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martes, 12 de septiembre de 2017

6 meses de prisión para un internauta que visitó un sitio calificado como ‘yihadista’


Son las consecuencias que acarrea el proceso de fascistización acelerada en Europa y, más en concreto, en un país como Francia que utiliza el yihadismo como excusa. Pero, ¿a qué le llaman “yihadismo”? A cualquier cosa. ¿Cuál es el delito? Las ganas de leer y aprender.
Veamos esta tragedia más de cerca.
En noviembre del año pasado el tribunal correccional de Senlis (Oise), en Francia, condenó a seis meses de cárcel a un marroquí, Ouahid, de 22 años de edad, por un nuevo delito incoporado pocos meses antes al Código Penal: consultar un sitio de internet yihadista 212 veces, según informó el diario Le Parisien (1).
Además de estar encerrado durante seis meses, al salir de la cárcel el curioso no podrá regresar a Francia durante diez años.
El sitio es Jihadology y es fruto del trabajo personal de un investigador estadounidense, Aaron Y. Zelin, especializado en la materia que trabaja para un centro de análisis: Washington Institute for Near East Policy.
En su sitio el investigador se dedica a reunir y analizar la propaganda de los grupos yihadistas. Se trata de una web de referencia en muchos aspectos, que los medios de comunicación de todo el mundo suelen citar a menudo. El marroquí lo conoció así: gracias a un enlace que puso en su cuenta de Twitter Wassim Nasr, un periodista de France 24 que también es especialista en yihadismo.
La conclusión es que el periodista queda libre, puede consultar cualquier sitio web, como corresponde, pero los demás usuarios de internet, como el marroquí, irán a prisión. Exactamente el mismo acto es impune para unos pero no para otros. ¿Igualdad ante la ley?
Pero como también corresponde, la fiscal no tenía muchas luces o las que tenía se le habían fundido y en el juicio repitió la monserga de siempre: el sitio Jihadology predica la “guerra santa” y pide un compromiso con ella para convertirse en héroe.
Los lectores lo tienen fácil: juzguen por Ustedes mismos si es así o no.
Hay que reconocer que el marroquí tenía “algo” en su contra: la policía le había incluido en la lista negra, el fichero S, que le permite a la policía conocer los movimientos de los “fichados” como se decía aquí durante el franquismo.
Otro inconveniente: en 2015 le confinaron “por la cara” gracias a la patente de corso (o carta blanca) que el “estado de emergencia” concede a la policía. Tomó el camino de los Balcanes para marchar hacia Turquía, Jordania y Arabia saudí y luego le expulsaron a Grecia (2).
Conclusión: Ouahid era una persona perseguida desde hace dos años por absolutamente nada. Los que le persiguen son sus “antecedentes”, su “mala fama” en una época en la que la fama no te la dan quienes te conocen sino la policía (que te conoce mucho mejor que tú mismo).
Durante un registro la policía le incautó el teléfono móvil, gracias a lo cual la policía descubrió el gran crimen: con dicho aparato Ouahid visitó 212 veces la página Jihadology.
“No sabía que la ley prohibía informarse”, dijo Ouhadid en el juicio. Pues es así, en efecto. Si alguien quiere enterarse del contenido de páginas como esa debe tomar una vía indirecta: pedirle a un periodista que la visite y luego que se lo cuente a él (lo más fielmente posible). Los periodistas se han convertido así en una especie de preceptores espirituales, sin los cuales ningún católico puede leer el Antiguo Testamento.
No haga nada por sí mismo, recurra siempre a un intermediario, déjese aconsejar por los que saben más que Usted.
Desde que visitar páginas “yihadistas” es un crimen en Francia, ya hay 12 personas condenadas. Pero no podemos olvidar que hay otras a las que no se les ha condenado por hacer lo mismo. El delito es típicamente inquisitorial: sólo castiga a los lectores que visiten ese tipo de páginas “de mala fe”.
En Europa todo se está convirtiendo, pues, en cuestión de “fe”, por lo que volvemos a recurrir a la Inquisición (con otro nombre) para juzgar la conciencia de los acusados. Estamos en plena caza de brujas, a medio camino entre el medievalismo y el fascismo.
(1) http://www.leparisien.fr/creil-60100/creil-six-mois-de-prison-ferme-pour-avoir-consulte-un-site-djihadiste-17-11-2016-6340494.php
(2) http://www.liberation.fr/france/2016/11/18/six-mois-ferme-pour-avoir-consulte-le-site-d-un-chercheur-sur-le-jihadisme_1529284
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Consejo práctico del abogado: si visitan Francia borren el historial de navegación de su teléfono móvil, tablet u ordenador portátil, no vaya a ser que alguna vez hayan visitado una página “yihadista” y no se acuerden de ello o no se hayan enterado de que tiene dicha naturaleza.

lunes, 21 de agosto de 2017

(Yihadismo, supremacistas blancos, neonazis…) La Internacional del odio

El motor del yihadismo es el odio, como lo es en los supremacistas blancos de EEUU, los neonazis y toda esa caterva de movimientos fascistas que agitan el rechazo del otro.
Los ataques de Las Ramblas y Cambrils impactan y conmueven especialmente, más allá de la empatía con las víctimas, porque consiguen que todos nos sintamos vulnerables. El terror low cost emplea herramientas difíciles de detectar, como el alquiler de vehículos, que reducen casi a cero los espacios de seguridad mental. ¿Quién no ha caminado por un bulevar, la acera de un puente o una calle peatonal?
La mayoría de los atentados yihadistas en Europa los han cometido ciudadanos europeos. Las propuestas de cerrar las fronteras son inútiles. Es un hagamos algo porque no sabemos qué hacer. Son inútiles porque los terroristas no vienen de fuera, están dentro, han nacido aquí. Son belgas, franceses, británicos, españoles. No viajan en patera ni saltan vallas, porque entran por los aeropuertos con su pasaporte, como usted y como yo.
Cuesta manejar la idea de la existencia de un enemigo invisiblecomo los miembros de la célula de Ripoll porque multiplica nuestra vulnerabilidad. Para manejar ese sentimiento, tendemos a acotarlo en una raza, una religión, una nacionalidad. De ahí nacen la islamofobia y el racismo.
El objetivo del terror es aterrorizar, generar un pánico indiscriminado que anule la capacidad colectiva de pensar. Toda reacción desde las tripas representa una victoria porque nos iguala. Logra que todos, víctimas y verdugos, estemos juntos en un mismo espacio emocional.
De ahí la importancia del No tinc por. No solo es una declaración –no tenemos miedo–, es un grito que refuerza la pertenencia, nos ayuda a sentir que no estamos solos. Somos parte de una comunidad que no se rinde, que está dispuesta a la resistencia.
Antes de seguir, una pregunta: ¿qué es terrorismo?
Despreciar al enemigo, considerarlo bárbaro o tonto, es el camino más fácil hacia la derrota. Para vencer es necesario aceptar que nos enfrentamos a personas inteligentes que tienen un plan y unas razones. Atacan a nuestros civiles porque sienten que nosotros bombardeamos a los suyos. Atentan porque sienten que atentamos contra sus países. Es necesario enfrentar su narrativa con otra narrativa. No bastan las declaraciones pomposas, por lo general, huecas.
Una lectura obligada sobre estrategia: El arte de la guerra, de Tsun Tzu.
Nos movemos en una guerra de percepciones. La de la seguridad, la del miedo. La percepción de que todos somos objetivo. Es un campo propenso para la manipulación política.
Les recomiendo el artículo “As Vehicle Attacks Rise, an Ordinary Object Becomes an Instrument of Fear”, de Amanda Taub en The New York Times. Cita el trabajo de Marc Hetherington y Elizabeth Suhay, dos expertos en Ciencia Política. Sostienen que cuando las personas más propensas a confiar en el otro se sienten en riesgo de sufrir un ataque, suelen ser las más dispuestas a sacrificar parte de sus libertades a cambio de seguridad.
Recuerdan que en EEUU mueren entre 30.000 y 40.000 personas al año en accidentes de automóvil, muchos más que los muertos por terrorismo en todo el mundo. Pero nadie se siente amenazado al subirse a un coche. No percibimos el accidente de tráfico como un riesgo inminente. Pero nuestra cabeza no funciona igual con los atentados.
El miedo nos empuja a dividir el mundo entre “ellos” y “nosotros”, a levantar muros físicos y muros de prejuicios.  La primera victoria de los terroristas es que no sepamos diferenciar entre asesinos y víctimas.
Un estudio del think thank Chatham House, citado por Taub, revela que más de un 50% de los europeos están de acuerdo con prohibir la inmigración procedente de países musulmanes. Igual que Donald Trump. El virus de la intolerancia también está entre nosotros, no solo afecta a los yihadistas.
Por qué nos atacan
Para el universo salafista, del que surgen Al Qaeda y Estado Islámico, España pertenece a la coalición que libra una guerra contra el islam. José María Aznar nos puso en el mapa con su foto en las Azores. Es increíble que el hombrecillo insufrible tenga la indecencia de seguir dando consejos en lugar de pedir perdón e irse de una vez a su casa. España ha tenido tropas en Irak y en Afganistán, y mantiene instructores en Irak. Somos parte de “los cruzados”, como nos llaman.
Las empresas europeas del sector vendieron en 2016 armas por valor de 80.000 millones de euros. De esa cantidad, 25.000 millones proceden de ventas a Arabia Saudí, que apenas tiene 30 millones de habitantes. España vendió a Riad por valor de 116 millones de euros, de los que 34,7 fueron en municiones. Arabia Saudí es uno de nuestros grandes socios no importa quién esté en la Moncloa. Gran parte de esas armas y municiones sirven para matar personas en Yemen y Siria. No somos inocentes.
Francia y Reino Unido participan, junto a EEUU, en misiones de bombardeo en Siria. Por muy inteligentes que sean las bombas que lanzan, mueren civiles. Tan civiles como los nuestros.
Este vídeo de Vice sobre Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS o Dáesh) sigue siendo esencial para captar el ambiente ideológico en el que se mueven:
Nuestros aliados en Oriente Próximo
Nuestro principal aliado en la zona es nuestro principal problema: Arabia Saudí. Le compramos petróleo y le vendemos armas sin preguntar demasiado. Parece un buen negocio. Arabia Saudí gasta miles de millones en extender por el mundo su versión rigorista del islam, el wahabismo, que empezó como una corriente herética dentro del islam suní, pero si tienes mucho dinero te puedes comprar que deje de serlo. El año que el ISIS conquistó Raqqa, su ‘capital’ en Siria, utilizó libros de texto saudíes para las escuelas. Están en la misma frecuencia ideológica.
Riad financia a miles de asociaciones políticas y organizaciones religiosas. De ese universo surgen los grupos armados y gran parte del terrorismo actual. Esa red tenía dos objetivos, extender el wahabismo y la hegemonía saudí en la región frente a Irán, el país de referencia de la otra gran corriente del islam, el chiísmo, y alejar lo más posible a los grupos más radicales. No funciona porque la monarquía saudí también es un objetivo de los más radicales.
Durante el mandato de Barack Obama se produjo un importante cambio estratégico. Tras la firma del pacto nuclear con Irán, este país obtuvo de Occidente el reconocimiento indirecto de aliado potencial. No puede ser automático porque aún pesan décadas de odio y animosidad. Pero la tendencia era reconocer que Irán es el país que mejor defiende nuestros intereses en la zona. Es la vanguardia, junto a los kurdos, de la lucha contra el ISIS en Irak y Siria. Irán y Arabia Saudí son enemigos mortales. Si nos acercamos a uno, nos alejamos del otro. Nadie trabaja los puentes.
La llegada de Trump a la Casa Blanca ha devuelto el protagonismo a los saudíes. Y la confianza como para lanzarse contra Qatar, al que ha impuesto sanciones y un embargo. Qatar tampoco es inocente en la financiación del salafismo y de grupos armados en Siria y Libia. El problema no es ese, sino que Doha apoya a los Hermanos Musulmanes, rivales del wahabismo. Además, Qatar comparte una gran reserva de gas con Irán y también algunas ideas sobre el mapa de la región, algo que irrita a Riad. En la partida por la hegemonía en el mundo árabe suní, Doha se mueve según sus propios intereses.
La Internacional del Odio
No es una guerra contra nuestro estilo de vida y nuestras libertades, como dicen algunos políticos especializados en el disparate.
De los 72.000 muertos en atentados yihadistas entre los años 2000 y 2014, más 63.000 son musulmanes. Un tercio de los 86 muertos en el atentado de Niza eran musulmanes. Entre las víctimas de Barcelona, muertos o heridos, hay musulmanes. ¿Contra qué tipo de valores atentan los yihadistas cuando matan musulmanes?

Los delitos no los cometen las religiones, las razas, los sexos o las nacionalidades. Los delitos los cometen las personas.
El motor del yihadismo es el odio, como lo es en los supremacistas blancos de EEUU, los neonazis y toda esa caterva de movimientos fascistas que agitan el rechazo del otro.
Lo llamo la Internacional del Odio porque están en la misma frecuencia ideológica y moral. Como lo están muchos de los tuiteros, políticos y periodistas que han tuiteado basura en las redes sociales. ¿Cómo vencer al odio con más odio? Muchos han quedado retratados.
Buscan mezclar terroristas con refugiados sirios, a los que hemos cerrado la puerta. Estos refugiados huyen de atentados como el de Barcelona o los del 11M. Solo existe una diferencia: los suyos son diarios. Más de la mitad de la población siria se ha visto forzada a dejar sus casas por la violencia de una guerra en la que tenemos mucha responsabilidad.
Tres lecturas necesarias:
– Siria, el país de las almas rotas, de Mónica García Prieto y Javier Espinosa.
– La semilla de odio, de la invasión de Irak al surgimiento del ISIS, de los mismos autores.
– Oriente Medio, Oriente roto, de Mikel Ayestaran.
Cuál puede ser la respuesta
No existen las soluciones mágicas. No existe una solución militar. Haber derrotado al ISIS en Mosul, y estar más o menos cerca de conseguirlo en Raqqa, no garantiza nada. Se trasladará a otra zona de Siria. Por si toda falla han activado el plan B: el ISIS busca la manera de asentarse en Afganistán en competencia con los talibanes.
Una hipotética pérdida total del territorio les dejaría sin una pieza esencial en la construcción de la narrativa del Califato, que es el principal atractivo del ISIS, y la principal diferencia con Al Qaeda. Su alternativa sería potenciar la vía del terrorismo masivo, como el que ya practicó en sus orígenes en Irak.
Puede dar la impresión de que el ISIS está más débil, pero no es lo que dicen los datos. En 2017 llevamos 3.950 muertos en atentados yihadistas: Afganistán (849), Irak (647), Siria (602). A cola de la lista, la Unión Europea (50), sin contar los de Barcelona y Cambrils. No somos el objetivo por mucho que se empeñen los supremacistas españoles.
Es necesaria una respuesta policial, anticiparse como se ha hecho en España desde 2004. Ha tenido éxito hasta el jueves. La seguridad total no existe.
Es necesario buscar la implicación de las comunidades musulmanas europeas. Los atentados de París y Bruselas pusieron de manifiesto la paupérrima cooperación entre las policías de un mismo país y entre las del resto de la UE. Esa cooperación y la de los servicios secretos es clave. Debería haber una especie de FBI europeo.
No puede ser que la gran mayoría de los imanes que predican en Europa estén formados en países extranjeros no democráticos. ¿Qué tipo de valores de tolerancia pueden predicar los que han sido educados en la intolerancia? Arabia Saudí es el principal controlador de esas mezquitas legales, como la de la M30. Hay que pactar con las comunidades musulmanas que los imanes se eduquen en Europa, en nuestros valores, para que puedan enseñar convivencia. La investigación de Ripoll ya tiene su imán salafista en el centro de la radicalización. Estos son los que vienen de fuera. Y están las mezquitas clandestinas.
¿Perseguimos a todos los imanes que predican el odio? ¿Haríamos los mismo con el arzobispo de Alcalá y otros que atacan derechos, leyes y personas?
Hay que trabajar en la educación y en el apoyo de los jóvenes sin empleo ni esperanza de tenerlo. Si nuestro gobierno no se preocupa de los jóvenes blancos, católicos o excatólicos, ¿cómo pedir ayudas específicas para vivienda y empleo en las comunidades magrebíes?
Es necesaria un política de integración mutua, que las dos partes recorran la mitad del puente para que el encuentro sea posible.
Los minutos de silencio ayudan a vencer el miedo, a sentir la pertenencia de la que hablaba al principio. Pero ayudan más cinco minutos de acción política más allá del postureo, la propaganda y los prejuicios.


domingo, 2 de julio de 2017

Incautan en Venezuela más de 3.000 pastillas de la "droga de los yihadistas"

Las autoridades aseguran que el cargamento iba destinado a los manifestantes violentos de los grupos opositores.

Incautan en Venezuela más de 3.000 pastillas de la "droga de los yihadistas"En Venezuela, efectivos militares de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) incautaron en el estado Táchira, fronterizo con Colombia, más de 3.000 pastillas de la llamada "droga de los yihadistas", informó AVN.
El cargamento era transportado por un ciudadano venezolano de 47 años, que al momento de su detención alegó que se trataba de analgésicos y vitaminas.
Sergio Rivero, comandante general de la GNB, informó que luego de las pruebas de laboratorio, las pastillas "salieron positivas a la fenitilina", por lo que se confirmó que se trataba de Captagón.
El jefe militar aseguró que las mismas estaban destinadas a los "manifestantes radicales" antichavistas.
Las autoridades venezolanas siguen la pista de informaciones sobre otros cargamentos que "han salido" con destino a Caracas.
De acuerdo con Voice of America, este estimulante sintético fue desarrollado en la década de 1960 para tratar la hiperactividad y la narcolepsia. Pese a haber sido prohibida en la década de 1980, la droga sigue produciéndose de manera clandestina en el Líbano, Turquía, y sobre todo en Siria, llegando a ser la droga más popular en la región.  
Reportes de prensa indican que los yihadistas del Estado Islámico recurren muy a menudo a dicha anfetamina 'mágica', que aumenta su fuerza y ​​destreza en la batalla, les otorga la impavidez y la brutalidad bestial con la que realizan sus atrocidades: violaciones, decapitaciones y crucifixiones.  

martes, 2 de mayo de 2017

Detenido un espía alemán cuando preparaba un atentado yihadista de falsa bandera


Un espía del servicio alemán de inteligencia interior fue detenido el jueves de la semana pasada cuando preparaba un atentado de falsa bandera contra la sede del propio servicio de espionaje, la Oficina de Protección de la Constitución en Colonia, según informan los periódicos Der Spiegel y Die Welt (*).
El hombre no es musulmán, ni de origen árabe, sino cien por cien alemán, tiene 51 años, es teniente del ejército, trabajaba, además, en un banco y era un buen padre de familia. ¿Para qué vigilar las fronteras y a los emigrantes si los atentados se cometen “desde dentro”?
Le han pillado con las manos en la masa poniendo en un chat de internet informaciones confidenciales sobre la sede de su organización para que fuera volada por terceras personas. Como es natural el espía utilizaba un nombre supuesto, lo cual es bastante común en internet, pero se hacía pasar por “refugiado sirio cristiano”, que ya no lo es tanto.
Para mantener la comedia hasta el final, en noviembre llegó a pedir refugio en su propio país y cobrar 400 euros mensuales más un alojamiento mientras tramitaba los papeles, lo que hay que sumar a los 3.200 euros que cobraba como teniente de la inteligencia militar.
Tras la detención el espía he reconocido parcialmente los hechos, admitiendo que trataba de que sus interlocutores cometieran atentados “en nombre de Alá” contra la sede del servicio secreto alemán para el que trabajaba.
En todos los aspectos la tarea del detenido era como la pescadilla que se muerde la cola, algo típico de todos los espías. Le habían encomendado vigilar a los yihadistas que circulan por Alemania, que es tanto como decir que se vigilara a sí mismo porque cuando se habla de yihadismo con quien hay que tener cuidado es con todos los servicios secretos de las grandes potencias. ¿Quién les vigila a ellos?
Con este asunto la prensa alemana ha montado el correspondiente escandalito y las declaraciones de unos y otros políticos menudean echándose los trapos sucios a la cara. El ejército ha quedado en muy mal lugar y el semanario Bild se ha sumado informando de que ha aparecido, como por casualidad, un listado que tienen los yihadistas de personas progresistas a ejecutar.
Un parlamentario de izquierdas, André Hahn, dice que toda esta historia es “cosa de locos”. Pues a nosotros nos parece de lo más normal; todos los espías llevan una doble vida: defienden a su país por la mañana y ponen bombas por la noche. A eso hoy lo llaman yihadismo y lo achacan a los islamistas, o a los árabes, o a cualquiera menos a quien se lo tienen que achacar.
Un portavoz del partido socialdemócrata lo ha reconocido finalmente: quienes suponen un peligro para la seguridad de Alemania no son los refugiados ni los yihadistas, sino los ministros del Interior y de Defensa. Ya es hora de que vayamos enterándonos todos.
https://www.welt.de/politik/deutschland/article159849913/Islamist-beim-Verfassungsschutz-enttarnt.html

viernes, 10 de febrero de 2017

Estados Unidos sigue respaldando a los yihadistas hasta en la ONU

Estados Unidos sigue respaldando a los yihadistas hasta en la ONU
Haley posa junto a la bandera esclavista

La embajadora de Estados Unidos en la ONU ha bloqueado, junto con los de Ucrania y Gran Bretaña, una resolución del Consejo de Seguridad condenando el ataque perpetrado hace unos días contra la sede diplomática de Rusia en Damasco. Nada ha cambiado, por lo tanto. Todo sigue exactamente igual.

En la ONU, cuando se viola la integridad de una sede diplomática, cualquiera que sea, no hay debate posible y las resoluciones de condena son una rutina. Ahora ya no; hay excepciones que, por lo demás, suponen un apoyo a las acciones de los grupos yihadistas en Siria. Sigue habiendo terroristas y terroristas.
La embajadora de Estados Unidos en la ONU, Nikki Haley, acaba de tomar posesión de su cargo, en sustitución de la infame Samantha Power. Pero su sustituta es exactamente igual de infame y la veda de caza sigue abierta: lo mismo que durante la Guerra de los Balcanes, las embajadas de Rusia (y China) en el mundo pueden ser objeto de bombardeos.
No obstante, la retórica del nuevo gobierno de la Casa Blanca no ha cambiado. El Vicepresidente Mike Pence sigue con el mantra de la campaña electoral: no admitiremos -ha afirmado- que los argumentos del pasado obstaculicen la cooperación de Estados Unidos con Rusia.
Si así fuera, Trump podría ordenar el levantamiento de las sanciones contra Rusia y no chantajear al Kremlin, como ha insinuado, con una reducción del armamento nuclear porque dichas sanciones no se impusieron por ese motivo, sino como consecuencia de la anexión de Crimea.
Trump podría poner en funcionamiento su ventana en Twitter para condenar la ruptura del alto el fuego por parte del gobierno de Ucrania en el Donbas.
También podría hacer algo tan apaciguador como sacar a sus tanques de los límites fronterizos de Rusia.
Pero hablemos un poco de la embajadora Nikki Haley: hasta llegar a la ONU, era la gobernadora del Estado de Carolina del sur. Es la primera descendiente de los pueblos amerindios originarios que alcanza esos cargos en Estados Unidos.
Su nombre completo es Nikki Randhawa Haley y, como buena sudista, en la foto la vemos junto a la bandera de los partidarios de la esclavitud en la guerra civil, que es la que siempre ha ondeado en los edificios oficiales de su Estado.

domingo, 7 de agosto de 2016

Queman vivas a 19 jóvenes por negarse a tener sexo con yihadistas

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Según han informado testigos y organizaciones de activistas iraquíes por los derechos humanos al medio árabe ARA News las víctimas del brutal crimen, 19 mujeres yazidíes, fueron quemadas en el centro de Mosul (Irak) en represalia por negarse a tener sexo con los yihadistas.

La masacre tuvo lugar el pasado jueves ante los ojos de cientos de residentes de la ciudad, que presenciaron cómo las mujeres llegaron al lugar de su muerte en celdas de hierro. Allí, murieron envueltas en llamas “por negarse a mantener sexo con los milicianos de Estado Islámico”, confirmó el activista Abdulá al Malla.
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“Las 19 mujeres fueron quemadas hasta la muerte mientras cientos de personas miraban. Nadie pudo hacer nada para salvarlas del brutal castigo”, añadió un testigo, bajo condición de anonimato.
Las mujeres yazidíes, concentradas principalmente en el norte de Irak, son uno de los objetivos preferidos por la organización terrorista, que se hizo en agosto de 2014 con el control de la región de Shingle, centro de residencia de esta población a la que los yihadistas consideran como apóstatas.
Decenas de miles de yazidíes permanecen a día de hoy a la defensiva en el monte Sinyar, y más de 3.000 mujeres de esta población han sido secuestradas por el grupo para su venta como esclavas sexuales.
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La ONG pro Derechos Humanos, Human Rights Watch, ha instado a Estado Islámico a que ponga en libertad inmediatamente a estas mujeres. “Cuanto más tiempo permanecen secuestradas, más horrible es su vida. Las compran, las venden, las violan brutalmente y arrancan a sus hijos de sus vientres, ha denunciado la investigadora para la Mujer, Skye Wheeler.
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“Muchos de estos abusos podrían ser considerados como crímenes de guerra cuando se cometen en el marco de un conflicto armado, o crímenes contra la Humanidad si se confirma que son parte de una política sistemática contra la población civil”, recuerda la ONG. “Los abusos contra las mujeres yazidíes que hemos documentado demuestran que esta campaña equivale a un genocidio”.
Vía Canarias Noticias