viernes, 11 de marzo de 2011

Emboscada Imperial contra Libia: hay que frenar a la OTAN ¡YA!


Nadie puede negar que en Libia haya un conflicto interno, de parte del pueblo que comenzó manifestándose pacíficamente en contra del gobierno actual y que luego, ha decidido tomar las armas contra Gad
José Justiniano Lijerón
Los EE.UU. y sus cómplices, con la situación prefabricada que desencadenaron en varios países y que en parte les está fallando en el caso concreto de Egipto, donde pretendieron un “recambio” del desgastado régimen y darle un nuevo maquillaje que le siga siendo útil en la región, especialmente en el problema del pueblo Palestino, con el pueblo egipcio en las calles, esa situación final está aún por verse.
Con pueblos en las calles en otros lugares, ahora el problema principal del imperio y sus cómplices europeos con su mecanismo operativo de invasión la OTAN, se centra en Libia, con su poderío basado en la fuerza y su prepotencia sin reparo alguno, lograron expulsarla de la comisión de los DD.HH y en ese grupo de dictadura mundial llamado: Consejo de Seguridad de la o­nU, para ironía del destino su principal obligación “es mantener la paz en el mundo”, fraguaron medidas en contra del pueblo Libio, como preámbulo a una invasión al estilo que ya tienen acostumbrando al mundo. Primero toda una campaña de desinformación sobre los acontecimientos, exagerando desmedidamente la cantidad de muertos, en preparación psicológica a lo que el mundo vería luego de su invasión mortífera como en Kosovo, Irak, Afganistán y Gaza por solamente mencionar lo más reciente.
Nadie puede negar que en Libia haya un conflicto interno, de parte del pueblo que comenzó manifestándose pacíficamente en contra del gobierno actual y que luego, ha decidido tomar las armas para derrocar al régimen de Gadafi, alentado por la propaganda mentirosa y las muestras de apoyo del imperio y sus cómplices. Los sublevados (pocos o muchos), deciden conformar un “gobierno separatista”, esa actitud sediciosa demuestra ante el mundo, que ahí hay un planteamiento de guerra civil y los sublevados tienen todo el derecho de plantearse todo lo que ellos quieran, desde derrocar a Gadafi, hasta separase de Liba, pero eso no es un juego. Aquí hay un problema de dignidad nacional y de soberanía patria. Este guión ya es conocido en Bolivia donde alentados por los EE.UU., la burguesía boliviana pretendió derrocar a Evo Morales el año 2008, incendiando todas las reparticiones públicas en franca rebelión al poder establecido y además con francas veleidades independentistas, que gracias al pueblo movilizado, no prospero. Aquí sólo faltó la intervención descarada de la OTAN, para derrocar a Evo y desmembrar el País.
El Imperio con Obama y todos sus cómplices los gobernantes Europeos, incluidos reyes y reinas en su momento cuando les convenía, vender sus armas y comprar petróleo y hacerle venia a las grandes reservas monetarias de Libia, adularon y le pusieron alfombra roja, accediendo a todos sus caprichos, al ahora “ilegitimado” líder Libio Gadafi.
Para mi Gadafi sigue siendo el mismo de ayer, quién varia de táctica, es el invasor que cree que ha llegado el fin de la era Gadafi y aprovechándose de un problema interno, consideran que ha llegado la hora de ir con todo, pero el tiro les puede salir por la culata, un nuevo frente de una nueva guerra, antes las dos que vienen perdiendo, les puede ser bastante perjudicial a los pueblos, pero también a los EE.UU. y aliados.
No quisiera pensar en que las actitudes de China y Rusia, con su posición, timorata respecto a su también amigo Gadafi, sea un mal cálculo político estratégico, en esa renovada carrera por la primacía del mundo, en que no importa el sacrificio de vidas humanas ni la cantidad, para lograr el desgaste del otro en beneficio propio. Esto es peligroso, pues de no lograr parar esta posibilidad de una nueva invasión mortífera para todas las partes. Los EE.UU. Y su OTAN se convertiría en una rejuvenecida amenaza del imperio, contra no importa quien no comulgue o no obedezca sus dictados, incluidos Rusia y la China. Por esto y más esta nueva situación, creada por el imperio es una nueva amenaza para toda la humanidad.
Ya no importa si Gadafi se defiende con todo el derecho que le asiste, en su legítima defensa y continúa en Libia o las fuerzas beligerantes de la oposición, logran con su poder de fuego y el aliento popular del pueblo Libio, derrocar a Gadafi. Sin intervención de ninguna fuerza extranjera. Eso es la autodeterminación, allí todos los beligerantes, saben a que se metieron.
Que continúen todos los pueblos en rebelión, en contra del hambre, la miseria, por el trabajo, por la independencia, por la dignidad, por la conservación del planeta y su biodiversidad, por la vida de todas las especies, en contra de la guerra y en contra del responsable de todas estas calamidades el Imperio norteamericano y el capitalismo global.
No importa el Santo, lo que se quiere es el milagro de ver a los pueblos por las buenas o por la otra, darse el sistema de gobierno que más les convenga a sus intereses, sin la intromisión de nadie.
José Justiniano Lijerón
Es ex Dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB)

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