Los disturbios se extienden a Manchester y Liverpool. Varios establecimientos han sido quemados y la policía se ha visto desbordada a paesar de las 600 detenciones.
LONDRES-. El primer ministro británico, David Cameron, aseguró ayer que «se hará todo lo necesario para restaurar el orden» en Londres y en otras ciudades de Gran Bretaña, a las que se ha extendido la protesta callejera.El premier dijo ayer que la pasada noche se desplegarían 16.000 agentes en Londres para tratar de atajar unos disturbios que calificó de «delincuencia pura y simple que debe ser enfrentada y derrotada».
En una declaración leída en la puerta del número 10 de Downing Street, el primer ministro anunció que mañana el Parlamento se reunirá en sesión extraordinaria para debatir sobre la crisis.
Cameron interrumpió el lunes sus vacaciones veraniegas en Italia y reunió ayer a su gabinete de crisis –y volverá a hacerlo hoy– para hacer frente a una ola de protestas callejeras que se ha saldado con al menos 685 detenciones en Londres en tres días, además de detenciones, saqueos y destrozos.
Las palabras de Cameron coincidieron con el anuncio de que un hombre de 26 años murió tras ser herido de bala durante incidentes registrados en el barrio londinense de Croydon, según informó Scotland Yard.
Se trata de la primera víctima mortal de los disturbios que comenzaron en la capital inglesa el sábado por la noche. El hombre fue disparado cuando estaba dentro de un coche, si bien ayer se desconocían más detalles del suceso.
Por otra parte, se espera que en los próximos días aumente la cifra de detenidos debido a las grabaciones de las cámaras de videovigilancias instaladas en las calles de Londres.
El responsable de Scotland Yard, Tom Morgan, afirmó que perseguirá a aquellas personas que «hayan participado en actos vandálicos y que todavía no han sido detenidas». Los mandos policiales señalaron que los disturbios «están siendo un reto para los recursos de la Policía hasta un extremo nunca visto».
Cameron, por su parte, condenó con firmeza «las escenas vividas en los últimos días, en la que individuos saquearon, cometieron actos de vandalismo, robaron, atacaron a agentes e incluso a bomberos cuando trataban de aplacar incendios».
El primer ministro mostró su solidaridad con «aquellas personas inocentes cuyas viviendas o locales han quedados destrozados en los disturbios y con quienes viven con miedo estas terribles escenas que ven en las calles de su país».
En su intervención, Cameron no mencionó la muerte de Mark Duggan, que se encuentra en el origen de los disturbios que sacuden Gran Bretaña.
La Policía de Londres, en cambio, sí que pidió disculpas a la familia de Duggan, por no haberles mantenido informados sobre los avances de la investigación. Los familiares de la víctima denunciaron públicamente la actitud de la Policía y la Comisión Independiente de Quejas de la Policía (IPCC), encargada de las pesquisas.








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