cinco dirigentes clave de la red terrorista Al-Qaeda en la Península Arábiga (AQAP), que tienen su base en Yemen, circulan libremente por territorio saudí, e incluso reciben ayuda financiera y militar de ese régimen.
Comentando el discurso de Trump, Robert Fisk escribió: “Así que después de inventar “noticias falsas”, el loco presidente de EEUU pronunció el domingo ante los musulmanes del mundo un falso discurso”.
“Así que después de inventar “noticias falsas”, el loco presidente de EEUU pronunció ante los musulmanes del mundo un falso discurso”.
Fisk hizo estas declaraciones en un artículo titulado “El discurso de Donald Trump al mundo musulmán estaba lleno de hipocresía y condescendencia”, que fue publicado por The Independent el lunes, un día después de que el presidente de EEUU hablara en una reunión de líderes musulmanes y árabes en la capital saudí, Riad.
En su discurso, Trump dijo que EEUU busca “una coalición de naciones” para acabar con el extremismo en Oriente Medio e instó a los países musulmanes a asegurar que “los terroristas no encuentren un santuario en sus países”.
El presidente republicano dijo que el potencial de Oriente Medio ha sido frenado por conflictos y derramamientos de sangre, y pidió a las naciones musulmanas que confronten “honestamente” lo que él llamó “el extremismo islamista y los grupos terroristas islámicos”.
Trump también atacó a Irán y acusó a la República Islámica de ser la fuente de “tanta inestabilidad en la región”. “Durante décadas Irán ha alimentado los fuegos del conflicto sectario y el terror”, afirmó.
Comentando el discurso de Trump, Fisk escribió: “Así que después de inventar “noticias falsas”, el loco presidente de EEUU pronunció el domingo ante los musulmanes del mundo un falso discurso”.
El veterano periodista británico censuró a Trump por dar conferencias a líderes musulmanes y no ofrecer “disculpas por sus discursos racistas y antimusulmanes del año pasado”.
“Más increíble aún, culpó a Irán -en vez de al EI- por “alimentar la violencia sectaria”, compadeció al pueblo iraní por su “desesperación” al día siguiente de que el pueblo iraní hubiera elegido libremente a un reformador liberal como su presidente -con una participación y con una mayoría mucho mayor que la eligió a Trump- y exigió más aislamiento del mayor país shií en Oriente Medio”, escribió Fisk.
“Fue la conferencia que afirmó que no iba a dar”, argumentó el analista.
Fisk indicó que Trump ignoró completamente “el hecho de que es Arabia Saudí y no Irán” la fuente del extremismo wahabí y salafí, cuyo terrorismo mata a “personas inocentes”.
Hace menos de un año, durante su campaña electoral, Trump atacó la influencia de Arabia Saudí en la política exterior de EEUU acusando al reino de complicidad en los ataques terroristas del 11-S y pidió que la monarquía pagara a EEUU a cambio de la protección que recibe, cosa que aparentemente el régimen saudí ha hecho ahora al firmar contratos de compras de armas norteamericanas por valor de 110.000 millones de dólares, en un momento en el que el país sufre una crisis económica y en que la población saudí padece problemas como el paro, la pobreza o la falta de vivienda.
Pese a sus declaraciones anteriores, Trump seleccionó a Arabia Saudí para su primer viaje al exterior. Según los observadores, esto indica que el presidente de EEUU está dispuesto a apoyar a un régimen responsable de violaciones de los derechos humanos a gran escala y de una crisis humanitaria creciente en Yemen.
Critican a la ONU por el nombramiento de Arabia Saudí como miembro de un comité sobre igualdad de género, pese a la discriminación de Riad contra las mujeres.
“¿Por qué la ONU (Organización de las Naciones Unidas) eligió a la principal promotora mundial de la desigualdad de género para sentarse en su comisión de igualdad de género?”, cuestionó el domingo Hillel Neuer, director ejecutivo de la organización no gubernamental (ONG) UN Watch, a través de un comunicado.
Eso se produce después de que el pasado miércoles la Comisión de Desarrollo Social en el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC, por sus siglas en inglés) eligió 13 países, entre ellos Arabia Saudí, como miembros de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, que se dedica exclusivamente a la promoción de la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer.
“¿Por qué la ONU (Organización de las Naciones Unidas) eligió a la principal promotora mundial de la desigualdad de género para sentarse en su comisión de igualdad de género?”, cuestionó Hillel Neuer, director ejecutivo de la organización no gubernamental (ONG) UN Watch.
En este sentido, además de calificar este día como un “día negro para derechos de mujer”, Neuer dijo que elección del reino árabe como un país promotor de defender los derechos de la mujer es como elegir a un “incendiario” para ser “el jefe de bomberos de la ciudad”.
Conforme a él, la discriminación contra las mujeres es un acto que se realiza grave y sistemáticamente por parte de los Al Saud tanto en la ley como en práctica.
En Arabia Saudí, las mujeres no pueden conducir, desplazarse sin un pariente masculino, abrir cuentas bancarias sin permiso de su marido, ni mostrar su rostro en público. Además, requieren el permiso de un tutor del sexo masculino antes de someterse a ciertas intervenciones quirúrgicas, aceptar un empleo remunerado o matricularse en la universidad.
Las organizaciones defensoras de los derechos humanos, incluida Amnistía Internacional (AI), han denunciado en reiteradas ocasiones la catastrófica situación de las féminas y “la discriminación sistemática” de la que son objeto en el reino saudí.
Una provincia de Arabia Saudí presentó a finales de la semana pasada el primer consejo de mujeres del reino en un acto presidido y copado por hombres.
De hecho, entre los participantes en la ceremonia no había ni rastro de féminas. La controvertida puesta en marcha del consejo tuvo lugar en la región de Al-Qasim, enclavada en el centro del país y conocida por sus negocios agrícolas.
Durante el acto, hasta 13 varones se sentaron en el estrado junto al cartel que anunciaba el lanzamiento de un consejo presidido por la princesa Abir bint Salman, esposa del gobernador. Ni siquiera ella estuvo presente en una ceremonia que, a juicio de su marido, marcó un hito en la historia del reino.
Las únicas féminas que asistieron al encuentro lo hicieron a través de videoconferencia desde otra habitación para preservar la estricta segregación por sexos que propugna la monarquía.
La absurda presentación sin mujeres provocó quejas y burlas de muchos ciudadanos en las redes sociales.
Las mujeres saudíes siguen enfrentándose a una completa discriminación. No pueden trabajar, practicar deporte, estudiar, someterse a una intervención quirúrgica, casarse, alquilar un apartamento, matricular a sus hijos en un colegio, abrir una cuenta bancaria, deambular por la calle o viajar sin el permiso de un tutor varón, ya sea progenitor, cónyuge, hermano o incluso sus propios hijos.
Recientemente, se había desatado la polémica y la indignación en el reino saudí, tras el anuncio de un seminario dedicado a estudiar si las mujeres son o no seres humanos, propuesto por una organización saudí.
Arabia saudí y la multinacional petrolera Total están saqueando las reservas petrolíferas de Yemen en las regiones fronterizas, aseguró ayer Mohammad Abdolrahman Sharafeddin, un experto yemenita, a la agencia de noticias Fars.
El experto evalúa el robo de petróleo en un 63 por ciento de la producción de crudo, que imputa a Arabia saudí, la petrolera francesa Total y a Mansur Hadi, el antiguo presidente yemenita que se dio a la fuga.
Arabia saudí ha instalado una base petrolera en colaboración con Total en la región de Jarjir, al sur de Yemen, cerca de la frontera saudí.
Sharafeddin afirma que los jeques de Riad compran armas y municiones con los petrodólares robados al pueblo yemenita y los entregan a los mercenarios que sostienen la guerra contra Yemen.
A finales del pasado año otro experto, Hassan Ali Al-Sanaeri, declaró que Yemen atesora más reservas de petróleo que todos los países del Golfo juntos. Washington y Riad habían sobornado al antiguo gobierno yemenita para que realizara más sondeos petrolíferos en el país, uno de los más empobrecidos del mundo.
“Arabia saudí ha firmado un acuerdo secreto con Estados Uidos para impedir que Yemen tuilice sus reservas petrolíferas durante los próximos 30 años”, afirmó Al-Sanaeri.
“La investigación científica y las evaluaciones dirigidas por empresas internacionales de exploración muestran que las reservas petroleras de Yemen son más importantes que las de todos los países del Golfo juntas”, añadió.
Los documentos revelados por Wikileaks indican que el gobierno de Riad creó un comité dirigido por el antiguo príncipe heredero, el sultán Ben Abdel Aziz, antiguo ministro de Defensa, así como por el ministro de Asuntos Exteriores, Saud Al-Faisal, y el jefe del servicio secreto, para tender un canal a través del Mar Arábigo para inutilizar los estrechos de Ormuz y Bab El-Mandeb.
Las reservas más importantes de Yemen se encuentra en la región de Marib, aunque también hay importantes yacimientos en Al-Jawf, Shabwah y Hadhramaut.
Una niña de 10 años de edad, de Yemen, cuya desgarradora declaración en YouTube por el fin de la violencia en su tierra natal ha agitado a los usuarios de medios sociales.
La niña ha hablado con la agencia RT sobre el miedo constante a la muerte que tiene que vivir en la guerra de su país.
“Antes me sentía segura, segura con mi familia, y nos sentíamos en libertad. Pero ahora, en casa, tenemos miedo de que vamos a ser bombardeados, estamos siempre asustados”, dijo, Yara Al-Mutawakel, a RT en árabe, una niña que vive en, Saná, la capital yemení sitiada.
“Nunca dejamos de pensar en la muerte” agregó, diciendo que el sonido de los ataques aéreos ha sido el ruido de fondo en los alrededores de Saná durante los últimos 18 meses y ella piensa que va a ser su próximo objetivo.
“Cualquier niño inocente en Yemen podría ser la próxima víctima. El Pueblo yemení y los niños no nos sentimos seguros”, dice Yara.
El conflicto en la tierra natal de Yara se ha estado librando desde hace más de un año y medio y ha empeorado debido a los ataques aéreos, indiscriminados a menudo, llevados a cabo por la coalición liderada por Arabia Saudita contra las fuerzas rebeldes Houthi.
Los sauditas y sus aliados están tratando de restaurar el gobierno respaldado por Riad del presidente de Yemen exiliado, Abd Rabbuh Mansur Hadi.
En el video que publicó en YouTube hace menos de un mes, Yara dice que recuerda el día en que todo comenzó como si fuera ayer. También narra a los espectadores sus constantes temores de que su familia muera, de sus problemas para dormir debido a los bombardeos constantes, y de su desprecio por la coalición liderada por Arabia Saudita.
“Los saudíes están mintiendo, están mintiendo a todos los países que les están dando dinero para luchar contra nosotros y destruir nuestro país.”
“Ellos les están diciendo, ‘Sólo estamos ayudando a los yemeníes,’ pero no nos están ayudando, ellos nos están destruyendo … destruyen nuestras escuelas, nuestras fábricas, por lo que los niños muere. Mi familia, o todas las familias, tal vez mueran , “dice ella.
Las Naciones Unidas dicen que al menos 10.000 personas han muerto desde que comenzara la escalada del conflicto en marzo de 2015, incluyendo un sin número de civiles.
En el último ataque, al menos 19 civiles murieron el miércoles cuando un bombardeo aéreo de la coalición liderada por Arabia Saudita alcanzó una casa en el oeste de Yemen, informó Reuters, citando a los residentes, médicos y un funcionario local.
Las autoridades saudíes, sin embargo, continúan manteniendo que los aviones de la alianza árabe solamente apuntan a objetivos militares en Yemen.
UNICEF ha podidoconfirmar que 1.121 niños han sido asesinados y otros 1.650 heridos, pero éstos sólo son números verificados, mientras que las cifras reales son probablemente más elevadas.
Debido a la falta de saneamiento y la falta de acceso a agua limpia en uno de los países con mayor escasez de agua en el planeta, unos 320.000 jóvenes están sufriendo desnutrición severa, mientras que el Programa Mundial de Alimentos dice que casi la mitad de las 22 provincias del Yemen están a punto de la hambruna.
La agencia de la ONU para la infancia declaró recientemente que unos 2,2 millones de niños están en necesidad de ayuda humanitaria urgente.
La guerra civil de Yemen ha costado al país unos $ 14 de millones de dólares hasta el momento, según un informe conjunto confidencial elaborado por el Banco Mundial, las Naciones Unidas, el Banco Islámico de Desarrollo, y la Unión Europea.
Mientras tanto, el miércoles el Senado de Estados Unidos se abrió el camino para la venta por importe de 1.1500 millones de dólares de tanques y otros equipos militares a Arabia Saudita, que se suma a la venta de 1.290 millones aprobado en noviembre pasado para reponer el arsenal de la Fuerza Aérea Saudí, a pesar de la crítica pública generalizada.
Amnistía Internacional ha denunciado repetidamente que este armamento está siendo utilizado en ataques ilegales mortales contra civiles.
Yara, de diez años de edad, está abogando por que EE.UU. deje de vender armas a la región.
“Quiero que Estados Unidos detenga la guerra. Al menos si no pueden detener la guerra, que dejen de vender armas a Arabia Saudí, “, instó.
Miles de yemeníes salieron de nuevo este viernes a las calles de la capital, Saná, para denunciar la agresión imperialista saudí-estadounidense.
Bajo el lema “El pueblo yemení no se rinde ante el bloqueo saudí-estadounidense”, los manifestantes se congregaron en la plaza de Bab al-Yemen, en el centro de la ciudad, donde portaron pancartas que denunciaban la política intervencionista de Estados Unidos en la región.
Con la protesta, se vuelve además a denunciar los incesantes ataques aéreos del régimen saudí, y se pide a la comunidad internacional que asuma su responsabilidad y presione a Riad para que detenga sus bombardeos y ponga fin al cerco impuesto a Yemen.
La pregunta es muy sencilla: ¿por qué pide elecciones en Siria, pero no en su propio país? El diplomático afirma que sólo tendría que visitar Arabia Saudí y descubriría que la gente está “feliz y satisfecha”.
Pocas veces un alto cargo de Arabia Saudí ha quedado tan en evidencia como en esta entrevista de Mehdi Hassan con el embajador saudí en la ONU, emitida dentro de un reportaje de Al Jazeera. La pregunta es muy sencilla: ¿por qué pide elecciones en Siria, pero no en su propio país? El diplomático afirma que sólo tendría que visitar Arabia Saudí y descubriría que la gente está “feliz y satisfecha”.
No, responde Hassan. Es ilegal pedir un cambio político en su país, y por tanto es difícil que respondan libremente. Las elecciones son la mejor forma de conocer la voluntad de la gente, dice.
Ya completamente pillado, el embajador alega que “sólo porque deba haber elecciones en Siria no significa que deba haberlas en otros sitios”.
Después, sostiene que en Arabia Saudí la “aceptación mutua” del Gobierno y los gobernados es mucho mayor que en la mayor parte del mundo. No es extraño, porque si los gobernados rechazan al Gobierno, es probable que acaben en prisión.
El programa completo contiene otras respuestas del embajador que resisten muy mal la comparación con la realidad. A la pregunta de por qué Arabia Saudí lleva un año bombardeando Yemen, la respuesta es esta: “No estamos allí para bombardear Yemen, sino para restaurar la ley y el orden, restaurar el Gobierno legítimo de Yemen y ejercer nuestro propio derecho de autodefensa contra las amenazas a nuestra propia seguridad”.
Sólo hace unos días el comisionado de Derechos Humanos de la ONU denunció que la “coalición” dirigida por los saudíes es “responsable del doble de víctimas civiles que todas las demás fuerzas” implicadas en esa guerra. Zeid Ra’ad Al Hussein recordó que los saudíes y sus aliados han atacado “mercados, hospitales, clínicas, colegios, fábricas, bodas y centenares de viviendas”. Se supone que todos estos edificios estaban inmersos en una conspiración contra la “la ley y el orden”.
Cuando Hassan le enumera las denuncias de Amnistía Internacional sobre ataques a objetivos civiles concretos en Yemen, incluidas las cifras de mujeres y civiles muertos, el diplomático dice: “No nos metamos en un juego de números”.
Evidentemente, la embajada saudí esperaba otro tipo de entrevista.
El canciller de Arabia Saudí, Adel al-Yubeir, ha vuelto a reiterar este miércoles que el presidente sirio, Bashar Al Assad, no podrá permanecer en el poder tras alcanzarse un acuerdo.
“Nuestra postura sobre la destitución de Al Assad no ha cambiado, y es imposible que él pueda continuar ejerciendo su mando en Siria [tras el acuerdo]”, ha dicho Al-Yubeir a los reporteros tras una reunión del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG, integrado por países árabes ribereños del Golfo Pérsico).
El canciller también ha vuelto a arremeter contra el Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá) y ha defendido la decisión del CCG de tildar a este grupo de Resistencia libanés de grupo “terrorista”.
Igualmente, ha amenazado a las empresas y personas que cooperan con Hezbolá con incluirlas en la lista de sancionados del CCG y prohibir su entrada a los países de este consejo.
Por otra parte, se ha pronunciado sobre las tensiones en las relaciones Irán-Arabia Saudí y ha hecho énfasis en que Riad y Teherán no necesitan intermediarios, sino que pueden resolver sus diferencias por si solos; no obstante, ha advertido de que una posible reducción de tensiones solamente es posible cuando el país persa cambie su política regional, y en especial su apoyo a Hezbolá.
La reciente escalada de tensiones entre Teherán y Riad comenzó tras la ejecución en Arabia Saudí del sheij opositor chií Nimr Baqer al-Nimr. La situación empeoró después de que Riad anunciara la ruptura de todas las relaciones diplomáticas con Irán, pretextando las enérgicas críticas de Teherán a dicha ejecución y el asalto a sus sedes diplomáticas en el país persa.
Turquía y Arabia Saudita estarían planificando una posible invasión militar en Siria bajo el pretexto de la lucha contra el grupo terrorista Estado Islámico (EI), según declaró el ministro turco de Asuntos Exteriores, Mevlut Cavusoglu.
Sobre la posibilidad de intervenir por tierra, Cavusoglu indicó que sería algo deseable, y aunque no hay ningún plan concreto, “si llega el momento de una operación terrestre, entonces podríamos enviar soldados”, publicaron los diarios Yeni Safak y Haberturk.
Por el momento, Cavusoglu anunció que Arabia Saudita enviará aviones a la base turca de Incirlik, desde donde operan varias aeronaves de los países partidarios de agredir militarmente a Siria.
Aunque el ministro señaló que la maniobra por tierra sería contra el movimiento terrorista, la prensa local señala que tanto Riad como Ankara también mantienen el objetivo de derrocar al gobierno de Bashar al Assad.
Por otro lado, Turquía ha sido acusada en varias ocasiones de prestar ayuda secreta al EI con acciones como suministrarles armas o comprarle el petróleo que roban de las zonas ocupadas, lo cual constituye la principal fuente ingresos de la organización.
Las declaraciones sobre la posible intervención terrestre llegan cuando se reporta un avance notable de las fuerzas del Gobierno sirio, las cuales apoyadas por Rusia han logrado asestar golpes al EI y recuperar una parte importante de los territorios ocupados.
Organizaciones pro derechos humanos critican al canciller británico, Philip Hammond, por haber llamado “terroristas” a los saudíes ejecutados por el régimen de Riad.
Según publicó el diario británico Huffington Post en su edición del viernes, Hammond llamó “terroristas” a las 47 personas, incluido el sheij chií Nimr Baqer al-Nimr, que fueron ejecutadas en un solo día, repitiendo así lo que decía la agencia estatal saudí sobre los sentenciados.
“Ante todo seamos claros, los ejecutados fueron declarados terroristas”, indicó Hammond en una entrevista concedida la misma jornada al programa Today de la BBC Radio 4.
El presentador Nick Robinson había invitado a Hammond para que sea “más firme” en condenar las ejecuciones. Anteriormente, Londres solo se había mostrado “decepcionado” por los hechos.
No obstante, Hammond se negó a reconocer que la ejecución de Al-Nimr, como subrayó Robinson, se hubiera producido por su “oposición pacífica” al régimen de Al Saud.
Maya Foa, directora del equipo que se encarga de la pena capital en Reprieve, un grupo internacional pro derechos humanos con sede en Londres, en un tono irónico dijo que parece que Hammond está “mal informado” sobre las ejecuciones masivas.
Explicó que muy lejos de ser terroristas, al menos cuatro de los ejecutados, que habían sido detenidos en las protestas para exigir reformas, tuvieron enjuiciamientos “terriblemente injustos”.
La activista prosiguió que al tildar a los ejecutados de “terroristas”, “el señor Hammond se está acercándose de forma peligrosa a aprobar las políticas de Arabia Saudí”, que a su juicio, instrumentaliza las torturas y las sentencias de muerte para castigar a los opositores políticos.
El pasado domingo, los activistas de Reprieve condenaron el “vergonzoso” silencio del primer ministro del país, David Cameron, ante las ejecuciones masivas que provocaron una ola de condena y protestas a nivel internacional por parte de diferentes gobiernos, organizaciones y grupos.
El presidente de Siria, Bashar al Assad, acusó a Turquía, Arabia Saudita y Catar de ser el patio trasero del autodenominado Estado Islámico (Daesh) y aseguró que la fuerza de la organización terrorista proviene del Gobierno de Recep Tayyip Erdogán, y de su ministro de Relaciones Exteriores, Ahmet Davutoglu.
El mandatario sirio precisó que el Daesh recibe toda clase de apoyo de los países que se oponen a su gestión.
Bashar al Assad ha denunciado en otras oportunidades a los gobiernos de los países árabes que conforman la coalición de Occidente de armar a la grupos irregulares que se oponen a su Gobierno.
El presidente sirio ha destacado la ayuda aportada por Rusia en la lucha contra los grupos yihadistas en en el país y ha destacado que gracias a las operaciones conjuntas con el Ejército árabe sirio han logrado la recuperación de ciudades del norte de esta nación que antes estuvieron en poder del Daesh.
El 30 de septiembre el Senado de Rusia aprobó la entrada en acción de sus Fuerzas Aéreas en Siria en respuesta a la solicitud de ayuda del presidente sirio Bashar al Assad para hacer frente a los grupos terroristas en territorio sirio.
La fuerza aérea rusa ha realizado desde el inicio de las operaciones más de 522 misiones contra posiciones de grupos terroristas y han destruido mas de 800 instalaciones yihadistas.
Durante el operativo los militares rusos han lanzado tanto desde el aire como desde el mar más de 100 misiles de crucero y más 1.400 toneladas de bombas.
El régimen saudí ha liberado a yemeníes presos en su país para enviarlos a Yemen a luchar contra el Ejército y los combatientes del movimiento popular Ansarolá.
Según un documento al que ha tenido acceso el portal independiente Mepanorama, las autoridades saudíes han excarcelado a criminales yemeníes acusados de asesinato y violación que se encontraban en las cárceles del reino árabe, a condición de que participen en la guerra en Yemen.
El portal ha indicado este domingo que, según este acuerdo, las familias de los prisioneros yemeníes quedarán como rehenes en Arabia Saudí, pero reciben unos 1400 dólares al mes.
Además, añade que el régimen Al Saud ha utilizado este método ya en el pasado, mandando decenas de prisioneros a Siria para combatir contra el Gobierno del presidente Bashar Al Assad.
Ya anteriormente, el activista saudí Bin Yamal había tuiteado que el régimen de Riad había liberado prisioneros de Al-Qaeda para participar en la guerra de Yemen.
El pasado mes de julio, el diario estadounidense The Washington Post informó de que no solo Arabia Saudí evita atacar a Al-Qaeda en la Península Arábiga (AQPA) en Yemen, sino que los bombardeos de Riad han allanado el camino para el avance de este grupo terrorista.
El pasado 26 de marzo, Arabia Saudí lanzó una ofensiva militar contra Yemen sin la autorización de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en un intento por eliminar del panorama político yemení a Ansarolá y restaurar en el poder al expresidente fugitivo Abdu Rabu Mansur Hadi, un estrecho aliado de Riad.
Según un balance reciente de la Coalición Civil de Yemen, al menos 7495 personas han muerto y 16 058 resultado heridas por las ofensivas de Arabia Saudí en Yemen.
Los ataques han causado una crisis humanitaria sin precedentes en el pobre país árabe. De acuerdo con cifras brindadas por el Ministerio yemení de Salud, cerca de 2,5 millones de yemeníes necesitan ayuda sanitaria urgente.